MI PRIMERA VEZ, EN LA ESCUELA... PERO NO LA ULTIMA  (II)

 
Todo pasó normal durante dos semanas después de mi encuentro con Mauricio, sólo yo empecé a tener dudas acerca de mis preferencias sexuales ya que a mí antes me atraían las chicas y pensaba todo el tiempo en ellas, pero ahora me atraían también los hombres ya que Mauricio me abrió los ojos a este nuevo mundo y no sabía qué onda conmigo hasta que por fin otro amigo me ayudo a encaminarme hacia mi verdadera pasión, los hombres.

             Era otro día común y corriente como cualquier otro solo que no sabia que para Alberto y para mi no
seria igual a los demás días; todo empezó en la clase de  Historia cuando el profesor nos dejó investigar todo lo relacionado con la guerra de Reforma de aquí de México, también nos dio indicaciones que serían grupos de tres
y que él mismo los escogería para que no fuera a pasar que unos equipos fueran a tener un mal desempeño en el trabajo ya que con él se evaluaría gran parte del segundo semestre de ese año escolar.

             Yo estaba súper emocionado ya que si me tocaba hacer equipo con Mauricio estaría en una situación muy interesante porque se podría repetir lo que pasó dos semanas atrás, y lo inesperado pasó cuando el maestro dijo mi nombre y que yo estaría como encargado del equipo y que mis compañeros serian Mauricio y Alberto, casi salto de emoción, ya que el maestro me había leído el pensamiento pero faltaba organizar algo y pensar qué hacer ya que Maorí y Yo no estaríamos solos, teníamos a un chavo bellísimo como compañero de equipo, de esos cuates que con solo verlo te cautivan y te hacen ver con su cara de niño bueno que no harían nada que su mamá no les hubiera enseñado pero ya comprobaríamos que no es así, (perdón pero se me olvidó tanto en la parte anterior como en lo que llevo de esta describirles tanto como soy yo como a mis compañeros, empecemos por el más importante, el iniciador de todo esto { Mauricio: es un chavo moreno bronceado de 14 años, 1.63 m de estatura, 45 Kg de peso, un abdomen marcado sin exagerar de esos formados naturalmente, ojos miel cautivadores y una verga de 16 cm de largo ideal para esa edad}el siguiente [Alberto: un chavo güero un poco bronceado de 14 años, 1.59 m de estatura, 40 Kg de peso, como ya lo dije con una cara bellísima y tierna, ojos verdes azulados y una buena verga de 17 cm muy buena] y por ultimo Jaime, ó sea, yo, soy un chavo de ese entonces también de 14 años, 1.65 m de estatura, 47 Kg de peso, cuerpo mas o menos formado y una verga de 17 cm igual a la de Beto) bueno después de las descripciones de los tres continuemos con la historia.

 Terminando la clase nos empezamos a poner de acuerdo para ver en donde y cuando empezaríamos a sacar la información del trabajo, yo como un chavo que sabe aprovechar las situaciones propuse que lo empezáramos a hacer en mi casa ya que es grande y en mi cuarto nadie nos molesta, Maorí y Beto se quedaron pensando un rato pero después de eso accedieron ya que también es la casa que queda mas cerca de la escuela y es la que está entre las casas de ellos dos.

 También pensamos  que era mejor hacer el trabajo el fin de semana ya que nos daría mas tiempo
de buscar la información y transcribirla ya que no nos tendríamos que preocupar por otras materias por que trabajaríamos en ellas la tarde del viernes y así tendríamos sábado y domingo para el trabajo de Historia.

Me acuerdo que esa semana estaba súper nervioso por lo que podría pasar esos días ya que aparte
de estar encerrados en mi casa dos días y medio, estaríamos los tres solos ya que mis hermanas se irían de campamento con unas amigas de la Prepa y mis papas viajarían a las Vegas para su segunda luna de miel así
que ya se imaginarán todo lo que podíamos hacer.

 Llegó el Viernes y ya todo estaba preparado, mis hermanas ya se habían ido y después de la escuela mis padres pasarían por mí para que los acompañara al aeropuerto y me regresara el coche a la casa ya que no querían que se quedara en el estacionamiento del aeropuerto, no es muy seguro y aparte es muy caro, total llegando a la casa ya estaban Maorí y Beto en la acera enfrente de mi casa, traían cada quién  una mochila en la espalda y otra pequeña en la mano, a la hora de medio estacionarme al lado de ellos para preguntarles por que traían tantas cosas me contestaron que habían quedado de acuerdo en quedarse a dormir en la casa para no tener que estar yendo a sus casa en la noche y a la mañana siguiente regresarse a la casa a continuar el trabajo (en ese momento quedé atónito ya que eso no estaba en los planes porque según esto sus mamás eran muy especiales para dar ese tipo de permisos ya que tenían temores de que nos metiéramos droga, nos la pasáramos fumando o bebiendo pero está vez creo que se pusieron de acuerdo ya que Mauricio había ido con Alberto a su casa para pedir permiso y convencer a su mamá enseñándoles todos los libros y las ordenes del maestro y viceversa) su plan dio resultado por que los dos estaban ahí sentados en la acera y con todas sus cosas, después de que me aclararon todo tal y como se los acabó de describir, después de eso Mauricio se paró y se acercó al auto y le dijo a Alberto:

 

-   Parece que tenemos suerte aparte de hacer nuestro trabajo hoy vamos a poder dar un paseo en uno de estos coches (en ese momento mis papás tenían como auto un Honda Civic deportivo que era el que en ese momento traía)

 -   Pues no esta nada mal.

 -   Qué te parece si nos das una vuelta en tu coche – me dijeron los dos al unísono.

 -   Ok  está bien, un poco de diversión para empezar antes de que estemos encerrados un buen tiempo.

 En ese momento los dos apagaron su cigarrillo y Mauricio abrió la puerta trasera y le cedió el paso a Alberto diciéndole – aquí está su carruaje joven apuesto – los tres nos empezamos a reír hasta que Maorí por fin cerró la puerta, se dio la vuelta y se puso en el asiento del copiloto y me dio la mano saludándome, yo casi sudando les dije:

-   Caballeros, a donde quieren ir??

 -  A donde quieras llevarnos, traemos mucha lana y supongo que a ti también te dieron un poco ( lo que ellos no sabían en ese entonces, yo traía dinero hasta de más ya que mis padres habían abierto un plan de crédito a mi nombre desde que nací y en el aeropuerto me habían dado la tarjeta para disponer del dinero que ellos habían ahorrado para que no tuviera problemas esa semana que me quedaría solo en casa, y hasta el momento esa tarjeta sigue teniendo dinero a mi favor ya que aparte de que mis padres siguen metiendo dinero en esa tarjeta para mi, yo lo he sabido administrar pero bueno divago mucho)

 -   Ok después no digan que los llevo a lugares que ni al caso.

 Empecé a manejar sin que ellos supieran a donde me dirigía, después de media hora de camino llegamos a un súper mercado.

 -  Por que nos trajiste aquí??? – me preguntaron los dos sacados de onda

 - Venimos por provisiones para no pasárnosla mal estos 3 días que vamos a pasar juntos

 - Ah, ya entiendo tu plan – dijo Maorí – esto se va a poner en grande.

 -  Mmm... todavía no sé qué vamos a comprar aquí – dijo Beto

 -  No te preocupes, cuando veas te vas a animar – de dijimos Maorí y yo

 Después de decirle eso a Beto agarramos un carrito y empezamos nuestras compras, nos fuimos directo hacia las botanas donde agarramos papas, chicharrones, cacahuetes y cuanta fritura se nos antojara; después fuimos a los refrescos donde agarramos, Coca-colas, refrescos de toronja y uno que otro jugo de sabores uva, frutas tropicales, piña y mango; después agarramos un paquete de pan para hot dogs y otro de salchichas y por ultimo para ponerle ambiente a la situación fuimos  por las bebidas donde agarramos una botella de vodka, una de tequila, otra de ron, 2 paquetes de 12 cajetillas de cigarrillos y una botella de jarabe de chocolate la cual agarró Mauricio y más adelante sabrán para que la agarró, Alberto y yo nos sacamos de onda pero lo dejamos.

 Al llegar a la caja y ver cuánto era, ellos se asustaron ya que salió que con todo lo que llevan de dinero no era ni la mitad del total de la compra  así que me voltearon a ver y yo les dije que si pasaba algo y ellos me dijeron:

    Qué es lo que vamos a hacer?? No traemos tanta lana para pagar

   No se preocupen que yo pago todo

    Estás loco??

    Ohh no se preocupen, después si hace falta algo ustedes lo compran

 Los dos se quedaron extrañados por un momento pero al ver que saqué la tarjeta y vieron que todo se cargó en esta como que se aliviaron, después de agarrar las cosas, meterlas en la cajuela o porta equipaje del coche y subirnos al coche Maorí me pregunto:

 -    Que a quien asaltaste cuando le daban su tarjeta??? 

-                                                   -  No asalté a nadie, mi padre me la dio antes de subirse al avión

             -  Y que apoco mucha lana

 -      Pues no sé pero yo creo que con lo que hay en la tarjeta sobrevivimos bien los tres.

 -       Pues no sé pero después no te vengas a quejar con nosotros con que te debemos

 -      No se preocupen, tómenlo como si fueran a una fiesta, o que apoco cuando van a fiestas los cobran la entrada???

 -   Mmm... no pero llevas regalo

 -  Pues tomen en cuenta que el regalo que me van a dar es la calificación del trabajo

 -   Ok hecho, pero ya vámonos que tengo ganas de orinar – nos dijo Alberto

 -  Mira, si tienes un chingo de ganas mejor pasa de una vez aquí al súper mercado

 -  Ok, pero no se vayan a ir, cabrones

 - No, no nos vamos pero apúrate que vas a mojar el coche de Jaime

 Al bajarse Alberto del coche Mauricio me agarró la mano y me dio un beso en la mejilla, yo le correspondí el beso y me dijo al oído – vas a ver como nos vamos a divertir – después de eso se separó y prendió la radio y yo encendí el coche y abrí el quema cocos para que al coche entrara algo de aire ya que estaba súper caliente ya que lo dejamos bajo el sol y decidí salir para ver si regresaba Beto para irnos ya a la casa y mientras yo estaba parado con medio cuerpo fuera del coche Maorí estaba acariciándome las piernas y un poco mas arriba.

 Con esas caricias me estaba excitando un chingo  y Mauricio lo notó por lo cual también se paró y me dijo en el oído: 

-     Mmm... parece que alguien quiere repetir lo del otro día.

 -   Pues sí.

 - Qué vicioso eres, pues más vale la pena empezar.

 -  No, que té pasa, no tarda en regresar Beto y aparte estamos en un lugar muy público.

 -  Ok te salvaste pero ya verás en la noche.

 -  En la noche??

 -   Pues sí, yo ya tengo todo planeado, pero después hablamos que ya viene alguien que no debe oír

 En ese momento iba regresando Beto del súper mercado y al llegar al coche los tres nos metimos y nos dispusimos a regresar a la casa para que se instalasen ellos y para acomodar las cosas.

 Al llegar a la casa los tres bajamos todas las cosas del auto para meterlas en la casa pero en el jardín Maorí dejó las cosas que traía y se acostó en el pasto, Beto y yo nos quedamos viendo un rato pero después como que al reaccionar los dos decidimos acostarnos en el pasto al lado de Mauricio, empezamos a platicar de cosas comunes, con fútbol, autos, música y de otras cosas hasta que Beto sacó el tema del sexo por lo cual Maorí y yo nos volteamos a ver y nos empezamos a reír, él extrañado nos dijo:

 -  Qué es lo que les pasa?

 - De nada, qué quieres que te digamos?

 -  Que apoco saben mucho

 -  Quieres que te enseñemos?

 -  No les creo

 Después de que nos dijo eso Mauricio que estaba en el centro de los dos se levantó y se quitó la playera y le empezó a acariciar la pierna a Beto, se sacó un poco de onda pero se dejó hacer como diciendo que siguiéramos para ver lo que podíamos hacer, yo después de un rato llegué y le di un beso en la boca a Maorí,  después le fui besando el pecho y el abdomen, mientras tanto él ya había pasado a palabras mayores, después de acariciarle la pierna a Beto fue subiendo su mano hasta llegar a su verga y después le empezó a desabrochar el pantalón y a quitárselo poco a poco para dejarlo en calzoncillos que llevaba, eran color gris claro y se transparentaban un poco por lo que pudimos ver su verga reposando, después yo me pasé de Mauricio a Alberto para besarlo en la boca, el cual besaba con una pasión enorme, parecía que esta era la ultima vez que iba a besar a alguien, porque  lo hizo con una energía la cual me puso a mil, después del beso le dije – ahora viene lo bueno – le empecé a besar el cuello, le quité la playera y le seguí besando el pecho por todos lados, sus axilas, su abdomen, sus pezones, todo pero Mauricio me leyó el pensamiento y le empezó a mamar la verga, lo cual hizo que Beto gimiera de placer al sentir por primera vez esa sensación tan excitante por lo cual yo me pasé otra vez con Maorí.

 Mauricio también ya estaba a mil así que fue más fácil empezar con mi trabajo así que le empecé a besar primero la punta del glande y después el tronco hasta llegar a sus huevos en los cuales me entretuve un buen tiempo besándolos, metiéndome uno a la boca y después el otro, mientras yo hacia eso Maorí  gemía de placer al igual que Beto con el trabajo que estaba haciéndole Mauricio, después empecé a sentir que alguien me empezaba a masturbar por lo cual supuse que era Beto y no solo eso, se estaba acomodando para mamarme también a mí y lo consiguió, los tres estábamos mamándonos mutuamente y así estuvimos hasta que los tres casi como sincronizándonos,  eyaculamos en la boca del otro.

 Quedamos exhaustos por tanto trabajo sexual así que decidimos ponernos algo más cómodos y terminar en la piscina en la cual con los colchones inflables y un poco de bloqueador solar nos quedamos dormidos los tres y después de hora y media mas o menos, yo todavía medio dormido empecé a escuchar voces, eran Maorí y Beto que estaban despertándose apenas en eso nada mas puede sentir como se me aventaron encima hundiéndome en la alberca para que, según ellos, me despertara.

 Cuando pude salir del agua y recuperar el aliento lo único que les pude decir antes de lanzarme sobre ellos fue – Qué graciosos – y después de eso empezamos una guerra en la alberca para lo cual lo único que hacíamos era sumergir hasta el fondo de la piscina al otro,  de pronto cuando Beto y yo sumergimos a Maorí,  él nos bajó el traje de baño a los dos y nos los quitó dejándonos completamente desnudos,  nosotros sin saber qué decir y qué hacer nos quedamos viendo y después de un instante reaccionamos y nos fuimos sobre él para también quitarle el traje de baño y dejarlo como nos dejó a nosotros y al lograrlo sucedió algo inesperado, en ese momento sonó el timbre de la casa.

 Los tres en ese momento nos pusimos nerviosos porque pensamos que podría ser alguna persona mayor que nos pudiera descubrir, entonces nos desesperamos y lo primero que hicimos fue buscar nuestros trajes de baño para ponérnoslos y poder ir a abrir, en eso se escuchó una voz  de un joven que no esperábamos, era Cristóbal que tenia unos problemillas con su equipo de trabajo, en ese momento nos sacamos más de onda ya que él casi nunca se juntaba con nosotros porque era un niño muy serio y no salía mucho con amigos.

 El chiste es que nos aliviamos un poco y lo dejamos pasar, él también ya traía una mochila con ropa; yo intrigado lo empecé a interrogar:

 -  Por qué traes esa mochila???

 -   Porque me vengo a quedar con ustedes.

 -  Con nosotros???

 -    Si vengo a hacer el trabajo con ustedes.

 -  Y comó diste con nosotros???

 -  Es que hablé a casa de Alberto y me contó su mamá que vendrían Mauricio y él a tu casa para hacer el trabajo y ella misma me dio la dirección y pues lo demás fue fácil.

 -   Pero el profe no nos va a dejar.

 -  Si nos dejó, yo me comuniqué con él y le conté lo que pasó con mi equipo, y me dijo que buscara otro y fueron mi única esperanza.

 -  Ok, está bien, quédate con nosotros pero tendrás que adaptarte a nuestro horario  y a nuestra forma de trabajar.

 En ese momento nos miró a los tres y lo único que pudo decir fue – está bien- así que lo llevé a la recamara donde habíamos dejado las cosas de Maorí y Beto para que se cambiara, no traía traje de baño así que yo le presté uno de los que tenía  y a propósito le presté una truza que hacía que se le notara todo el bulto que tenía entre sus piernas.

 Después de eso volvimos a la alberca donde ya nos esperaban a los dos con un buen baño con la manguera que está al lado de la casa por lo cual se volvió a desatar una guerra campal en la piscina para la cual Maorí y Beto estaban en el bando 1 y Cristo y yo en el bando 2 y así comenzó  la mas divertida guerra que pudimos tener, al principio Cristo se fue contra Beto mientras que yo me fui contra Maorí haciéndolos salir de la piscina para reorganizarse ya que estaban perdiendo, mientras tanto nosotros estábamos planeando lo que sería el segundo asalto para lo cual tuvimos que esperar a que se metieran de nuevo.

 Pero esta vez en entre las luchas cuerpo a cuerpo la cosa se empezó a poner caliente  y los golpes se empezaron a convertir en caricias y las mordidas en besos, cada quién tenía su pareja y en la misma alberca empezamos otra sesión de sexo en donde ahora no éramos tres sino cuatro, las cosas se ponían mejor, en ese momento Beto y Maorí ya lo tenían planeado y al mismo tiempo a Cristo y a mí nos bajaron los trajes de baño dejándonos desnudos, pero nosotros por el momento los seguimos besando y nos dejábamos hacer pero era la hora de darle la bienvenida a Cristo y los tres nos fuimos con él para darle su iniciación como sólo nosotros la sabíamos dar, así que nos salimos de la piscina y empezamos nuestro ritual, Maorí se fue primero a besarlo mientras Beto y yo nos fuimos con su verga de 16 cm.

 Una verga como ninguna otra, era hermosa en todos los sentidos, su sabor de niño virgen y que no ha tenido ninguna experiencia ni siquiera una masturbación, sus bellos crespos y rizados, su culito virgen también, era una sensación nueva para él que fue su mejor, dos vírgenes en un solo día, no lo podía creer; mientras Beto seguía con la verga de Cristo, yo le fui con su culito el cual estaba húmedo por el agua de la alberca, era impresionante tener un culito virgen en mi boca, era algo emocionante, así que empecé a besarle primero la espalda y después empecé a bajar hasta llegar a su esfínter el cual estaba en esos momentos todavía cerrado ya que él también se consideraba hetero y no había tenido ninguna  relación, ni con una chica ni con un chico, por eso a la hora de meter la lengua lo único que puede escuchar fue un grito que entraba entre el dolor y el gozo lo cual nos prendió a todos, después de que Mauricio escuchó eso se acordó que a Alberto no le dimos su iniciación completa, le habíamos dado una tremenda mamada pero no lo había tocado nada por atrás, así que se fue sobre Alberto e hizo lo mismo que yo por lo cual también escuchamos otro grito igual, eso hizo que a todos nos pusiera a mil y yo por tanta excitación y el maravilloso espectáculo que estaba viendo no aguanté mas y terminé sacando todo dentro de Cristo, el cual lo único que hizo al sentir que lo estaba llenando por dentro fue darme un beso en la boca, el cual me supo a gloria, después de eso yo se la empecé a mamar a Cristo  para que él también terminara, lo cual no me costó mucho trabajo ya que mientras lo estaba penetrando lo masturbaba para que sintiera más placer.

 Después de que Cristo terminó en mi boca con un tremendo chorro de leche, los dos nos dedicamos a ver el espectáculo que estaban haciendo, lo cual era muy emocionante ya que mientras Mauricio se la metía  a Beto, el propio Beto se estaba masturbando y para la hora en que los dos iban  a terminar Maorí  se la sacó a Beto y se pusieron en posición de un 69 y los dos terminaron en la boca del otro y después se dieron un beso hermoso, todavía con el semen en sus bocas para que los dos probaran el suyo propio.

 Después de eso los cuatro nos metimos a bañar y ahí empezó otra sesión de sexo pero eso ya se los contaré en otra ocasión .....

 
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Jaime