Hola a todos:

                    Mi nombre es Federico y quiero contar lo que me pasó el 1º de Enero de este precioso año 2002. Resulta que habíamos pasado una noche de maravillas con mis amigos y mi primo Esteban, al cual llamamos cariñosamente Evan, habíamos regresado de un Pub, a eso de las 5.30 de la mañana, cuando en casa todos dormían, pero mi primo Evan quería navegar en la red, yo soy Gay desde los 14 años, actualmente tengo 28, o sea la mitad de mi vida, pero jamás nadie en mi familia lo supo ni lo sabrá (espero). Resulta que entramos en la red y lastimosamente tengo una pagina gay en el inicio de la sección, por lo que no me dio mucho tiempo para cerrarla, mi primo la miró y me preguntó de qué se trataba la misma, le hice una historia de un amigo gay, que siempre venía a casa y me puso ese inicio, y como soy nuevo en la era de la computación, no sabia cómo sacarla, en realidad navego desde hace más de tres años, pero él no  lo sabía. Pasó un rato, le puse varias eróticas de mujeres muy candentes, y algunos videos Free, así pensé que él se olvidaría de la primera página, pero el tiro me salió por la culata, puesto que cuando me fui al baño él había entrado y se puso a ver qué había en esas páginas, me sorprendió, y para disimular le dije "Qué haces?, no seas sucio!", él sonrió y me dijo "quería saber qué se podía ver acá", me hice el enfadado y cuando agarré el mouse, pude observar que la mano la tenía muy bien agarrada a su pija aun sobre el slip. Me hice el boludo y miramos otras páginas, pues me miró y me dijo:

 - Te la han chupado antes?- mirándome fuertemente la pija.

- Sí, y no sabes qué mina me lo hizo - le respondí.

Él me miró a los ojos y me retrucó:

- Un vago, digo yo.

Lo miré pero no quería verle los ojos, porque temía que se diese cuenta de la verdad.

- Bueno, después de tantas mamuas y de trabajar en un lugar lleno de hombres, sí, creo que una vez, pero me quiero olvidar de eso - le dije, pero él, no satisfecho con la respuesta, me preguntó de nuevo:

- O sea que te tengo que poner en pedo para saber - me respondió. En ese momento casi me muero, me tenía contra la espada y la pared. Fue allí donde lo miré, no quería, por temor a que es casi un niño, con sólo 15 años, de 1.75, delgado, con su cuerpo bien marcado, fibroso, de ojos miel, cutis moreno, cabello azabache, labios carnosos, y con un muy buen paquete, lo miré y le dijé:

- No te hace falta llegar a eso, sólo tienes que preguntar o decirme que es lo que quieres.

Me miró de nuevo, ya con su mano en mi muslo y me dijo:

- Jamás me la han chupado, quiero saber si una chupada de pija es tan buena como dicen por allí - me respondió.

Lo miré y sonreí, le dije:

- Vamos a dormir, no hables que estás en pedo.

Apagamos la máquina y nos dispusimos a ir al cuarto, yo no paraba de pensar en él, su rostro de infante me tenía loco, ya no lo observaba como un primo, sino como un chico más que quería probar, quería penetrarlo, pero a la vez pensaba "él sólo quiere que se la chupen".

Al llegar al cuarto, él se recostó en su cama y yo me fui al baño para lavarme los dientes, mientras maquinaba la forma de hacerle el amor, lo miraba por el espejo y vi que se quedó sólo en slip, su falo estaba duro, su cuerpo parecía brillar y sentía desde lejos sus suspiros, cuando se recostó me dispuse a cerrar las ventanas, a poner el seguro en la puerta, atenué un poco la luz y puse un CD de música romántica, diciéndole que es mi forma de dormir.

 Me dispuse a ponerme en bolas para entrar en las sábanas cuando me dijo:

- Nunca te dijeron que tenés una linda cola?

Me di vueltas, me senté en la cama y con mi mano le dije en silencio que viniese a mi cama, lo cual hizo con apuro y sin titubear, se sentó en mi cama, le miré a los ojos y le agarré la cabeza con fuerza, le puse un beso, él no se lo esperaba por lo que no sabía cómo hacerlo, con mi lengua le abrí los labios, y los dientes, y mi lengua entró en esa boquita de caramelo, con mi otra mano le agarré la pija, la cual estaba a full, era una hermosa verga larga de unos 17 cm y muy gruesita unos 8 cm, con un capullo un más grande, lo recosté en la cama y le saqué el slip, lo dejé en bolas, él mientras tanto trataba de llegar con sus manos a mi ano, pero esa no era mi intención, lo dejé respirar, me separé de él y le dije:

- Querés que sigamos o lo dejamos así?

Entusiasmado y tembloroso me dijo:

- No sé, vos querés seguir?

Sentía su miedo en el cuerpo ya casi muy excitado pero tembloroso, entonces decidí seguir, sentado en su vientre comencé a masajear su cuerpo, sus hombros, el pecho lampiño, sentía su pene duro en mi espalda, casi una roca que se agitaba por los movimientos de mis masajes, besé sus primeras gotas de transpiración y comencé a besar su pecho y bajaba muy lento, comenzó a gemir a lo que paré y le dije que por favor en silencio, mis hermanos y hermanas estaban en los otros cuartos, me asintió con la cabeza y continué con mi periplo, al llegar a su pelvis ya embadurnada con el particular liquido seminal, pasé mi lengua y sentí ya sus jadeos de placer, su pené estaba en mi mentón como una estaca, era largo, bello, rosadito, sin imperfecciones, sin fimosis que tanto odio.

 Empecé a pasar mi lengua por los lados de arriba a abajo sin engullir el falo más bello que tenía, era muy terso y apetecible, él lo agarró entre sus manos y lo puso verticalmente, como indicándome que lo mamase, pero no le hice caso, continúe por las pelotas, aun muy chicas, pero bien durita esa bolsa de cojones, pasé la lengua por todos lados y abrí su piernas para poder llegar a su entrepierna, continué bajando hasta las rodillas, las cuales me fascinan en un chico, lo puse en posición para abdominales, lentamente comencé a subir ahora con más fuerza, había vislumbrado su agujerito, ese era mi fin.

 En lo que subía empecé a ponerme en posición de 69 pues quería que fuese él quien engulla primero mi pija, pues me costó un poco hacerle dar cuenta de lo que quería, pero al fin entendió, la agarró muy despacio, casi con miedo y asco, estaba re dura, primero pasó muy de lejos su lengua la cual me produjo un escalofrío, y me insistió a mamar la suya, abrí mi boca y comencé a tragar ese pedazo de carne, duro y grueso, me gustaba hacerlo y me gusta hacerlo, al pasar mi lengua por la circunferencia del pene él gimió y engulló mi pija también, era inexperto, sus dientes me rozaban, y sentía que de pronto la quería morder, trataba de quitársela de la boca pero él me agarraba con fuerza, yo mientras tanto me engullía todo, subía y bajaba con fuertes movimientos, mientras él lo hacía muy lento y cada vez con más ganas y sin tantos roces, era perfecto, mientras mamaba su pija mis dedos comenzaron a buscar mi tesoro preciado, ese ano que era virgen, le abría las nalgas pero él trataba con fuerzas de mantenerlas cerradas, en eso logro que uno de mis dedos roce el orificio del amor, sentí que cerró las piernas, pero por arte de magia las abrió de nuevo, entonces me di cuenta que ya se venía, la acabada era inminente, a lo que solté el falo de mi boca y batí con mis manos para que ese semen virgen cayera en mi cara, como la primera vez, que me hicieron acabar en la cara de alguien, siendo virgen yo, pues así fue, el primer chorro entró por la boca y el segundo en mis ojos, así hasta cubrir toda mi cara, era magnífico, pero yo aun no acababa, y él me agitaba para hacerlo, pero no lo hice.

 Le dije que se pusiese de cuatro, que tenía ganas de acabarle en la espalda, a lo que me dijo:

- No me la irás a meter?

- No BB, sólo la voy a pasar por la colita.

 Cuando se puso de cuatro, le hice abrazar la almohada, levantar la colita y fue mi pija la que empezó ahora a jugar con su ano, mientras me masturbaba, muy despacio para no acabar, allí me incliné hasta el ano y le pasé la lengua por él, se asusto y me dijo:

- No me la metas, amor.

Esa fue mi señal, esa palabra, "Amor". Lubriqué bien el ano y con mi lengua comencé a empujar hasta adentro, no me costó mucho puesto que estaba dilatándose por la posición y por mi lengua, me erguí y puse mis manos en su espalda y con fuerza para que no se pudiese parar, mi pija comenzó a buscar ese ano virgen, al principio se resistía un poco, pero mis palabras de aliento de que no habría dolor, dejó que este pudiese entrar. Cuando mi glande por fin estuvo dentro de él, cerró con fuerza el orto, y fue allí donde me dispuse a entrar del todo antes de que no me dejara más, pero eso sólo fue un instante y comencé a penetrarlo muy lentamente primero, sin hacer mucha fuerza para que no hubiese dolor, pero al toque él se soltó y comenzó a cerrar y abrir el culito como pidiendo más, comencé a follármelo con fuertes embiones hasta el fondo, él gemía, gritaba en la almohada, ya casi me venía pero quería verle la cara cuando mi leche inundara su culito, así que sin sacarlo lo puse en patitas al hombro y comencé de nuevo, él ahora me agarraba la cara y me lamía los dedos de las manos caso los diez, los quería a todos dentro de su boca, y cuando un orgasmo de placer en su rostro se iluminó, largué mi leche dentro del él, era cálido, muy cerradito y más lubricado ahora, mis segundo y restantes chorros los largué en su estómago, los que él levantó con los dedos y se los llevó a la boca, me pidió que se la deje adentro, y así lo hice.

 Luego nos pusimos de costado los dos pero con mi pija entre sus nalgas, nos dormimos y despertamos en la misma posición, entramos a la ducha y allí me dijo:

- Qué Año Me Espera !!!!!!!!!!!!

- Por? - pregunté.

- Voy a hablar con mamá, para que me dejen estudiar acá en el colegio de la otra cuadra, así te puedo ver todos los días, y repetir esto todas las noches."

 

Evan consiguió lo anhelado, así que este año él será mi pareja en mi cama todas las noches. Lo que pasó el 3 de Enero te lo cuento otro día... 

Un Beso

FEDE