Faje con amor
Qué ondas: bueno mi nombre es Julio, tengo 19 años, soy de Zacatecas Mexico.
Anteriormente he publicado 3 relatos en esta página, y para este mi cuarto
relato, hoy quiero contarles lo sucedido hace un año con Toño, mi primera
pareja...
Pues comenzando desde el principio, a Toño lo conocí de una manera poco
convencional, pues ambos estamos en la misma escuela, y eso hizo hasta cierto
complicaba las cosas porque yo por mi parte no me animaba mucho a ligar con
alguien del mismo campus; pero resulta que yo primero a el lo conocí de vista en
el centro de cómputo de la escuela, no sé por qué, pero por alguna muy rara
razón me llamó la atención y me dije de seguro este es gay, mas como estábamos
en fin de semestre siempre me tocaba verlo en el mismo lugar, pero ahora resulta
que ahora era él quien me veía, y así empezamos un jueguito muy peculiar de
miraditas, de yo te veo, tú me ves, ahora me hago el que no te veo etc.
Y luego en el próximo semestre, pues me toca la sorpresa de que mi aula para
tomar clase, era a un lado de donde él tomaba sus clases, y así que a diario nos
veíamos y seguíamos con ese jueguito del que ya me estaba hartando, porque
aparte de él, su mejor amigo también quería conmigo y hacía su luchita por su
propia cuenta.
Aconteció que el primer jueves del mes de marzo todos los del grupo andábamos
supertensos porque teníamos un examen superpesadísimo al día siguiente, y como
para fortuna nuestra casi ni tuvimos clases porque varios maestros faltaron,
pues varios aprovecharon para terminar el trabajo para presentar el examen y
repasar bien todo lo que se iba a estudiar, pues yo por mi lado estudié un poco
pero no encontraba mi lugar porque no tenía los mínimos deseos de estudiar, así
que me salí a deambular un poco por la escuela, ahí me encontré a una amiga y
entré con ella a la biblioteca, y para no variar ahí estaba él, porque para esas
fechas siempre coincidíamos en cualquier parte de la escuela (a pesar de que es
bastante grande), pues de nuevo tenía su mirada cachonda tratando de
inspeccionarme hasta por donde no, y yo la verdad que me estaba cansando de ese
jueguito, así que decidí hacer algo muy riesgoso, pues le mandé un beso, me fijé
que no me viera nadie más que él, pues así empezamos ese día del juego de
miradas al del gato y al ratón, pues este chico me seguía a donde yo iba, iba al
centro de cómputo y de pronto él llegaba, iba a comprar un dulce, él se aparecía
por ahí, es más, hasta al baño me lo llegué a topar, así que ya de una vez por
todas y armándome de valor decidí hablarle y ver de una vez por todas pues qué
pasa, qué era lo que quería o cuáles eran sus intenciones hacia conmigo. Y él me
respondió pues que me le hacía guapo y que quería conocerme... es que la verdad
lo intimé y ya no pudo hacer más preguntas, y al día siguiente apenas le dije
hola porque estaba concentrado más que nada en mi examen.
Y meditando el fin de semana en lo sucedido me dije que me porte mal con este
chavo, y dije, si lo veo el lunes, le digo que sí quiero hablar con él en buena
onda y en buen plan: el lunes en la mañana lo vi en el centro de cómputo de la
facu y ahí le dije que disculpara lo mamón que me había portado la semana
anterior y que estaba dispuesto a charlar para conocernos mejor cuando él
pudiera, y quedamos de charlar al siguiente día por la mañana.
Llegado el día citado, pues con lo primero que me salió es que en realidad el
motivo de conocerme era de que le gustaría que yo fuera su pareja, pues yo
respondí que tenía que pensarlo y le hice ver que yo nunca había tenido pareja,
y así comenzamos a comentar cosillas de nuestras vidas y vivencias para irnos
conociendo mejor, mas como el tiempo se nos agotaba quedamos en seguir con la
conversación el viernes, pero el jueves en la mañana me sorprendió leer un
correo de él en el que me decía que se estaba haciendo muchas ilusiones conmigo,
y que ojalá duráramos un buen, y a decir verdad con ese mail pues comenzó a
convencerme de que le diera el sí.
El viernes a la hora acordada salimos a caminar por la ciudad portándose él de
lo más complaciente conmigo, me invitó a una nieve, etc... volvimos a su casa
que ahora estaba sola para ambos, y sin más rodeos le dije que sí quería ser su
pareja, a él se le iluminó la cara, pusimos unas pequeñas cosillas en claro y
comenzamos a besarnos... y esos eran mis primeros besos con mi primera pareja...
besos tiernos donde ahora el amor era el principal ingrediente de aquello... y
aparte de besarnos la boca, la cara y el cuello, por últimos nos besamos en el
pecho porque habíamos decidido llevar las cosas tranquilas y que el sexo no se
iba a dar precipitadamente (al menos eso pensábamos) así que nada más nos
quitamos nuestras playeras y duramos así un rato abrazados...
En la siguiente semana pues nuestra relación iba viento en popa, creo que ambos
veíamos la vida de color rosa, el lunes los dos salimos a la misma hora y tanto
era nuestro deseo de estar y sentirnos juntos, que hasta fuimos agarrados de la
mano el camino a su casa, pero no todo era miel sobre ojuelas, porque a media
semana tuvimos una pequeña discusión por causas ajenas, y para el jueves sentía
una gran necesidad de verlo, pero todo indicaba que no lo iba a ver hasta el
viernes, porque de hecho no lo había visto en la escuela por la mañana como
siempre lo veía, pero cuando mis esperanzas de verlo casi se esfumaban el
maestro de la última clase nos dijo que tenía que hacer sinodal de un examen de
titulación que era a la hora que tenía clase con nosotros y así que no nos iba a
dar clase, pues yo aproveché para ir a verlo, pero para no llevarme una sorpresa
y estuviera ocupado con sus tareas, le llamé a unas dos cuadras de su casa:
- Hola, soy Julio -le dije.
- ¡MI AMOR! -fue lo que inmediantamente me contestó.
- Oye ¿qué ondas?, estoy por tu casa, ¿te puedo ir a ver?
- ¡Claro! aquí te voy a estar esperando.
Antes de continuar con mi relato, Toño es chaparrito (mide como 1.65m) es de
piel blanca y cabello negro, aunque está algo llenito, tenía algo que me gustaba
de él.
Pues cuando llego a su casa (o su depa) pues encuentro la puerta abierta, cabe
mencionar que él vive con otros chavos que también son de fuera de Zac capital,
y alcancé a verlo que se estaba enjuagando la boca, me ve, corre hacia conmigo y
en la estancia de su depa comenzamos a besarnos, continuamos así hasta su
cuarto, hicimos a un lado mi mochila y nos tumbamos hasta su cama, entre tanto
beso y beso nos decíamos:
- Te amo!
(beso)
- Te extrañé todo este día
(otro beso)
- Te quiero!
(mas besos)
Eran besos con locura, una locura de amor en la que no te importa nada más que
estar y sentirte pleno con tu pareja. Entre tanta pasión desbordada ya habíamos
excedido nuestros límites y ahora nos estábamos desprendiendo de toda nuestra
ropa hasta desnudarnos totalmente para así poder besarnos todo nuestro cuerpo y
sentir todo el roce de nuestra piel con el dulce aroma del amor y pasión que
emanaba de nosotros...
- Te Amo, Julio.
- Te amo, Toño.
Era lo que no parábamos de repetir, y ahora sin nada que esconder, y en cueros,
no quedaba más que sentir todo el placer y hacerlo sentirlo a nuestra pareja,
mas como no teníamos condón a mano, no nos quedó de otra mas que pajearnos
mutuamente, entrelazados sobre su cama y haciendo todo lo posible por que nos
viniéramos casi al mismo tiempo... y así sucedió, nos venimos casi
simultaneamente, mas no como esas sesiones de sexo express, si no todo lo
contrario, todo fue con pasión de enamorados...
Y así había sido nuestro primer encuentro íntimo, nos vestimos, nos volvimos a
besar, y cuando íbamos a salir de su cuarto nos dimos cuenta que no habíamos
cerrado la puerta, sino que estaba un poco entre abierta y corrimos gran riesgo
de ser sorprendidos, pero afortunadamente no pasó a mas...
Después de eso sigiueron otros muy buenos momentos, pero ninguno se compara como
el primero, y aunque finalmente el mundo pudo más que nosotros, terminó por
separarnos, pero aún conservo este bello recuerdo que hoy comparto con ustedes.
Éste es mi correo, para recibir todos sus comentarios:
pureangel_darkslaver@hotmail.com
© Teenlover.net