(RELATO FICTICIO!)
Todo el mundo sabe quien es Leonardo DiCaprio. Ese rubio
que las vuelve locas a
todas las chicas en los cines. Y seguramente nos sonará
el nombre del grupo
Backstreet Boys. Pues, aunque no os lo creáis,
hay mucha relación entre estos dos
elementos. En primer lugar se conocen. Hace unos meses
se vieron en Los
Angeles con motivo de una entrega de premios. Allí
los Backstreet Boys le pidieron a Leo que si les podía dar clases
de interpretación. Parece ser que los Back quieren
hacer sus pinitos en el cine.
A Leo no le pareció mal la idea. Pagarían
bien -pensó. Pero había algo más que le
llamaba la atención. Eran dos chicos del grupo:
Nick y Brian. Los dos eran rubios
como Leo. Nick se parecia más a Leo pero Brian
tenía un toque más adulto, sin
dejar de ser joven. Leo no lo sabía pero, en el
fondo, la auténtica razón por la que
quería darles clases era para estar con ellos.
Brian es el gracioso del grupo y por eso
siempre hacía alguna tontería que incluía
chistes verdes y eso a Leo le molaba.
Total, que le venía al pelo.
Quedaron en ir los cinco a la residencia de Leo, en Malibú,
aquella misma noche
para cenar y tomar alguna copa. Los cinco llegaron puntuales
y de manera
informal. Habían evadido a todas las fans desde
que salieron de la sala de premios.
Leo, con su casa en la playa, no tenía mayordomos
pero se las apañaba bien.
- ¿Cómo os va? Pasad, no os quedéis
ahí - les dijo.
La cena estaba rica: spaguettis con queso (la comida
preferida de Brian). Nick
llevaba una melena rubia que le llegaba hasta el hombro.
Llevaba una camiseta de
Nike con un peto vaquero muy mono. Las zapatillas, también
de marca, era rojas.
Brian llevaba una camiseta ajustada negra, un pantalón
Dockers color beige y unas
zapatillas Nike negras también. Los otros tres
iban normales pero a Leo no les
llamó la atención. Estaba más pendiente
de los otros dos. También quizá fuese
debido a que esos dos tenían más ganas
de ser actores. Eran las doce de la noche y
ya se tenían que ir. Los guardaespaldas de los
BSB esperaban afuera. Leo no sabía
cómo decirles a Nick y a Brian que se quedasen.
Mañana por la mañana irían los
cinco a su estudio pero no quería pasar la noche
solo.
- ¿Adónde os vais a ir a dormir?
- A un hotel - dijo Kevin, el más mayor del grupo.
- Si queréis os podéis quedar a dormir
aquí, hay mucho sitio y así saldremos por
la mañana todos juntos.
No les pareció mala idea. Uno de los BSB avisó
de los nuevos arreglos a un
guardaespaldas. Irían al hotel a recoger toda
la ropa de los chicos y volverían por la mañana.
- Tengo dos habitaciones de invitados. Una con tres camas
y otra de dos.
Frick y Frack (nombre con los que se conoce a Brian y
a Nick) decidieron dormir
en la misma habitación. A los otros tres no les
extrañó así que fueron a dormir a su
habitación. Ya eran las dos de la mañana
y Leo no podía dormir. Necesitaba a
alguien a su lado. Pocas veces desde los 16 años
había dormido solo. De puntillas
se levantó y fue a la habitación de B&N.
Entró y estaban profundamente dormidos.
Leo vió cómo Brian se había quitado
la ropa y se había puesto un pijama. Pero lo
que más le llamó la atención fue
ver su ropa interior encima de una silla. Eran unos
slips marca Calvin Klein muy sugerentes. Sin pensarlo
dos veces lo cogió y se fue
al baño. Como dormía en calzoncillos lo
primero que hizo fue bajárselos hasta la
mitad de la pierna y empezó a pasarse el calzoncillo
de Brian por la cara. Le
encantaba oler ese olor masculino de la ropa interior.
Su polla (20 cm. escasos)
empezó a ponerse dura como una roca. Su lengua
empezó a saborear la nicotina
que había en la ropa interior de su amigo. Empezó
a menearsela pero decidió
probarse el calzoncillo. Le venía que ni pintado.
Se frotó con la mano la polla pero
dentro del calzoncillo. El capullo del nabo le asomó
por arriba, llegando hasta el
ombligo. Empezó a salir un poco de semen mientras
se pasaba el dedo índice por
la raja de su culo. De repente se abrió la puerta
del baño. Era Brian...
Le habían entrado ganas de mear. Le pilló
a Leo justo cuando se estaba chupando el dedo índice. Leo se quedó
cortado.
- Tranquilo, sigue con lo tuyo.
Su respuesta fue atónita. Leo no se lo creía.
Quizá el chico no sabía que aquellos
calzoncillos eran suyos. Brian se dirigió al water
y echó su meada como si nada. De
mientras lo hacía, Leo quiso comprobar si aquella
respuesta quería decir algo. Se
acerco por detrás y apoyó su polla sobre
el culo de Brian. Se le cortó la meada. Sin
embargo, terminó de mear. Se giró y se
abrazó a Leo. Tenían todavía el pijama
corto. Así que se quitó la parte de arriba.
Empezó a besar el cuello de Leo. La polla
de Leo, más dura todavía, salía
bastante del calzoncillo. De mientras se fundían en
un beso con lengua impresionante, Leo quitó el
pantalón del pijama a Brian, poco a
poco. Su pija estaba igual de dura. Seguían besandose.
Ahora las pollas estaban
tocándose, frotándose. Ese juego le encantaba
a Leo. Parecía ser que Brian tenía
otras pasiones ocultas, además de hacer reír
a la gente. Su piel tenía un buen
aroma, de colonia.
- Vayamos a mi cama- dijo Leo.
Salieron del baño sin hacer ruido. La cama de
Leo era de matrimonio así que se
echaron. Leo aún llevaba los calzoncillos. Se
los había colocado de manera que
pareciese un tanga. Se echó sobre la cama y se
puso a cuatro patas.
- ¿Quieres ponerme bien el tanga, Brian?
Brian, al ver aquello, se puso a cien. Lentamente, con
el dedo corazón, lo pasó por
la raja del culo de Leo, metiéndoselo un poco
dentro, y le puso bien el calzoncillo.
Tenía el dedo un poco manchado pero se lo llevó
a la boca. Luego Leo se lo quitó.
- Esto es tuyo.
- Ya lo sé. Lo he dejado a posta.
Ahora si que no se lo creía. El cerdo de Brian
era gay de los que más. Eso le
gustó. Se metieron en la cama. Iban a dormir juntos
toda la noche. Pero hacían
tiempo para que sus pollas se relajasen y disfrutar más
después. Eran ya las tres de la mañana.
- Acercate más Brian -dijo Leo.
Brian se acercó. Pasó una pierna por encima
suyo y sus pollas estuvieron otra vez en contacto. Empezaron a moverse
rítmicamente mientras notaban sus dos vergas inflarse como globos.
Brian no estaba operado de fimosis y colocó el capullo de su amigo
Leo dentro de su prepucio. Aquello les gustó. Quitaron todas las
sábanas de la cama. Leo se apoyó en la almohada mientras
Brian se dirigió a la polla. Primero se restregó la cara
con el peludo manojo de Leo. Aquella sensación era... Empezó
a sobarla. La lengua iba de arriba a abajo. El capullo bien rojo de Leo
ardía. Entonces fue cuando Leo quería probar la suya. Se
pusieron en posición 69 y ambos pudieron saborear su cucurucho.
La polla de Brian (18 cm.) no era muy grande pero era una de las mejores
que había visto. Echó para atrás el prepucio de su
amigo y vió un capullo morado, bien uniforme, con peuqeños
puntitos en la base. Aquello aún excitó más a nuestro
Leo. Estuvieron así un buen rato cuando llegó el turno a
sus culos.
Brian se apoyó sobre la cama mientras Leo observaba
su ojete. Estaba un poco arrugado (¡mejor!) y había un
poco de pelo. No mucho pero el suficiente. Empezó a comer el ano
dandole forma con la lengua y, poco a poco, se fue dilatando dejando un
buen agujero. Cabían dos dedos sin problema. De repente el ojete
de Brian se contrajo. No era muy experto en eso. Leo lo entendió
y sacó de un cajón una crema. Se la puso en el ano y Brian
no se resistió más. Sin dilación le metió su
polla por el culo sin compasión. Brian con los ojos cerrados, daba
pequeños gemidos para no despertar a sus compañeros, ¿o
hubiera sido mejor? La polla entrba y salía como en una mujer. Brian
se cansó y dijo que quería ver el culo de Leo. Leo se puso
a cuatro patas otra vez y Brian pudo ver la inmensidad de su culo. Bien
formado, bien redondo, sin pelo. Empezó a chuparselo mientras con
las manos masturbaba el pene del joven actor. Le metió la lenguasin
dificultades. Leo sí tenía práctica en eso. 1, 2,
1, 2.... lengua arriba, lengua abajo.
Luego se giró Leo y se colocaron en una posición
extraña. Se parecía a la flor de loto pero con hombres. Brian
se colocó sentado en la cama con su polla apuntando al techo. Leo
se sentó encima de esa polla mientras el querido Brian le ataladraba.
No hizo falta ninguna crema. Un poco de saliva del cantante bastó.
Otra vez ese 1, 2, 1, 2.........
- ¡Me voy a correr Leo!
- ¡Aguanta!
Leo se levantó, y Brian se quedó con la
polla a medio reventar. Pero no lo hizo.
- ¡Nick es gay?
- Lo hacemos mínimo tres veces a la semana.
Sin esperar fueron a la habitación de Nick. Estaba
dormido profundamente. Quitaron con cuidado las sábanas y vieron
como solo llevaba los calzoncillos también. Eran unos boxer con
una apertura para ir a mear. Quitaron los dos botones y vieron la pija
de Nick. Era un poco pequeña pero Leo, al empezar a mamarsela, vio
como aquel insignificante pene se convertía en una herramienta de
alto calibre. Nick se despertó. Brian le dio un beso que se quedó
fñipando. Al ver que era su amigo no se extrañó pero
todavía no podía ver quien era el que le estaba sobando su
polla. Leo le quitó los boxer mientras Brian le besaba y con las
manos le pellizcaba muy débilmente las tetillas. Nick de mientras
tocaba la polla de Brian, como si fuera un osito de peluche. Leo iba a
terminar su tarea cuando levantó las piernas de Nick. Vio su culito
de niño y lo ensalivó. A diferencia de Brian, el culo de
Nick estaba bien entrenado y tampoco fue difícil penetrarlo. Brian
dejó de besar a Nick para besar a Leo. De mientras Nick se abalanzó
un poco para comer el culo de Brian. Era una situación bastante
cómica porque parecía un círculo. Las manos de Leo
tocaban la maravillosa polla de Brian, a punto ahora si de explotar.
- ¡Qué me voy! - dijo Nick. Parecía
ser que el chico se excitaba muy rápidamente.
Brian se levantó. Leo sacó su polla con
un poco de rastros. Brian se encargó de limpiarlos con la boca.
Nick quería correrse en la boca de Leo. Brian se tumbó en
la cama mientras Leo se sentaba encima de su cara. Brian volvía
a saborear aquel culo titánico. Nick se corrió como un chaval
cuando se hace su primera paja. Cayó todo dentro de la boca de Leo.
Tragó un poco del impacto pero luego quiso compartir aquella lefa
con su amigo Brian. Se levantó mientras Brian seguía lamiéndole
el culo y se volvieron a besar, compartiendo aquella leche de Nick. Ambos
la terminaron de tragar. Nick, todavía cachondo, mamó la
polla de Leo, metiénsose los huevos en la boca y todo. Se corrió
encima de Nick. Le dijo que se diera la vuelta y, por encima de la raja,
se corrió. Abrió las nalgas del chaval para ver como caía
la leche dentro de su ano. Brian terminó la faena chupando los restos.
Era muy comilón.
Faltaba Brian por eyacular. Leo empezó a tocar
su pelo rubio y rizado. Le excitaba.
Volvieron a estar juntos sus pollas, sus pechos, sus
labios... todo estaba en contacto.
Nick se puso detrás de Brian, pasando su cola
por el culo pero sin penetrarlo. Brian
tocaba el culo de Leo. Le metió un dedo y eso
le excitó muchísimo. Tiró a Leo, se
tiró encima de él y Nick también.
Estaban los unos encima de los otros. Nick
embistió a Brian y lo penetró mientras
seguían besandose con Leo. Finalmente,
Nick salió de su culo. La polla de Brian se posó
encima de la cabeza de Nick, una
melena bien rubia y medio larga. La leche cayó
todita allí, mientras Nick era capaz
de remover los huevos de Brian en su boca y Leo le metía
un dedo por el culo.
Acabaron los tres en la cama de Leo totalmente desnudos.
Leo estaba enmedio, Nick a la izquierda y Brian a la derecha. Las tres
pollas estaban en contacto. Y así se quedaron dormidos hasta el
amanecer cuando uno de los Back los encontró en la cama a los tres.
- ¿Puedo unirme a la fiesta?
Aquella mañana no fueron al estudio de cine. La
orgía que se formó fue inmensa. Quizá por eso todavía
no hemos podido ver a nuestros preciosos Backstreet Boys en el cine. Todavía
están muy ocupados........
Anónimo.