Fantasía con mi amigo

 

Lo que les relato a continuación me sucedió hace apenas unos días.

Yo tengo 29 años, y tengo 10 meses de conocer al novio de mi mejor amiga, él vive en USA, y yo por circunstancias de la vida me vine a trabajar al extranjero, y mi mejor amiga me dijo que buscara a su novio para que me diera trabajo, ya que él cuenta con un negocio propio.

Él es divorciado, tiene 32 años, moreno claro, mide 1.80m. de un cuerpo super atlético. Tiene tres hijos de 10,7 y 5 años, a los cuales empecé a cuidar, ya que él los cuida una semana, por lo del divorcio, y la otra la pasa sólo en casa. Mi amiga vive en México y está comprometida, sólo que están esperando un tiempo para poder juntar algo de dinero y poder casarse. La semana que no me toca cuidar a sus hijos trabajo con él en un taller de herrería.

En los primeros 2 meses nos conocimos, él me platicaba de sus problemas con su ex, y de sus aventuras con las mujeres. Desde el principio me excitaba imaginarme cómo trataba a las mujeres en la cama, ya que lo contaba de una manera tan cachonda que hacía que yo me pusiera a 1000. En la casa donde vive  tiene una alberca más o menos grande. En el verano me invitaba a pasar el fin de semana en su casa, y aprovechábamos para relajarnos de la rutina diaria.

La primera vez que lo vi en traje de baño me quedé con la boca abierta, ya que tiene un cuerpo super marcado por el ejercicio que hace y un bronceado increíble, ya que él es moreno claro, mantiene un color canela. El traje que usaba le quedaba un poco grande, cuando salía de la alberca se le bajaba hasta la mitad de las nalgas, que se veían del mismo color de todo su cuerpo. Yo le pregunté por qué tenía el cuerpo tan bien bronceado, y él me respondió con mucha naturalidad que se asoleaba desnudo. Yo no podía resistir el verlo, y cuando estábamos juntos en la alberca nadábamos de lados opuestos, él iba y yo venía. Yo usaba mis gogles para verlo por debajo del agua, y entre tantos intentos por verle su paquete noté que se le paraba un bulto muy grande, pero no podía verlo bien por temor a que me descubriera.

Pasó el verano y yo moría en las noches a la hora de fantasear por él. Como nos veíamos a diario fui notando que tenía una debilidad por su cuerpo, era agarrarse su paquete cada vez que hablábamos de sexo, y como yo le encontré el modo, pues lo excitaba contándole puras mentiras sobre experiencias mías con las mujeres. Al grado de que se lo agarraba con una excitación y se lo sobaba por encima de su pantalón. Y cuando le decía que se veía bien con cierta ropa él se ponía como pavo real, le gustaba que lo chuleara.

Un día me puse a observarlo y a comentarle que tenía un cuerpo increíble y me dejaba verlo con toda confianza, le decía que lo único que le hacía falta era hacer más pierna, ya que está un poco desproporcionado a sus brazos, pero eso es lo de menos, el hombre está super bien, y más de sus partes genitales.

Cuando le estaba diciendo de su cuerpo noté una pequeña excitación y le empecé a hacer preguntas de sus aventuras y él, como un niño, me contó con todo lujo de detalles, tan así que se bajó los pantalones a medio vientre dejándome ver un pedazo de carne grueso y de muy buen ver. Le pedí que se lo bajara más, entre broma, y me dijo que no porque me enamoraría de él. Nos reímos, pero yo ya estaba enamorado de él.

Esa noche me quedé en su casa, era un viernes, cenamos y nos pusimos a ver la televisión en un sofá cama que tiene como único mueble, ya que está esperando casarse para comprar el resto de los muebles al gusto de mi amiga. Bueno pues ya entrada la noche me fui a darme un baño después de él, y me puse unos boxers que me prestó para dormir, al igual que él. Y apagó la televisión, esta no era la primera vez que dormíamos juntos, por lo cual ya lo conocía dormido. Yo pasé la noche en vela esperando el momento en que estuviera completamente dormido para poder verlo bien. Le quité la sábana que lo cubría dejando ver ese hermoso cuerpo que me pedía a gritos que lo tomara. Yo estaba super nervioso, poco a poco acercaba mi mano a su cuerpo, hacía movimientos acercándome a él y fingiendo estar dormido por si se despertaba. Fue tanta mi suerte que se dio la media vuelta quedando boca arriba, y medio abriendo sus piernas, apenas y lo podía ver, acerqué mi mano hasta su entrepierna, le abrí el orificio que tienen los boxers en medio, y metí mi mano, agarrando su pene que se encontraba igual de dormido que él, es un pene muy grande y grueso, lo medio froté pero con un miedo a que se despertara, lo acariciaba y me detenía, los nervios no me dejaban en paz, fue tanta mi excitación que me armé de valor y me acerqué a él y lo acaricié de su abdomen, haciéndole arañitas en él, logrando una erección increíble, no sé si él se dejó tocar o realmente estaba dormido, pero pude meter su verga en mi boca, no la pude mamar como yo hubiera querido pero logré ponerla en mi boca, fue algo muy grande para mí. Se movió y me tuve que retirar en ese momento, se volteó dándome la espalda, poniéndose en la forma fetal. Y nuevamente usé la misma táctica para acercarme a él, haciendo el dormido y girando en la cama para tocarlo

Al llegar mi mano a sus nalgas pude sentir que su cuerpo estaba nervioso, pero de igual forma estaba yo, y acaricié su trasero hasta meter mi mano por debajo de su boxer, acaricié sus glúteos y sobé su ano, el cual me quedé con las ganas de probarlo pero tuve su cuerpo en mis manos esa noche.

Al día siguiente lo acompañé al gimnasio y cuando estaba haciendo sus ejercicios me dijo que tuvo un sueño muy extraño, me dijo que yo lo acariciaba y gozaba al tocar su cuerpo y que a él le gustaba, pero, que sólo era un sueño, yo me quedé con la duda de que él se hubiera dado cuenta de que yo lo acaricié, o simplemente se lo imaginó.

Hoy decidí no hacerlo más, ya que en unos días llega mi amiga, y se casaran, no me gustaría ser yo la causa por lo cual no se lograra.

Pero de que él me dejó acariciarlo, no me cabe la menor duda.