GABRIEL (III)

 

El presente relato es real. Algunos de los nombres han sido cambiados para la proteccion de la personalidad de los mismos.

Como recordarán, en la 2a parte, expliqué que en la red conocí a una persona también de Querétaro. Como pasaba por los momentos más amargos a causa de la lejanía de Gabriel, pensé que sería un nick de él mismo y que me engañaba. Pero vamos a los  detalles.

"Hola, qué tal? edad? acción? gustos?" son preguntas parcas, ridículas y sobre todo fastidiosas, que tenía por disgusto contestar en red. Enero frío y de dolor para mí, Gabriel ya no me enviaba más mensajes, había llegado al ciber, y de paso a guarecerme de el mal tiempo que prevalecía, allá, por un ciber ubicado en Calzada de Guadalupe en D.F.

Aún esperaba un correo o una disculpa, pero nada. En la sala 1,  viendo qué ocurría, de pronto, encendí mi cámara. En la sala, sólo personas superficiales, nada sincero, y si no veían acción, se iban. No aparecía nada, ni disculpas de Gabriel.

Un poco más tarde, alguien en la red me pide privado, acepto, pero con desgana, empezamos con un "hola", enseguida me dice que es de Querétaro y que en la cámara me ha visto triste, que si pasaba algo. Creí que sería Gabriel, con otro nick. Pues le contesté que si estaba así era porque un payaso se había burlado de mí. No contuve las lágrimas y en el ciber me entró la nostalgia y sentimiento. El chico que ahora chateaba conmigo era "van_rembrandt", a juzgar, que tantas veces lo probé, me di cuenta que era muy diferente a Gabriel. Aun así, le conté la amarga experiencia (paso a paso) y al finalizar le conmovió y me ofreció su amistad. Pues le dije "está bien" aunque en el fondo ya no me creía nada de lo dicho en red. Al fin me dio cámara "van rembrandt". Su nombre Rembrandt Rubén, era también guapo, tenía ojos cafés, blanco, cabello semirizado y labios carnosos, se antojaba y se antoja a primera vista jejeje, y no decir de su forma de ser, chido, respetuoso (en cámara se dice eso, pero en vivo no sabía aún).

Esa tarde que tenía gran depresión, Rubén me ayudó muchísimo, en vía cámara y micrófono, me animó, me dijo que es pasajero, porque tal vez algo mejor venía y era preciso terminar este engaño. Le creí a "medias", total, esa vez reconozco que sí me hizo  por lo menos olvidar mi dolor por Gabriel y en efecto "era preciso terminar eso, porque vendría algo mejor".

Pasó una semana, y luego otra, y en fin... llegamos a febrero del 2004, ya Gabriel no se aparecía. Por esos días me llegó la noticia que conoció a un tipo de Monterrey y se fue con él, dejó escuela y trabajo por irse por el norteño. Ya no me dolía tanto, aunque sí me impactó tal noticia. Al preguntarme los amigos de la sala por mi punto de vista, sólo escribí "En tanto no me pida lismonas, y yo, no  recoger cosas babeadas, todo está bien".

Rembrandt aparecía en linea más o menos 3 veces por semana, ya en estos días también debía yo efectuar mi cambio hacia la UNAM a terminar mi carrera en arquitectura. Digamos que iniciaba para mí un momento de cambio trascendental. Recordaba y me hería por momentos. Nostalgia y espinas trastocaban los recuerdos, aunque las veces que chateaba con Rembrandt me hacía sentir bien.

Al fin, a mediados de febrero fue aceptada mi solicitud de ingreso a la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), fue entonces que cambié de vivir en Toluca, hacia Ciudad de México, comencé a trabajar en cosas sencillas, y con grandes esfuerzos, intentar en un despacho de arqs, como dibujante y otras actividades.

La soledad avasallaba los malos momentos y Rembrandt venía a poner un poco de orden en esta revoltura de sentimientos. Poco a poco iba retornando la confianza en mí.

Una noche, entre sueños, me vi en traje franciscano, y una voz que decía "avanza hacia el dolor, que ahí te purificarás". Tal sueño hizo que asimilara las vivencias hechas y determiné que entonces me sugería tal sueño ir al lugar del dolor (Qro) y pedir perdon y olvidar todo.

Así fue, comencé una caminata penitencial (con traje o no), y me

aventuré a caminar hacia esa ciudad. Entre calores, fríos, temores, caminé y recordaba, durante 5 largos días, lo vivido. Desde mirar calles, avenidas, hasta mirar llanos interminables, llanuras, huizaches, cardonillas o en  la lejanía del paisaje la Peña de Bernal, paso a paso mi destino sería Qro. capital.

Allá por el occidente, se divisaba la sierra del Cimatario, ya los letreros de la autopista anunciaban la cercanía de esa ciudad. Como testigos de mi dolor, tales letreros me informaban las ditancias, "100, 90, 20 kms faltan para llegar a tu destino", pareciera que me decían.

En una seca tarde, el Cimatario parecía estar más cerca, pero mis fuerzas me abandonaban, antes de llegar al monumento a Conin me desvanecía tendido sobre el polvo tan seco que la tierra  hacía remolinos y sentía que no podía seguir más.

Enfrentre de mí veo una camioneta  Explorer, la cual venía a gran velocidad y al verme desvanecido toma reversa para auxiliarme. Ya el ocaso estaba próximo en este caluroso mes de marzo y esta persona se compacecía de mí.

- ¿Estás bien? -preguntó el dueño de esa camioneta al momento que me tomaba de la cintura para reincorporarme.

- Estoy bien -le prespondí.

- Miré que venías caminando y te caíste, pensé que no te sentías bien, así que... -dijo esa persona, pero luego se quedó mudo y no dijo más.

- ¿Rubén? -contesté.

De inmediato le di un abrazo a este personaje y apenas podía articular palabra de verme por alla tan solo y  desprotegido.

Rubén era quien conducía la camioneta, digamos que fue algo "casual" vernos en mitad de la carretera. Yo apenas también cabía en sorpresa encontrarlo ahí y mucho menos de esa forma, aunque guardaba esperanza de verlo aunque fuera de lejos. En el camino, Rubén también se asombraba de mi estancia por allá, le comenté que lo hacía en una especie de caminata, para olvidar los tragos amargos y así comenzar una nueva etapa. Al entrar a la ciudad, en una famarcia, compró material de curación y me auxilió en forma amable.

Ya en su casa, lo conocí de más cerca, me comentó más de su vida, gustos, aficiones, etc. Lo más importante ahora es que lo tenía en vivo. Al terminar de bañarme, Rubén me prestó ropa, y cerca de él, le confesé el agradecimiento por ayudarme a superar el mal momento. Él me dijo que no había por qué agradecer y me tomó de los hombros y me besó lentamente. Ansiaba yo besar los carnosos labios que veía en cam y sin más fue un sueño hecho realidad. Toqué su cuerpo, su fornido pecho, producto de jugar basquetball, sus rubios cabellos, como hebras de oro, el rostro tan digno como un querubín que terminé besando en cuerpo, pecho, etc. y  disfrutar el momento.

Estuvimos como media hora besándonos para luego tocar las partes escondidas. Era divertido ver la masculinidad de Rubén tan cerca de mí, tocar aquello hasta terminar en masturbación mutua. Rubén y yo después fuimos al centro, abrazados en ocasiones o echando relajo pero sobre todo contentos por conocernos. Al otro día repetimos los momentos apasionantes y terminamos en placer. La nostalgia por Gabriel fue borrada por Rubén.

Ahora que ha pasado tiempo del rompimiento con Gabriel, Rubén sigue estando conmigo. Seguí visitando QRO, (aunque ya no a pie) en más de tres ocasiones, y él ha venido a Ciudad de México. Muy pronto él se titulará como ingeniero civil en la UAQ y por mi parte, también saldré titulado dentro de poco de la UNAM en arqutiectura. Ahora somos dos grandes amigos, tanto en vivo como en red.Yo sigo en la red para verlo y en la sala para chatear con todos. Ya no pesa en mí dolor alguno y sobre todo, dar día a día mi amistad y agradecimiento. No echen la culpa a alguien de que les robó el amor y

la felicidad. Piensen que puede ser que sea preciso que suceda eso, porque puede que detrás del sufrimiento temporal, venga una felicidad interminable que por ventura ilumine el corazón.

Les sigo recordando el mail inkisitor777 @ yahoo.com.mx y con gusto leeré sus puntos de vista, así como contarles más detalles de lo que quieran saber. Espero que hayan sido de su agrado este relato y los otros dos anteriores. Tienen en su humilde servidor (Ernesto) un amigo cuando lo requieran porque TODO VIENE POR AÑADIDURA ¿QUÉ TE HACE FALTA? ¿NO HE ESCUCHADO TUS PENAS Y TE HE CONFORTADO? ¿NO ESTYO AQUÍ CONTIGO PARA QUE VEAS QUE TE SOY AMIGO SINCERO Y DURADERO? ¿QUE NO ESTÁS POR VENTURA EN MI REGAZO?

 

FIN

 

 

 

 

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