MI GUARDAESPALDAS
A continuación les contare mí
maravillosa historia, yo vivo en América, en un bello
país que tiene muchos problemas
de seguridad en estos momentos, yo pertenezco
a una posición social alta, vivo
en una ciudad mediana donde los chismes corren y
vuelan, acá existen muchos prejuicios
contra las personas gays.
Yo tengo 28 años, soy profesional,
gerente de mercadeo de una multinacional, vivo
a las afueras de la ciudad en un condominio
familiar, el conjunto residencial que tiene
un muy buen sistema de seguridad, este
consta de 5 casas, en las cuales viven
mis padres, hermanos, y yo.
En la actualidad pertenezco a un movimiento
cívico que va en contra del todos los
flagéelos que generen violencia
y corrupción en mi país.
Hace seis meses fui amenazado de secuestro,
por tal motivo la empresa para la
que trabajo me asignó unos guardaespaldas
para mi protección. Esto para mí fue
terrible porque ya no me podía
pegar mis escapadas como de costumbre ni ir a
alquilar los videos con tranquilidad,
donde yo voy me siguen mis escoltas.
Por lo general cuando llego a la casa, ellos se van. De vez en cuando me
escapo
sin que nadie sé de cuenta, le
doy una propina al guarda de seguridad del
condominio para que no diga nada. Una
noche, Gustavo, el mas querido de
mis escoltas vio mi carro y decidió
seguirme, y se dio cuenta de los lugares que
yo frecuentaba, él nunca me dijo
nada, ni yo sospechaba que él me seguía.
Por lo general los fines de semana me voy
para una cabaña que tengo cerca de
un lago, y siempre me llevo a Gustavo
que es el soltero de los escoltas y el mas
bello, él es de 1.80, con un súper
cuerpazo torneado por el gimnasio, con su corte
militar, de un color canela. Una
noche después de llegar de esquiar le dije que se
podía retirar al la casa del mayordomo
donde tiene su cuarto, yo me quede en la
cabaña, tomé un baño
y me entré a mi cuarto a ver un video. Cuando estaba súper
emocionado, vi que Gustavo entró
completamente desnudo. Mis ojos no lo podían
creer! todo ese escultural cuerpo se mostraba
ante mí completamente desnudo,
y me dijo "para qué ve esos videos si usted puede tener
su propia película?"
y se vino sobre mí y me la chupó con toda la gana, empezó
a jugar conmigo,
mientras con sus dedos jugaba con mi huequito
quien cada vez se alborotaba y
pedía ser penetrado. Él
subió y empezó a besarme por todos lados y me decía
que me deseaba, yo empecé a besar
su escultural pecho, y bajar hasta su ombligo
donde le di unos mordisquitos, hasta bajar
a su hermoso pene circuncidado, me
trague todos esos 14 cms, el empezó
a moverse como un loco, y yo no paraba de
succionar, luego empecé a jugar
con mi dedo en su huequito, él empezó a gritar,
le meti dos dedos y él gemía
y gemía pidiéndome más, cada vez más, depuse
seguí bajando, me tragué
todos su huevos, y bajé hasta ver su hermoso ano
rozadito que me decía ven chupame
a mí también.
Empecé a jugar con mi lengua, él me pedía que lo penetrara,
hasta que decidí
introducir mis 15 cms en ese huequito
que lo pedia a gritos.
Levante su piernas y la puse en mis hombros, empecé a penetrarlo
sin compasión,
que se sentía no podía creer
que tenia a este bello semental en mi cama, después
cambiamos de posición, y él
me cogió a mí, qué rico! cómo disfrutaba yo
el golpeo
de sus huevos contra mis nalgas, él
tenia todo su pecho sudado, cosa que me
excitaba cada vez, mi entras yo me masturbaba,
él me dijo "me voy a venir" y le dije
"espérame", me masturbé
como un loco, hasta que le dije "sigue y nos venimos
juntos", él se vino dentro de mí,
y yo me vine sobre mi pecho. Eran tantas las ganas
que parecía un gran volcán.
Cuando terminamos, él cayó sobre mí y me dio un gran
beso como para revivir muertos. Ese fin
de semana no quise saber nada más de
esquiar o montar a caballo, me quedé
todo el tiempo con Gustavo en mi alcoba.
Ahora cada vez que subo a la cabaña
le digo al mayordomo que puede salir, y yo
me quedo con Gustavo pasando de lo rico.
José