UNA HISTORIA “BI”
Esto que voy a contar sucedió cuando yo tenía 17 años. Yo siempre había ido de excursión con los Scouts, pero acababa de mudarme ese año de casa, y no me había apuntado a ningún grupo, por lo que ese verano mis padres me apuntaron a un campamento del barrio. En ese campamento no había muchos chicos de mi edad, por lo que yo casi era el mayor de todos los chicos que asistían al campamento, además de los monitores.
Una vez llegados allí, nos separaron en grupos, los chicos por un lado, las chicas por otro, y luego a su vez en tiendas de cinco. Yo no había tenido ninguna experiencia en el sexo, salvo algunas pajas a solas, y había decidido que en esa excursión ligaría con alguna chica y dejaría de ser virgen. Con el fin de tener más acceso a las chicas, como pude me las arreglé para ayudar un poco a los monitores, bueno por eso y por una monitora de unos 19 que me traía loco.
Un día nos marchábamos de excursión por la mañana después de comer y no volvíamos hasta la noche, por lo que se quedaron en el campamento sólo dos monitores, un chico llamado Daniel y Cristina, que era la que me volvía loco. Yo dije que no me encontraba bien y me quedé con ellos, tenía toda la tarde para intentar ligar con “Cris” y no podía perder el tiempo. Me quedé en la tienda y empecé a imaginarme la estrategia para conseguir mi objetivo, y una vez que tuve una buena excusa me fui a la tienda grande de los monitores para empezar mi conquista.
Entré en la tienda, y lo que vi me dejó sin habla, estaban los dos desnudos y besándose debajo de una manta, que apenas les tapaba medio cuerpo, de repente se me olvidó todo lo que me había preparado y no supe reaccionar, me quedé parado mirándolos y sin decir nada, pensando en que el cabrón de Daniel estaba acostándose con la chica que me volvía loco. Estaba yo en pie mirándolos y con un cabreo que cada vez se hacía más fuerte, y Cris me preguntó si me pasaba algo, que si me encontraba peor, a lo que yo respondí que no, mientras les miraba con ganas de darles una paliza allí mismo. En ese momento Cris se levantó y se acercó a mí, de repente se me pasó el enfado y sólo podía prestar atención a esa chica desnuda que avanzaba hacia mí mirándome a los ojos. Se paró delante de mí y me besó en la boca, fue un beso dulce y delicado, yo no reaccionaba, creía que estaba soñando, ella me miró y sonrió de forma maliciosa, se acercó a mí y me dijo al odio -te estaba esperando- y empezó a besarme en el cuello, a mordisquearme el lóbulo y a pasar la lengua por mi boca, me besó nuevamente y esta vez introdujo su lengua en mi boca mientras con sus manos acariciaba mi pecho.
En ese momento Daniel se levantó, estaba desnudo y me llamó la atención que no tenía pelos en todo su sexo, y su polla se veía tiesa mirando al cielo, y los huevos colgaban de la bolsa sin ningún pelo. Daniel cerró la puerta de la tienda, y empezó a ayudar a Cris a quitarme la ropa. Yo no le presté mucha atención ya que estaba concentrado en sentir cómo ella me besaba y acariciaba todo el cuerpo, mientras tímidamente mis manos acariciaban su pecho sin atreverme a hacer nada, no fuera a estropear el momento y se fuese todo a la mierda. Daniel me desabrochó el pantalón, me los bajó y con delicadeza me los quitó del todo al igual que las deportivas. En ese momento me quedé sólo con los calzoncillos, y una erección que se salía por la parte superior, Cris me miró y me dijo que cerrara los ojos, cosa que hice sin tardar imaginándome que me haría una mamada o algo, pero no fue así, empezó a acariciarme todo el cuerpo, el pecho, las piernas, los brazos, la cara y por supuesto el paquete, pero por encima del calzoncillo, yo no sabía cómo pero parecía estar en todas partes, sentía sus manos a la vez en la espalda, en las piernas, en la cabeza... pero no me quitó los calzoncillos en ningún momento.
De repente paró, se puso de pie y me pregunto -¿Eres virgen?- a lo que yo respondí que sí, ella miró a Daniel y me dijo – ¿Seguro que quieres seguir con esto? – yo afirmé con la cabeza con los ojos abiertos al máximo, en ese momento se miraron los dos, sonrieron y ella me dijo que me tumbara en el suelo. Una vez en el suelo Cris me dijo al oído –Te lo vas a pasar muy bien, ya lo verás-, mientras Daniel me quitaba los calzoncillos y mi polla saltaba como un resorte, estaba desnudo, dispuesto a tener mi primera experiencia sexual, nada menos que un trío, con una chica preciosa y un chico que la verdad yo no sabía muy bien qué pintaba en todo esto, pero bueno, me relajé, cerré los ojos y me preparé para gozar de cada momento. Se pusieron uno a cada lado y empezaron a besarme el cuello, las orejas, las mejillas y pasaron por los labios besándolos, mordiéndolos, y metiendo sus lenguas que jugueteaban con la mía, la verdad es que no me hacía mucha gracia que un tío me hiciera eso pero me estaba gustando tanto que no puse el más mínimo reparo. Siguieron bajando, uno por cada lado, besando mis brazos, chupando mis sobacos, mordisqueando mis tetillas, besando mi pecho, mi abdomen, mi ombligo... Me abrieron las piernas y empezaron a besarme por el interior de los muslos, Dios mío!, qué gozado, tenía todo el cuerpo a flor de piel, podía sentir la piel excitada en todos los lugares de mi cuerpo, Daniel se puso entre mis piernas y me subió las caderas, poniéndome una manta doblada debajo de los riñones, y siguió besándome y mordisqueándome por el interior de los muslos, la verdad es que me gustaba mucho, Cris empezó a acariciarme los pelos de mi sexo y a pasar sus manos acariciándome la polla y los huevos, mientras me miraba y me preguntó si me gustaba, yo asentí con la cabeza, entonces ella sonrió y empezó a pasar su lengua por mi polla, de arriba abajo, mientras me acariciaba el abdomen, poco a poco su boca fue pasando a por toda mi polla hasta que ella se la introdujo en la boca y comenzó a chuparla. Mi polla entraba y salía de la boca de Cris, mientras que Daniel comenzaba a lamerme los huevos, y su lengua recorría toda la zona entre mis huevos y mi agujero, Cris dejó de mamar mi polla y empezó a ayudar a Daniel con mis huevos mientras éste se centraba en el agujero de mi culo, podía sentir cómo entraba y salía su lengua del agujero que se dilataba cada vez más, mientras Cris seguía jugando con mis huevos en su boca haciéndolos entrar y salir de uno en uno. La verdad es que la sensación me encantaba, y aunque al principio no puse muchas facilidades al trabajo de Daniel, poco a poco me fui relajando y él se dio cuenta ya que empezó a masajearme el agujero con la mano mientras seguía lamiendo.
Al cabo de un rato, seguíamos en la misma posición, y Cris seguía lamiendo mis huevos mientras me masturbaba muy lentamente, entonces noté que algo se movía dentro de mí y comprendí que era uno de los dedos de Daniel que se había introducido y comenzaba un movimiento circular con el fin de dilatar lo más posible mi agujero, la verdad es que me sobresalté e intenté quitarme, entonces Cris mirándome me preguntó que si me dolía, yo le dije que un poco, pero no quería que siguiera haciendo eso, pero ella me dijo que formaba parte del juego, que ya vería cómo luego me gustaba, y si no me dolía mucho.... Para entonces Daniel había introducido ya dos de sus dedos dentro de mí y comenzó a moverlos de dentro a fuera despacio, muy despacio, esa sensación era nueva para mí pero me encantaba, sobre todo porque Cris había comenzado a masturbarme más rápidamente, y Daniel me estaba lamiendo los huevos al compás de los movimientos de sus dedos. Al poco tiempo ya eran tres y mi delirio iba en aumento, entonces Cris me dijo que cerrase los ojos, con los ojos cerrados sentí cómo me sacaban los dedos, para luego volvérmelos a meter, sentí cómo me sujetaban la polla firmemente y luego comencé a sentir cómo poco a poco iba resbalando y un calor extraño a su alrededor, no, Cris no me la estaba comiendo porque tenía reciente la sensación de su boca, tenía que ser otra cosa, intenté apreciar todo lo que tenía alrededor y comprendí que estaba follando, no podía ser otra cosa, sentía cómo mi polla entraba y salía a un ritmo constante, y cómo mi vientre sentía el peso de un cuerpo sentado a horcajadas sobre mí. Entonces Cris me dijo que ya podía abrir los ojos y lo que vi me dejó alucinado, Tenía a Daniel sentado encima de mí, mientras Cris me metía y sacaba los dedos dentro de mi culo, me quedé un poco parado pero me la calentura pudo más que yo, total, seguro que se sentía lo mismo que follando con una tía, al fin y al cabo un culo es un culo, sea de quien sea. Daniel seguía con su cabalgada con los ojos cerrados, yo estaba como loco jadeando como un poseso y moviendo mi pubis para introducirme cada vez más dentro de él mientras con mis manos le cogí de sus caderas para acompañar el ritmo de la follada. Cris dejó de jugar en mi culo, pero seguía al mando de la situación, mirando cómo disfrutábamos los dos de mi primera follada y acariciándome el pecho mientras jugaba con su lengua en mis tetillas, cogió mi mano derecha y la puso sobre la polla de Daniel que estaba durísima, yo puse cara de extrañado, pero me miró a los ojos y sonriendo me guiñó un ojo y me dijo Vamos, sólo un poco-, y con la calentura que tenía eso fue suficiente para que comenzase a hacerle una paja a Daniel, que agradeció acariciándome la mano que le estaba masturbando, era la primera vez que tenía una polla en la mano que no fuera la mía, la sensación la verdad es que no era muy agradable, pero no podía hacer otra cosa en ese momento. No tardé mucho en tener la sensación de que me corría, y así se lo dije a Cris, que me dijo que esperase un poco, rápidamente Daniel se bajó de encima de mí, lo cual no me hizo mucha gracia, ya que se cortó el rollo, y entre los dos comenzaron a lamer mi polla y a metérsela en la boca, Cris me volvió a introducir los dedos en mi culo y empezó a follarme a buen ritmo, sus lenguas se paseaban por el tronco de mi polla y por mis huevos, mientras se la iban introduciendo en la boca mamándomela por turnos, yo no pude aguantar más y empecé a descargar chorros de leche, los primeros cayeron en la cara de Cris, pero seguían lamiendo como locos y Daniel se la introdujo en la boca mientras yo descargaba toda la leche acumulada en mis huevos, fue una corrida espectacular. Yo seguía disfrutando de la corrida mientras Cris seguía follandome como loca, por lo que el placer que sentía parecía que no se acababa nunca, Daniel se acercó a mí y me besó en la boca, ya estaba como un poseso jadeando y sin parar de moverme, era tanto el placer que sentía que no rechacé el beso de Daniel, y nos fundimos en un beso largo y apasionado, nuestras lenguas se chocaban y pude sentir el sabor de mi propio semen que me tragué sin rechistar, Cris se unió a nosotros abrazándonos mientras nuestras lenguas se juntaban.
No estuvimos así mucho tiempo, ya que enseguida Cris se incorporó y le dijo a Daniel que se tumbara, al pacer era su turno por lo que este obedeció y Cris me dijo que me pusiera a un lado, a estas alturas yo ya estaba más tranquilo y no estaba dispuesto a hacer cosas de las que me pudiera arrepentir, es cierto que me lo había pasado muy bien con el juego “bi”, pero aún no estaba seguro de hasta dónde estaba dispuesto a llegar, se lo dije a Cris, y decidimos que parara cuando quisiera, me quedé convencido y comenzamos el segundo asalto. Ahí estabamos los tres desnudos, Daniel ocupaba el puesto en el que yo tanto había disfrutado antes, me quedé mirando a Daniel, la verdad es que no me había fijado hasta ahora en él, pero la ausencia total de pelos me llamó mucho la atención, tenía una polla no muy grande pero bastante gruesa, dura como el mármol y con las venas bien marcadas, señal de la excitación que tenía, él estaba tumbado con los ojos cerrados a la espera de recibir el placer que nosotros le daríamos, yo estaba relajado pero aun así la imagen de esa polla me dejó hipnotizado por un momento, mientras mi mente recordaba que hacía tan sólo unos minutos la había tenido entre mis manos, pero me dije a mí mismo que eso no era lo que quería yo, a mí lo que me gustaban eran las tías, yo estaba allí por Cris y sólo por ella, intenté ser positivo y pensé que la próxima era ella y podría por fin hacer realidad mi sueño, sólo era cuestión de hacer un poco de teatro con Daniel que probablemente le quedaría poco para correrse.
Regresé bruscamente a la realidad cuando Cris me besó en los labios, su lengua era como una serpiente enredándose con la mía y moviéndose dentro de mi boca, poco a poco fuimos descendiendo hasta juntarnos con la boca de Daniel, comenzando a entrelazar nuestras lenguas y besando los labios que encontrábamos a nuestro paso, yo cerraba los ojos y pensaba solamente en Cris, poco a poco fuimos bajando por su cuello hasta llegar a su pecho y comenzamos a jugar con sus tetillas, yo miraba a Cris para hacer lo mismo que ella y de reojo miraba a Daniel que se retorcía de gusto a cada mordisquito y lametazo que recibía, la verdad es que esto me estaba gustando y me fui dejando llevar por la situación. Daniel nos acariciaba mientras seguíamos pasando nuestras lenguas por su pecho y su vientre, bajó su mano y comenzó a acariciarme los huevos y el agujero de mi culo aún dilatado, yo todavía tenía la polla bajada pero poco a poco fue subiendo, entonces me la agarró y con movimientos suaves comenzó a masturbarme, seguimos chupando y besando su cuerpo, bajando hasta sus piernas y subiendo por entre ellas como antes hicieron conmigo. Cris me preguntó si quería sentarme sobre Daniel, como antes hiciera él, pero le dije que no, la verdad es que no, una cosa es que me metieran un par de dedos como parte del “juego” y otra que me sentase sobre esa pedazo de polla a propósito y que un tío me follara, así que ella empezó a lamerle los huevos pero yo no estaba seguro de querer hacerlo por lo que me dediqué a seguir acariciándole, sin moverme mucho de mi sitio para que él siguiera con la masturbación que me estaba poniendo otra vez como una moto, en esto me acordé de lo que había hecho antes Daniel en mi culo y decidí que era el turno de que probase un poco de su propia medicina, no estaba dispuesto a chupárselo por lo que dejé caer un poco de saliva en mis dedos y se la restregué por el agujero, Daniel contrajo el culo pero al poco tiempo se dejó hacer y comenzó a relajarse mientras yo iba introduciendo un dedo, al poco tiempo eran dos y luego tres que entraban y salían de su agujero a buen ritmo mientras la masturbación de mi polla era cada vez más intensa, señal de que le gustaba, Cris me cogió la mano que tenía libre y sin soltarme comenzó a pasarla sobre la polla de Daniel mientras me miraba, estabamos haciéndole una paja a dos manos y comenzamos a besarnos.
La verdad es que yo estaba otra vez super cachondo, no sé si era por la paja que me estaba haciendo Daniel, por sentir cómo mis dedos entraban y salían de su interior, o por volver a sentir su polla entre mis manos, pero ya estaba otra vez abandonado al placer y dejando a un lado los prejuicios que tenía al principio, dejé de penetrar a Daniel con mis dedos y comencé a masajear sus huevos. Cris dejó de besarme, entonces pasó su lengua por los huevos de Daniel y luego me volvió a besar pasando su lengua por mi labios, no pude evitar sacar la mía para sentir el sabor que me ofrecía, lo repitió un par de veces y me invitó a que lo hiciera yo, al principio me dio un poco de asco y lo hice deprisa para luego besar a Cris y sentir cómo su lengua rescataba el sabor de los huevos de Daniel, poco a poco fui entrando en el juego y mis lamidas se fueron haciendo más pausadas intentando sentir todos los pliegues de su piel sin pelos. A la cuarta o quinta vez Cris bajó conmigo comenzando a chupar cada uno por un lado, juntando nuestras lenguas a cada lametón, seguimos lamiendo y chupando y de vez en cuando nos fundíamos en un beso, en uno de ellos Cris me cogió de la nuca y mientras nos besábamos poco a poco me fue acercando a la polla de Daniel que seguía entre nuestras manos, retiró un poco sus labios y sin dejar de sujetarme metió la polla entre nuestras bocas, intenté echarme hacia atrás pero no pude porque Cris me agarraba con fuerza, la verdad es que fue sólo un impulso, ya que estaba demasiado cachondo para poder resistirme a nada, al momento me encontré pasando mi lengua por todo el tronco de esa polla y cruzando mi lengua con la de Cris, al igual que un momento antes hacíamos con sus huevos. Cris no me había soltado la cabeza y acompañaba mis movimientos con su mano, forzándome a subir caza vez un poco más, cuando llegamos al capullo yo estaba tan excitado que comencé a pasar mi lengua por alrededor como había visto en las revistas y acaricié la punta con mis labios, momento que aprovechó Cris para empujar mi cabeza y hacer que me tragase toda la polla de un golpe, fue entrar y salir pero me impresionó un poco, entonces ella me lanzó una sonrisa y me dio otro beso, luego comenzó a mamársela a Daniel, despacio, mientras yo miraba cómo entraba y salía esa polla de su boca.
Él seguía masturbándome lentamente y aceleró el ritmo por la mamada, yo no pude estarme parado y comencé a lamer el tronco de su polla mientras ella seguía con el capullo, Cris me sujetó la cabeza de nuevo y poco a poco me fue subiendo y acabé tragándome de nuevo la polla de Daniel, pero esta vez no estaba obligado, aunque Cris me había guiado, esta vez no había puesto ningún reparo en metérmela en la boca y procuré que esta mamada fuera lenta para poder disfrutar de la sensación. La polla entraba y salía de mi boca como un caramelo, sólo la dejaba para lamer el tronco y pasar mi lengua por el capullo que volvía a hundirse en mi boca, había conseguido un movimiento rítmico ayudado en todo momento por la mano de Cris que me guiaba mientras miraba la escena y de vez en cuando se unía para tomarme el relevo. Yo estaba como un caballo desbocado y me resistía a dejarla escapar de mi boca, me coloqué de frente entre sus piernas, Daniel me dejó escapar soltando mi polla que estaba durísima, se movía cada vez con más fuerza y sus caderas embestían con furia mientras acariciaba su abdomen y su pubis depilado, Cris seguía chupando a mi lado cuando noté que la polla de Daniel se ponía cada vez más dura dentro de mi boca, comprendí que se iba a correr e intenté separarme pero Cris me agarró firmemente de la cabeza y no me dejó ni moverme, quise hacer más fuerza e intenté quitármela de la boca con las manos para escapar pero aquella polla comenzó a soltar chorros de semen directos a mi garganta, los primeros atravesaron mi garganta, yo so sabía qué hacer y empecé a tragar el semen que se había acumulado en mi boca, al principio me dio un poco de asco pero la verdad es que sabía como el mío que momentos antes había tomado de la boca de Daniel. Empecé a coger el gustillo, y poco a poco fui tragando todo lo que podía, pero parte se me derramaba por mis labios con el movimiento de entrada y salida de la polla de Daniel, Cris me soltó cuando vio que yo mismo me movía al ritmo que marcaban las caderas de Daniel. Aquella polla parecía no aflojarse nunca, por lo que decidí dejársela a Cris para que siguiera mamando mientras yo me retiraba y miraba la escena, mi polla estaba al rojo vivo y no podía aguantar más, por lo que empecé a masturbarme mientras les miraba.
Cris al verme se acercó a mí y me dio un beso en la boca mientras separaba la mano de mi polla. Sonriente y dulce, como siempre, me dijo que no, que quedaba lo mejor. Miró a Daniel, que seguía tumbado en el suelo con la polla casi dura, y le dijo que se quitara, se tumbó en su lugar y nos hizo una seña para que nos acercáramos. Nosotros ya sabíamos las reglas del juego, por lo que no hizo falta más indicaciones, Daniel pasaba sus labios por la oreja y el cuello dándola pequeños besos y jugando con su lengua, mientras yo comencé a besarla, sus labios eran carnosos y suaves y su lengua recorría toda mi boca hasta los últimos rincones. Dejé sus labios, poco a poco me fui acercando a su pecho, Daniel ya estaba acariciando una de sus tetas y chupando y mordisqueando el pezón, yo hice lo mismo y pareció gustarla ya que se movía mucho y con sus manos comenzó a acariciarnos y arañarnos la espalda, la verdad es que me dolió, pero por suerte duró poco, nosotros seguíamos a lo nuestro, acariciando y besando todo su cuerpo cuando ella nos agarró de las pollas y comenzó a masturbarnos con fuerza, yo no iba a tardar mucho en correrme así que, con mucho esfuerzo, me separé de ella y bajé hasta sus piernas.
Al principio mi iniciativa no la gustó, e intentó incorporarse, pero yo sin hacer caso me metí entre sus piernas y comencé a besarla y chuparla los muslos. Ella se dejó hacer y abriendo más las piernas me empujó de la cabeza, metiendo mi cara en todo su coño, la verdad es que no sabía muy bien qué hacer y fui pasando mi lengua por toda aquella raja lamiendo y lamiendo sin parar, Cris se tumbó otra vez, soltándome la cabeza, y comenzó a moverse al mismo tiempo que seguía masturbando a Daniel que no había dejado de acariciarla. Entonces pasé mis dedos por su raja e intenté meter uno, no acerté, por lo que ella se quejó, pero Daniel me ayudó separando los labios del coño de Cris y me dijo dónde debía hacerlo, la verdad, era una pasada sentir el calor y ese tacto tan distinto a todo lo que conocía. Al poco rato noté cómo los movimientos de Cris se aceleraban y apretaba las piernas sujetando mi cabeza, estaba claro que se corría, así que seguí lamiendo y moviendo mi dedo en su interior mientras ella soltó a Daniel y me acariciaba la cabeza mientras gemía y gritaba como una loca.
Cuando paró de moverse me puse de rodillas para levantarme, pero ella no me dejó y me dijo:
- Ahora te toca a ti.
Daniel sacó un condón de una de las mochilas y me lo dio, yo nunca me había puesto uno de esos así que me les quedé mirando con cara de tonto, ellos se rieron y Daniel lo cogió para abrirlo, Cris seguía tumbada y me miraba sonriendo, yo estaba muerto de vergüenza y con todo esto se me bajó un poco. Daniel se acercó y al ver que la tenía un poco floja me la meneó un rato para ponerla dura, mi polla empezó a crecer y cuando estuvo un poco tiesa Daniel me colocó el preservativo, ajustándolo bien para que no se saliera. Cris estiró los brazos y yo me coloqué sobre ella, Daniel se acercó a nosotros y Cris agarró su polla y empezó comérsela, luego me la empezó a pasar por los labios hasta que abrí la boca y yo también se la chupé un rato, a todo esto yo no había conseguido metérsela a Cris y mi mente estaba ocupada intentando apuntar para que entrase, Cris se dio cuenta y le dijo a Daniel que me ayudase.
Daniel se metió entre mis piernas y me agarró la polla y la movió por el coño de Cris hasta que me la puso en la entrada, metió mi capullo y me dijo:
- Ya está, ahora empuja.
Eso hice y pude sentir cómo entraba en esa cueva tan caliente, la sensación era como cuando Daniel pero mucho más suave. Cris me besaba y me acariciaba la espalda, mientras sentí cómo Daniel comenzaba a pasar su lengua por mi agujero, al poco tiempo ya tenía sus tres dedos en mi interior y los movía de forma circular, yo me dejaba aunque tenía el culo un poco dolorido de antes pero estaba demasiado concentrado en lo que estaba haciendo. Cris entrelazó sus piernas con las mías abriéndolas para facilitar la labor a Daniel, éste sacó los dedos y me dejó descansar, pero al momento empezó otra vez, empecé a sentir cómo empujaba y comprendí que no eran sus dedos, estaba intentando meterme su polla, me moví y quise quitarme pero Cris me abrazaba con fuerza, estaba sujeto por arriba y con las piernas totalmente abiertas y sujetas, por lo que Daniel no encontró ningún obstáculo para penetrarme. Sentía cómo la polla de Daniel iba llenándome poco a poco pero sin pausa, intenté apretar pero me dolía más, así que decidí aguantar hasta que entró por completo, Cris me susurraba al oído que me tranquilizase, que en un momento pasaba todo y luego disfrutaría igual que con los dedos, la verdad es que con los dedos no me había dolido tanto pero sí era cierto que al final me gustó. Así, al poco rato, la polla de Daniel entraba y salía de mi culo que se había acostumbrado a las dimensiones de ese pedazo de carne, los movimientos de embestida de Daniel marcaban el ritmo de mi follada a Cris, y sin darme cuenta empecé a gozar de una manera brutal, todo mi cuerpo estaba sensible y cualquier roce o caricia me hacía estremecer, Daniel se acercó a mí y me susurraba al oído, yo no podía entenderle pero su aliento en mi oreja me excitaba, sentí una especie de mareo y comencé a gemir sin control, mi cuerpo era como un muñeco de trapo que se movía empujado por Daniel y Cris, comencé a chillar al mismo tiempo que mi polla empezó a soltar chorros y chorros de leche que el condón recogía. Cris apretó sus piernas y pude sentir cómo su cuerpo se estremecía, mientras el mío seguía moviéndose agarrado de las caderas por Daniel que seguía follándome sin compasión.
Cris me soltó y se quitó de debajo, yo me quedé a cuatro partas, si no llego a estar agarrado por Daniel me hubiera caído seguro, Cris se deslizó entre mis piernas y me quitó el condón que estaba hasta arriba de semen, lo tiró y se metió mi polla en la boca, me la chupaba y succionaba hasta que consiguió que se pusiera un poco dura. Daniel seguía follándome, parecía que no se iba a cansar nunca pero en eso empezó a acelerar sus embestidas, Cris comenzó a masturbarme con fuerza y consiguió que me corriese otra vez, aunque en esta ocasión casi no salió leche, Daniel se detuvo y se abrazó a mi cintura, pude sentir cómo su leche caliente entraba con fuerza en mi interior, la sensación fue genial.
Cuando Daniel empezó otra vez a moverse su polla había perdido parte de su dureza del principio, sentía cómo ese miembro esta vez se adaptaba a mi interior lubricado por su propio semen que salía de mi agujero dilatado resbalando por mis piernas, donde Cris lo lamía haciéndome cosquillas. Cuando Daniel hubo acabado me soltó y yo caí hacia un lado, para no aplastar a Cris que seguía entre mis piernas, y me quedé como un muñeco al que han metido una paliza.
Cris se tumbó a mi lado y me acurruqué junto a ella, mientras Daniel se colocó detrás de mí abrazándome, ella me preguntó si me lo había pasado bien, a lo que yo respondí que sí moviendo mi cabeza, no podía decir ni una palabra, estaba demasiado cansado y aturdido para hablar. Al rato nos levantamos, la gente no tardaría en llegar, nos pusimos unas toallas por encima y Daniel me acompañó a la ducha mientras Cris ponía un poco de orden en la tienda.
Esa no fue la última vez que lo hicimos, hasta lo grabamos una vez en vídeo, pero eso es otra historia...
ESTA HISTORIA ESTÁ DEDICADA A DANY, UNA PERSONA MUY ESPECIAL PARA MÍ: “GRACIAS POR AYUDARME A ESCRIBIR ESTA HISTORIA, AUNQUE NO ESTÉS A MI LADO SIEMPRE ESTARÁS CONMIGO, CUÍDATE MUCHO. UN BESO” .
busbunyes@yahoo.es