Horario de Oficina
Simplemente les relataré lo que para muchos es una cuestión normal, como fue la
primera vez que te encontraste con otro varón frente a frente, sabiendo que lo
que quería el uno del otro era el tan hermoso sexo placentero… la primera vez.
Tenía dieciséis años cuando viví esto, no había sido muy prematuro como otros de
mis amigos que a los catorce o antes habían ya tenido su primera relación sexual
con otro chico.
Había iniciado mi vida gay a los 16 recién cumplidos y como todos los
chamaquitos desesperados por saber más fui bautizado por el glorioso Internet en
el mundo bizarro del Chat.
Contacté a algunas personas de las que después logré sacar algunos amigos que
conservo hasta el momento.
Pero lo importante no son mis amigos en este relato, si no alguien que tiene
años que no veo pero que me dio a conocer algunas cosas que hasta la fecha me
gusta disfrutar.
Hacía ya unas semanas que había entrado en Internet y estaba inscrito en algunos
grupos de MSN, uno de ellos me contacto por correo, y cada vez que alguien me
escribía algo me daba un extraño nerviosismo que hacia que se me erizara la piel
de todo mi cuerpo.
Vi que tenía un correo nuevo y no espere para abrirlo, era de un integrante del
grupo MSN Gay de Cuernavaca.
Según él decía tener veintinueve años, no tenía mucha experiencia ya que hasta
el momento había tenido parejas mujeres y quería saber lo que era el sexo con
otro chavo por lo que quería intentar probar con alguien como yo. Ya que yo
había publicado un mensaje argumentando que no quería sexo, solo amigos. Además
que la edad llama un poco la atención 16 y virgencito del trasero, supongo que
eso le causo algunas erecciones nocturnas.
Se veía que era un poco tímido por su forma de escribir, me dejo un teléfono que
decía era de su oficina, por mi parte sentía algo de temor de escuchar una voz
desagradable y pervertida, pero la curiosidad pudo mas que mi miedo y marque el
numero, no sonó por mucho tiempo antes de que contestaran y pregunte por el,
reconoció que era el tipito de la comunidad. Platicamos un poco sobre tonterías
y después de un tiempo me invito a salir, y recuerdo que me pregunto
incisivamente, ¿Y no se te nota que eres gay verdad? Yo me reía un poco por su
preocupación y le respondía que no, se escuchaba por su voz que no era nada
amanerado pero si tímido.
Nos pusimos de acuerdo en que lo vería después de la escuela yo salía a las dos
de la tarde y quede en que nos encontraríamos a las cuatro en su trabajo, ya que
para esa hora no habría muchas personas.
Ese día al colgar me moría de ansias por que llegara el día, ya que tenía que
esperar dos días enteros que me parecían una eternidad.
Pasaron las horas de clases y las noches de ansias y fantasías preguntando como
será o de que tamaño la tendrá, será moreno o claro, etc.… la cuestión era que
quería conocerlo.
Busque su oficina y estaba el esperándome impaciente en la entrada de su
cubículo, no había muchas personas en los alrededores. Solo las de la limpieza y
unas secretarias chismorreando.
Me miro sorprendido y me saludo temeroso, diciendo “¿Eres tu?... ¡es que te vez
mas chavito de lo que pensé!” Me halagó de algún modo pero me sentí incomodo, él
por el contrario sonrió con un poco de malicia.
Yo lo observé y trataba de aprenderme su rostro, no era muy guapo pero no se le
veía lo gay, era un tipo normal, no era gordo y si mas o menos tenia los
veintinueve años que me había dicho.
Me preguntó nuevamente mi edad mientras me hacia pasar a su oficina, yo estaba
muy nervioso pero excitado, mi corazón estaba muy acelerado y no tenia ni idea
de que cosa contestar a lo que me preguntaba.
Me miró y me preguntó si estaba nervioso, obviamente yo le respondí que sí
asentando con la cabeza mientras él se acercada y me daba a ver unas revistas de
play boy que sacó de su escritorio, me preguntó si quería verlas y pues para
hacer algo dije que sí, porque la verdad me eran bastante indiferentes. Veía las
fotos de esas mujeres desnudas posando de modo erótico y me pregunté cómo podían
hacerlo tan fácil frente a una cámara y yo aquí muriéndome de nervios.
Él me miraba y se notaba cómo se estaba imaginando tantas cosas, podía ver como
su pene se erectaba por debajo de su ropa interior y movía sus piernas
nerviosamente mientras se frotaba contra la tela de su pantalón. Me observaba
desde su escritorio y solo estaba esperando que el me dijera lo próximo a hacer.
Se paró junto a mí y me dijo que me levantara y que me tranquilizara, me tomó de
la cintura recargándome en la pared y me preguntó al oído si alguna vez había
mamado un pene.
Yo le respondí que no, mientras él bajaba el cierre de mi uniforme, ya tenía una
erección y quería saber cómo se sentía la humedad tibia de su boca en mi glande.
Besó suavemente mi oreja y susurró que me relajara, en ese momento dudé que
fuera su primera vez con un adolescente, pero eso qué importa, sólo lo dejé que
se arrodillara y empezara a lamerme y besarme, era tan rico, su boca era tan
suave y tantas mis ganas que casi gemía. Pero sabía que no podía ya que era
posible llegara alguien en cualquier momento.
Sentía su lengua cómo frotaba mi capullo que se ponía rojo e hinchado del
placer, disfrutaba como la punta de su lengua se metía por entre los pliegues y
ranuras ocultas de mi pene, para terminar con los suaves besos en mi escroto que
hacia que se encogieran mis huevos al sentir su calor y tibios labios queriendo
succionarlos lentamente mintiéndolos en su boca y acariciándolos con su lengua.
Sentí que el tiempo era muy corto y el se puso de pie frente a mí y me besó unas
cuantas veces mientras que colocó mi mano en su bulto erecto dentro de su
pantalón, me miro un segundo con lujuria y puso su mano en mi nuca mientras se
recargaba en su escritorio, ya sabia lo que el quería, me hinque y baje su
cierre, saque su verga de entre su ropa interior, estaba muy ansioso por poder
probarla era muy suave a mis manos no era descomunal pero para mi era lo mas
delicioso que podían ver mis ojos en ese momento, la cabeza de su pene brillaba
de lo hinchada que estaba, y poco a poco se ponía mas roja y palpitante, el
quería que la chupara lo mas rápido posible pero yo quería ver como salía la
gota transparente y limpia que escurría por la punta de su glande.
Podía decir que hasta el aroma era exquisito y con mucho deseo lamí la gota que
se deslizaba lentamente por su frenillo, era tan dulce para mi lengua que metí
en mi boca la capullo latiente y caliente de este tipo. Bese su frenillo y todo
el cuello de su verga, era tan suave que aun lo puedo recordar, me pidió que me
detuviera por que estaba demasiado excitado y no quería venirse en mi boca.
Me levantó y me besó una vez como esperando probar el sabor de su miembro en mis
labios. Para después pedirme que me diera vuelta y me recargara en su escritorio
que convenientemente había desocupado. En ese momento me congele por que no
sabía si me dolería o no podría recibir su trozo en mi trasero, que era
totalmente casto. Pensé en darle una excusa y escapar a la penetración pero el
insistió y accedí. No sabia si arrepentirme y salir de ese lugar o intentar que
por primera vez me metieran un pedazo de carne por mi trasero apretado.
De un momento a otro me incliné sobre su escritorio y puso sus manos en mi
trasero apretándolo suavemente con sus dedos, acercó su cara a mi hoyito y sentí
como su lengua pasaba cerca de el, mientras me apretaba mis nalgas con fuerza y
metía su cara más y más, sentía su respiración caliente en mi ano, que se
apretaba y se abría del placer tan cercano de su lengua, que movía con mucha
rapidez soltando saliva por toda mi abertura, fueron segundos que deseaba se
volvieran minutos u horas, no quería que se detuviera pero pronto dejo la
cercanía de mi culito y me beso las nalgas subiendo poco a poco por mi espalda y
llegando a mi cuello, mi punto mas débil para la seducción, en ese momento deseé
tanto que me penetrara como en una película porno de mi hermano, sentía la
cabeza de su verga mojada en saliva acariciando mi hoyito tratando de entrar
desesperado.
Dolía un poco la presión tan fuerte que hacía sobre mi culito cerrado que con
cada empujón iba cediendo y que iba abriendo lentamente, era un dolor deseado
que no molestada que al contrario quería sentirlo junto con sus latidos que
podía contar dentro de mi recto, era increíble podía sentir su calor, su
suavidad, su tamaño y su palpitar, mientras empujaba insistentemente, cerré los
ojos y mordí mis labios para poder disfrutar y aguantar el dolor y ardor
acompañado de un placer único y delicioso.
Poco a poco atravesó todo su trozo de carne mi trasero lo que me pareció
increíble, como pude soportar todo eso, y no había sido tan malo como temí.
Después de unos minutos que me parecieron eternos empecé a gemir del dolor que
se hacia más y más intenso, sentía como entraba y salía su verga y como
golpeaban sus huevos contra mi trasero, el me masturbaba rápidamente al ritmo
que me penetraba. Mis quejidos lo excitaban mas y mas, hasta que sentí como se
detuvo el movimiento de sus caderas contra mis nalgas húmedas en sudor de los
dos, su respiración se detuvo y su verga se endureció dentro de mi,
contrayéndose rápidamente, el calor que sentí dentro era increíble y estallante,
podía contar los chorros de semen que dejaba en mi, los primeros tres fueron muy
fuertes y percibí como lubricaban mi adolorido y rojo ano lo que me hizo
terminar en su mano mientras seguía masturbándome, no se si fue mucho o poco
pero me lo embarró por mis testículos que se encogieron por el orgasmo , metió y
saco su verga unas cuantas veces como acariciándose con mi calor y su semen
dentro mí, sentí como se humedecía cada pliegue de mi ano con su semen mientras
entraba y salía lentamente antes de que la sacara. Gemí de placer y alivio al
sentir mi trasero que estaba abierto, creía que estaba hinchado, y podía
apreciar los latidos y contracciones de mi culo al regresar a la normalidad, me
beso el cuello y luego me pidió lo besara en los labios, estaba sudado y cansado
pudiendo ver en sus ojos el deseo cumplido y el placer morboso, me hizo sentir
como una puta pero no me arrepiento ni me arrepentiré jamás.
Si tienes algún comentario o sugerencia apreciare que me escribas a
elmarquezdecuernavaca@hotmail.com
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