Mi Chico Inolvidable
Hola, soy un joven de 22 años, alto, delgado, cabello negro, ojos cafés, 1.78 cm., bien parecido y que radico en el estado de Veracruz, Ver (México), y este relato me sucedió en la escuela.
Todo comienza cuando yo estaba en 3er semestre de una escuela conocida y estaba con una compañera en lo que es la sala de cómputo, y en ese momento me encontraba imprimiendo un trabajo, cuando al preguntarle al encargado de ese lugar miré hacia otro lado y mi mirada se topó con un chavo, no sé, de acaso 17 años, y pues lo vi y me llamó la atención, pero hasta ahí.
Con el paso de los días yo lo seguí viendo en la escuela, pues como les había dicho, me había llamado la atención, y es que él es moreno, 1.76 cm., cabello castaño, delgado, ojos cafés, y muy lindo; y es que cada vez que lo veía yo sentía que él presentía que yo lo observaba y afectivamente él volteaba pues sentía mi mirada.
Yo anhelé muchas cosas con él sin ser nada ambos, es más, era como un amor imposible; yo tenía muchas ganas de hablarle, pero no me atrevía pues soy algo tímido y no sabía cuál iba a ser su reacción pues ambos vamos en carreras diferentes.
Terminamos ese semestre y nuevamente entramos al otro ( yo a 4to y él a 3ro ) y fui a ver si estaba en la escuela, y no estaba, pensé que se había dado de baja, pero no, él llegó tres días después y al verlo sentí una emoción indescriptible; con el paso de los días tomé valor y decidí hablarle (obviamente no en persona, fue por medio de intermediarios); total que hasta que ambos nos hablamos y nos fuimos haciendo amigos; con el paso de los días él se dio cuenta de que me gustaba, y efectivamente, cómo iba a dejar de gustarme ese chico tan precioso, hasta que finalmente se lo confesé. Él me decía que no le gustaban los hombres, pero que había algo especial en mí que hacía que yo le gustase.
Seguimos siendo muy amigos hasta que lo invité a mi casa y entramos a mi cuarto, nos pusimos a escuchar música y estábamos en la cama los dos, pero no pasaba nada, hasta que yo me decidí a decirle que si había besado alguna vez a un hombre y él respondió que no; yo le pregunté que si le gustaría probar para ver qué se siente y él respondió que sí, ambos estábamos muy nerviosos, pero finalmente se dio y yo sentí algo que nunca había sentido al tocar esos labios tan cálidos que él posee y seguíamos en nuestro rollo, pero las cosas empezaron a mejorar, pues vi que él comenzó a excitarse, además yo ya estaba encima de él y sentía algo muy duro que rozaba con el mío y eso me excitaba más aún a mí.
Tocaba su cara, sus manos, todo, absolutamente todo, pero él tenía un poco de miedo, hasta que decidió soltarse y fue algo totalmente diferente, pues ya no había pena por ambos, él me quitó mi playera y yo le hice lo mismo y al ver su pecho marcado más me calentaba; luego yo seguí con el pantalón (y es que se le notaba un bulto que se me hacía agua la boca) hasta que finalmente logré ver su truza y algo debajo que estaba totalmente erecto, la bajé y me encontré con el pene más delicioso que jamás haya visto y comencé con mi lengua a besarle su cabeza hasta que no aguanté y lo puse dentro de mi boca; a él le fascinaba en la forma en que se lo hacía; más tarde él me quitó mi pantalón y yo hice lo mismo.
Él estaba tan caliente que lubricaba en cada momento y yo me encontraba de igual forma, era una experiencia que no podía olvidar; ambos estábamos haciéndonos el sexo oral hasta que comencé a chupar sus testículos y todo su miembro el cual era un dulce caramelo al que no me podía resistir; nos quitamos de esa pose y me topé con ese lindo trasero en el cual yo quería introducir mi pene y sentir un gran placer, al igual que él.
Yo besaba todo su cuerpo y a todo él, me causaba gran excitación ese niño tan espléndido; él comenzó a besarme el cuello, mis orejas, todoooo; me besaba de una forma que hasta el aire me quitaba y al sentir su lengua por todo mi cuerpo era un éxtasis de emoción que recorría en mi cuerpo.
Poco a poco lo introduje y era una sensación que no se puede narrar, yo veía cómo a él le gustaba y gemía del placer que le estaba provocando de que me lo estuviera cogiendo, tomé su pene y lo mamaba mientras me lo cogía, eran dos sensaciones que lo volvían loco; lo hacía despacio y a la vez duro pues era un día que no se puede dar tan seguido; finalmente de su pene salió un líquido riquísimo que cayó sobre él y de igual forma yo me vine dentro él. Más tarde no creíamos lo que había sucedido, nos limpiamos y nos quedamos en la cama, ambos abrazados y muy satisfechos por lo que había sucedido, el cual acordamos que lo recordaríamos por siempre este suceso.
Es
alguien el cual nunca podré olvidar y que estará siempre en mis
pensamientos, en mi ser y en mi corazón. Te
amo Rik, y eres la persona más linda que me he encontrado.
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