Jugando en el Club



Hola a todos, me llamo Tony, soy de México y lo que les voy a contar es sobre mi primera relación gay.

Todo comenzó cuando yo tenía 14 años, entré a la escuela de tenis, ya que me encantaba. En ese entonces yo todavía tenía novia, a la cual la quería un chingo y no tenía idea de cómo cambiaría mi vida después de entrar a las clases de tenis. Pues cuando entré conocía a varios pero ninguno que fuera muy amigo mío. Así que comencé a relacionarme con un chico un año menor que yo que iba en la misma escuela. Se parecía mucho a mí, aunque más guapo, él es de mi estatura, ojos cafés claros, pelo castaño, un cuerpo rico (para nuestra edad estaba muy bien), en sí él es guapo, se llama Mauricio.

Pues resultó que nos empezamos a llevar muy bien y nos la pasábamos juntos en las clases y después de estas, nos contábamos de nuestras novias y nuestros problemas, un gran amigo, en pocas palabras.

Al pasar el tiempo nuestra relación mejoró, y empezamos a crecer, no sólo físicamente, así que nos contábamos sobre sexo, películas porno y de cómo hacernos pajas (como dos chicos heteros). Un día fue tal nuestra calentura que nos fuimos a los baños de los lockers y nos empezamos a hacer una paja (a cubos separados) y a mí me dio curiosidad y me asomé para ver qué estaba haciendo, y en eso él también se asomó, pero no pasó nada. Desde ese día empecé a sentir una gran atracción hacia él.

Un día, nos íbamos a hacer unas pajas y los baños a donde siempre íbamos estaban en remodelación, así que nos empezamos a hacer la paja en las bancas de los lockers (cada quien la suya), él checaba un lado y yo el otro, y en eso llegó un señor y nos vio hacernos las pajas, en ese momento nos dio tanta pena, pero nos excitó tanto que empezamos a hacernos pajas en puros lugares públicos, siempre nos veíamos a los ojos con gran excitación y placer.

Hasta que un día en la cancha de frontón, llegamos y comenzamos a platicar hasta que estuvimos tan cerca el uno del otro que comenzamos a besarnos con las lenguas, fueron besos grandes y apasionados, con caricias por todo el cuerpo, bueno principalmente nos acariciábamos las nalgas y los bultos.

Me empezó a besar el cuello muy suavemente, se fue bajando por mi pecho, mi abdomen hasta que llegó a mi pito y lo empezó a chupar con gran fuerza que sentía mi glande en sus anginas, después de unas ricas mamadas y lamidas se fue a mis bolas, sentí tan extraño y rico y de ahí se fue a mi palo y le advertí que estaba por venirme y dijo que no le importaba y se tragó todo.

Después nos dimos otro par de deliciosos besos y le empecé a mamar la verga, la de él era más chica que la mía pero sabía deliciosa, así que se la chupé y lamí. Él era casi lampiño por lo que sus bolas estaban totalmente descubiertas y me metí las dos a la boca y luego seguí con su glande donde me tragué su semen, el cual tenía un sabor delicioso que nunca había probado aunque un poco amargo.

Después de esto nos dimos un pequeño descanso ya que era nuestra primera vez, al pasar unos minutos tomamos una posición para hacer un 69 de lado, fue padrísimo ya que jugueteábamos con nuestras vergas y testículos a la vez. Él se vino primero pero me siguió chupando con más fuerza hasta que me vine.

Desde el primer beso habría transcurrido como una hora pero como era nuestra primera vez decidimos que también fuera la primera, así que seguido con un faje (secuencia de besos y caricias) después me dio la vuelta y me empezó a lamer el ano, hasta ese momento estaba súper excitado, como sentía un pedazo de su cuerpo en mí, entonces me puso en 4 y me metió su verga lentamente, al principio fue un dolor horrible, pero ya cuando estaba adentro empecé a gemir como nunca, con un placer extraordinario, empezó a moverse rápida y luego lentamente hasta que se vino dentro de mí, yo sentía sus fluidos calientes dentro de mí y luego me la sacó lentamente, me dijo que esperara que ya casi era mi turno, pero antes me empezó a lamer otra vez el hoyo y me sacó lo más que pudo de su semen y me lo pasó con un beso de lengua, me gustó más el semen así que sólo, es delicioso. Cambiamos de posición y yo le empecé a meter la verga, a él no le dolió tanto como a mí, así que yo me movía más rápido y él también gemía, él estaba tan excitado que se vino primero, y un instante después me vine yo dentro del él y me pidió que hiciera lo de chuparle el ano.

Al terminar de hacer esto se nos había hecho bien tarde y nos despedimos con un beso. Después de ese día me di cuenta cuál era mi orientación. Mau y yo seguimos cogiendo por un tiempo pero al último nos peleamos y ya no nos hablamos. Se puede decir que él fue más que un gran amigo, fue mi primer amor.

Ahora estoy en búsqueda de alguien para mí. Si tienes algún comentario escríbeme a antofer_@hotmail.com. 
Espero le haya gustado.



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