Latinos
Tengo 35 años, soy blanco, ojos marrones, pelo castaño, un poco relleno, tengo vellos en todo el cuerpo pero no soy tipo oso, mis rasgos son más de italiano, soy de buen porte, mi verga es de 17 cm y está circuncidada, soy del signo picsis y de Caracas-Venezuela. Mi amigo tiene 21 años, es precioso, de Guanajuato, México, nos conocimos por Internet, es flaco, bronceado, lampiño, con una verga de 16 cm, es virgen, nunca ha tenido relaciones pero conmigo quiso que fuera su primera experiencia y debo decir que lo repetimos luego muchas veces.
Me gusta el sexo completo, no me gusta que me penetren pero me encanta penetrar, una relación idílica sería por ejemplo así. Llegamos a una habitación y luego de darnos un beso y un abrazo, poco a poco empezamos a sentir nuestros cuerpos juntarse, y lentamente empezamos a quitarnos la ropa, lentamente, a cada botón un beso, luego que estemos en interiores, sentir nuestro calor, sentir que nuestra fogosidad y deseo va en aumento, se deja escapar de su escondite nuestros sexos erguidos, los cuales por encima de la tela ya hemos acariciado, yo como soy muy morboso he metido mi mano y te he acariciado culo y bolas. Luego te invito a una ducha de agua caliente, allí los demonios los dejamos volar, entre el agua y la enjabonada van los besos, así cambiamos las caricias por mucha dosis de jabón y el agua cayendo, y ya limpios empezamos a lamernos todo el cuerpo, yo te paso la lengua por la cabeza de tu verga, me la chupo entera y mientras juego con tus bolas y bajo hasta llegar a tu adorado ano, para hacer de ese orificio un nido para mi lengua, mientras tú gimes de placer y pides más...
Nos secamos y vamos a la cama, allí nuestros cuerpos, en imposibles posiciones, empiezan el arte de amar, donde cada poro de nuestra piel, cada centímetro es poseída por la más rica de las sensaciones, se suceden besos, lamidas, te chupo las tetillas y las axilas, tú me acaricias el pelo, bajo hasta tu ingle y me volteo para que tengas cerca de tu boca mi pene erecto, y se suceden una y otra vez el acto de mamar a dúo, te lamo y lames de pene a culo, sentimos una rica sensación y no puedes más y sale de tu enorme verga un rico y delicioso chorro de leche que inunda mi garganta, y yo no soy menos, y del mío sale también un portentoso taco de leche, nos reímos, y de nuevo volvemos a acariciarnos, sentimos de nuevo renacer nuestras erecciones, y con la mano te acaricio los testículos, te agarro el tubo y te lo empiezo a masturbar lentamente, y vuelvo a chupar y quiero lamer de nuevo tu ano, quiero sentir mi lengua en tu culo, quiero que sientas por primera vez que te estás entregando completamente al otro, una vez ensalivado me pides que te penetre, quieres sentir eso dentro de ti, yo con mucha paciencia y con cremita (mucha), te voy metiendo un dedo y luego dos, lo muevo en forma circular para que tu esfínter termine de abrir y la embestida sea menos dolorosa, me coloco mi preservativo, ese que alarga el orgasmo, y poco a poco te va entrando mi pene en tu culito (tú totalmente volteado) y entra despacito con cuidado y ya, ya está adentro, y poco a poco empiezo a bombear, tienes dolor y sensación de querer que no pare, me pides más, luego te volteo y te pongo una pierna en alto y te veo la cara, luego las dos piernas en alto, y vamos cambiando hasta que tú te haces dueño de la situación, te sientas encima de mi pene, lo jineteas, tú impones el ritmo, veo tu verga de 16 cm blanca brincando, veo tu cara de goce con la verga adentro y pidiendo más, tu verga empieza acabar sin haberla tocado, y yo te lo hago dentro de ti. Al acabar nos acostamos uno al lado del otro para recobrar fuerzas y luego volver a empezar, pero eso te lo cuento después.
Lucas.
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