Lavando la piscina
Ernesto tiene 24 años. Es lindo, cuerpo bien marcado por su trabajo (es albañil)
y ojos verdes claros que contrarrestan con su moreno cuerpo. Llamé a su padre en
verano para que pintara la piscina y como él no podía venir porque tenía mucho
trabajo, pues mandó a su hijo, que yo conocía por referencia de su padre pero
nunca había visto. Cuando lo vi en el portón de la finca no podía creerlo.
Llevaba puesta una camiseta algo rota y sus pantalones bien ajustados que le
marcaban su pronunciado bulto. Sus ojos claros me veían directo pero yo no podía
mantener la mirada, pues quería contemplar semejante belleza.
Le dije que pasara y lo llevé a la piscina. El trabajo lo haría él pero yo no
quería dejarlo solo, así que le dije que lo ayudaría. Él se negó pero le dije
que la paga sería la misma, que yo quería ayudarlo para distraerme un poco de
mis obligaciones.
Le dije que primero debíamos sacar el agua estancada en la piscina, pero que
olía muy mal, así que lo mejor seria que nos desvistiéramos, porque el olor se
impregnaría en nuestras ropas. Que se quedara tranquilo porque nadie nos vería
desnudos. Ernesto me dijo que no estaba acostumbrado a desnudarse totalmente,
que prefería quedarse en pantalones cortos, yo le contesté que no tenía para
prestarle, excepto unos calzoncillos boxers que aceptó.
Busqué los boxers más ajustados que tenía y de color blanco y se lo di, pero
Ernesto que era muy tímido, entró al baño para cambiarse. Yo esperé que saliera
y delante de él me quité toda la ropa y me puse un slip viejo algo rotoso. Mi
pene estaba semierecto y noté que Ernesto me observó detenidamente.
Bajamos a la piscina, el agua estaba realmente sucia y mal oliente, y prendí el
motor extractor de agua mientras enjabonábamos las paredes.
Nuestros cuerpos enseguida quedaron sudados por el calor y enseguida logré mi
objetivo de verlo a Ernesto con el bóxer mojado que le transparentaba y podía
ver su miembro casi como si estuviera desnudo. Lo tiene muy grande, no podía
darme cuenta si es porque está excitado o si es naturalmente así de grande.
Yo ante un descuido de Mark, rasgué mi slip y me disculpé diciéndole que es muy
viejo y que tarde o temprano se me rompería. La rotura dejaba ver parte de mis
nalgas al desnudo. Mi cuerpo está muy bien trabajado y tostado por el sol, pero
mis nalgas son bien blancas. Le dije entonces a Ernesto si no le molestaba que
yo me desnudara, pues aprovecharía para tomar sol en todo mi cuerpo. Le invité a
que hiciera lo mismo pero sonrió y no lo hizo, simplemente siguió trabajando.
Mi pene a esta altura estaba con toda su longitud apuntando a Mark. Seguí
trabajando como si no pasara nada, pero notaba que Ernesto me observaba y que su
pene estaba tan erecto como el mío. Esto no podía demorarse más, pensé. El jabón
caía por el cuerpo sudado de Ernesto y esto me excitaba aún más. Terminé
acercándome y al sentir su fuerte olor a transpiración le dije que era un buen
momento para una ducha, así que llené mis manos de jabón y comencé a pasarle por
la espalda. Mis manos fueron directas a sus nalgas. Le bajé lentamente el bóxer
y le acaricié su cola. Mis dedos recorrieron su entrepierna y se perdieron en la
espesura de sus pelos. Mi mano buscó más adentro, entre sus nalgas, mi dedo
encontró el ano e intentó entrar. Ernesto no dijo nada... se dejaba. El dedo
lubricado por mi saliva entró... Ernesto cerró sus ojos y sacó la cola para
atrás. El calor que emanaba era altísimo, merecía otro dedo dentro de su cerrado
culo, y así lo hice. Despacio, le metí otro dedo más.
Ernesto gemía, giró hacia mí y me besó. Su lengua recorrió toda mi boca.
Entonces me escupió las tetillas y me las chupó, volvió a besarme y su boca
estaba salada por mi sudor y su saliva. Bajó hasta mi sexo y se lo metió entero
en su boca grande. Yo no pude evitar acabar en ese mismo instante. Mi semen caía
a chorros por su pecho, mientras yo lo bebía y lo besaba entero. Ernesto
entonces acabó a chorros sobre mi cara.
A partir de entonces, recibo a diario la visita de Mark, pero ya no para limpiar
la piscina.
Damián
diabolicoangel @ yahoo.com
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