LAS AVENTURAS DE UN ADOLESCENTE
Hola a todos, los saludo nuevamente y compartiendo otra experiencia más;
comenzaré recordándoles que yo vivo en el D.F., la capital de México. Un día que
salí a comer y utilizando el transporte público más concurrido, el metro, me
encontré a un chico, ambos nos quedamos viendo frente a frente, pero ninguno de
los dos nos atrevíamos a hablar, yo porque no me gusta presionar a las personas,
y él porque no estaba seguro de iniciar una conversación conmigo. Después de un
rato él me preguntó que hacia dónde me dirigía y que si llevaba prisa, a lo cual
le dije que no, que tenía tiempo porque había salido a comer. Después de
conversar un rato preguntando sobre nuestras actividades y otras cosas.
Él es un chico de 16 años, alto, como de 1.78, moreno claro, buena pierna y
sobre todo buen trasero, buena onda el chaval. Después de estar platicando un
buen rato, empezamos a tocar el tema del sexo, y cuando me empezó a platicar ya
me empecé calentar.
Su historia comienza así:
Él y un compañero, ambos de 15 años, fueron a una fiesta de las que organizan
cuando están en la secundaria. Ya después de haber tomado un poco, su amigo le
pidió que lo acompañara al baño, ya estando adentro, le dijo que le gustaban sus
nalgas y se las empezó a tocar, esto a él le gustó y se empezaron a calentar,
después de estar un rato tocándose su amigo le pidió que le hiciera el sexo
oral, él empezó a hacérselo durante un rato y después se intercambiaron, ahora
su amigo le empezó a hacérselo, él sentía que se le iban las fuerzas en sus
piernas, hasta que empezó a sentir que le venía el gusto y empezó a venirse en
la boca de su amigo. Después él le dio un beso intercambiando saliva su leche.
Ahora le tocaba a su amigo venirse y se empezó a masturbar, lo sentó en la taza
del baño y le pidió que se quitara la camisa porque quería venirse en su pecho y
así hasta que terminó en su pecho, este empezó a besarle el pecho para poder
limpiarle su propia leche.
Así fue la primera vez que tuvo un contacto homosexual le gustó mucho, pero
ehquería experimentar más que sólo un simple sexo oral. Durante algunas semanas
no fue más que sólo tocarse y hacerse una que otra masturbación, hasta que llegó
el momento de dar el siguiente paso, así que empezaron a tocarse y besarse todo
su cuerpo, hasta que empezaron un rico y candente 69. Estando en esa posición el
amigo empezó a meterle un dedo en su culito que estaba deseoso de sentir algo
más que unos dedos, si no quería una verga que le rompiera su virginal culito.
Ya cuando estaba listo para que fuera invadido su apretado y virginal ano, lo
puso en 4 y empezó a meterlo lentamente, él sentía que lo partían en dos y de
momento ya no quería que lo penetraran, pero ya había empezado a metérselo y ya
era tarde para arrepentirse, así que no le quedó más que seguir aguantando ese
terrible dolor que en pocos minutos se fue convirtiendo en algo más placentero,
primero los movimientos eran lentos, poco a poco fue aumentando de ritmo y
después ya pedía más.
Así fue durante unos 20 min., hasta que ya estaba a punto de venirse, lo puso
boca arriba y empezó a masturbase hasta que su rica leche la derramó por todo su
pecho y como la vez anterior lo empezó a besar hasta limpiar todo su pecho y le
dio un beso intercambiando saliva y fluido seminal. Ahora era el turno de mi
amigo, se sentó sobre su pecho y poniendo su verga a la altura de la cara de su
amigo se empezó a masturbar hasta que le vino el gusto y le echó toda su leche
en su cara.
Esas fueron sus aventuras con su amigo, el cual le dio una perspectiva de
disfrutar el sexo.
Otra aventura que empezó fue con su primo menor que él, su primo tiene 11 años,
un día que fue a su casa por las fiesta del 15 de septiembre (una festividad
nacional que se celebra en México) el año pasado, él le dijo que si jugaban un
juego divertido que se llama piña y coco, él se rió y le dijo que en qué
consistía ese juego, a lo que su primo le respondió:
- Tu te empinas y yo te cojo.
Esta respuesta le empezó a calentar, entonces se fueron al cuarto de su primo,
se bajó los pantalones y los bóxer y éste le empezó a tocar su verga poniéndola
al máximo. Así estuvieron durante un rato con la mano del primo subiendo y
bajando por toda su verga, hasta que sintió que se venía y se lo indicó a su
primo y éste aceleró más sus movimientos provocándole una corrida fenomenal.
Así se repitieron estos encuentros con el primo hasta que en noviembre en otra
fiesta, mi amigo decidió dar un paso más, ahora él le bajó el short a su primo y
como lo hicieron con él, su amigo, ahora él lo repetía con el primo y empezó a
meterle un dedo en su culito, ensalivando primero el dedo meñique, después el
dedo medio y al último el dedo gordo, sintiendo lo caliente del ano de su primo
el cual sólo emitía pequeños sonidos que indicaba que estaba disfrutando que su
primo mayor le metiera los dedos en su culito y lo hiciera disfrutar, mientras
él le acariciaba toda su verga. Después tomó la cabeza de su primito y lo llevó
hasta su verga para que le hiciera el sexo oral, así estuvieron un buen rato
hasta que se le corrió en su cara de su pequeño primo, eso sí que le había
gustado, ahora tenía a alguien más para entretenerse y conocer más los placeres
de la vida.
Mientras me platicaba sus aventuras, a mí me había puesto súper caliente y le
pedí que siguiera contándome sus aventurillas, y me sorprendió cuando me platicó
lo que le hizo a un tío, vaya chico tan caliente y atrevido...
Todo empezó cuando era más chico y que todavía no conocía nada sobre el sexo. Un
día fue a casa de sus tíos, estando en la sala el tío sentado, lo atrajo hacia
él y lo sentó en sus piernas, él se sentó con las piernas abiertas, pero lo
acomodó de tal forma que quedara sentado exactamente en su gran verga, y así lo
tuvo por un buen rato, él sentía raro y algo duro en sus nalgas que a la vez le
ponía nervioso, pero a la vez le gustaba esa sensación.
Después en una fiesta familiar y después de haber experimentado el sexo con su
amigo y lo que estaba viviendo con su primito, la fiesta era en un lugar fuera
de la ciudad, entonces les tocó irse en diferentes automóviles, le tocó irse con
unos otros tíos, pero en ese carro iban su tío y su primito, pero como iban a
viajar en la noche y al lugar que viajaban de noche se llevaron un cobertor para
que se taparan y no pasaran frió, pero aprovechando de esa situación, mi amigo
le empezó a tocar la verga de su tío, sin que los que iban enfrente se
percataran de la situación, su tío llevaba un pantalón deportivo y eso facilitó
que él le pudiera dar el poder agarrar ese pene tan rico que era el de su tío,
así le empezó a hacer una paja y su tío en un principio sólo se limitaba a
disfrutar de lo que le hacía su sobrino, pero conforme iban pasando los minutos
su tío le empezó a acariciar el culo, primero sobre el pantalón y después se lo
desabrochó y le metió un dedo en su ano, no sin antes ensalivarlo muy
discretamente y empezárselo a meter en su ano deseoso de sentir algo más que un
dedo, pero para sorpresa de mi amigo su primito se dio cuenta de esa situación y
le empezó a hacer una paja a él, y él a su vez al tío.
En esa situación tan caliente estaban cuando el primito se metió por debajo de
la cobija y le empezó a mamar su verga mientras su tío le metía ya no uno sino 3
dedos en su ano, esto provocó en él que su corrida fuera rápida y quien se comió
esa leche recién salida fue su primito que la degustó y limpió su verga hasta
quedar totalmente limpia y sin un rastro de semen, sólo de saliva.
Al percatarse de esa situación, ahora le tocaba al tío terminar llenándole toda
la mano de leche que después mi amigo degustaría igual que lo hizo su primito,
pero él la tomó de su mano y le gustó ese sabor salado y a la vez amargo. Al
terminar su primito y su tío se quedaron dormidos y él sólo recuperándose de
aquella nueva experiencia.
Después de haberme platicado sus aventuras yo estaba más que excitado y mi verga
me dolía de tan caliente que estaba. Mi amigo se dio cuenta de esa situación y
me dijo que si llevaba prisa, yo le hice la misma pregunta y me dijo que no,
entonces yo le hice una invitación a mi casa, él acepto; al levantarse pude
percatarme que estaba igual o más excitado que yo. Al llegar a la casa fuimos
directamente a mi habitación y ahí empezamos a acariciarnos nuestros cuerpos e
irnos quitando nuestras ropas hasta quedar desnudos, yo lo acosté boca abajo y
le empecé a besar toda su espalda haciéndolo estremecer, ahora era mi turno de
disfrutar a ese chico que deseaba estar con un hombre y disfrutar del sexo, le
besaba desde su cuello, sus oídos, hasta llegar a sus piernas y subir
nuevamente. Él sólo se limitaba a emitir pequeños suspiros que indicaban lo
caliente y excitado que estaba, pero para ponerlo más caliente y recordando que
le gustaba que le hicieran el sexo oral, lo puse boca arriba y se la empecé a
mamar de arriba a abajo, muy despacio, mientras le acariciaba sus huevos hasta
llegar a ese ano deseoso de ser invadido. Yo veía de reojo sus expresiones que
denotaban qué tan caliente estaba y sentía cómo se movía en la cama disfrutando
cada vez más esa nueva experiencia, mientras yo seguía con mi labor de excitarlo
al máximo cuando él me paró y me dijo:
- Ahora me toca a mí.
Me abandoné a sus deseos poniéndome boca arriba, empezó a besarme mis oídos, mi
cuello, mi pecho, dándole pequeñas mordidas a mis tetillas, hasta llegar a mi
verga y metérsela de un sólo a su boca pasando su lengua por todo el tronco de
mi verga, se la comía una y otra vez, lo hacía muy bien. Después de estar un
rato así, nos pusimos en un 69 de maravilla, yo le pasaba la lengua por su pene,
sus huevos, hasta llegar a su ano, él sólo se dedicaba a comerse mi verga y mis
huevos. Al estar disfrutando de este rico 69 nuevamente le empecé a meter mis
dedos en su ano ya lubricado por mi saliva, él ahora se retorcía de placer y
deseaba ser penetrado, pues al sentir mis dedos en su ano se movía lentamente
como si tuviera una verga dentro de su culo.
De momento ambos paramos, él se acomodó de lado, yo detrás de él y se la empecé
a meter muy lentamente, al ver su cara encendida y emitiendo pequeños suspiros
eso a mí me calentó sobremanera, empezando a moverme más rápido poniendo él su
mano en mi cadera presionando cada vez que él sentía cómo invadía mi verga su
cuerpo. Pidió que cambiáramos de posición, poniéndose él boca arriba, yo me puse
frente a él y llevé sus piernas a mis hombros y nuevamente empezamos nuestra
faena, ahora entraba y salía con un ritmo rápido pero disfrutando cada momento,
empezándolo a besar muy profundamente y masturbándolo. A la vez él pedía más
hasta que no pude más y empecé mis movimientos más rápidos. Él lo notó y empezó
a masturbarse más rápido terminando ambos al mismo tiempo, yo echando mi leche
en sus entrañas y él sobre su abdomen y pecho, quedando yo acostado sobre él y
llenándome de su leche todo mi pecho, dándonos besos profundos y apasionados. Lo
que noté es que al momento de estar terminando él se estremecía de una forma muy
excitante. Después me dijo que sintió que dejaba todo por un instante, a lo que
concluí que había tenido un orgasmo al tocarle yo su próstata con mi verga.
Vaya, que disfrutamos ambos esta experiencia y que era una más en nuestra vidas.
Ambos nos metimos a bañar y nos vestimos no sin antes quedar de volvernos a ver
otro día.
Bueno, espero que les haya gustado este relato, agradezco sus comentarios en
este relato y proximamente : “UN ENCUENTRO POR INTERNET” y " UN ADOLESCENTE
HETERO CONOCE SU LADO GAY".
Espero que me hagan llegar sus comentarios a mi correo, que es: lxgm_3006@yahoo.com.mx
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