La web y yo

Nos conocimos en el chat una tarde hace poco. Me excito muchísimo ver en la web su cuerpo delgado, moreno, su cara llena de lujuria, sus ojos llenos de pasión y sus labios carnosos. Yo ya no podía aguantarme más, así que mientras oía sus palabras fogosas y veía su cuerpo varonil, me hice una paja y me sobaba el culo para que él viera como él me excitaba. Dio resultado, pues quedamos para vernos más tarde en su departamento. Me invitó a pasar la noche con él, ocasión que no podía desperdiciar.

En el ínterin, me depilé completico con loción, bañé, perfumé mi cuerpito con loción humectante y me prepare el culo, lubricándomelo muy bien con gel sabor a guinda y prepare todo mi sexo también, tenía que estar a la altura de las circunstancias. Me vestí bien sexi y me llevé una mochila con más ropita. Un amigo me llevó en auto hasta su dirección, toqué timbre y me abrió desde arriba. Subí en el ascensor emocionado de conocer a mi nuevo amante y sin pesarlo más empecé a pararme la verga frotándome la bragueta y pararme los pezones debajo de mi franelita.

Cuando llegué al piso me di cuenta que su departamento era el ultimo doblando al final del pasillo, y como no había otras puertas a la vista, me desnudé completamente frente a su puerta y guardé mis prendas en la mochila. Golpeé... la puerta... Él abrió sorprendido de verme así desnudo frente a su puerta. Era tal cual lo vi en la web, moreno y delgado, lindo, pero para que describirlo, mejor te cuento lo que hice con él. Le dije hola, le di un beso y lo abracé, así en pelotas como estaba y de un tirón le bajé los pantalones. Como una goma saltó a mi cara una gruesa verga negrita semidura, que al arrodillarme se metió dulcemente en mi boquita. Mmmm... qué rica era...

Me mamé con ganas a esta dulzura de 27 añitos en el pasillo, el flaco no lo podía creer, se me excitó divino y cuando él la tenía bien dura me rogó que entráramos, no quería que le vieran sus vecinos metiendo su herramienta de 19x6 en la boca de un putito desnudo de 23 años, arrodillado frente a él y con el culo rosa, brilloso y expuesto a la vista de cualquiera como una linda flor.

Me metí en su depto y él detrás. Cerró la puerta y se volvió, para qué... me agaché y me clavé su verga en mi culito, lo tengo bien usado así que me entró de una suavemente, una delicia, más que en casa me había lubricado bien. Empujé hacia atrás y su cuerpo macho golpeó contra la puerta. Sentí ese dulce sonido divino cuando las bolas cargadas de mi nuevo amante hicieron tope con mi culo. Qué cosa más rica sentirlo todito dentro de mí. El chico estaba fascinado con mi atrevimiento. Chamo eres mas rico de como te soñe, me dijo feliz de estar dentro de mi tan rápido.

Me enderecé, me arqueé hacia atrás y le dije a ese papito hablándole al lado de sus labios... amor ¿te gustaría dármelo a lo bruto? llévame a tu camita... y hazme tuyo... que lo necesito. No se hizo rogar...

Para este momento yo tenía la verga dura con espumita en la punta, y eso que sólo me la había sobado en el ascensor un poquito. Caminamos así clavados hasta la cama, además él acariciándome mi sexo depiladito y esparciendo mi espumita por él, debo decir que fue divertido, casi nos tropezamos y se me sale su verga del culo, pero lo logramos. No se veía casi nada, ni la luz prendimos en su habitación.

Me puse bien en cuatro como perrita al borde de su cama con él todavía dentro de mí y le susurré con la voz más puta que pude.... ahora papito cógeme rico... dame bomba hasta que explotes... te quiero sentir divino.... como decíamos en el chat mientras yo me hacía la paja....

Me sacó la verga de mi orto, me dejó un vacío... y se arrancó la ropa. Yo lo miraba de reojo desnudarse y mostrarme es cuerpo flaco macho que se me hacia la boca agua y sin dejar mi posición de sumiso, ofreciéndole mi culito. Entonces me clavó esa verga negra caliente y dura salvajemente, me dio durísimo durante unos 4 o 5 minutos, mi verga estaba muerta pero largaba chorritos y más chorritos de presemen con cada enculada de mi amante y bailaba esa hermosa danza que todos los pasivos conocemos y nos encanta que nuestras pijitas ejecuten mientras nos culea un buen macho duro. Mmmm qué placer recordarlo...como me daba de rico por el culo...y mi verguita se meneaba feliz.

Dale chamo, viólame ¿qué esperás? yo lo aguijoneaba para que me diera más fuerte todavía y él se tiró sobre mí con todo su peso, se aferró a mis pechitos erectos y duros, me mordió el cuello y me rugió... ahora putito rico vas a sentir lo que es que un buen macho te rompa bien el culo...Y me enculó con toda furia. Mmmm...si papi así me gusta... dame duro... le dije de lo más emocionado y con vocecita atiplada...

Fue insoportablemente fuerte y delicioso, gemí como nunca antes, le pedí más y más hasta que súbitamente tuve un intenso orgasmo.... increíblemente divino que me llevó a las estrellas y me dejó jadeante de placer.

Cuando él sintió que mi ojete latía apretando rítmicamente su deliciosa verga, él sabia que yo me venia, me soltó los pechitos, me dio vuelta la cabeza, me dio un pico y me hizo tragar su lengua en el más lujurioso beso que me hayan dado mientras yo me corría incontrolablemente, totalmente dominado por él.

Segundos después que acabé, me las saco, la lengua de mi boca y la pija de mi orto, y entendí que venia su gran final...aquello tan deseado por los dos....me arrodillé y él a tientas prendió una luz, se sacudía la verga mojada frente a mis ojitos azules, para que mentir... le imploré que me la diera, tratando de poner lo mejor posible una carita de nene suplicante...esa carita de papi...papi...la quiero, ¿dámela sí? haciendo trompita com mi boquita como en un pucherito. Daaame papi, quiero llenarme de esa lechita tuya, dame tu semen bien rico y saladito, metémela adentro, cógeme la boca...... mi vida... y con un movimiento de pelvis me ensartó su verga hasta la garganta y explotó su mismísima esencia dentro después de unas gloriosas sacudidas.

Le lamí la pija hasta dejarla seca, apenas dejó de temblar y abrió los ojos, tragué mi rico premio tan bien ganado y nos acostamos juntitos, besándonos hasta que no dio para más...porque teníamos las vergas duras de nuevo. Entonces me abrió las piernas y me comenzó a abrir el culito para meterme su lengua. Oh si papito metemela...que rico es saber que te gusta y asi me exploró hasta que no se aguantó mas y volteándome me cayó encima como una fiera... sabes, vas a ser mi putito lindo, anda abrete las piernas, sobate tu huequito agarrame la herramienta y metetela. Yo obedecí feliz de sentirlo loco por mi. Y así me lo metí y él me premió comiéndome los pezoncitos erectos y comenzando otra vez a cogerme mientras yo le pedía que me lo diera mas duro y me llenara también mi culito de su leche, que pronto me complació, mientras me corría otra vez yo también. Me dejo la verga adentro y yo sentia que su leche caliente se escurría hasta lo mas hondo de mi y me convertía en su putito privado llenándome de satisfacción.

Me hizo el amor varias veces más esa noche, y quedé prendado de él, pero esas serán futuras historias.
 

 

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