Hola, me llamo Shimino, creo que con este es el tercer relato que publico en esta página web. Creo que más adelante se recordarán de mis relatos ya que del último que relaté fue con mi actual pareja, con quien llevo ya un poco más de un año. Nuestro relato se titula…
La llamada de la naturaleza.
Esta vez no haré una introducción demasiado larga. Bueno, mi novio es un chico de tez trigueña, ojos negros de vista sensual por sus cejas gruesas, labios carnosos, cuerpo delgado muy bien distribuido; la verdad es precioso "muy varonil" y eso lo hace ver más sexy aún. Yo soy blanco, un poco más alto que él (mido 1.83 mts) soy delgado, ojos claros, cabello color dorado natural y un poco largo.
Una tarde nos dejamos convencer por una amiga, quien conoce muy bien nuestra relación, nos invitara a la finca de su padre en las afueras de la ciudad, ella sería acompañada de su novio, y pues claro, yo del mío. Al llegar ellos tomaron por un lado y nosotros salimos por nuestra cuenta a ver el paisaje. Era increíble la vista que se tenía, unas planicies en la parte baja a poco más de 2 kilómetros de altura. En ese momento Alex, mi pareja, me da un beso en los labios de buena duración pues jugamos delicadamente con nuestros labios acariciándolos como si nos comiéramos de la manera más salvaje que te pudieras imaginar. A todo esto el sol apenas se ocultaba y la luz era muy tenue, lo que hacía que el ambiente se tornara a nuestro favor. A los pocos minutos nos lanzamos al suelo como locos, nos acariciamos y nos empezamos a besar el cuello y a bajarnos los pantalones, en ese momento Alex me dijo:
- Shimino, siempre he querido hacerlo entre la naturaleza!
Por lo que nos adentramos un poco en unos sembradíos de mandarinas. A media caminábamos por el campo, nos acariciábamos y nos desabrochábamos las prendas con desesperación por unirnos en plena agonía por sentir al otro mientras hacíamos el amor. Primero le besé sus labios, después bajé y desprendí el cinturón y abrí sus pantalones dejando salir su sabroso pene, el cual inmediatamente metí a mi boca y empecé a saborear su sabor, el cual hasta la fecha me vuelve loco de placer. Luego, a los segundos, al no aguantar más mi verga que me latía como el corazón entre las piernas, me la saqué y lo puse a que se la tragara toda; es increíble el placer con que me hace esas mamadas, ya lo hace como un profesional, la toma como un niño a su paleta. Cuando sentía que estaba a punto de correrme le dije que se diera vuelta e inmediatamente empecé a jugar acariciándole su preciosa rajita con mi lengua, le jugué por unos minutos y sentía cómo se contraía de placer mientras él se masturbaba, en pocos minutos dilató lo suficiente para que le entrara con poco dolor y así fue. Primero empecé acariciándole con la punta de mi verga que es de unos 18 cm. Y poco a poco la fui introduciendo mientras lo apoyaba a un árbol para que no nos cayésemos ya que estábamos de pie. Era increíble, ese placer era indescriptible. Sentir el calor del culo de quien amas es lo mejor que puede haber, mientras eso le besaba su cuello y le daba pequeñas embestidas para no perder la ocasión. Sus nalgas las apretaba y ambos sudábamos bastante, de fondo se sentía un olor a hombre, lo que indicaba que ambos estábamos en apogeo de nuestra locura; le mordía su cuello, sus hombros, le lamía sus axilas, todavía no puedo encontrar la palabra de lo que ambos sentíamos en ese momento, a los pocos minutos empecé a acelerar mi ritmo y él a gemir pues el placer era bastante y el dolor no quedaba de lado ya que no estábamos usando lubricante.
En eso me apoyé completamente en él, apreté su pecho con mis manos y terminé dentro de su grandioso culo, que hasta la fecha es el mejor que he probado, no lo cambiaría por nada. Luego esperé unos segundos para sacarla, y después le ayudé a masturbarse un poco. A los pocos minutos nos gritaron que ya eran las 8pm y que era hora de decir adiós, una de las cogidas más maravillosas que he tenido con él, no digo la más maravillosa porque cada una es mejor que la anterior y no me quejo pues lo amo. Todas las personas nos conocen como la pareja perfecta pues aunque las dificultades han sido muchas antes que el sexo, nuestros corazones nos unen.
Así como estas ha habido cientos de veces entre nosotros dos, pero si por cada vez que tenemos una aventura publicáramos un relato, Teenlover.net no daría abasto pues nuestro amor es demasiado.
Alex, se que leerás esto, Te AMO, que lo sepa el mundo…
Shimino Car'Sales
El Salvador.