(Añadidos nuevos textos el 24/10/1999)
María y yo siempre hemos sido muy buenos hermanos. Desde pequeños hemos jugado y nos hemos divertido juntos. Recuerdo cuando nos salieron los primeros pelitos por nuestras partes...
-Mira María que pelo me está saliendo, le dije yo un día, cuando tenía doce años, al darme cuenta que me estaba saliendo algún pelo negro muy largo cerca del pene...
-Pablo, a mí también me está
saliendo alguno, mira, me decía María, y me lo enseñaba
también...
A la vez, le empezaron a salir unas tetas redondas
y muy bonitas. La verdad es que no le dábamos
mayor importancia.
Siempre fuimos muy deportistas y comenzamos a ser los campeones de natación del colegio. Por esto, era normal que nos viéramos en bañador, que nos duchásemos y que nos depilásemos juntos. Recuerdo que cuando tenía 16 años un día le estaba depilando las piernas y al acercarme al chocho le hice alguna broma sobre sus pelos, ya bien negros, que le salían por la braga...
-Qué tonterías Pablo, me decía María, ya veo que se te pone la polla bien dura..., qué crío que eres.
La verdad que a mí me ponía muy nervioso ver sus tetas grandes y redondas y, más de una vez, se me ponía la polla dura y me tenía que masturbar pensando en ella... Qué chorros de leche mas rica... Uffff... Alguna vez, ella entraba también en el baño y se lavaba viéndola yo...
-Cuántos chicos quisieran ver tus tetas María, le decía. Ella, se reía y me abría la cortina del baño y me decía :
-Pues anda que tu polla le gustaría verla a mis amigas..., ya les he dicho que el otro día te la mediste y que la tienes de 21 centímetros ... ninguno de sus hermanos la tienen tan larga, dicen.... Y, se iba dejándome muy nervioso... Al final me tenía que hacer una buena paja... imaginando que me la estaba cepillando... Ahhhh... Qué gusto me daban aquellas primeras pajas pensando en mi hermana..., en sus tetas..., en su culo redondo..., en sus muslos preciosos... en esas piernas atléticas tan bonitas... en ese chocho tan abultado que le veía sobre todo con el bañador de natación tan ajustado...
Era el 18 cumpleaños de María y
celebramos una fiesta en casa. Yo entonces tenía 20.
Bebí más de la cuenta y al final, me tuvieron que subir a
mi cuarto, me desnudaron y me acostaron. Recuerdo que, cuando se
fueron todos, vino María y me preguntó :
-Cómo estás Pablo? Y le respondí
que tenía mucho frío. Se tumbó pegada a mi espalda
y así me daba calor. Qué bien estaba. Me quedé
dormido. Sería media noche, cuando me desperté porque
una mano de María me estaba acariciando la polla... Me hice
el dormido porque no entendía nada... Se había puesto saliva
en la mano... se me estaba poniendo larga, dura y bien gorda... Cerró
su mano sobre la base de mi polla, y la apretó con fuerza...
Después me empezó a acariciar los huevos... qué gusto
me estaba dando... comenzó a darme besitos en la oreja, en el cuello
y me acariciaba el pelo.. me estaba haciendo temblar como un flan...
Hice como que me despertaba y volví la cara para verla.
-Qué bien estoy María, le dije. Qué sensación más buena... Estoy temblando y me da mucho gusto... sigue... cómo me gusta... Ella acercó su boca húmeda y entreabierta a mis labios... y comencé a sentir un indefinible y excitante aroma... Apoyé una mano en su nuca, y la atraje hacia mí, separando sus labios con mi lengua, y penetrando en su boca cálida y anhelante... mientras nuestras bocas se iban uniendo en una sola en un convulso beso apasionado, nuestra respiración comenzó a ser entrecortada:
-Chusssss... Calla... que no nos oigan... Me metió la lengua en la boca y nos empezamos a morder los labios... esos labios gruesos de María que tanto gustaban a mis amigos... Me volví y la abracé del todo... Estaba desnuda y juntamos nuestros cuerpos calientes y sudorosos... Al principio, me daba corte pero, poco a poco, me estaba dando una nueva sensación que me hacía temblar... Podía sentir sus espasmos y las oleadas de pasión que recorrían su cuerpo... Qué placer me daba acariciarle ese culo tan redondo y duro que tantas veces le había visto... Ahhhhh... Qué gusto... Le chupé los pezones de las tetas y se los empecé a morder... Qué duros eran...
-Sigue, me decía... Así Pablo... así... me gusta... mientras le acariciaba despacio con mi lengua y con las manos le apretaba contra mí... Qué ganas tenía de estar así contigo... Te quiero tanto...
Ella bajó la cara hasta el capullo de mi polla y me lo empezó a lamer con su lengua y su saliva... sentí su húmedo aliento por todo mi cuerpo... su lengua se abrió pasó entre los dientes y me acarició con la delicadeza que sólo ella sabía tener... Luego, suavemente, fue abriendo mi glande hasta quedarse completamente libre. Qué gozo sentí...! Comenzó a recorrer mi verga recorriendo cada una de mis abultadas venas... se metió, poco a poco, el pene en su boca... Cómo me la chupaba ...! Qué bien lo hacía... Uffffff... Nunca me habían mamado la polla y sentí un placer tan grande que me moría... Ahhhh.... Despacio me lamió los huevos produciéndome un calor y una sensación nuevas y diferentes... Se metió un huevo y después los dos en su boca... Qué cosquilleos me producía ! El gozo que sentí fue tan intenso que pensé que estaba a punto de correrme...
-Maríaaaaaa... qué gustoooooo... me voy a correrrrrrrr...
-Espera Pablo, me contestó entre susurros. Y, sacando los huevos de su boca, me empezó a lamer, otra vez, el glande y se metió toda mi polla en su boca...
Estábamos en un 69 y le empecé a meter la lengua en su chocho..., en ese chocho que me ponía nervioso cuando lo veía todo negro.... Y, ahora, abierto y sonrosado, qué grande que era...! Nunca había visto un coño abierto... estaba mojado y pegajoso...de un líquido que me gustaba su olor... Qué piel más fina tenía... María decía que le hacía cosquillas y que le gustaba mucho... Parecían los labios de su boca... Mi hermana se movía... y me decía que se lo mamase más, que nunca le habían chupado su conejo... Le pasé la lengua por toda su vulva... y encontré un bulto como un garbanzo que me dijo que era el clítoris... María se retorcía de placer...
-Pablo...Ahhhh... me estás matando... qué
gusto me das hermano... sigue lamiéndome el coño por ahí...
Ahhh.... Era tanto el placer que sentí que no
me pude aguantar y me corrí temblando en la boca de María....
Se la llené con mi chorros de leche.... Ahhhh....
Ella subió, me besó, metiéndome
mi semen en la boca... me lo fui tragando... Era
agridulce...! Y, estaba bueno... nunca me lo había bebido.
Se puso encima..., se abrió de piernas
diciéndome que le metiera la polla en su coño... Los
muslos que tenía al cogerlos con las dos manos eran duros y gordos...
los apreté hacia mi... El pene se me puso otra vez tieso y
duro.
-Pablo... fóllame..., quiero perder la
virginidad contigo... que seas el primero que me joda... Qué
gusto me estás dando... No aguanto más, hermano... No sabes
la cantidad de veces que al verte en bañador o en la ducha, me he
ido a mi cuarto y me he acariciado toda... y, cuando me calentaba me metía
los dedos en el chocho... pensando en tu polla... Cuántas
pajas me he echo por ti, hermano, cuántas veces te he follado en
mi imaginación... métemela ya...
-Pero María, no quiero hacerte daño... Te cabrá toda mi polla dentro... ? Además, no tenemos preservativos ?
-No te preocupes Pablo, estoy tomando anticonceptivos para regularme. Me he metido ya muchos plátanos, pepinos y muchas cosas parecidas a tu polla... imaginándome que follábamos juntos... a lo mejor ya no soy virgen...
Y, empezó a meterse con una mano mi capullo en su raja.... yo empujé... y vi que iba entrando toda... qué sensación... no se parecía nada a las pajas que me había hecho hasta ahora... el calor que sentía en la polla me la había puesto otra vez bien dura... y con su leche mojada daba tanto gusto...
-Así... así... Pablo,....Ahhhhhh.... Ahhhhh.... Ahhhhh.... qué gusto.... fóllame..... jódeme hasta los huevos... así.... me estás matando...Ufffffff.....Ahhhhhhhh.... Qué placer siento... Chissss.... que no nos oigan...
-También le dije... que me había masturbado a diario por ella..., por estas tetas..., por este culo gordo..., por esa vulva abultada... Nunca me hubiera imaginado esto... Porqué no hemos follado antes... ?
-María, le decía, qué leche más rica me está viniendo... No aguanto más María... Ahhhhh.....Ahhhhhhh.... me estoy corriendo dentro de ti.... Ahhhhh.... Ella me contestó que, si era bueno y nos estábamos masturbando por separado, que por qué no lo podíamos hacer juntos y que así era mejor... Que por qué entre amigos y amigas nos masturbábamos y entre hermanos no... hasta entre primos se hace... Porqué no... ? Nunca lo he entendido.
Así estuvimos un rato hablando y de nuevo, me cogió la polla y se la fue metiendo en su chochazo mojado y pegajoso... Qué sensación de placer daba el calor que sentí... Ahhhh.... Apretar nuestros cuerpos sudorosos producía una sensación de placer nueva y diferente. Nos estábamos besando con locura, mientras metía y sacaba la polla de su chocho... Estaba toda dentro... hasta los cojones... ! Estábamos locos de placer y de gusto, revolcándonos juntos, apretados y besándonos con nuestras lenguas mojadas... Ufff.... estaba follando por primera vez y nada menos que a la persona que más quería del mundo : a mi hermana María...
-Ahhh... me estás matando... Dios mío... qué gusto... Ya me viene otra vez, le dije, mientras me estremecía... Ahhhhhh... Ahhhhh... No puedo más... me viene otra vez... yaaaaa... me muerooooo... Me corrí... y mi leche caliente la estremeció con pasión, diciéndome que la follase más y que el gusto que sentía no lo había tenido nunca...
-Pablo, me muero... Ahhh.... Ahhhhh... me está viniendo un gusto... mucho gusto... cabronazo de hermano... Te quiero, cómo no se nos habrá ocurrido antes... ?
Qué bien lo estábamos pasando, que caricias nos dábamos en las tetas, en el culo, en todo el cuerpo...! Qué buena estaba mi hermana... ! Cuántas veces me la había follado en la imaginación... ! Nuestros dos cuerpos eran casi perfectos, atléticos, musculosos y duros, puesto que la natación y la gimnasia, nos había desarrollado todos nuestros músculos. Y, así estuvimos toda esa noche sin dormirnos...
Fue nuestra primera experiencia y el inicio de una mejor amistad entre nosotros. Casi cada noche, cuando todos dormían en casa, nos íbamos a la habitación del otro y nos metíamos desnudos en la cama..., abrazándonos..., acariciándonos..., follando y follando..., hasta corrernos de gusto y de placer...
Seguíamos los entrenamientos de natación
y ganamos ese año el primer premio de Cataluña.
En las duchas del club había cada cuerpo... ! Luego
en casa, por la noche nos imaginábamos que nos estábamos
follando a más de uno y una... Nos reíamos mucho... Qué
noches más felices e interminables... cuando se hacía
de día nos íbamos cada uno a nuestra habitación...
y así nunca se han enterado en casa...
Un tarde, al finalizar los entrenamientos de natación, María me empujó hacia su ducha diciéndome:
-Ven conmigo, ahora que no hay nadie...
Nos desnudamos y comenzamos a besarnos... a mordernos... a tocarnos por todo el cuerpo mientras el agua caliente nos calentaba más... Me cogió con una mano la polla que se me había puesto larga, dura y gorda... y yo le empecé a acariciar su coño que me lo estaba abriendo, dejándome meter los dedos... Lo tenía divino... ! Cuánto me gustaba el chocho de mi hermana... primero tan negro y cuando se lo abría era sonrosado y con una piel suave que ya me estaba invitando a chuparlo... Después se bajó y, como siempre, abrió sus labios pasándolos por mi capullo todo rojo... Me lamió con su lengua la gotita brillante que ya me salía... y, me fue besando la polla hasta metérsela toda en la boca... Qué mamada más rica empezó a hacerme... despacio..., sin prisa... metía y sacaba la boca hasta ensalivarme toda... Ahhhhhh...
-Cada día me gusta más cómo me follas, me decía mi hermana María... ponme jabón en el coño... así... más... Ahhhh.......Ahhhhhh.... cómo me gusta Pablo.... Y, nos fuimos enjabonando todo el cuerpo... Sus tetas grandes, redondas y duras me apasionaban... se las empecé a morder... mientras nos retorcíamos...
-Cuánto nos queremos ! Estoy loca por tí, me decía. Ves metiéndome ya la polla, Pablo, me decía María... Ufffffff.......Uffffff.... así.....así...... ya me estás dando gusto hermano... Ahhhhhh... cómo me viene..... Será así la polla de Joan... ?
Joan era un amigo del equipo de natación que también venía a clase conmigo en la Universidad. A Joan le gustaba mi hermana y más de una vez le había tirado los tejos para salir con ella. La verdad es que marcaba un paquete bien grande y era la admiración de todas las chicas y de muchos chicos... Yo en las duchas lo veía casi a diario y siempre tenía la polla más grande de todos... Además era el más guapo del equipo... con un cuerpazo y unos músculos perfectos...
-Si quieres saberlo inténtalo ya sabes que Joan esta loco por tí...a ver si conseguís follar así... A ver si te folla mejor que tu hermanito... Ahhhh.... Ahhhh... Qué bien estamos María... Qué felices somos los dos así... Qué gusto... Te quiero mucho María.
Nos seguimos acariciando... y le fui metiendo
la polla hasta los cojones... Qué bien entraba y salía con
el jabón... Ahhhhhhh.....Ahhhh....... qué gusto.....Ufffff...Uffffff.....
mientras apretaba su culo con las dos manos y le mordía la boca
.... Qué culo tan bueno tenía mi hermana...
-Te quiero María... te quiero... Algún día, me gustaría follarte el culo, le dije al oído, mordiéndole una oreja, mientras cerraba los ojos de placer... No te gustaría... ? Dicen que da tanto gusto cómo por el coño... Déjame que pruebe a meterte un dedo... Así... Ahhhhh.... te gusta... ? Sí.... Díme que te mueres de gusto hermana... Uffff.......
-Pablo, yo también te quiero cada día más...... Ahhhhh... qué bien estamos... cómo me gusta follar juntos... fóllamelo ya.... me apetece que me metas tu polla tan gorda en mi culo... inténtalo...
Se me puso a cuatro patas en la ducha... Nos gustaba mucho esa postura... Me excita un montón... Por detrás se le veía todo el chochazo abierto... Le enjaboné bien el agujero del culo, le fui metiendo un dedo... después dos... mientras ella se metía una mano en su chocho... y se iba masturbando... Ah.... Ahhhhh.... qué gusto le estaba dando....
-Qué gusto Pablo... Méteme ya la polla por atrás... fóllame el culo... Ahhhhh... Ahhhhhh... Asiiii... Siiii..... ya .... ? Cuiiiiidaaaaa.... qué dolor... Papaparaaaaa... y me apartó con su mano la polla que estaba empezando a entrar... Espera...espera un poco..., dijo entrecortadamente. Amor mío ! Cómo te quiero... ! Qué gusto... Inténtalo otra vez... pero más despacio.... Volví a presionar la punta de mi capullo y fue cediendo... Ahhhh, me decía asíiiii..... Ya ... métela más... Qué daño y qué gusto... Me estás matando...! me decía suspirando, mientras giraba la cara y nos besamos mordiéndonos... metiendo nuestras lenguas como si fuera la polla en su boca... Y así, sentí que toda la polla estaba ya dentro... Comencé a bombear, hacia fuera y hacia dentro... Era un nuevo placer..., nuevo..., diferente pero... tan intenso... ! A cada metida que le daba mi hermana me apretaba su esfinter y al presionar la polla me producía un placer enorme... Me dolía también todo mi pene pero, compensaba la sensación de estar dando por el culo a la persona que más adoraba en el mundo...
-Te quiero... decía María. Cómo me gustaría tener ahora también a Joan y que me estuviera follando a la vez por el chocho... qué gusto.... tenemos que hacerlo algún día... Uffffffffff... Uffffffffff.... me estás matando... Me está viniendo ya el gusto..., me decía. Me estoy corriendo Pablo... Yaaaaaa.... Ahhhh..... Ahhhhh.... y María se fue estremeciendo a cada espasmo que sentía... No pude más... y me corrí dentro de su culo lanzando un grito de placer enorme... mientras nos retorcíamos.... Uffffffff... Caímos extenuados y sin apenas fuerzas...
Al levantar la cara, vi a Joan. Estaba masturbándose
a un par de metros nuestro...! Tenía dos dedos de su mano
en la boca, metiéndoselos y sacándolos despacio... Con la
otra mano se acariciaba la polla hacia delante y hacia atrás...
El rabo era enorme y más grande que el mío... Nos miraba
con los ojos semicerrados... Me quedé helado !. No supe reaccionar...
! No sabía qué hacer... No nos habíamos
dado cuenta que había entrado en la ducha.
-María, María mira... quién está aquí. Y, mi hermana giró la cara hasta ver a Joan. Se quedó helada pero, reaccionó de maravilla.
-Chisss.... Calla.... Ven, le dijo. Y, Joan se acercó con toda su enorme polla erguida a punto de correrse. Sin decir nada..., María comenzó a acariciarlo, mientras le susurraba al oído :
-Lo has oído todo... ? Estás aquí mucho tiempo, cabronazo... ?
-Sí, dijo con vergüenza y en voz baja.
Os he seguido desde el principio... No lo he podido evitar...
Me gustas tanto, María... ! Es verdad que también
te gustaba, que deseabas follar conmigo... ?
-Joan... comenzó a decir María
y cerrando los ojos, acercó su boca ansiosa hasta juntarla
en una sola... Con una mano me atrajo también hasta ella y
comenzamos los tres un beso largo y apasionado... Nuestras lenguas
se juntaban despacio, ensalivándonos los labios... Nuestra
lujuria era tal que, sin darnos cuenta, nos estábamos acariciando
los tres a la vez... No dijimos mucho más. Nuestras
manos comenzaron a explorarnos mutuamente. Mientras María
y Joan se abrazaban y se acariciaban sus anchas y deportivas espaldas comencé
a morder a mi hermana por detrás... primero por el cuello
y después fui bajando hasta ponerme de rodillas y meterle mi lengua
por su ya agujereado culo... Yo notaba el placer que a ella le producía
esta nueva sensación : Estar abrazada por el chico que más
le gustaba y que le estuviera lamiendo el culo el ser que ella más
quería ! Y, todo esto juntos... ! Qué
feliz me sentía por María...
Las respiraciones de los tres estaban subiendo de tono... Joan comenzó a morderle los pezones de María y ésta bamboleaba su cabeza hacia atrás, dejándose llevar por las nuevas sensaciones que estábamos viviendo... Yo con una mano me estaba masturbando... y estaba poniendo a punto, de nuevo, mi insaciable polla... Fui subiendo la lengua hasta lamer, por detrás, el chocho de mi hermana... los jugos pegajosos le brotaban de nuevo y su sabor me volvía loco... me encendía cada vez que los bebía... La polla de Joan restregaba el chochazo abierto de María y sin darme cuenta me encontré con todo el pene dentro de mi boca... Nunca había tenido una polla dentro de la misma y sentí una sensación indescriptible... Aunque más de una vez lo había deseado al verlo en las duchas... Fui lamiendo con la lengua primero el capullazo gordo de Joan y, poco a poco se la fui mamando con toda mi fuerza..., hasta que por los gemidos que comencé a oir imaginé que se iba a correr en mi boca... Pensé en hacer feliz a María y con la misma lengua le introduje la polla de Joan en el abierto y deseoso chocho de mi hermana... La reacción de los dos fue indescriptible. Sin decirse nada, comenzaron un vaivén alocado y frenético. Joan la cogió a ella con toda su fuerza por la cintura y la apretó más todavía... María subió las dos piernas y las enroscó alrededor del culo de Joan... Aproveché para ponerme de pie y comenzar un apasionado beso con María al que se nos unió, otra vez, Joan... Aquella unión era el no va más... No me había dado cuenta, pero noté que una mano de Joan me había cogido la polla con tal fuerza que me corrí al sentirla... Estaba dando un grito espasmódico tremendo, cuando María y Juan se unieron retorciéndonos los tres a la vez eyaculando nuestro primer orgasmo juntos...
Quedamos en guardar nuestro secreto y volver a repetir esta nueva experiencia, como así fue.
María y yo llegamos esa tarde a casa y después de cenar nos acostamos enseguida. Estábamos agotados... Como casi siempre, cuando estaban todos dormidos... me fui al cuarto de María...
-Te estaba esperando Pablo... métete ya en la cama... Estoy acariciándome por ti... Qué bien hemos follado esta tarde en las duchas del club con Joan... Sólo de recordarlo me estoy masturbando... qué gustazo me viene hermano... acaríciame así... más... Ahhhhhh... qué ganas tenía de tenerte otra vez ... quiero que me folles el chocho... y después el culo... me ha gustado tanto... Ahhhhh... Dáme por el culo Pablo... no sabía el gusto que daba.... Ahhhh... Ahhhh... me decía mientras me besaba y su lengua me acariciaba los labios... los dientes... las orejas... la nariz... Yo le iba mordiendo sus duras y redondas tetas... le ayudaba que terminase de masturbarse con sus dedos el chocho mojado por su leche pegajosa que ya le salía... Uffffff... Uffffff... se moría de placer... Ahhhh.... Mientras, mi polla entraba y salía de su culo... hasta que me corrí.
Así eran nuestras noches en casa...
Montse, una compañera del equipo de natación, nos invitó a María y a mí a una fiesta en su casa de campo. Nos dijo si queríamos ayudar a organizarla pues este año su padre le había encargado que fuera la anfitriona. Cada verano, la noche de San Joan, celebraban el inicio de la temporada. Nos advirtió que no deberíamos decir nada a nadie puesto que veríamos de todo... Por supuesto nos intrigó. Montse era como mi hermana : alta, con una cara preciosa, una boca muy expresiva, unos ojos grandes y verdosos, unos pechos redondos y duros y unos muslos fuertes que daban forma a un culo muy apetecible de coger... Su simpatía nos gustaba a todo el equipo de natación y más de una vez me decía riéndose con cara de picarona:
-Pablo, con ese cuerpo yo haría maravilllas... !
-Yo también haría maravillas con el tuyo, Montse, le contestaba, con toda mi intención...
-No me extraña todo lo que me dice tu hermana... qué felices debéis de ser.
Y, era verdad, María y yo éramos las personas más felices del mundo. Desde que nos atrevimos a hacer lo que durante tanto tiempo habíamos deseado, aquella noche de su 18 cumpleños, habíamos cambiado mucho de carácter. Todo el mundo nos encontraba más guapos, más simpáticos y mucho más alegres. Hasta en casa se nos notaba un algo especial y nos decían :
-No sé lo que os darán en clase de natación pero habéis cambiado últimamente y, aunque siempre os habéis llevado muy bien, se os nota mucho más compenetrados. Y, tan compenetrados que estábamos...
El viernes por la tarde, después del entrenamiento de natación, nos fuimos en el coche de Montse a su casa cerca de Barcelona. Estaba en una gran urbanización. Nada más entrar nos dijo que nos pusiéramos cómodos. Ella y María se pusieron un biquini y una minifalda muy pequeña encima. Yo me dejé el bañador de los entrenamientos.
-Pablo se te nota mucho la cosa..., cómo marcas el paquete... dijo Montse riéndose.... Me dejarás probarlo hoy, María... ? Y, María le dijo que eso era cosa nuestra. Bueno, vamos a preparar todo ahora, ya hablaremos.
Arreglamos la casa, sacamos los altavoces al jardín
y comenzamos a poner música movida. Empezaron a llegar invitados.
Unas quince parejas jóvenes con mucha marcha. Había gente
conocida que me sorprendió: una famosa presentadora de TV y su amigo
también muy conocido y una joven actriz a la que todos hemos deseado
más de una vez. También estaban unos amigos de sus padres,
de unos cuarenta años pero de muy buen ver. El padre de Montse
le dijo que debería empezar por el baile de siempre...
Ella se subió a una mesa frente a la piscina y comenzó a bailar. Se quitó el sujetador... Debajo de la minifalda no llevaba nada....! Se movía como una gogó muy provocativamente... Yo me estaba excitando mucho y se me salía la polla por un lado del bañador... Se pasaba la mano por sus tetas... se quitó la minifalda... y se fue bajando la mano despacio hacia su chocho... Empezamos a rodearle varios... mi hermana se subió a la mesa y empezó a bailar con Montse... Tampoco llevaba nada debajo María...! Comenzaron a acariciarse el pelo y se fueron acercando hasta rozarse con sus labios gruesos y carnosos...se apoyaron una mano en la nuca y se atrajeron hacia sí... con los ojos entreabiertos se miraban como si no existiera nadie más alrededor suyo..., sus manos iban rodeando sus cuerpos, sus espaldas, sus muslos... Fueron abriendo sus bocas y sus lenguas se juntaron cálidas y anhelantes... despacio, sin prisas, como si estuvieran solas. Sus bocas se unieron en una sola... y sus lenguas, despacio, se fundían en un juego voluptuoso, produciéndoles el placer que los demás estábamos empezando a sentir... Comenzaron a gemir...Los que estábamos alrededor seguíamos excitándonos... Las otras dos parejas que estaban junto a mí estaban abrazadas, besándose y se habían quitado la poca ropa que llevaban...
Ese largo beso fue el inicio de todo ... María comenzó a lamerle los pechos a Montse... mientras ésta le quitó el sujetador y la minifalda a mi hermana... Con las manos se iban acariciando los coños negros y casi afeitados... María fue bajando su lengua humedeciendo los pechos de Montse y acercando su cara muy despacio hasta el bajo vientre... Se tumbaron las dos en la mesa y comenzaron un 69 locamente, como si no estuviéramos nadie alrededor... Se abrieron bien de piernas y sus chochazos tan abiertos nos provocaron a más de uno que nos quedásemos en bolas y comenzásemos a menearnos la polla... Una chica a mi lado comenzó a gemir mientras con una mano se acariciaba toda y con la otra me empezaba a acariciar la polla... Me giré y comencé a besarla... El padre de Montse estaba sentado cerca en una silla de la piscina mirándonos y meneándose la polla tranquilamente...
Qué excitación daba ver a Montse y a María... Como la mesa era grande me subí encima y me acerqué a las dos... Montse se arrodilló ante mí y, con sus manos suaves y delicadas y con sus dedos largos y gruesos, empezó a acariciarme, mientras que sus labios entreabiertos se acercaban de una forma imperceptible a mi capullo... Sentí su cálido aliento mientras relamía mis primeros jugos transparentes... Sus ojos casi cerrados buscaron apasionadamente los míos... Cuánto tiempo había deseado estar con Montse así...! Tan guapa, tan rubia y con esos ojos azulverdosos semicerrados que me miraban como si estuviera bebida... Sin decirme nada, fue descapullando mi glande hasta dejarlo totalmente libre y metiéndose toda la polla en su boca hasta tocarle la garganta... Qué excitación me estaba produciendo...
Mientras Montse me chupaba la polla, vi como María le estaba metiendo su lengua cálida por la raja del culo a Montse y ésta reaccionó con espasmos que me llegaban por su boca hasta mi polla. A la vez María tendida encima de la orilla de la mesa se estaba tocando su chocho provocativamente... abriendo todo lo que podía sus piernas. Un amigo del padre de Montse, moreno y delgado, que aparentaba unos treinta años y tenía muy buen estilo, se acercó y le empezó a lamer con su lengua el clítoris a mi hermana... ella le empujó la cara hacía su chocho.. y estuvo así hasta que él se levantó y le acercó la punta del capullo de su polla rozando el conejazo bien abierto de María... La chupada que me estaba haciendo Montse me hizo estremecerme, una vez más... Se metió mis huevos en su boca y este nuevo calor que sentí me causó una sensación que casi estuve a punto de correrme; saqué mi verga de su boca.
Me agaché y uní mi lengua con la de Montse apasionadamente... Tenía el sabor agridulce de mi polla... Así estuvimos un buen rato, mientras yo estaba explorando el cuerpo tan divino de mi amiga, metiendo una de mis manos en su coño húmedo y ya bien pegajoso...
-Cuándo quieres que te la meta Montse...? no puedo más..., le dije entre suspiros.
-Mira Pablo, me dijo, señalándome a María... Cómo está follando con Pepe, el amigo de mi padre...! Él estaba empezando a meter toda su gruesa polla dentro de mi hermana. Ella me miraba con los ojos casi en blanco... Estaba disfrutando de verdad...! Era la primera vez que follaba con alguien que no conocíamos y, por los suspiros que daba, se veía que lo estaba pasando muy bien...
-Pablo, fóllame ya... aquí, delante de todos..., dijo Montse. Estoy que reviento pensando en tu polla... me la estoy imaginando todo el rato dentro de mí... Cuántas veces me he masturbado pensando en esta pollaza Pablo....Ahhhh....
Me excité tanto que tendí boca arriba a Montse. El placer de verla con el chocho bien abierto era indescriptible... Lo tenía mucho más grande que mi hermana !. El monte de venus era muy gordo y se la empecé a aprisionar contra su pubis. Montse me pasó sus piernas largas y atléticas por encima de mis hombros, me cogió con sus manos mi polla que, estaba a punto de reventar, y se la fue metiendo. Después me apretó el culo con todas sus fuerzas... El goce que sentí fue inmenso... Los jugos de su coño me hacían más placentera la metida. Ella empezó a moverse y así empezamos a meter y sacar la polla apasionadamente... La luna que estaba llena hacía que viera el rostro de Montse desencajado de placer... Estábamos sudando y nuestros cuerpos mojados nos producían otra sensación más de goce y de placer... Mi boca mordía los pezones grandes de sus tetas. Cuántas veces había pensado en este momento...! Cada vez que la veía con su bañador blanco transparente y en forma de tanga me ponía a cien... Hacía tantos años que soñaba con follarla... No me lo podía creer...! El vaivén hacia dentro y hacia fuera era tan intenso que movíamos toda la mesa.
-Asíiiii.... asiiiiií....
decía. Qué ganas tenía cada vez que te veía
en la piscina de follar juntos Pablo... Ahhhh...Ahhhh.... Qué gusto
me estás dando... Me está viniendo yaaaaaa... Me estoy
corriendooooooo...
Y, casi a la vez, soltamos los mismos gritos María, Montse y yo al corrernos de gusto y de placer... Temblamos apasionadamente
Exhaustos nos quedamos un buen rato acariciándonos encima de la mesa... Alrededor, todos desnudos, estaban disfrutando igual que nosotros...
La fiesta de San Joan en casa de Montse duró
hasta el domingo por la tarde. La verdad, es que casi no me encontré
con mi hermana María. La noche del viernes, después
de haber tomado unos sanwiches y de comer cada uno lo que quería
libremente en la cocina, Montse me llevó de la mano a su lugar
preferido: Una buhardilla acristalada desde la que se veía
una vista panorámica preciosa. Estaba decorada con muchos
cojines y en las paredes unos posters de desnudos maravillosos. Habían
varias parejas más frenéticamente abrazadas... Una era Mireia,
la hermana mayor de Montse de 25 años. Aunque la conocía
de vista, nunca me había fijado en esos pechos redondos
con los pezones marrones grandes y tentadores que ahora le estaba viendo.
Estaba abrazada con Carlos, un compañero de clase al que no esperaba
encontrar aquí; los vi tan embebidos... que no quise distraerlos.
Miré a Mireia deseándola... Abajo se veía la
piscina iluminada y varias parejas juntas dentro del agua... Por
el jardín, la gente se había ido poniendo cómoda
en tríos, grupos... Vi a María con los hermanos de
Montse y se lo estaban pasando muy bien...
-Aquí jugamos a ver quien le toca
cada poster y, el que elijas, puedes realizarlo...
-Hola a todos, dijo Montse. Quién
quiere jugar al posterplay ?, mientras preparaba los dados y las fichas
correspondientes
Todos se apuntaron. Comenzamos a jugar y
yo me excitaba mucho viendo algunos chochos muy abiertos... Por ejemplo,
el de Mireia me llamó mucho la atención : abultado y casi
afeitado, excitaba mucho el deseo de poseerlo... la raja que se abría
apetecía follarla de inmediato... mi polla estaba tan tiesa que
Montse no hacía más que reirse de mí :
-En qué coño estará pensando
la polla de Pablo... !
Precisamente Mireia ganó la primera ronda.
Se fue al centro y comenzó bailar voluptuosamente. Abrió
las piernas y se frotó sus pelos negros con lujuria... Despacio,
se iba acariciando todo su cuerpo y dijo entre susurros:
-Quiero el poster número cinco: follarme
varias pollas a la vez...
De la mía que, ya estaba bien dura, empezaron
a salir las primeras gotas lubricantes... La mano de Montse me la
empezó a acariciar... me la descapulló y apareció
todo el glande rojo... esto me puso a cien. Carlos estaba ya de pie
y acercándose a Mireia la cogió por detrás y
se juntó con ella, apretándole las tetas y metiéndole
una mano por el chocho... comenzó a besarla por el cuello.
No pude resistir más y me acerqué a Mireia por delante.
Mi lengua fue directamente a su conejo... y lo empezé a chupar...
Ufffff... No era tan grande como el de su hermana, ni como el de María,
pero lo movía de una manera más excitante... Estaba
bien mojado, no sólo con los jugos de ella, sino con todo el semen
que Carlos acababa de dejar... Sentí un nuevo goce al saborear
esa nueva mezcla agridulce y apetecible que la polla se me agrandó
todavía más... Al levantar la cabeza vi a las dos hermanas
que estaban uniendo sus lenguas en un largo y provocativo beso... Me levanté
y unimos nuestras lenguas en una sola, mientras sus manos me cogían
el culo y se lo apretaba hacia ella... Mi polla presionó su
clítoris abultado y fino... Nos tumbamos los cuatro y continuamos
retorciéndonos de placer...
-Fóllame, Pablo... me susurró Mireia
al oído, mientras se metía mi polla en su chocho abierto
y mojado... Ahhhh... Qué gusto sentí... Era más estrecho
y profundo de los que conocía hasta ahora... La presión
que me hacía en el pene era más placentera... Por eso
decían que tenía más experiencia... ! Claro
que se notaba en el placer diferente que producía... !
Ahhhhh... A su vez le dijo a Carlos que le follase por el culo...
Qué nueva sensación... ! Estábamos follando
dos amigos a la misma, uno por delante y otro por detrás... !
Mireia, fuera de si, gritaba locamente de placer hasta que hizo un gesto
al otro que había allí y al acercarse se metió su
polla en la boca empezando una enorme mamada... Estaba follándose
tres pollas a la vez... !
Montse se acercó hasta mi boca y puso su
abierto chocho delante de mi lengua... Se lo empecé a lamer...
Aún tenía casi todo mi esperma dentro... Qué
nueva sensación estaba sintiendo al estar follándome a una
hermana y chuparle el coño a la otra...! El placer era inmenso
y los movimientos acompasados que hacíamos ayudaban a incrementar
el gusto por follar... Cada uno estaba loco de placer y fuera de
si. Se oía de todo:
-Folla, folla cabrón... Jódeme
más... Asiiiiiiiiiii... Qué gustazo me da tu
polla... No puedo más... Ahhhhh.... Ahhhhhh...
Ahhhh.... Me voy a correr... Me muerooooo... Ya me vieneeeeeee....
Me estás matando... Ufffffffff... Ufffffff...
Qué pollaza tienes hijo de puta... Qué gorda la tienes...
Qué tetazas más ricas... Métemela maaaaaasssss...
Jóooooodeeeeemeeee puñetero mío...
Casi a la vez empezamos a corrernos y a reventar
de gusto... No sé de quién pero, la cara se me llenó
de semen que comencé a chupar y a tragarme... estaba caliente y
más pegajoso que el mío pero, más agrio... Era
denso pero muy sabroso. Nos quedamos exhaustos... y me dormí.
Estaba amaneciendo y, entre sueños, sentí
que alguien me estaba acariciando muy dulcemente entre mis piernas: Me
estaban mamando el rabo, de una manera diferente... Una lengua me lamía
los huevos y se entretenía con mis ensortijados pelos. Miré
y vi un jovencito, con cara de ángel, que no conocía.
-Chisss... me dijo. Me llamo Jordi.
Vengo de parte de María.
-De mi hermana?, respondí.
-Pues será tu hermana pero, me la acabo
de follar y, no veas cómo lo hace...! Se ve que tiene mucha
experiencia... Me quedé contentó al comprobar que María
había tenido un buen maestro...
Jordi se puso encima mío presionando nuestras
pollas. Su piel era muy fina. Sus labios me rozaban las orejas, el cuello
y su lengua me producía unas cosquillas de felicidad. Nos
besamos mientras sus manos comenzaban a acariciarme y me tocaban mi torso
apretándome las tetillas. Tenía unos ojazos negros
y unas cejas enjutas y pobladas, como a mí me gustan. Era guapo.
Su lengua húmeda iba recorriendo todo mi cuerpo, deteniéndose
en morderme los pezones, hasta chupar, de nuevo, todo mi rabo, produciéndome
un despertar indescriptible.
Me parecía justo devolverle el favor.
Comencé a besar y lamer el vello que brotaba de sus ingles, dejando
que mi lengua se enredase entre sus ensortijados pelos... Llevé
la punta de mi lengua hasta la base de su polla y la fui deslizando suavemente
hasta su húmedo capullo. Saboreé las primeras gotas
de su líquido lubricante que habían brotado ya de él.
El olor me era familiar y entonces, pensé que hacía unos
momentos había estado dentro del coño de mi hermana María...
-Oh, Jordi...! gemí.
-Chúpamela asi... Pablo
Apoyé mis labios en su capullo y lenta,
muy lentamente, comencé a descender por su polla... Sus jugos y
los míos la impregnaban en su totalidad. Yo apretaba mis labios
contra ella, sintiendo en mi paladar los estremecimientos de deseo que
le recorrían el cuerpo. La saqué de mi boca, acaricié
su capullo con la punta de mi lengua y abriendo completamente mi boca volví
a metérmela hasta lo más profundo de mi garganta. Oí
cómo Jordi gemía y cómo sus dedos se hundían
entre los pelos de mi cabeza, ansiando penetrarme aún más
y aumentar el ritmo de mis acometidas... Aparté mi boca de su polla,
mientras podía ver mi saliva goteando desde la punta de su capullo.
-No te corras todavía, le dije entre murmullos.
-Tranquilo que quiero follarte..., me contestó
Jordi. Una fuerte sensación recorrió todo mi cuerpo. Cómo
sería el que me metieran una polla por el culo... ? Más
de una vez lo había deseado secretamente, pero no había tenido
la oportunidad. Me daba miedo y a la vez lo estaba deseando...
Sin decir nada, nos entendimos. Me puse
a cuatro patas y separé las nalgas. Me apetecía tener
su polla dentro de mi culo. Se colocó detrás de mí
y noté que su capullo rozaba mi esfinter... Me sacudió una
sensación muy placentera. Noté cómo me metía
un dedo con su saliva y me daba más gusto todavía.
Después noté que me introducía dos dedos y ya fui
perdiendo el control... Por fín, noté algo muy gordo y lancé
un gran suspiro:
-Ahhhh....Ohhhh !, gemí. Asiiiii... métemela
más. Ahhhhhh... ! Me gustaaaa....
Me gusta muchoooo...
Comenzó a cabalgarme lentamente. Notaba
como su polla entraba y salía de mi culo... Me apretaba con pasión.
Me cogió la cara y me la atrajo hacia él. Nos besamos
mordiéndonos locos de placer. Me seguía follando, ahora
más deprisa. Con una de sus manos me había cogido mi
polla y me la estaba masturbando... Qué doble placer sentía...!
Sabía hacerlo. Qué bien se habría follado, momentos
antes, a mi hermana María.
Nos corrimos a la vez. Los abundantes chorros
de semen dentro de mí me produjeron una sensación de calor
que me enloquecía. Estuvimos un rato agotados, entrelazados, rodeando
mis brazos su torso desnudo.
-Me has dado por el culo, Jordi!. La primera
vez que me dan por el culo ! Le dije con expresión de sorpresa,
como si todavía fuera incapaz de creérmelo. Es que te gustan
los tíos?, le pregunté. Y yo qué sé,
me contestó. A mí me gustan todos los cuerpos bonitos como
el tuyo... como el de tu hermana.... Me gusta acariciar y que
me acaricien, me respondió. Me vas a follar más,
Jordi?
-Te ha gustado...? Sí, claro
que sí. Y, pienso hacértelo muchas más veces...
si no tienes inconveniente !. Además, quiero que me metas
tu enorme polla también en mi culo... ! Nunca había
visto una verga como esta...! Qué rica que la tienes...!
Me vuelvo loco de verla y de tenerla así..., me decía
mientras me la acariciaba con una mano... Nunca me han metido una
pollaza como esta en mi culo...
-Pues, la verdad, es que no tengo ningún
inconveniente Jordi, le contesté, en voz muy baja, chupándole
con mi lengua su oreja. Qué cara más bonita tienes,
Jordi. Y, además de guapo, follas muy bien... Me gustan
tus manos... tus dedos largos y con las uñas comidas... me
gustas todo...
Volví a quedarme dormido.
(Nuevo texto del relato, añadido el 24
de Octubre de 1999)
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Cuando desperté no había nadie alrededor. Me había quedado sólo. Dónde estarían todos? Es que se habrían ido? Estaba agotado y tan a gusto después de la follada que me había dado Jordi. Dónde estaría esa cara de ángel? Y mi hermana María y sus amigas Montse, Mireia y ...?
Me levanté y bajé al jardín. Allí estaban todos haciendo la barbacoa del mediodía. Desnudos, besándose y acariciándose algunos. Ví al padre de Montse que estaba follándose a su hija Mireia, delante de todos. Me hizo un guiño para que me acercase, pero preferí dejarlos solos. María estaba en el fuego y Jordi estaba con ella. Me acerqué a ellos y le susurré a María:
- Sabes que Jordi me ha dado con el culo? Qué gustazo me ha dado. Te ha dado a ti también?
- Qué dices de mi, Pablo? respondió Jordi?
Me acerqué a su oreja y le dijo casi besándole la mejilla:
-Qué bien me has dado por el culo, Jordi. Me ha gustado tanto! Cuándo me dejarás que te meta mi polla, también?. A la vez que me pegaba a él por detrás y le acariciaba con las manos toda su polla y los huevazos tan grandes que tenía. Volvió la cara y sus ojazos negros me miraron con cariño; acercó su naricilla respingona hacia mi cara, entreabrió sus labios carnosos y me besó. Me estremecí, no sé por qué, pero sentí una sensación muy diferente. Se giró y nos abrazamos, mientras me recordaba:
- Cuándo me meterás tu pollaza en mi agujero? Nunca me han metido una tranca así!. Juntamos nuestros cuerpos, mientras mi hermana María se reía diciéndome:
-Pablo, a ver si ahora te van a gustar más las pollas que mi chocho!.
-Pues anda que la polla de Jordi también te gustó a ti, no? Le respondí.
Cada uno comió y bebió lo que quiso. Había parejas que aparecían y desaparecían del jardín. Estaba tan cansado que me quedé dormido, enseguida, en una tumbona. Me despertó una boca que mamaba mi polla. Era Javier, el hermano menor de Montse. Era rubio y con unos ojos azules preciosos.
-Qué bueno estás Pablo, me decía.
-Pero si eres tan joven, le contesté. Es que te dejan estar aquí?
-Ja...ja... se reía con su vocecilla juvenil. -Por qué no? Anda chúpamela. Y abriéndose de piernas me la puso encima de mi cara. Era larga y descapullada. Se la cogí con la mano y se comencé a lamer despacio, muy despacio, mientras sentía que su cuerpo se estremecía de placer. Lamí una y otra vez, su capullo, hasta que me metí toda su polla en la boca: se retorció de gusto. Le lamí los huevos y también me los metí en mi boca: Qué finos eran! Qué gusto daba pasar la lengua y chuparlos!. Le lamí el ojete del culo, todo fino también; era como lamer un chochito joven! Le metí la lengua mientras le oía decir:
-Qué gusto me estás dando cabronazo! Mientras con mis dedos le iba abriendo el culo, metiéndole un dedo y después otro.
-Sigueeee, me decía. Le pasé la lengua una y otra vez. Me estaba comiendo esa pollita tan rica..., tan tierna..., tan dura ya...! Esa un trozo de carne sin pelos y me produjo una sensación alucinante.
-Eres virgen todavía?, le pregunté.
-Qué? Me respondió. Anda calla
y sigue dándome gusto Pablo. Que me ha dicho mi hermana Mireia
que follas muy bien. Y acercando su boca a la mía me la abrió
y nuestras lenguas comenzaron a juntarse. Su piel tan suave me producía
un gusto que me puso a cien. Mi polla me
la había puesto bien dura y babeaba las
gotitas otra vez, pensando si le cabría en su culo.
Se sentó encima de mis rodillas mientras me decía dulcemente:
-Métemela ya, Pablo, que me estoy muriendo de gusto! Mientras cerraba los ojos y movía la cabeza mordiéndose los labios. Qué gusto me estaba dando el condenado. Acerqué la punta de mi capullazo todo rojo y excitado y le rocé el esfinter una y otra vez. Tenía miedo de hacerle daño. Le habrían metido alguna polla alguna vez? Sería la primera?
-Ohhhh, que gusto Pablo, sigue así, sigueeeeee, Ahhhhh...... Ahhhhhh.... y me apretaba la cabeza contra sus tetillas incipientes que yo lamía y besuqueaba. Se ensalivó una mano y me cogió todo mi pene de veintiún centímetros. El calor de la saliva y de su mano me dieron un gusto que me retorcí. Se fue metiendo primero mi capullazo y después toda mi polla!. Chilló de dolor...!
- Espera, Pablo, me decía, que me dueleeeeee mucho..., esperaaaaaa...! Nunca me han metido una polla como esta! Qué larga y qué gorda es! Qué buena polla tienes! Asíííííí...! Esperaaaaaa...! Mássssss...! Asííííí...! Un poco mássssss...! Sigueeeee...! Poco a poco entró toda la tranca, mientras él se retorcía de placer, gimiendo de dolor. Siguió besándome y la sensación de esa lengua tan fina, me produjo un espasmo de gusto. Comenzó a subir y bajar sobre mi vientre, mientras mi polla entraba y salí por su culo casi virgen todavía. Qué bien lo hacía el condenado!
-Qué gusto Javier... Ahhhhhhhhhhh...
Qué bueno estás... Siempre que te veía me apetecías...
pero pensaba que tú no entendías de estas cosas todavía!
Le susurraba al oído mientras le cogía con una mano su polla
bien dura de la que le salían las gotitas brillantes preseminales.
Ufffffff...! Nunca pensé que te follaría...!
No sabes las pajas que me he hecho por ti...! Qué guapo
eres...! Tan
jovencito! Es que te sale ya la leche?,
le terminé preguntando.
-Todos los amigos que se traen mis hermanas a casa, me han follado ya! Hace noches que duermo con ellas...! Esto me excitó y me calentó más todavía. Y yo que pensaba que era el único que follaba con su hermana!.
-Sigueeeee...! Sigueee...! Asííííí...! Ahhhhhhh...! Me estás dando mucho gusto Pablo. Me voy a correr...!
-No te corras todavía, espera Javier, le dije. Y sacándole la polla del culo nos pusimos en un 69. Se metió mi polla en su boca y comenzó a mamarla con toda su fuerza. Mientras yo me metía su pollita toda dura de la que seguían saliendo sus gotitas brillantes que me las chupé. Qué ricas y saladas estaban!
-Me voyyyyyy, Pablo, me estoy corriendo...! Yaaaaa...! Ahhhhhhhh...! dijo mientras su leche comenzó a salir por la punta de su pene. Nunca pensé que de una tranca tan pequeña y todavía sin pelos pudiera salir ese chorrazo de leche dulce, caliente y pegajosa que me iba tragando y lamiendo con mi boca. Se retorcía, mientras chillaba de placer. No pude más: comencé a correrme también mientras Javier chupaba y chupaba mi polla sin apenas respirar. Qué gusto! Qué gustazo me estaba dando este jovencito!. Acercamos nuestras caras y abrimos las bocas para besarnos mientras relamíamos nuestras leches agridulces. Apretamos nuestros cuerpos mientras nos acariciábamos con nuestras manos y nos quedamos así un buen rato mientras mi hermana María follaba, junto a nosotros, con el padre de Montse y de Javier.
-Te gusta cómo folla mi hijo Javier, me pregunto? Le enseñé yo!.
Me acerqué a María y le besé
en la boca metiéndole todavía la leche que me quedaba de
Javier, mientras Javier y su padre comenzaron también un largo beso.
Este fue el inicio de comenzar a jugar los cuatro juntos, abrazándonos
revolcados por el cesped.
* * *
(Nuevo texto del relato, añadido el 12
de Noviembre de 1999)
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A partir de aquella fiesta, mi hermana María y yo dormíamos más veces juntos. Recordábamos la cantidad de veces que habíamos follado, con unos y con otros, y nos corríamos de gusto. Mi polla entraba mucho mejor, no sólo en el chocho de mi hermana, sino también en su culo. Cada vez más le gustaba que se la metiera por detrás y, cada vez más, también a mí, me gustaba darle por el culo. ¡Qué gusto más diferente!
Una noche vinieron a cenar a casa Montse y su hermano Javier. El llevaba un vaquero ajustado y se le marcaba todo el paquetazo. Advinaba su rabo y sus cojones bien gordos. Veía que me había copiado, cuando le dije que yo no usaba debajo calzoncillos, para que se me notase más todo. ¡Me daba mucho morbo darme cuenta cómo me miraban, no sólo muchas chicas, sino también algunos chicos, que nunca hubiera pensado que les iba el rollo! Además, siempre llevo un bolsillo descosido, para irme acariciando, cuando voy andando. Mientras cenábamos, no dejaba de mirarle entre las piernas y ese bulto tan gordo me hacía suspirar. Javier, que se daba cuenta dónde le miraba, se reía y me decía:
-¡Paciencia que pronto será todo tuyo...!
Como era muy tarde, se quedaron a dormir también. Ella en el cuarto de mi hermana María y Javier en mi habitación. Nada más nos quedamos solos, cerramos con llave y comenzamos a recordar la última fiesta en su casa:
-¡Qué alegría de que te hayas quedado a dormir Javier, le dije.
-Me apetecía tanto, que he convencido a mi hermana para que me trajera. ¡Me gustó tanto que me metieras tu pollaza en mi culo!, me dijo mientras se acercaba a mi boca y entreabriendo sus labios comenzó a besarme muy despacio. Nuestras lenguas comenzaron a moverse y nos fuimos mordiendo nuestros labios. ¡Estaba temblando como un flan, al sentir toda su piel junto a la mía! La sensación que sentí, mientras me iba acariciando los pelos con sus dedos y nuestras lenguas, despacio, recorrían nuestras bocas, bien abiertas, era como si fuera la primera vez. Había algo en Javier que me hacía estremecerme de arriba abajo. ¡Qué piel tan fina tenía Javier! ¡Que gusto me daba mientras nos íbamos desabrochando los pantalones, hasta quedarnos en bolas!
Volví a sentir la misma sensación del primer día. El cuerpo tan joven de Javier me producía un gusto muy diferente de los que hasta ahora había disfrutado. ¡Era tan niño y a la vez tan adulto!. Cuando estuvimos completamente desnudos, nos metimos en la cama juntos y nos abrazamos apretándonos, una vez más. Nuestras manos no paraban de moverse buscando nuestras pollas que ya estaban duras y mojadas, desde la cena. Nos salían las gotitas preseminales que llevé a la boca al recogerlas de su picha.
-Quiero que me metas esta pollita en mi culo, Javier, le dije. ¡Lo he soñado tantas veces!
-También a mí me apetece follarte, pues todos dicen que lo hago muy bien, me contestó. ¿Quieres que te cuente como aprendí?, me dijo mientras se ponía en un sesenta y nueve y comenzaba a meterse todo mi glande rojo y descapullado dentro de su boca. Yo también hice lo mismo y le fui ensalivando los huevos, hasta llegar con mi lengua a abrirle la rajita de su pequeño culo.
-Sí, claro, pues tu padre dijo que te había enseñado y eso me excitó mucho, cuéntame, le susurré mientras le acariciaba su polla con mis manos y lo apretaba hacia mí.
-Verás.
Una noche, hace un par de años, estaba despierto sin poder dormirme.
Acababa de descubrir el gusto que da masturbarte y me acostaba siempre
desnudo, acariciándome la polla, los huevos, mordiéndome
mis tetillas y metiéndome los dedos por el agujero del culo. Pensaba
en algunos chicos de mi clase y eso me excitaba mucho... Como oía
tanto ruido, a la vez que algunos pequeños gritos, salí al
pasillo y oí
que salían del cuarto de mi hermana Montse. Me acerqué
y miré por la puerta entreabierta. Estaba ella desnuda encima
de la cama y con las piernas bien abiertas. Me gustó tanto
ver el chochazo de mi hermana que se me puso la polla bien tiesa.
¡Qué buena estaba, joder! Y, con una mano se lo estaba
moviendo y dando pequeños gritos. Mientras tanto, casi no
me había fijado que mi padre estaba desnudo, encima de su cara,
y con el pene metiéndoselo por la boca. ¡Que nueva sensación
me dió! ¡No podía dejar de mirarlos mientras
con una mano comenzaba muy deprisa a masturbarme, imaginando que era mi
polla la que se tragaba mi hermana en su boca! ¡Era la primera
vez que veía a dos personas así juntas; y, que fueran
dos personas que yo tanto quería, me daba un gusto que no te puedes
imaginar! ¡Nunca había follado todavía con una
chica y, al ver el chocho tan negro y a la vez tan rosado de Montse me
producía una sensación y una ganas locas de meterle la polla
y follármela! No pensé en nada más. La
excitación me devoraba. Estaba temblando y el gusto que sentía
me animaba a entrar en su habitación.
-¡Méteme
ya la polla papá, föllame como otras veces! ¡No aguanto
más, qué gustazo me estás dando, decía mientras
mi padre se bajaba hacía el chocho de Montse y le pasaba la lengua
por él!. ¡Ahhhhhh!, gritaba ella ¡Qué gusto!
Mássssss, assssssíííííi... mientras
a mi polla le salían las primeras gotitas brillantes y, que
yo ya estaba acostumbrado a chupármelas. Por cierto,
- ¿Tú te las chupas, Pablo? ¿Están muy ricas! Sigue así que me estás dando mucho gusto en el culo, cabrón, uffff... ummmmm...
-Hombre claro, le dije. Me gustan mucho. Pero, continúa que me estás poniendo...
-Bueno, pues aquello era de puta madre, tío. No sabía qué hacer, hasta que le oí a Montse decir:
-Ah, papá, qué gustooooooo. ¿Cuándo le enseñaremos a vivir a Javier? ¡Dejemos ya de tener nuestro secreto, sin que él lo sepa, se está haciendo un hombrecito! El otro día en la ducha le ví desnudo y qué bueno estaba. Me masturbé pensando en él. ¡Me apetece tanto que me la meta también! ¿Le has visto lo bueno que se está poniendo? Sigueeeee asíííííí, sigueee papááááá.... Ahhhhhhhh....Ufffffff.... Que gustooooooo.... No pude más y sin saber lo que hacía entré en la habitación. No se daban cuenta. Me acerqué a la cama y cogiendo una mano de mi hermana se la puse en mi polla. Ella se giró, me miró y puso una cara de alegría enorme. Eso me animó. Sin decir nada me atrajo hacia ellos y comenzó a mamármela
-¡Mira papá, que alegría! Mientras mi padre me sonreía y acercando su cara a la mía, comenzó a besarme.
-Quería hacerte todo un hombre, pero pensaba que, a lo mejor, era todavía pronto. Pero veo que no. ¡Acércate más!. Anda que te vas a follar un chocho bien bueno y verás, me dijo, mientras me ponía encima de Montse. La sensación que sentí al restregarme por sus tetas fue enorme. Muchas veces me había corrido al verla casi desnuda por la casa. Había imaginado que le comía esas tetas tan gordas que ahora, por fín eran para mí. Y, cuando estaba con el tanga me pajeaba mirándole el culo ¡Cuánto me gustaban todos los culos! Montse se abrió más de piernas y me susurró:
-¡Méteme la lengua por mi conejo y déjame que te la chupe, Javier!.
-¡Aquello era cojonudo, tío!. No te puedes imaginar lo bien que me sentía y la nueva vida que comenzaba para mí, al no tener ya secretos, ni con mi padre, ni con mi hermana. ¡Me sentía tan bien!.
-¡Anda Javier, me vas a meter tu polla en mi chocho, me dijo Montse. ¡Fóllamelo, es todo para ti! ¡No puedo más, métemela asíííííií... asííííííí... mássssssss... ¿Te gusta?. Y, comencé a meterle la polla y a follarla hacia dentro y hacia fuera. Ella se movía muy bien y me ayudaba en mi primera lección. Mientras, mi padre, le había metido todo su pollazo en la boca a Montse. No pude más y me corrí enseguida.
-¡Joder que pronto te estás corriendo, dijo mientras mi leche la inundaba toda, sin poder aguantarme más. ¡Fue increible! Pero hubo más Pablo, verás.
-¡Te vamos a hacer todo un hombre!, me repitió mi padre. Y, me dijo que me pusiera en un sesenta y nueve encima de Montse. Comencé a chuparle su chocho todo mojado por mi leche y se lo empecé a chupar. ¡Qué rico estaba! Ella se metió otra vez mi polla en su boca. Me gustaba pasarle mi lengua por eso tan fino, mientras se retorcía de gusto. Pronto se me puso dura otra vez. Mientras papá se había colocado detrás de mí y me metía su lengua por el ojete del culo. ¡Qué gusto me estaba dando!. Metía su lengua caliente, una y otra vez, hasta que noté que su pollaza rozaba mi esfinter. Primero me metió un dedo, después dos, hasta que me hizo daño y le dije que parase.
-¿Es que me la vas a meter, papá?, le dije
-Si tú quieres, claro.
-Bueno, prueba otra vez pero, poco a poco ¿eh?, le dije.
Y, así es como comenzó a probar. Me dolía mucho, pero me estaba gustando, tío. ¿A tí también te dolió la primera vez, Pablo? Hasta que me dí cuenta que su polla estaba toda dentro de mi culo. ¡Qué gustazo me estaba dando, mientras Montse me seguía chupando la polla!. Aguanté poco, ¡me volví a correr dentro de su boca!.
Desde esa noche, dormimos siempre juntos. Y, como ya te dije, también, desde entonces, comencé a acostarme con Mireia -ya te contaré cómo me la tiré también por primera vez- y con los amigos que vienen a casa.
-¡No puedo más Javier, métemela ya!, le dije, mientras acariciaba las dos pollas juntas con la mano.
-¿No te apetece más que vayamos al cuarto de María...?
-Jo qué idea, tío, más buena, vamos, le contesté.
Y, así, desnudos abrimos la puerta y nos acercamos a la habitación donde estaban María y Montse.
-¡Ya era hora
que viniérais!, dijo María. ¡Follarnos ya, que
esta noche estaba notando que me faltaba tu polla, Pablo!. Anda,
ven Javier que también quiero que me la metas. Y, allí
estaban las dos en bolas, abrazadas y con los chochazos abiertos, casi
afeitados mamándoselos.
Montse me atrajo
hacia ella y comenzó a chuparme el pene, que se me había
puesto ya a cien, bien largo, duro y gordo. Como siempre, sabía
ensalivarlo primero, para después muy despacio, ir bajando su lengua,
acariciando toda mi glande, hasta tragárselo todo. Por fín,
bajaba hasta los huevos y se los metía también, uno detrás
de otro. ¡Qué sensación al sentir el calor de
su lengua, de su saliva, de su boca¡
-Qué gusto Montse, sigueeeeeee... sigueeeee... chúpamela asiiiiiiiiiiiiiiiii... Ahhhhhhhh... qué gusto putaza mía, que mamada más rica. ¡Chúpame el culo, para que tu hermano me lo folle! Asíííííí.... méteme la lengua así... qué gusto Ufffffff...
Mientras mi hermana María estaba chupándosela también a Javier, que estaba encima de su cara abierto de piernas.
-¡Cuántas pajas me he hecho por ti!, me susurraba Javier mirándome. Y, comenzamos a besarnos, a meternos nuestras lenguas en nuestras bocas, a mordernos y a abrazarnos, mientras nuestras hermanas nos estaban chupando las pollas.
Sin decirnos nada
más, Javier se me acercó y me ayudó y levantar las
piernas hacia atrás. Se le quedaba mi ojete del culo a su
altura y comenzó a meterme un dedo, después otro. Yo
me moría de gusto. Por fín, acercó su glande
a mi esfínter y fue apretando, poco a poco, hasta meterla dentro.
Comenzó a bombear, hacia dentro y hacia fuera. ¡Qué
bien me estaba follando el condenado! Mi hermana María colocó
su
chocho bien abierto
encima de mi cara y comencé a lamérselo y Montse, de pie,
le acercó su conejo a la boca de mi hermana. Así estuvimos
un rato, hasta que noté un calor especial dentro de mí.
-Ahhhhhhhhh... me estoy corriendo yaaaaaa...!, susurró Javier.
No pude más
y me vino toda la leche a la boca de Montse... ¡No paraba de
salirme leche! ¡Daba tanto gusto correrte teniendo una polla
metida en el culo! Después ella se acercó a mi boca
y comenzó a pasarme mi leche, todavía caliente, para
que me la tragase. ¡Cuánto me gusta mi leche, joder!
Fue el mejor beso de esa larga noche...
* * *