Matías

Bueno, esta historia es 100% verídica. Hace mucho tiempo que estoy leyendo historias eróticas acá en Teenlover.net pero jamás había pensado en escribir la mía y bueno acá estoy. Tengo 17 años y vivo en Santiago, Chile. Esta historia ocurrió cuando yo tenía 16 años. El único deporte que hago es Volleyball, pero igual voy a un gimnasio. Mido 179, actualmente peso 64kg. Soy de contextura delgada, pero sin embargo igual tengo los músculos marcados, sin necesariamente exagerados en proporción.

Todo comenzó un día cuando mi mamá y mi padrastro dijeron que iban a salir el sábado ya que tenían una comida en la oficina de Andrés (mi Padrastro ), donde iban a ir importante socios, etc. (Andrés es economista y tiene su consultoría económica, etc.). Entonces Felipe (mi hermano mayor que en ese entonces tenía 20 años) avisó que él tenía un carrete (así se les dice a la fiestas acá en Chile) con su polola, y que también tenía que salir. Así que esa noche nos quedaríamos Juan Pablo (mi otro hermano que en ese entonces tenía 18) y yo solos en la casa. Pero el Juampi no encontró nada mejor que preguntar si podía hacer un carrete acá en la casa con sus amigos de la Universidad. Obviamente mis papás accedieron y no tuvieron ningún problema siempre y cuando yo no me opusiera. Por supuesto que yo no lo hice y accedí a que tuviera su fiesta acá.

Finalmente llegó el sábado. Mis papás se fueron a su comida aproximadamente como a las 8pm y Felipe se fue a su fiesta como a las 9pm. Con Juan Pablo salimos al supermercado a comprar algunas cosas para la fiesta (mis 2 hermanos tienen auto) y cuando estábamos en el súper, él me pidió que por favor no tomara mucho, porque eran sus amigos de la Universidad y no quería quedar mal y además porque no quería que, en caso de que llegaran mis papás, yo estuviera ebrio. Le dije que no se preocupara, que eso no iba a pasar, etc. Llegamos a la casa como a las 9.30, le ayudé a preparar algunas cosas y a las 10.15 aproximadamente empezaron a llegar las amigas y los amigos de Juan Pablo (había invitado aproximadamente 40 personas). En ese instante yo me dije a mí mismo "no tengo nada que hacer, así que me voy a mi pieza", y así lo hice, me puse a chatear con unos amigos del colegio.

Como a las 11pm me dio sed, así que decidí ir a la cocina a buscar un vaso de bebida y a fumarme un cigarro. Cuando salí de mi pieza, noté que ya había llegado casi toda la gente o puede que todos, no me dediqué a contarlos. En fin, mientras iba bajando la escalera veía a todas las amigas de Juan Pablo hablando tonteras así que las ignoré y fui a la cocina. Me serví un vaso de bebida, le robé un cigarro a Juan Pablo y cuando estaba yendo a las escaleras vi a un amigo de él, que me dejó impactado. Tenía un estupendo cuerpo, un poto muy bien marcado y redondito. Era de pelo color castaño claro tirado para rubio, ojos color miel, etc. El hecho es que era un tremendo mino (así se les dice a los sujetos guapos acá).

Como no soy gil, decidí quedarme en la fiesta para mirar al sujeto. No sabía cómo se llamaba o de dónde venía, no sabía nada de él, sólo tenía seguro que era estupendo. Estuve harto rato en la fiesta diciendo que era el hermano chico de Juan Pablo y que estaba aburrido arriba, pero la verdad es que me quedaba únicamente para mirar a este mino. Me había fijado que este sujeto no había tomado mucho, es decir, tomó, pero no en una forma exagerada. Pero después de un rato este tipo se recostó en el sofá a tratar de dormir, vi que Juan Pabló se le acercó y algo le decía (yo estaba casi al otro extremo del Living), y de repente el Juampi le pide a otros amigos que por favor lo ayuden a llevarlo a su pieza porque el Matías (así se llamaba el mino) tenía que dormir un poco porque estaba un poco curado (ebrio). Así que 2 amigos más y mi hermano lo tomaron de los brazos y las piernas, lo subieron al segundo piso y lo recostaron en la pieza de Juan Pablo, en su cama. Yo me dije "Bueno, este mino se fue, no tengo nada más que hacer acá, me voy" y decidí volver a mi pieza.

Seguí chateando con mis amigos del colegio y les contaba que mi hermano tenía un carrete acá en la casa, etc. Después de como 20 minutos de estar chateando, tocan mi puerta. Yo di por seguro que era Juan Pablo que me venía a preguntar dónde había dejado alguna tontera, entonces yo le dije:

- Pasa, está abierto!

Se me aceleró el corazón de nerviosismo al ver que el que había tocado mi puerta era Matías. Él me dijo:

• ¿Puedo pasar?
• Sí dale -le dije.
• ¿Y por qué decidiste subir?
• Porque tenía que terminar un trabajo -era una enorme mentira, pero no le iba a decir la verdad.
• Ah... y oye, ¿qué edad tienes?
• 16, me llamo Gonzalo, soy el hermano del Juan Pablo
• Muy buena onda tu hermano.
• ¿Tú no estabas durmiendo de lo curado que estabas?
• No, si la verdad es que no estaba curado, pero quería descansar un rato.
• Ah...

Yo trataba de ser medio indiferente a las cosas que él me decía. Cerró la puerta y se sentó en la cama mientras yo seguía chateando con mis amigos.

• Oye, ¿te puedo preguntar algo?
• Si obvio, ¿qué pasó?
• Yo sé que me estabas mirando en la fiesta, te vi, ¿por qué estabas así?
• YOOO?!! ¿Estás seguro? -me puse SUMAMENTE nervioso.
• Sí obvio, TÚ me estabas mirando.
• No, estás mal.
• Hey! no hay problema, no sé si esto te moleste o algo así, pero yo soy bisexual, ¿tú también? -yo quedé sumamente impactado porque pensaba que alguien tan estupendo como él tenía a cientos de mujeres a sus pies, así que ¿por qué meterse con un hombre?, pero en ese momento me dije que si él ha sido honesto conmigo tal vez yo también deba serlo con él.
• Sí, soy bisexual. Pero PORFA no le digas a nadie. Juan Pablo no tiene idea ni nadie de mi familia
• No hay problema, pero... ¿por qué no te alejas del PC y vienes para acá para que conversemos?
• Eeehhh... bueno -yo estaba SUMAMENTE nervioso, mi corazón estaba palpitando a mil.

Encendimos unos cigarros y comenzamos a hablar, él me preguntaba cosas relacionadas con la sexualidad, si había tenido sexo con mujeres o con hombres, qué tan seguido me masturbaba y cosas así. Pero yo no sé por qué siempre le respondía la verdad. Le dije que había tenido sexo con mi polola, pero nunca con hombres y así le iba respondiendo a sus cosas. Él me contó que había tenido sexo con hombres y con mujeres y que son cosas totalmente distintas. Yo le dije con voz lastimosa (para ver si ocurría algo) que yo nunca había tenido sexo con hombres, y él me quedó mirando con sus hermosos ojos, y cuando lo miré, se empezó a acercar y nos dimos un beso. Fue realmente sensacional, JAMÁS le había dado un beso a un hombre, fue realmente genial, totalmente distinto a dárselo a una mujer.

Después de eso, Matías se empezó a sacar la camisa y dejó al descubierto su torso, era sensacional, tenía los abdominales bien marcados y unos pectorales que sin ser exagerados eran notables y realmente era espectacular. En ese momento me puse a mil, estaba MUY caliente y se me paró el pico (pene) de inmediato. Seguimos besándonos y él comenzó a pasar sus manos por mi cuerpo, y cada vez yo estaba más caliente. Me puse de pie y me saqué la polera que tenía en ese momento, y él dijo:

- Vaya! tienes buen cuero igual (cuero = cuerpo)

Él se puso de pie y nos seguimos besando (éramos casi del mismo porte, él un poco más alto), le pasaba las manos por su espalda, eran TAN excitante, era mi primera vez con un hombre. En ese momento bajó sus manos a mis glúteos, los cuales apretaba, se sentía realmente genial. Yo ya estaba muy caliente así que comencé a sobarle el pene por encima de los pantalones, él también estaba MUY excitado, también la tenía paradísima. Dejamos de besarnos y me arrodillé frente a él (estaba haciendo casi lo mismo que vi en una película porno gay que descargué de internet) y primero le bajé el pantalón, él andaba con unos bóxer apretados, que dejaban ver por completo el gran relieve de su pene, empecé a masturbarlo por encima de los bóxers y luego le pasaba la boca por encima, me sentía en las nubes, realmente era genial. Me detuve y me puse de pie, le puse seguro a la puerta, y cuando me di vuelta, él se había sacado los boxers!. Yo no lo podía creer! tenía al mino estupendo que vi en el carrete de mi hermano, en pelota (desnudo) en mi pieza. Él se recostó sobre la cama y yo me puse encima de él y comenzamos a besarnos nuevamente. Al igual como lo vi en la película, fui bajando poco a poco hasta llegar a su pene, el cual era relativamente grueso, y de aproximadamente 18 cm. Estaba rodeado de vellos y se veía hermoso. Comencé a masturbarlo y él empezó a gemir del gozo y eso me ponía AÚN más caliente, yo ya estaba que reventaba dentro de mis pantalones. Entonces en un arrebatado arranque de valentía decidí meterme esa tremenda verga en mi boca. Era un sabor que nunca antes había conocido o a algo parecido. Se la chupé un buen rato. Y después de eso él me dijo:

- Es tu turno.

Nos dimos vuelta y yo quedé abajo, me sacó los pantalones y los boxers (yo estaba con unos parecidos a los de él, sólo que grises) y saltó de inmediato mi verga. Matías comenzó masturbándome y yo gozaba. Nunca antes una mano que no fuera la mía había masturbado mi pene, era realmente una sensación increíble. Yo ya no daba más, y le dije:

- Matías -él me miró y le seguí hablando- métetela en la boca.

Él sonrió y lo hizo. FUE ESPECTACULAR !!, pasaba su lengua alrededor de toda la cabeza de mi pene mientras yo gemía de gozo y él se la tragaba entera (se me olvidó decir que mi pene mide entre 16 y 17 cm y era casi el mismo grosor que la de Matías).

Después de gozar un buen rato, estuve a punto de estallar dentro de la boca de él así que aguanté y le dije que se detuviera. Nos miramos y le dije:

- Matías, quiero que me la metas!

Él se rió y me dijo:

- Pero por supuesto!!

Y me puse en cuatro patas sobre mi cama. Él me preguntó si tenía un condón, y le respondí que no quería que usara uno. Entonces él comenzó primero a masajear mis glúteos, me preguntó si tenía un lubricante o algo, a lo que le dije que no, pero que tenía bronceador, y él dijo que no importa, igual serviría. Me colocó bronceador en el hoyo del culo y se colocó en su pene, y poco a poco la fue metiendo. Yo me imaginaba que era un dolor espantoso (porque lo había leído en otras historias de Teenlover.net ) pero no fue tan así, es decir, al principio duele un poco, pero no es nada exagerado, y después de un rato no me di ni cuenta y Matías ya la tenía entera dentro de mí, yo no podía creerlo, SENTÍA su verga dentro de mí, era realmente increíble. Matías comenzó a sacarla lentamente y después de nuevo a meterla y así poco a poco fue tomando velocidad. Después de un rato él me dijo:

- Estoy por venirme!

Y la comenzó a sacar, y yo le dije:

- No! quiero que termines dentro de mí!

La volvió a meter y eyaculó dentro de mi culo. Fue una sensación genial, podía SENTIR el líquido dentro de mi culo. Matías la sacó, yo me recosté y él se puso al lado mío, me miró y me dijo:

- Ahora te toca a ti.

Yo quedé sumamente impactado pero al mismo tiempo estaba contentísimo, le di un enorme beso con lengua y todo y me puse de pie. Él se recostó boca abajo y yo me estaba poniendo encima de él cuando dijo:

- Espera Gonza, a mí no me la metes sin condón.

Entonces yo impulsado por mi enorme calentura, me puse los pantalones, una camisa y corrí a la pieza del Felipe, era una sensación extraña, realmente correr con semen en el culo no era una sensación desagradable, pero sí era nueva. Abrí el cajón de Felipe y encontré unos condones, saqué uno y volví a mi pieza, puse el seguro, me saqué la ropa y me di cuenta que mi culo estaba chorreando semen, Matías sólo se río, pero no le dimos mucha importancia. Estaba por colocarme el condón cuando él me dijo:

- Espera, te lo quiero poner yo.

Yo estaba sumamente caliente y más encima él de nuevo estaba tocándome el pene, en fin, me puso el condón y me recosté sobre él, le coloqué el bronceador, y poco a poco le fui metiendo mi pene, tal como él lo hizo conmigo. De la misma manera lo culié hasta que le dije:

- Estoy por venirme!
- Vente en mi boca!

Le saqué el pene de su hermoso culo, me saqué el condón y mi verga estaba por estallar, y él se la metió en un dos por tres en su boca, me la chupó un rato y después eyaculé dentro de su boca. Se tragó todo mi semen y nos dimos un GRAN beso. Después de eso él me dijo:

- Me voy a dar un baño, gracias Gonzalo, lo pasé la raja (genial)

Yo me largué a reír y le dije:

- Yo también lo pasé genial.

Nos vestimos, le apunté cuál era el baño, se duchó y cuando salió volvió a ir a mi pieza, pero esta vez a agradecerme y decirme (de nuevo) que lo pasó muy bien y que nos volveríamos a ver. Después volvió a la fiesta.


Ahora Juampi y Matías son muy buenos amigos. Matías viene regularmente a la casa, pero nunca ha vuelto a pasar nada, sin embargo siempre me hace insinuaciones, yo sólo le respondo con una risa.

Espero que les haya gustado...

Gonzalo

gonzalo_650@hotmail.com




  

 

 

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