El mejor de los ejecutivos, mi padre
Hola, tengo 18 años, vivo en México, me llamo Rodrigo, vivo únicamente con mi
padre, se llama Ricardo, tiene 38 años, es muy guapo, es abogado de una empresa
prestigiada en la ciudad. Me excita mucho verlo, un día me habló a casa diciendo
que iría de compras, que llegaría tarde, yo le dije que saldría con unos amigos,
que no estaría hasta la noche, entonces aproveché para hacerme unas pajas en
casa mientras estaba solo, él llegó de la oficina después de 5 horas, yo me
escondí en el closet de mi padre, pues creyó que no llegaría aún, vi que llegó
con muchas cosas, empezó a sacar trajes, camisas corbatas y varios pares de
zapatos, ya que él es de muy buen ver, le gusta vestir de lo mejor, pero para mi
sorpresa, al ver que no había nadie en casa, sacó una película pornográfica, la
puso en el reproductor y se tiró en su cama a verla, yo no sabía qué hacer, noté
que se agarraba con mucho placer la entrepierna y noté que poco a poco se
excitaba, era todo un espectáculo ver a mi padre y la película.
De pronto, en la peli salen dos tíos en una oficina, “ejecutivos” muy guapos,
hablan de negocios y eso, de pronto tienen relaciones entre ellos, noté que mi
padre se excitó más, sacó su polla por la bragueta y se comenzó a pajear, no
podía creerlo, mi padre se estaba pajeando frente a mí, y no podía hacer
nada!!!!, se sentó en la orilla de la cama y con más fuerza se pajeó, hasta
correrse, su corrida fue tanta que salpicó en la ropa que había comprado, no le
dio importancia y se fue, tomó uno de los trajes que se había comprado, una
camisa, unos zapatos nuevos, se arregló y salió de casa.
Al notar su ausencia, yo salí de mi escondite, y noté que había dejado su
corrida por todos lados, aunque la mayor parte había caído en un par de zapatos
nuevos, se veían muy bien, ese contraste negro de los zapatos y blanco de la
corrida, yo me tiré al piso y comencé a lamerlos como un loco, imaginaba que los
tenía puestos mi padre y me ordenaba que los lamiera, comí todo su semen, me
excitaba el olor a nuevo y a semen, los tomé y comencé un juego morboso con
ellos, los lamía, los olía, les pasaba mi polla por todos lados, por dentro, por
fuera, por la suela, no me importaba, eran de mi padre, eran nuevos y eso me
excitaba, me corrí encima de ellos, y me fui de ahí, les dejé mi corrida como si
fuera la de mi padre, para que él no se diera cuenta.
De pronto suena el teléfono, era él, ya era de noche, cerca de las 9 o 10, me
dijo que llegaría en poco tiempo, que había salido con unos amigos, yo quería
verlo, pero en cuanto llegó, sólo noté que estaba un poco ebrio, me dijo que
tenía mucho sueño, que se iba a dormir, sin más, se retiró a su habitación y yo
a la mía, no podía dormir sólo de pensar en lo que había visto, así que me
levanté y fui a la habitación de mi padre, entré y noté que se durmió,
totalmente vestido, ni siquiera los zapatos se quitó, estaba tirado en su cama
con los pies colgando.
Entré en la habitación sin más, y lo vi, esa posición me excitó mucho, así que
me acerqué a él y confirmé que dormía, así que pasé mi mano por su entrepierna y
pude tocar ese pene totalmente flácido pero grande, lo sobé muy suave para
evitar que despertara, pero en ese momento noté que se movió, como para
acomodarse, así que me tiré al lado de su cama para que no me viera, no fue
nada, sólo un segundo tardó en volver a dormirse. Yo bajo la cama quedé muy
cerca de sus pies, mi boca sin darme cuenta quedó a unos centímetros de sus
zapatos, los cuales comencé a lamer de inmediato, eso me excitó mucho, por
encima de los zapatos lamía sin parar.
Me saqué la polla y la pasaba por ellos, así, sin quitárselos, hice como si los
follara, follaba los zapatos y piernas de mi padre, comencé a sobar nuevamente
su paquete hasta que noté una excitación completa, así que bajé su bragueta y
saqué su polla, estaba caliente, no me gusta hablar del tamaño, pero vale la
pena decir que podía tomarla con las dos manos y sobraba bastante polla. Comencé
a pajearle suavemente, despacio, pero no aguanté las ganas y la comencé a
chupar, la metí en mi boca.... sólo cabía menos de la mitad, pero me bastaba
para comerla. Mi padre sólo jadeaba, no se despertó en ningún momento (o eso
creo yo). Chupé y lamí lo mejor que pude, noté que sus palpitaciones se
aceleraban y sentí que se iba a correr, dios!, no podía hacer que se corriera
fuera de mi boca, se daría cuenta de qué pasaba, así que ni hablar, esperé que
comenzara, y fueron chorros, enormes, no podía tragar más, salía demasiado para
sostener todo en la boca, estaba caliente, pero deliciosa, comí todo sin dejar
ni gota de ella, así que cuando por fin terminó, guardé su polla dentro de su
pantalón y me fui a dormir.
Al otro día, era su día de descanso, así que me levanté tarde, pero cuál era mi
sorpresa que mi padre ya estaba en pie, y el desayuno ya estaba listo, yo no
sabía qué hacer, pero traté de actuar con naturalidad. En el desayuno tuvimos
una pequeña plática:
- ¿Cómo te ha ido en la escuela? –me dijo.
- Bien papá, sólo unos exámenes un poco difíciles, pero estoy seguro que los
pase.
- Bien, seguro que sí -se quedó callado por unos segundos y dijo- entonces
mereces un premio, ¿qué te parece si vamos de compras tú y yo?, lo que quieras
te he de comprar.
Eso me sorprendió, he de confesar que yo soy un comprador compulsivo, y mi padre
siempre vio mal eso, así que aproveché la ocasión y acepté de inmediato. Así que
pronto salimos a Santa Fe, uno de los centros comerciales más vistosos de la
ciudad, compré discos, juegos, aparatos eléctricos, y ropa, pero mi padre me
dijo:
- En lo que no has pensado comprarte son trajes, así que vamos por unos cuantos
para ti, te llevaré donde yo los compro, vamos!!!
Bueno, entonces para no hacer el cuento largo, se gastó 120 mil pesos, unos 8000
euros, yo no sabía qué se traía, así que imaginé que se había dado cuenta de lo
que había sucedido la noche anterior, pero no le di importancia.
Días después, noté que mi padre cada 2 o 3 días regresaba con más trajes y
zapatos para él, así que cuando yo regresaba de la escuela me apresuraba a
llegar a casa mucho antes que él, entraba en su habitación y me hacía tremenda
cantidad de pajas en sus zapatos nuevos, ya lo hacía con tanta confianza que no
prestaba atención si me corría dentro o fuera. Un día, llegué de la escuela y
noté que había dos pares de zapatos más, así que los tomé y me fui a mi
habitación, puse música a todo volumen, me desnudé y me tiré en mi cama con un
par de zapatos, los lamía y olía, "mmmmmmmmmmmm! nuevos", pensaba, mientras que
los otros los tenía en mi polla, bueno, tenía la polla dentro de uno de ellos, y
otro bajo mis testículos, me excitaba. Cerré los ojos y así me quedé un momento,
imaginando cosas.
De pronto sentí que el zapato que tenía en la polla comenzaba a moverse de
arriba hacia abajo, como una paja, abrí los ojos rápidamente, pero cuál era mi
sorpresa, mi padre había llegado y no me di cuenta!!! pero qué sucede, estoy
desnudo, follando uno de sus zapatos, y él está haciéndome una paja con ellos...
no!!!
- Shhhhhhhhhhhhh, no digas nada hijo, cierra los ojos y disfruta... –me dijo mi
padre y no supe qué hacer más que obedecer.
Mi mente estaba confundida, pero mi polla estaba disfrutando lo máximo!!!, así
que no pude aguantarme y me corrí dentro de los zapatos de mi padre. Yo me
sonrojé y me puse muy nervioso porque no sabía lo que iba a suceder.
- ¿Te gustó, hijo?
- Sí papá, mucho.
- Bueno, a tu edad yo lo hacía, pero no de esta forma, aunque veo que a ti te
gusta mucho.
- Sí papá, pero no sucederá de nuevo, no sé qué sucedía, estoy confundido.
- No importa, pues seguro que no es la primera vez que lo haces, ¿verdad?
- Pues no, lo he hecho en cada uno de los pares de zapatos que te compras.
- Hijo, ya me había dado cuenta, muchas ocasiones estaban manchados o con semen
dentro.
- Perdóname papá, no sucederá de nuevo.
- No hay problema hijo, si quieres sigue haciéndolo, por mí no te detengas, pero
tengo una duda ¿Qué imaginas mientras lo haces?
- Mmmmmmmm…pues, la verdad es que imagino que lo hago en tus zapatos puestos.
- ¿Seguro?, ¿eso te excita hijo?
- Sí, mucho, me pone a 100.
Él se quedó pensando y salió de mi habitación, yo no podía creerlo, así que me
vestí y salí a la sala, lo vi viendo la Tv., me acerqué y dije:
- ¿Qué ves, papá?
- Nada importante, Rodrigo, ¿qué esperas para hacer tu trabajo?, te estoy
esperando.
Noté que traía un par de zapatos nuevos que había visto en su closet, así que me
tiré al piso y comencé a lamerlos, así estuve como 10 minutos mientras mi padre
veía Tv. De pronto me dice:
- Te daré a lamer otra cosa...
Y noté que su paquete estaba a 100.
- Pero papá...
- Cállate y cómete esto.
Sacó su polla que estaba muy dura, yo me acerqué y comencé a chupar esa polla,
me tomó por detrás de la cabeza y marcaba el ritmo de la mamada que le estaba
dando, me hacía tanta presión en la cabeza que su polla me llegó a la garganta.
Después me retiraba y la metía nuevamente, me decía cosas muy ricas y morbosas
que hacían que me pusiera más caliente:
- Aaaaaaah!, sigue chupando, la chupas muy rico, veo que te gusta, ni tu madre
la chupa así, es más, nadie me la chupa como tú, sigue, sigue, hijo, trágate
toda la polla de tu padre, ¿te gusta?, sigue... mmmmmm, sigue y te daré más.
De pronto se comenzó a correr en mi boca, pero me sacó la polla y terminó en mi
cara, me llenó toda la cara de semen.
- No me había corrido así en meses!!!, sí que tengo mucha leche para ti.
Yo me fui a limpiar y cuando regresé, noté que un poco de semen cayó en sus
zapatos, así que me dijo muy agresivamente:
- Mira lo que has provocado!, ahora límpialos con la lengua y trágate todo eso,
que a partir de ahora tendrás que limpiar mis zapatos con la lengua todos los
días!
Comencé a hacerlo, vi que se comenzaba a pajear como provocando que se excitara
nuevamente, en pocos minutos lo consiguió y me dijo:
- Ven acá, que quiero coger como nunca.
Me colocó en el respaldo del sofá con el culo al aire, colocó su polla en la
punta de mi culo y me dijo:
- Te gusta, ¿verdad?
- Sí papá.
- Te gustará más si te la meto.
Comenzó por meter de un sólo golpe todo su glande, y en cada embestida metía más
y más su polla. Primero un dolor, después excitación, pero en cada milímetro que
entraba sentía que me partía en dos, pues de verdad que la tiene grande.
- Ya, papá! para por favor. Me duele!
- No, tienes un culo delicioso para mi polla.
- Papá, detente!
- No, ¿te gusta?, ningún culo ha sido tan delicioso como el tuyo.
- Sí, mucho!!
- ¿La tengo grande?
- Enormeeeee!
- ¿Me la chuparás?
- Todos los días!!
- ¿Limpiarás mis zapatos con la boca?
- Sí, siempre!!!
Así continuamos toda la tarde, y desde entonces, cuando llega de la oficina, se
sienta a comer, y yo me pongo bajo la mesa y comienzo a lamer sus zapatos,
después va a la sala a ver TV. o arreglar documentos de la oficina y yo le chupo
la polla hasta que se corre en mi boca, sin decir nada, y en ocasiones entro en
su habitación por las noches y me folla a tope, como todo un semental.
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