Mi Mejor Amigo, Siempre (II)

Continuación....

Desperté la siguiente mañana y recordé instantáneamente lo que sucedió esa noche. 
Levante mi cabeza y lo vi durmiendo a mi lado. Aun con una de sus manos sobre mi 
cuello. No pude resistirme y lo abracé. Él se despertó y al principio pareció confundido 
pero sólo por unos segundos. Me miró y sólo me dijo: gracias...

Sonreí y me levanté de la cama. Bajé y empecé a hacer el desayuno. Él llegó a la cocina 
en pijama y descalzo y se acercó y me abrazó. Empecé a pensar algunas cosas al respecto, 
es un menor de edad, me estoy metiendo en problemas, pero en el momento en que me 
abrazó sentí que todas mis dudas se disipaban. Sentí en ese abrazo tanto amor como nunca 
lo había sentido, lo sentí seguro, decidido, todo lo que imaginaba que podría ser encontrar
al amor de tu vida, lo sentí en ese instante.

Así pasamos el fin de semana. La pasamos juntos, hablamos, charlamos, dormimos juntos, 
nos abrazamos. El último día al levantarnos me dirigí al baño y me empecé a duchar. Estaba 
totalmente concentrado en el agua que caía sobre mi cuerpo cuando sentí como que alguien 
me observaba. Volteé y estaba él, totalmente desnudo mirándome a través del vidrio de la 
ducha. Su pene aun pequeño es hermoso. Un vello negro cubre toda su parte superior y sus 
pelotas grandes se veían provocativas. Poco a poco su pene y el mío reaccionaron y empezaron 
a pararse poco a poco. En ese momento él me preguntó si podía entrar a lo que yo conteste 
que sí... entró y se abrazó a mi cuello y por primera vez sentí un beso tierno de su parte en 
mis labios. Lo tomé por la cintura y lo levanté, él me rodeó la cintura con sus piernas y me 
abrazó aun más fuerte. Sentí su pene erecto sobre mi ombligo mientras el mío rozaba su 
culo mientras me empezaba a besar mas fuertemente. Empezaba a cansarme de sostenerlo 
así que volteé para apoyar su espalda en la pared. Él no se soltó de mi cuello pero sí bajó 
sus piernas de mi cintura y nuestros penes chocaron por instantes.

Acaricié su espalda y masajeé sus nalgas fuertes. Me arrodillé ante él y poco a poco introduje 
su pene en mi boca. Lo empecé a bombear lentamente y poco a poco aumento la velocidad. 
Su pene de 16 cms entró en mi boca produciéndome arcadas al principio pero después me 
acostumbré. Su sabor era extraño. Pero me agradaba. Sentía como se tensaba en mi boca 
por instantes como si su corazón estuviera en su interior. Subí la mirada y vi como echaba 
su cabeza hacia atrás mientras cerraba sus ojos presa de la excitación. De pronto sentí que 
su pene se volvía más cálido y más duro y de pronto un espasmo... hizo un movimiento en 
el cual me lo metió todo y eyaculó con un gemido, yo le masajeaba sus nalgas mientras 
todo su semen golpeaba mi garganta y yo chupaba todo lo que podía. Apenas terminó lo 
sacó de mi boca... parecía que le dolía.. ya sabemos lo sensible que se nos pone al 
terminar de eyacular...

Era su turno así que me senté en la ducha. El agua aun caía mientras él se arrodilló entre 
mis piernas entreabiertas. Con su mano me agarró el pene y empezó a masturbarme. Con 
su otra mano me tomaba mis huevos y los jalaba rítmicamente mientras mi excitación 
crecía. Mi pene empezó a ponerse duro y de pronto soltó mis huevos y se acostó boca
abajo en la tina y empezó a mamarlo. Yo miraba su cuerpo desnudo, su espalda y su culo
levantado mientras me lo chupaba. Quería moverme para acariciarlo pero no me dejaba. 
Era su turno y lo disfruté al máximo. El orgasmo se agolpaba por salir, poco a poco sentí 
como la presión se centraba en mi pene y de pronto eyaculé, tan fuerte que lo sentí 
atorarse pero no detuvo su chupada... me lo chupó hasta que me dolió, empezaba
a pararse de nuevo cuando lo sacó de su boca... se incorporó, y se sentó entre mis 
piernas mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos desnudos....

continuará....