Mi Mejor Amigo, Siempre  (IV)

...continuación

Sus gemidos poco a poco aumentaban mientras su agujero poco a poco 
aumentaba de tamaño. Poco a poco entraba un poco más de mi lengua y 
sentía en la punta de esta su caliente esfínter suave que deslizaba pero 
que apretaba. Saqué mi lengua y le dije "relájate, cierra los ojos, no te 
preocupes... " mientras con mi dedo trataba de agrandar ese agujero 
poco a poco. Sus ojos brillantes me miraban mientras poco a poco 
introducía mi dedo. Cuando entró todo sentía su fuerte presión pero 
poco a poco mientras lo metía y lo sacaba mejoraba y ya se relajaba. 
Respiraba profundo.

Lo besé. Su espalda estaba húmeda y mi brazo se deslizaba por esta 
mientras le trataba de meter mi segundo dedo. Saqué mi dedo 
rápidamente y él gimió en voz alta. Metí el segundo y el primer dedo 
y entró fácilmente. Lo saqué rápidamente y nuevamente gimió, esta 
vez más alto mientras me apretaba los huevos. Metí nuevamente mi
cabeza y lamí su ano por otro tiempo y confirmé que estaba relajándose 
poco a poco. Mi lengua ya alcanzaba el anillo de su esfínter interno. Ya 
estaba cerca de abrirme paso...

Me decidí y tomé sus piernas. Coloqué cada una de sus piernas en mis 
hombros y lo levanté. Tomé mi almohadón y se lo coloqué debajo de su 
cintura. Su ano brillante y palpitante invitaba a penetrarlo. Ensalivé mi 
pene y su culo que de todas maneras tenia algo de lubricación y coloqué 
la punta en su ano. Poco a poco lo metí. Interminablemente sentía como 
su ano trataba por espasmos de evitar mi ingreso pero también sentía 
que se relajaba por momentos y en estos lo metía un poco más. Mi 
cabeza se abría paso. La parte dolorosa ya iba a pasar y aunque no se 
quejaba veía en su cara la expresión de dolor que conocemos... 

Llevábamos más de una hora desde que empecé a masajear su ano 
cuando finalmente entró todo. Me acerqué a su cara y le dije "ya está 
adentro, ahora empieza lo bueno". Tomé sus dos piernas de mis hombros 
y las junté encima de mi cara mientras metía y sacaba mi verga lentamente. 
Sentía la pared de su próstata contra la cabeza de mi verga. Se deslizaba 
poco a poco. Vi como por la presión salían algunas gotas de liquido 
pre-eyaculatorio de su pene. Y en ese momento él gimió alto y claro. 
Poco a poco aceleré el ritmo y el su respiración. Cada vez mi pene
estaba más firme y más duro y más rápido lo metía y lo sacaba, en 
una embestida de pronto salió completo, apunté y lo metí en un solo 
movimiento. Él gimió tan alto que pareció un grito, me pidió que lo 
volviera a hacer. Lo repetí como 4 veces, lo saqué, apunté y lo metí 
hasta que mis huevos sonaban contra su trasero. Mi pene estaba
algo sucio por esto y porque no fue algo premeditado pero no me 
importo. Algo que creí que nunca iba a hacer que era excitarme 
aun cuando viera mi pene sucio, sucedió con él. No me dio asco, 
simplemente seguí. Finalmente eyaculé... eyaculé fuerte, 5 o 6 
chorros de semen golpearon contra sus visceras... quedé encima 
de él, exhausto.

Se movió hacia un lado y saqué mi pene de su ano. Se levantó sobre 
la cama y vi como resbalaban algunas gotas de mi semen por sus piernas. 
Había sido mío y veía sus ojos brillantes. Ahora quería lo suyo. Se acercó 
y abrió mis piernas y besó mi ano. Lamió dos de sus dedos y empezó a 
hacerme lo mismo que le había hecho... me metió un dedo y sin saberlo 
me frotaba mi próstata, lo que hizo que se me parara de nuevo mi verga. 
Se rió y con la otra mano me masturbaba mientras tanto. Me dolía porque 
acababa de eyacular pero no me importaba... iba a ser penetrado por 
alguien a quien amo con todo mi ser y mi alma....

.... continuará