Mi Fiesta

El viernes fui al auto mercado a hacer la compra quincenal y algo mas pues iba a hacer una fiesta con unos amigos esa noche. Al ponerme en la fila para pagar noté un nuevo chico empaquetando que me llamo la atención. Como tenía tiempo, me puse a detallarlo: alto como yo de 1.90m, bien delgado, cintura 32, y bastante moreno pero de facciones finas, nariz perfilada y respingada, una pestañas grandísimas rodeando unos ojos negros, cejas finas arqueadas, como si se las sacara, corte cepillo de pelo negro paradito con gel, jeans rotos con un bulto bien interesante entre las piernas y camiseta del comercio como dos tallas mas grandes.

Yo me distraje embelezado, viéndole el bulto y lamiéndome los labios, de repente noté que el chico se agarró el paquete, se lo acomodó y delineó una verga de considerable longitud y grosor. Wow que semental, como me gustaría tenerlo de postre esta noche. Levanté la mirada y ahí estaba él mirandomé y sonriéndome. Pillado. Yo me lo busqué, mi debilidad son los chicos teen morenos, delgados y altos como él y si bien me gusta ir a ese auto mercado por ver a los chicos que allí trabajan, quien los escoge, los escoge muy bien, era la primera vez que veía uno tan apetecible.

Me tocó mi turno en la caja y allí estaba él empaquetando mi compra, de vez en cuando mirándome y tocándose el bulto. -¿Se lo llevo?, me pregunto casi desinteresadamente, -Si por favor sígueme, y me adelanté a él para guiarlo a mi auto. Sentí su mirada fuerte en mis nalgas. Voltee a ver si me seguía y efectivamente me las estaba viendo y sobándose el paquete mientras empujaba el carrito. Yo le sonreí mi aprobación. Abrí el auto y él procedió a colocar la compra. -¿Tiene fiesta?, me preguntó al descargar los licores. -Si, ¿te gustaría ayudarme? le propuse, -¿ Cuanto me pagas?, me respondió tocándose el paquete. -Depende de la calidad y duración del servicio, le contesté mirándolo a los ojos fijamente. -Soy muy versátil, se hacer de todo y me puedo quedar hasta mañana. -¿Que tal 100? le respondí.

-Trato hecho, me contestó y se sentó en el auto a mi lado. -¿Como te llamas? -Juan Pablo y ¿tu?, -Darío, le respondí y nos dimos la mano. En seguida sacó de su billetera un carné nuevo, -este es mi permiso de sanidad, el auto mercado nos lo exige, pues manipulamos alimentos y me lo mostró. Allí además de nombre, foto, dirección y fecha reciente, ponían sus vacunas, remarque las de hepatitis, y los resultados de sus exámenes, entre ellos los de ETS, negativos todos. -te felicito que estés tan saludable y gracias por mostrármelo. Este chico sabe lo que busca y como conseguirlo, pensé.

Llegamos a mi edificio y él subió toda la compra, entramos por la puerta de la cocina y le fui indicando donde colocar todo. -Me voy a tomar un trago, ¿me acompañas? -Claro que si, y procedí a servirlos. -Te voy a buscar una ropa para que estés mas presentable, -De acuerdo, y me fui a ver que tenia para él. Encontré unos pantalones negros de talle corto que me prensan un poco, una camiseta igual también negra, calcetines y zapatos. El había terminado y le propuse que nos bañáramos para estar frescos los dos para la fiesta. Accedió con una sonrisa maliciosa y yo le agarre el bulto. -Lo tienes buenísimo, le dije sobándole la erección evidente. -Y tu también te las traes con esas nalgas buenazas, me dijo agarrándomelas y masajeándolas. Le di un beso que el correspondió. -Ya veo que eres bien versátil, le dije. -No has visto nada todavía, respondió.

Cuando vio mi living, se sorprendió. -esto es precioso, me dijo, ¿quien te lo decoró?, -yo mismo, le contesté,- soy decorador de interiores.- No te creo, es lo que yo quisiera ser también, me respondió fijándose y comentando detalles que un lego no nota. Lo mismo dijo de mi dormitorio y baño. Allí nos desnudamos y le dije que de una vez lavara y secara su ropa en las maquinas para tenerla lista cuando se fuera el dia siguiente, lo que me agradeció. Me sorprendió que usara tanga, casi todos estos chicos usan bóxer, pensé para mi. -Si eres alto y flaco, le dije -y tu también, tienes un cuerpo bien cheveré, me contestó, mirándome desnudar.

Encendí la ducha y comencé a enjabonarlo, él se quedo quieto unos minutos mientras lo enjabonaba todo. -Guau chamo que pechitos mas carnosos y grandes tienes, le dije notando su volumen y la circunferencia de sus aureolas con unos pezones bien erectos. -Si te gustan tanto me los puedes chupar, me contestó. Le tomé la palabra y comencé a chupárselos colocando mi verga erecta entre sus piernas que el cerró. Así pasé rato chupándole el pecho y metiendo y sacando mi verga entre sus musculosas piernas lampiñas. Que delicia de chico y versátil como me lo remarcó. Yo creí que solo seria camino de una vía.

Mientras tanto su verga crecía a muy buen tamaño tanto de largo como de ancho con una bolas bien puestas de semental, como yo había intuido. Le corrí el prepucio descubriéndole un glande grande bien formado rosadito que enjaboné muy bien, mientras él cerraba los ojos y disfrutaba mis caricias. -Te gusta, me dijo después de unos minutos, -siii esta todo buenísimo, tienes una verga fenomenal. -Y lo que aguanta, ya la vas a sentir y te va a gustar mas todavía. Que descarado pero delicioso Juan Pablo, pensé.

-Anda mámamela Darío, que desde que te vi en el super te estas relamiendo. Dejé que el agua le quitara todo el jabón y me arrodillé frente a su sexo. Aquel chico lucia esplendido, joven, varonil, alto, delgado, fibroso, moreno, con un equipo fuera de serie. Yo estaba entusiasmado de probar aquel manjar. Tenia los vellos como su cabello fuertes, negros, bien tupidos, y además los usaba cortos, como muchos modelos porno. No sabia por donde comenzar a probar. El resolvió mi dilema, -anda Darío chupame las bolas que quiero darte una descarga fenomenal para que tu primera vez disfrutes saboreando mi leche.

Oh que directo el chaval, me gusta así, atrevido y comencé a tratar de meterme una jugosa bola muy morena rapada en la boca, me entró y se la chupé divino mientras él gemía de placer. Después me atreví a meterme la segunda bola y disfruté con las dos en la boca chupándoselas bastante hasta que me pidió que siguiera con su tronco. Que delicia lamer y pegarle los labios por todos lados a aquel bate duro que apuntaba al cielo. Juan Pablo me guiaba la cabeza con sus manos hacia donde él quería y yo feliz de complacerlo.

Entonces comencé a lengüetear su prepucio y frenillo, que deliciosos, él gemía mas y me dijo que yo era lo máximo mamándolo y que siempre soñaba que un hombre como yo se lo mamara así. Bueno para entonces su glande estaba mojado de liquido dulce y pegajoso preseminal y pasándole la lengua lo probé, disfruté y tragué todo. -¿Tienes mas? le pregunté y jalándose el pene lo exprimió desde la raíz sacándose una buena dosis mas. -Está delicioso le dije, -Sabia que te iba gustar y deja que pruebes mi lechita, te vas a convertir en un becerrito- me contestó.

Comencé entonces a mamárselo con todas las ganas que podía y tratar de meterme aquel pene enorme en la boca, tanto maniobré y abrí, que por fin vi complacido como poco a poco me estaba engullendo aquel trozo de carne morena deliciosa. El me agarró la cabeza y comenzó a follarme la boca como se ve en películas. Oh que placer indescriptible sentir mi boca usada para satisfacer la lujuria de semejante chaval. Me cogió divino hasta mas no poder y pronto sentí su verga crecer y endurecer al máximo.

En eso me doy cuenta que además él me estaba viendo como se lo mamaba, en el espejo de cuerpo entero de la puerta del baño. Guau que porno, esto está de película y comencé a eyacular incontrolablemente de la excitación tan grande que me causó. El reaccionó enseguida y me alertó -ahí va mi lechita becerrito, toma tu biberón. Y comenzó la erupción de aquel volcán, debe haber estado dormido por varios días pues la lava caliente que brotó fue impresionante, tragué y tragué aquel néctar delicioso hasta dejarlo seco y satisfecho. Pero su pene quedo duro y parado como si nada.

-Ahora Darío me vas a dar tu culo lindo, sentenció, levantándome, volteándome y restregándome su verga enorme entre mis nalgas. -Espera, grité, usa lubricante. Juan Pablo echo una carcajada, -¿creías que te iba a partir el culo?, tranquilo Darío, busca el gel. Corrí de la ducha a mi mesa de noche y traje el tubo de gel. puso abundante cantidad en sus dedos y me los fue metiendo uno a uno para abrirme y lubricarme bien el orto. -¿te gustan, verdad? y yo asentí, pues me lo hacia con mucha propiedad.

A los pocos minutos me dijo, vamos a ver si ya estas listo y agarrándose el garrote me lo comenzó a meter sin mas ni mas. -¿lo aguantas?, -dale, le respondí fascinado por su arrojo. Me lo metió completito y después de acostumbrarme a tenerlo comencé a moverme para disfrutarlo. -que rico es Juan Pablo, me encantó como me lo metiste, tan directo.

-Sigue metiéndotelo que me encanta como mueves la colita. ¿como que tenias tiempo sin que te lo dieran? -siiii demasiado tiempo, le contesté y ¿tu?, -también me hacia falta, por eso cuando noté que me veías el bulto en el súper me propuse cogerte esta noche. Tienes el culito como una seda y apretadito, coges rico, anda acelera que quiero llenarte de mi leche para que te sientas bien para la fiesta.

Acto seguido aceleré mis movimientos pélvicos disfrutando mas y mas su palo duro dentro de mi y sentí como se nos acercaba otro orgasmo. De nuevo voltee y ahí estábamos en el espejo yo moviéndome como loco tratando de ordeñarlo otra vez. Mi verga estaba dura erecta pidiendo auxilio, él me la jaló y en un instante me fui divino y sentí como el también me puso el tanque en full. Gemimos los dos de placer y volteando la cara nos besamos apasionadamente.

Mantuve su bate rico un rato dentro de mi, hasta que recordé la fiesta y sacándomelo le dije. Ya está bueno por ahora. Vamos a poner la fiesta y apagando la ducha nos secamos los dos con mi toalla y lo llevé a mi vestier. Sabes además de ayudarme esta noche, quiero presentarte como mi pareja ante mis invitados. Oh que sorpresa mas rica, tu vas a ver como te voy a corresponder esta noche- y me dio un beso de alegría. Abrí el cajón de los interiores y le dije, -escoge chamo. Tomó dos iguales, uno rojo para él y uno negro para mi. Eran pura tirita con una bolsa amplia donde cabían nuestros aparatos. Nos los pusimos a la vez y exclamamos juntos que bien nos quedaban así.

Le di el pantalón y le quedo perfecto, deseché la idea de la camiseta negra para él, -escoge las camisas y seleccionó dos muy vaporosas de manga larga y nos las pusimos apenas abrochadas en la cintura, terminamos de vestirnos y le di a escoger anillos, cadenas y pulseras para los dos, me encantó que él seleccionara todo a su gustó, noté complacido que tenia buen gusto de combinar las prendas. Podría servir de aprendiz de decorador, pensé para mi.

Salimos a arreglar bar y comida. El dispuso con mucho arte y lo felicité por su buen gusto. -No podía ser diferente después de lo que me propusiste. Sabes es la primera vez que hago esto para otro, siempre mi mamá me ha dejado hacer esto en casa y lo disfruto de veras. Terminamos justo a tiempo, sonó el intercomunicador, yo atendí y él fue a abrir la puerta.

Se presentó con aplomo, que me fascinó. Inusual en un chico tan joven. Saludé a Tony y su pareja de siempre, Armando. -¿Oye Darío de donde has sacado este chico tan guapo y presentable?, -Para que vean lo que es la suerte de estar en el sitio preciso en el momento preciso, les contesté, dejándolos con las ganas de averiguar mas.-¿que le sirvo a los señores? preguntó Juan Pablo y rápidamente se fue al bar a prepararlos.

Así poco a poco se nos lleno el departamento de parejas invitadas. Juan Pablo atendía a todos con finura y cuando no, estaba a mi lado como perrito faldero, cariñoso al lado de su amo. Quien podría sospechar que este manso corderito había sido una fiera conquistadora conmigo antes de la fiesta. De veras que como él había predicho, me asentó muy bien esa combinación, llevando dentro de mi el dulce recuerdo de su conquista.

Juan Pablo fue y seleccionó musica bailable y se puso ademas de pincha discos. Comenzó a bailar muy sexy como si hiciera un strip, muy profesional, a mis amigos y a mi nos encantó el show y pronto nos tenía a todos bailando. ¿Juan Pablo cuando nos haces el strip de verdad? preguntó uno de mis amigos retandolo para verlo desnudo, pues ya les parecia muy apetecible a todos. -Cuando Darío me de permiso, contestó, tirandome la decisión. Dejé que me rogaran y viendo que él me sonreía, no dudando ya de su versatilidad y sus talentos ocultos y pensando que seria un magnifico fin de fiesta, le di mi aprobación.

Resulto la sensación de la noche. Juan Pablo se movia ahora de una manera sumamente seductora y atrevida, cada músculo de su fibrosó cuerpo respondia a su voluntad. Bailando asi botó los zapatos y los calcetines mostrandono sus delgados y hermosos pies morenos. Se acaricio todo su cuerpo y cara y volteandose siempre bailando muy sensualmente nos mostró sus apetecibles gluteos, acariciándoselos de paso. Lentamente se fue abriendo la blusa para revelarnos su pecho formidable, se lo acariciaba sensualmente ofreciendome sus pezones y sobacos lampiños, luego se quitó una manga, se acarició el brazo y volteandose se fue desnudando la espalda y la ultima manga. Noté que ponia toda su ropa en un mismo sitio y bailaba alrededor de ella como si fuera parte de un ritual. Entonces se desabrochó la correa y quitandosela se comenzo a dar azotes con ella en las nalgas, reaccionado a cada golpe como si lo disfrutara con morbo.

Luego se acarició las nalgas y volteandose comenzó a jugar metiendose las manos en los pantalones como si se acariciara su sexo, lamiendose los labios y poco a poco se fue desabrochando el pantalon, primero revelando su abdomen y luego la bolsita roja donde guardaba su equipo, se la sobó y pronto la cabecita traviesa comenzó a asomarse. El se la acariciaba y dejaba que poco a poco mostrara algo de su hermoso tronco, entonces se dio la vuelta y se fue bajando los pantalones mostrandonos sus exquisitas nalgas que le pararían la verga a un muerto.

Se quitó los pantalones completamente y ahora bailaba acariciandose las nalgas y abriendoselas nos mostraba su lindisima raja con su increible huequito rosadito muy apatecible. Ya todos estabamos recalientes y nos sobabamos descaradamente. El siguio unos minutos mas y de repente sintiendo el final de la cancion, se volteo y nos mostro su bate profesional en todo su esplendor. En ese momento apagué las luces, y el salio corriendo con toda su ropa a mi habitacion, mientras todos aplaudímos freneticos. El se vistió y regresando encendió las luces con lo que recibió otro apauso formidable. Como yo queria, eso puso fin a la fiesta, ya cada uno queria acostarse con su pareja y todos se despidieron de nosotros con besos y deseos de una noche fabulosa en cama, lo que se cumplio felizmente.


 

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