Mi amigo y yo (2° Parte)
Voy a contarles la segunda parte de lo sucedido con mi amigo Santiago, después de ese primer encuentro en su casa que nunca olvidaré.
Con Santiago la cosa no marchaba bien, era muy difícil vernos en su casa ya que vivía muy lejos de la mía, así que un día en el colegio me propuso quedarme fuera de la clase de inglés ya que es cuando menos gente se queda fuera de clases. Yo no entendía muy bien pero acepté y me quedé con él, ya que había pasado el tiempo del receso y todos entraban a clase, y me dijo:
- Sígueme.
Sin pensarlo lo seguí hasta uno de los servicios (baños) del colegio y le pregunté:
- ¿A qué venimos aqui?
- ¿Que aún no lo sabes? -me preguntó.
En ese instante me tomó por la playera y me metió en uno de los escusados y cerró la puerta, ahí estábamos un poco apretados. Empezamos a besarnos y acariciarnos, me encantó volver a sentir su lengua traspasando mis labios una y otra vez, empecé a sentir cómo mi pene crecía rápidamente en mis pantalones, el cual Santiago empezó a masajear y a jugar con él de inmediato. Yo seguía acariciando su suave pecho, estaba a mil, bajé para besar sus pezones que me encantaban, tocaba con una mano su pecho lampiño muy bien marcado y con la otra empezaba a masturbar su miembro por encima de su pantalón. Estuvimos así un rato hasta que decidí bajar y desabrochar rápidamente su pantalón, del cual saltó un miembro cubierto por la tela del calzoncillo, el cual empecé a tocar con mis labios, sintiendo cómo palpitaba en mi boca. Él tomó mi cabeza con sus dos manos, así que yo le bajé por completo el calzoncillo y ahí estaba su precioso miembro, con una tremenda erección y con ese olor característico del pene adolescente. Me lo introduje en la boca de golpe, él profirió un pequeño gemido, sentí todo su sabor en mi boca, movía su cadera rápidamente hacia adelate y atrás, llenando mi boca con su precioso sexo. Yo me agarraba de sus nalgas que me encantaban, de vez en cuando sacaba la lengua para lamer sus dos testículos que me encantaban. De pronto empezó a acelerar el ritmo y sentí cómo su pene se tensaba, dio otro pequeño gemido y empezó a darme bombazos de semen en la boca, me encantaba su sabor, trataba de que no se escapara ninguna gota, le lamía el glande hasta dejarlo limpio. Me hizo subir, me besó y después bajó y rápidamente dejó mi miembro al descubierto, empezó a besar mi pene de arriba a abajo, estaba en la gloria. Luego sin previo aviso se lo introdujo de golpe en la boca, succionando con su manera característica, yo no podía aguantar su masaje con la lengua combinado con la excitación de estar en un lugar público y me corrí en su boca, al igual me dejó el pene limpio, nos abrazamos y nos vestimos dándonos un último beso, ya era tiempo de la siguiente clase.
Como mencioné en el relato pasado, en la escuela éramos muy pocos hombres (7 en cada salón) y por ser un colegio religioso estaba próximo el retiro espiritual que organizan los directivos cada año, a este iba toda la preparatoria, así que llevaban toda la semana diciéndonos en la escuela acerca de este, hasta que nos dieron la sorpresa de que tendríamos que llevar equipo para camping ya que duraría todo el fin de semana. También me gustó la idea de que fuera en el bosque cercano a Querétaro (mi ciudad), aunque lo que más me excitó fue que estaríamos varios hombres en una sola tienda de campaña, me imaginaba la hora en que se desnudaran por la mañana para cambiarse de ropa y todo eso. Ansiaba que el retiro fuese en ese instante, pero faltaban dos meses, así que traté de calmar la emoción.
Ese mismo día hablé con Santiago por teléfono y nos masturbamos juntos, aunque nos corrimos muy rápido, así que comentamos lo del retiro, él me dijo que su padre nos iba a prestar su casa de camping, el problema es que en la escuela no escogías con quién te ibas a dormir en el camping sino que ellos hacían equipos de 6 personas al azar, eso me ponía nervioso pero a la vez excitado ya que había varios chavos bastate bien parecidos en generaciones más arriba, aunque deseaba más que nada que me tocara con Santiago.
Pasaron los días sin más cosa que las sesiones de masturbación pensando en Santiago hasta que llegó el día del retiro, salimos de la escuela al mediodía y fue un viaje sin más preámbulo hasta llegar al lugar donde acamparíamos, ahí nos formamos por grupos y luego separaron a mujeres de hombres, ahí estaba yo, rodeado de unos 35 hombres. Uno de los maestros sacó una lista y empezó a nombrar los equipos para dormir, al ir diciendo los nombres me alivié que en los primeros equipos se habían ido los muchachos que no me atraían, hasta que con una agradable sensación escuché que en el último equipo estábamos Santiago y yo, acompañados con algunos muchachos bien parecidos, los cuales eran dos de 2° de preparatoria: Jaime (con el pelo muy corto, ojos verdes, piel clara y bien marcado, 16 años), Chucho (era muy normal, de pelo castaño, delgado y piel blanca pero había algo en él que lo hacía atractivo, de 16 años también) y dos de 3°: Ari (el hermano de mi amigo Omar, de pelo negro, piel oscura, una boca antojable y muy cachondo, 18 años) y Rodrigo (de pelo negro, piel blanca, ojos muy llamativos, me gustaba desde que entré en la escuela, 17 años).
Santiago y yo estábamos bastante emocionados debido a la compañía que teníamos. Después de eso tuvimos que armar las casas de camping y todo el día tuvimos diferentes actividades, a las 7 de la tarde, aprox. nos presentaron a los que serían nuestros guías que nos estarían ayudando en el retiro, eran 15 mujeres y 6 hombres, todos eran estadounidenses, los hombres estaban bastante bien, cada guía se fue hacia uno de los equipos y el que llegó a mi equipo se llamaba Peter, de 22 años, era de pelo corto rubio, piel blanca ligeramente bronceada, ojos azules, cuerpo marcado y con un look super guay, nos dijeron la agradable sorpresa de que los guías dormirían con sus respectivos equipos para evitar el consumo de alcohol en las tiendas de acampar.
Como a las 3 de la mañana nos dieron el aviso para dirigirnos a dormir, yo iba encantado pero al llegar al camping me desilusioné ya que mis compañeros estaban dormidos, yo me quité mis pantalones para quedar con boxers y playera y me metí a mi saco de dormir, estuve ahí por 15 minutos tratando de conciliar el sueño hasta que empecé a escuchar el ruido de un movimiento de uno de los sacos de dormir, di la vuelta y vi a Ari volteado hacia el otro lado masturbándose con delicadeza, en cuanto lo vi me excité muchísimo y empecé a masturbarme a su ritmo, poco a poco fui incrementando el ritmo y cerré los ojos para imaginarme cosas excitantes. De pronto escuché otro ruido y abrí los ojos, Ari había dado vuelta y me veía mientras seguía masturbándose, yo me puse un poco nervioso pero él me sonrió, así que yo seguí con la masturbación, pensé que llegaríamos a más pero no me atreví, estuvimos mirándonos fijamente hasta que él cerró los ojos y cambió la expresión en su cara, sin duda estaba eyaculando, después tomó un pañuelo desechable, lo metió en su saco de dormir y enseguida lo sacó de nuevo un poco mojado, eso me prendió y también cerré los ojos para eyacular, cuando abrí los ojos de nuevo Ari estiró la mano con el pañuelo húmedo de semen, yo le sonreí, lo tomé y limpié un poco mi mano con él, estaba lleno de rico semen, cuando terminé de limpiar mi mano me desilusioné ya que Ari se había volteado de nuevo y parecía dormido, así que yo traté de hacer lo mismo.
Al día siguiente no podía sacarme esos recuerdos de la cabeza aunque no perdí las ilusiones, en la mañana nos anunciaron que podíamos ir a bañarnos por equipos a los servicios, a nuestro equipo nos tocaba el tercer turno. Cuando entré mi sorpresa fue mayor al ver que las regaderas no tenían pared de intermedio, así que estaríamos totos desnudos ahí. Vi llegar a Ari, y su pene estaba riquísimo, bronceado, largo y flácido, con unos testículos medianos cubiertos de vello, di la vuelta y vi algo más conocido, el miembro de Santiago, estaba sin erección, tenía unos huevos bien moldeados con vello púbico (no mucho), después vi a Jaime totalmente desnudo, estaba buenísimo, con un pene bastante grande y unos huevos que combinaban a la perfección con el vello. Al final vi a Chucho y Rodrigo platicando, sus vergas eran un tanto parecidas, de tamaño normal y con huevos grandes, aunque los de Rodrigo estaban mejor. Estábamos en las regaderas cuando Chucho tuvo una erección, todos empezamos a burlarnos de eso hasta que Jaime tuvo una también, se veía riquísimo, era un miembro como de 21 cm, Rodrigo propuso que si ya estábamos en eso que le entráramos, que al fin éramos puros hombres y que sería un secreto y empezó a meneársela, eso me excitó muchísimo así que yo empecé a masturbar mi pene que sin darme cuenta ya estaba a mil, volteé a los lados y vi que todos nos estábamos haciendo una paja, estábamos en eso hasta que tocaron la puerta y reconocimos la voz de Peter diciendo:
- Se ha acabado su tiempo en las duchas, muchachos!
Y al poco tiempo entró, nosotros ya habíamos dejado las pajas pero algunos todavía teníamos una erección. Él volteó al ver las vergas de todos y sólo hizo un movimiento con la cabeza de desaprobación y una pequeña sonrisa en forma de burla.
Estuvimos un poco inquietos el resto del día, en especial una actividad como a las 9 de la noche que consistía en esconderse por parejas, a mí me había tocado con Jaime pero no hicimos ningún comentario de lo sucedido. Después cambiamos de pareja y me tocó con Rodrigo, el cual me dijo:
- Vaya sacudida en la mañana en las duchas ¿no?
- Sí -contesté un poco apenado.
- Me he quedado con ganas -dijo.
Yo, mintiendo, dije:
- A mi no, eso de las vergas no me gusta.
A lo que él le provocó risa y contestó:
- ¿Eso de las vergas? ¿y qué tal ese día en la escuela en los servicios con Santiago?
- ¿Cómo te has enterado?
- Yo los vi, estaba en el baño y escuché, me asomé pero ustedes estaban en el éxtasis, vaya, que me han prendido, no te preocupes que no se lo diré a nadie
- Está bien...
Esperé a que me tocara pero de pronto llegó otra pareja a esconderse a un lado, así que ya no hubo nada.
Llegó la noche y estaba un poco cansado, era la última noche y teníamos que reunirnos cada equipo con su guía para comentar sobre el retiro, ahí estuvimos un rato hasta que Peter anunció que tenía que ir a la cabaña principal por unas horas y que si nos podíamos portar bien mientras él no estaba, nosotros nos reímos y dijo que tenía que checar nuestras maletas para verificar que no hubiera alcohol, las estuvo checando hasta que llegó a la de Ari, ahí empezó a revisar y por un lado se resbaló una tira de condones, todos nos quedamos callados y él soltó una carcajada, los dejó ahí y salió diciendo que regresaría en un par de horas. Al salir cerró el zipper de la casa de camping.
Estuvimos los 6 un rato sobre nuestros sacos de dormir callados, sin decir nada hasta que Jaime se empezó a sobar el paquete diciendo:
- Vaya, que me he quedado con ganas desde la mañana, ¿no les importa si me hago una paja?
- No -contestó Ari- de hecho yo también tengo ganas...
Y se sacó la pinga de su pantalón, empezó a moverse en círculos mientras jalaba hacia atras y adelante. Rodrigo se movió y se dirigió hacia la maleta de Ari, tomó los condones y nos miró a todos diciendo:
- ¿Qué les parece si lo hacemos más divertido?
Todos callaron. Ari y Jaime dejaron sus pollas y Chucho dijo:
- Como?
- Ya sabes -dijo Rodrigo- estamos entre puro hombre, será nuestro secreto.
Y sin previo aviso, Rodrigo tomó a Chucho por el paquete, este se puso nervioso, dicendo algo sobre que no era puto, pero no hizo nada para detener a Rodrigo. Ahí estábamos todos, hincados, y entonces Ari me tomó por detrás susurrándome al oido:
- Tenemos que terminar lo de la noche anterior...
- ¿Me invitan? -sugirió Jaime.
Yo miré hacia donde estaba Santiago pero él ya estaba ocupado besando el paquete de Rodrigo, así que me acerqué a Ari y Jaime y tomé sus cabezas, las junté y los tres nos dimos un beso, aunque sólo alcanzábamos a juntar las lenguas. Empezamos a desnudarnos unos a otros hasta estar totalmente desnudos, nos miramos y yo tomé la verga de Jaime, él la de Ari y Ari la mía y empezamos a masturbarnos, estaba en la gloria, se percibía un olor a pene y sexo por toda la casa de camping, miré hacia atrás y vi que los otros tres nos imitaban, Rodrigo tomó una sábana y nos hizo una seña para que nos acercáramos, ya que estábamos los 6 juntos nos cubrimos y nos acostamos unos sobre otros, ahí estábamos besándonos unos a otros, de vez en cuando sentía cómo me mamaban un poco el pene, al mismo tiempo que cuando yo tenía cerca un pene lo lamía, probé el pene de Ari, estaba riquísimo, luego el de Jaime, lo reconocí por el tamaño, después me pareció que estaba mamando el de Rodrigo, estábamos en eso cuando oímos el zipper de la entrada de la casa de camping, todos tratamos de meternos en los sacos de dormir pero era demasiado tarde, Peter ya había entrado, al vernos sonrió y dijo:
- Vaya, así que sí estaba en lo correcto al pensar que los encontraría así!
Ari le preguntó con voz temblorosa:
- ¿Q_Que no ibas a tardarte un par de horas?
- Sí, eso les dije, pero sólo quería encontrarlos así...
Seguido de esto, se quitó la playera, pude ver ese abdomen lampiño muy bien marcado, después metió la mano en una de sus bolsas del pantalón y sacó un candado pequeño con una llave, lo colocó en la unión de los cierres de la entrada y seguido de esto se despojó de sus pantalones, traía un tanga gris, del cual ya se asomaba un miembro de unos 22 cm, grueso. Se aercó a mí y a Ari, y se quitó la tanga muy cerca de nuestras caras, de la cual salió su miembro acompañado de dos huevos y su vello rubio, dorado, casi como instinto nos dijo:
- ¿Les gusta?
Ari y yo de inmediato nos abalanzamos sobre la verga, chupándola de arriba a abjo, los testículos, todo. Los demás empezaron a salir poco a poco de los sacos de dormir.
- Traigan algunos condones -dijo Peter.
Rodrigo llegó con ellos, Ari tomó uno y se lo puso, yo le masturbé un poco y me puse en 4 patas listo para que Ari me penetrara, así que empezó poco a poco a meterme su verga. Al principio me dolió, pero después me excitaba a cada embestida. Seguido de esto Jaime se recostó frente a mí, así que junto con Ari me agaché un poco para mamársela, él decía:
- Aahh!, sí!, así chiquito!, mmm!
De pronto vi que Santiago estaba siendo penetrado por Rodrigo y se la estaba mamando a Chucho, ver eso me excitó también, seguía mamándosela a Jaime hasta que Peter tocó su hombro y él se levantó y Peter tomó su lugar, vi con detenimiento la verga de Peter, estaba deliciosa, se veía como la de los actores de las películas porno, no aguanté la tentación y me metí más de la mitad de ese miembro en la boca, lo saboreaba, lo masajeaba con la lengua, me encantaba, Peter al mismpo tiempo se la estaba mamando a Jaime, estábamos en la gloria, el olor que se percibía era increíble, estuvimos así y aumentamos el ritmo, sentí que Ari me agarraba por la cintura muy fuerte y sacó su pene para quitarse el condón y rociarme con su semen, se sentía calentito, rico, seguido por esto se oyó cómo Jaime gemía en silencio y llenaba la boca de Peter, del cual se le salía el semen de la boca, yo seguía trabajándole el pene a Peter cuando sentí cómo Ari y Jaime estaban recostados atrás, así que me puse boca arriba, Peter se pusó en posición de lagartija y subía y bajaba metiendome su miembro caliente en la boca, Ari y Jaime estaban chupándome el pene, esto me encantaba, sentí cómo Jaime se la metía toda en la boca y no aguante más, me corrí en su boca, él se la tragó y se besó con Ari para compartir mi semen. Un poco después oí un gemido de Peter y seguido de esto eyaculó en mi boca, su semen era viscoso y caliente, muy rico, se recostó junto a mí y todos dorminos un poco desnudos sobre los sacos de dormir.
Pasadas algunas horas (eso creo) empecé a sentir cómo alguien estaba besando mi miembro, era Chucho que estaba otra vez y empezó a mamármela, yo empecé a acariciar a Rodrigo (que estaba a mi lado) y se despertó, tomé su miembro y él se acomodó para que yo se la pudiera mamar, con esto despertamos a los demas y ellos empezaron a acomodarse, Ari se la mamaba a Santiago, Jaime a Ari y Santiago se la mamaba a Peter, así estuvimos hasta que me corrí en la boca de Chucho, él se paró y yo tomé su verga hasta mi boca, se las estaba mamando a los dos juntos riquísimo, esa combinación me encantaba, se las mamé hasta que Rodrigo se corrió en mi boca, su leche estaba también calentita y un poco más líquida, tomé a Chucho por la cintura y empujé rápidamente su verga hacia mi boca una y otra vez hasta que eyaculó, su leche fue en abundancia a pesar del sexo anterior. Terminando esto me dirigí con Santiago que ya había terminado y lo besé, nos acostamos sobre los ascos, hacía mucho calor, sentía cómo Peter me besaba el cuello y me acariciaba, así nos quedamos dormidos hasta el siguiente día.
A la mañana siguiente Peter se levantó para quitar el candado de la puerta, nos vestimos y guardamos nuestras cosas. Nos despedimos de Peter momentos antes de subirnos al camión, él nos dio su teléfono para que le habláramos si algún día íbamos a Ohio. Ahí terminó esta aventura.
Si les ha gustado, no duden en mandarme un correo a:
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