MIENTRAS DORMÍA
Eran las fiestas de Cornellà (Barcelona) y mi amigo David se quedaba a dormir en mi casa, ya que hace unos meses se había mudado a un pueblo vecino. David era un amigo de la infancia, con el que siempre me había llevado muy bien.
Él, por entonces, tenía 16 años. Era un chico delgado, de pelo oscuro y ojos verdes, su piel es morena y firme, ya que está un poco fibrado del atletismo que practica. Yo físicamente soy igual de delgado pero más fibrado, ya que practico natación y tenis desde hace muchos años. Soy rubio y de piel muy pálida.
Aquella noche, sobre las 2 de la mañana, y mientras sonaba la orquesta que tocaba en la calle, empezó a llover. La gente empezó a marcharse, pero nosotros, David y yo (Joel) teníamos
aún ganas de fiesta, no nos apetecía ir a casa todavía. Así que decidimos ir a tomarnos unas copas a un bar
musical cercano.
Allí tomamos un par de vodkas con limón y un chupito de no sé qué, cada uno. El estado de ebriedad en los dos empezaba
a hacerse evidente y el cansancio también. Antes de irnos empezamos con la tontería a charlar con dos chicas que había por allí cerca... y a ligárnoslas.
Sobre todo era David el que le ponía más interés al asunto... pero la cosa quedó en nada.
De regreso a casa, y a causa de la "borrachera" que llevábamos nos cogimos de la cintura el
uno al otro. Yo estaba super excitadísimo de cogerle por la cintura tan sólo a un palmo de su polla. Cogerle de la cintura me excitaba y mi polla empezaba a ponerse bien dura.
Por el camino aproveché para tocarle el estómago fingiendo estar charlando con él y así llamarle la atención.
Con tanta excitación llegué a casa muy caliente y con la polla durísima. Nos dirigimos a mi cuarto, donde ambos dormiríamos en camas distintas
("mierda!" pensé para mí mismo). Nada más llegar a mi cuarto él se sentó en la cama, mi cama, se
quitó la camisa dejando su pecho desnudo, para tumbarse boca arriba sobre la cama... dejando sus
pies todavía tocando suelo.
Cuando me fijé bien en ese pecho desnudo, fibrado, moreno, sin vello... hummmmm, mi polla estaba a punto de estallar y la
saliva empezaba a faltarme, mi corazón se aceleraba y mis ojos no podían apartar su mirada de aquello.
Pero a pesar de su torso desnudo tuve la fortuna de hacer bajar la vista y ver en su entrepierna un bulto bastante considerable. Aquello me aceleró más el
corazón y los nervios. Deseaba tocar aquel pecho, el bulto de su polla, besar sus dulces labios.
Me senté al lado suyo en la cama y lo miré a los ojos, los tenía cerrados. Parecía estar dormido, por lo que
aproveché (sacando valor de la borrachera) y acerqué mi mano a un costado de su cuerpo. Al no reaccionar deslicé mi mano, que ya estaba pegada totalmente a su cuerpo, hacia su abdomen. Aquello era fantástico, así que
saqué valor y seguí acariciando su cuerpo.
Deslicé mi mano hacia sus pectorales. Yo le acariciaba su pecho mientras él dormía. Toqué con la yemas de mis dedos sus maravillosos pezones que empezaban a endurecerse. Seguí
manoseando el cuerpo de mi amigo, volviendo a sus abdominales, cuando de repente veo
cómo David, mi amigo, pone una mano sobre la mía. Miré a los ojos de David, que me miraba fríamente. Me quedé mudo y helado. Mi polla se congeló como mi corazón hasta que noté
cómo la mano de David empujaba la mía hacia su entrepierna mientras que me sonreía.
Mi mano llegó encima de su polla, tan sólo separadas por sus tejanos. Empecé a acariciar con mi mano el bulto aquel que tenía un tamaño muy considerable.
David quitó su mano sobre la mía y empezó a desabrocharse los tejanos dejándome alcanzar aquel trozo de carne que sobresalía de sus slips. Le bajé los calzoncillos y cogí con mucha avaricia aquel
pollón de 19 cm. Gordo y delicioso. Empecé a masturbarle lentamente mientras que
hacía esfuerzos por no metérmela en la boca.
Mientras notaba cómo una de las manos de David se paseaba por debajo de mi camiseta... por mi espalda. Acariciándome sentía escalofríos de placer.
No aguanté más y me lancé sobre sus labios, apetecibles y deliciosos. Estaba tumbado boca abajo, sobre David, y notaba
cómo su polla gorda se clavaba en mi entrepierna. En aquel momento sólo deseé sentir todo su cuerpo en el mío y empecé a quitarme la camiseta mientras mi amigo recorría con sus manos mi pecho.
Seguimos besándonos y poco a poco nos fuimos quitando los pantalones. Nos besamos con fuerza, envolviéndonos entre abrazos y con las piernas. Éramos un amasijo de carne, que no sabíamos
dónde empezaba uno y terminaba el otro. Le besé el cuello y por primera vez sentí sus gemidos que me pusieron más caliente, si cabe.
Seguí besándole y lamiendo su cuerpo, bajando hasta sus pezones los cuales lamí excitándome muchísimo. Seguí descendiendo y besándole su cuerpo mientras que él con sus manos me acariciaba el cabello y el cuello.
Seguí descendiendo y me encontré su polla. En aquel momento la miré bien y pensé
"Mi primera vez. Joel, disfrútala y recuérdala bien". Me quedé cinco segundos mirándola bien, la cogí con una mano y me la mentí poco a poco en la boca. Lamí el capullo con la lengua saboreando aquella pieza, mientras acariciaba sus huevos con mis manos.
Seguí trabajándole la polla durante un rato hasta que David empezó a darse la vuelta y a buscar mi polla. Nos pusimos en un 69 que me supo a gloria. Sentir mi polla mojadita, húmeda dentro de su boca. Era algo magnífico.
Seguimos mamándonos y pajeándonos las pollas durante unos 10 minutos hasta que los gemidos de ambos empezaban a ser más fuertes y decidimos, sin decirnos nada, seguir hasta el final. Acabamos corriéndonos uno en la boca del otro y bebiéndonos la corrida del otro.
Seguimos mamándonoslas un rato y cuando empecé a notar que su polla se aflojaba, me la saqué de la boca y me puse a su lado. Le empecé a besar, abrazándonos mutuamente. Pude saborear mi semen dentro de su boca y
cómo nuestras lenguas intercambiaban fluidos de todo tipo.
Seguimos besándonos durante un buen rato. Acariciándonos.
Finalmente nos miramos, viéndonos desnudos, a mi amigo de la infancia. No podíamos parar de sonreír, sin saber
qué decir y así nos quedamos casi toda la noche. Abrazados, desnudos, con las caras juntas, besándonos de vez en cuando.
***
Si alguien quiere comentarme qué le ha parecido la historia o si quieres saber
qué pasó entre David y yo, que me envíe un mail a: cerezo_cerezo@hotmail.com