Que llegue el sábado!

Somos militares de Argentina, Sergio (31, abogado, fisico de rugbier, rubio, ojos
verdes), Claudio (26, odontólogo, flaco, alto, rubio, hijo de alemanes, 24 cms de
pija) y yo Pablo (30, abogado, 1,70 castaño claro, buen culo). Hace tres años que
alquilamos un departamento y vivimos juntos. Nos llevamos bien desde que nos
conocimos. Y somos inseparables. Lo que les voy a contar ocurrió en tres sábados
distintos. Ya verán.

EL PRIMER SABADO
Nos quedamos en casa Sergio y yo, ya que Claudio había viajado a ver su familia a
Misiones. Salimos a bailar a un pub que se llama Portezuelo y volvimos pasada la
medianoche, ya que no habia demasiado movimiento y muy pocas chicas. Nos
acostamos cada cual en su cama y empezamos a hablar de experiencias sexuales
con mujeres. Yo me habia agarrado una calentura triple y en un momento Sergio me
dice: lo que mas me gusta es que me chupen el orto. Me agarran unas ganas que me
la metan. Yo me quedé callado y despues al ratito no más me dice: nunca tuve
problemas, si un flaco me pide que le reviente el culo, se lo hago. Puto no soy, pero
me gusta el sexo. Yo me estaba por ir en seco, me pare y le dije, haceme un lugar
en tu cama. Vi la sonrisa blanca y nos acurrucamos los dos en una cama de una plaza
y media. Lo di vuelta, le bajé el slip y sin decir palabra le empecé a chupar el culo.
Sergio es rugbier, de mas está decir que porta un ojete de película. Le ensarte
la lengua adentro y le dije despues: Tenes ganas de comerte mi pija? Haceme
lo que quieras, me dijo. Fui al toilette tomé una crema para manos, lo unté y se
puso en cuatro patas. Se la puse despacito. Sergio gritaba y jadeaba. Mordió
la almohada. Empecé el mete y ponga, interminable. El me pedia, acabame Pa,
acabame. Yo seguia dandole. En un momento se entra a desesperar. Basta
papu, basta papu, decía. Toma la sabana de abajo y con las dos manos la parte
al medio. Vi que estaba alucinando y saque mi verga a punto de estallar, sacá
la lengua le dije y le dejé mi lechita toda en su boca. Se la tragó y sin tocarse
empezó a acabar, en mis bolas. Nos abrazamos y dormimos 11 horas seguidas.

SEGUNDO SABADO.
Este sábado Sergio estaba de guardia y Claudio llegó a las 4 de la mañana
bastante alcoholizado. Es bien grande, mide 1,88, con unas piernas muy fuertes,
buena cola y una tripa que mete miedo (despues supe que mide 24 cms al palo).
Me duele la cabeza, me dijo. Le traje dos aspirinas y me cuenta que habia ido a
bailar salsa, con una minita que le dejó los huevos duros y que no se dejó coger.
Estoy tan alzado, dijo que si no fueras mi amigo te la pondría hasta los pelos.
Yo lo miré con cara de degenerado y le dije: querés que te saque la leche?
Tiramos el colchon al piso y se la empecé a mamar. Se la agarraba con las dos
manos. Que flor de pija!!! El muy hijo de puta, sin avisarme empezó a acabar,
como tenía la verga bien adentro, me tuve que tragar la leche. No terminaba
nunca. Se la limpié y le dije: Conforme ? Estas mas liviano, ahora?
No, me dijo. Necesito ponerla. Yo no estaba dispuesto a comerme semejante
pedazo. Pero convencer al grandote era tarea infructuosa. Medio borracho y todo,
se le habia vuelto a poner dura como un garrote. Me saliví el culo, levantó mis
piernas y la puso en sus hombros. Sentí un dolor inenarrable y empezó a
meterla, despacito, muy despacito. Yo hacia fuerza y en tres minutos estuvo
adentro mio. Me dijo: te gustaria dormir con mi pija adentro? Yo estaba recaliente
y le dije: no jodas, cogeme bien, putazo! Me la estuvo metiendo como diez minutos.
Crei que no acabaría mas hasta que vi como se ponia colorado y aprentandome
muy fuerte, con su tronco totalmente metido en mi culo me dejó la leche bien adentro.
La sacó despacio, la secó con la sabana y me hizo acostar boca arriba, se agachó
y crei que me la iba a chupar, pero no. Solo me pasaba su lengua grande y pegajosa
por la cabeza de mi pija. Tal era la calentura mia que a las 20 lenguetadas le dije:
Claudio voy a acabar. Ahi abrió bien la boca y me la succionó tomandose mi leche
caliente. Nos dimos un piquito y nos desparramamos en la cama para dormir.

TERCER SABADO.
Durante la semana el sexo ni se mencionaba. El viernes por la noche Sergio me
dice que podíamos hacer una fiesta el sabado en casa que el iba a invitar a un
primo llamado Francisco que es bailarin del Colón y que iba a traer mas amigas y
amigos. El sabado a la tarde fuimos los tres al supermercado y compramos bebidas
a raudales. Llenamos la heladera y dormimos una siesta reparadora para estar bien
frescos a la noche. A las 11 empezaron a llegar los chicos del Colón, vinieron 5 varones
(todos gays) y cuatro chicas. Es decir eramos 8 varones y cuatro mujeres. Descorchamos
champan y abrimos botellas de cerveza. A la hora estabamos tocando la guitarra y
cantando. Yo fui al dormitorio y me puse una corbata que es una pija larga como de
40 cms. La anudé de modo tal que les pude decir "les presento unos pendejos amigos"
Fue la llave del descontrol. Al minuto nos desnudamos y nos repartimos 6 en el living y
seis en el cuarto. Nos chupamos las pijas, los culos, las conchas. Era un descontrol.
El alcohol no me impedía gozar y ver lo que pasaba. Sergio lo tenia a Claudio en cuatro
patas. Mientras el le chupaba la concha a Soraya, quien se besaba con Mirna. Era todo
muy loco. Yo me llevé al mas lindo de los bailarines llamado Facundo al baño, lo hice
poner sobre el inodoro y me lo cogi practicamente en seco. Quedó desparramado en
el baño, y cuando salgo Fabiana y Gustavo me agarran y me llevan al sillon del living.
Gustavo cargaba una pija de 20 cms. Me obliga a sentarme sobre ella mientras
Fabiana me la chupa, limpiando el semen y los restos de la cogida a Facundo.
Pierdo la sensibilidad en el culo y me desmayo. Me despierto como tres horas
despues. Sergio estaba con su pija adentro mío y me estaba cogiendo despacio.
Me dice: estan todos dormidos. No hagamos ruido. Con los demas se puede
coger. Y con vos solo puedo hacer el amor.

* * *