Para mí, mi papá siempre ha sido mi mejor amigo y mi héroe, ahora, a mis 20 años lo amaba más que a nadie. Mi nombre es Fred y les contaré un poco de mí: mi madre falleció cuando tenía yo 5 años, no alcancé a tener hermanos y mi padre jamás se casó de nuevo. Aunque en varias ocasiones hacía reuninones con diferentes amigos y amigas y de esa forma se ayudaba a no estar triste, nunca lo ví tener una relación formal con ninguna mujer. Solo se dedicaba a su trabajo y a mí.
Desde chico lo admiré, después del colegio me recibía mi niñera que me cuidaba hasta la hora en que él llegaba de trabajar y así pasaba algo de tiempo conmigo. Solíamos salir de fines de semana a una casa de campo que tenemos y que cuenta con piscina, me encantaba nadar con mi papá, me sostenía en sus brazos fortalecidos por el ejercicio constante. De esta forma y gracias a que casi simpre nos bañábamos juntos podía observarlo: alto, pelo castaño claro, ojos color miel, con una musculatura casi perfecta, con la cantidad exacta de vello corporal. Me pasaba largos ratos viéndolo: al hacer ejercicio, al bañarse, al nadar, al rasurarse, al vestirse.
Al tener yo cerca de 12 años, mi cuerpo empezó a sufrir los cambios propios de la adolescencia y mi padre empezó a notarlo, por lo que se acercó conmigo a platicar: fue la primera vez que me habló del sexo, la adolescencia, etc. A mí me pareció natural la plática pero eso me puso muy cachondo y después de eso me masturbé por primera vez. Aunque ya me habían dicho de lo que se trataba nunca lo había intentado en serio, lo hize en el baño de mi casa y empezé desvistiéndome, observando como mi cuerpo había cambiado, me excitaba saber que estaba creciéndome un vello fino en todo mi cuerpo a diferencia del más oscuro que ya empezada a nacer de mis axilas y genitales, me tocaba mis pezones, los apretaba con una mano y con la otra me acariciaba todo hasta detenerme en mi pene, el cual ya contaba con una erección magistral, mi mano subía y bajaba por mi miembro deteniéndose en ocasiones en la cabeza para extender el jugo transparente que ya brotaba. Para mi sorpresa, mi mente solo me mostraba las imágenes de mi padre: su hermosa cara, su atractivo cuerpo desnudo bajo el agua de la ducha. Era la primera vez que tenía un orgasmo y fue genial.
Así pasaron los años, mi padre y yo seguiamos conviviendo cada vez más. Siempre se nos veía juntos, de hecho desde que crecí un poco más compartíamos y platicábamos de más cosas: deportes, nuestras labores, nuestros amigos y amigas. Aunque no comprendía como mi padre: un hombre atractivo de relativa corta edad no podía ligarse a alguien, empezé a notar que lo estaba imitando, solo salía de la escuela para esperarlo en casa y ver qué hacíamos, aunque sí tengo amigos, no acostumbraba salir con ellos y de las chicas ni hablar.
En una ocasión, tenía yo 17 años, al regresar de la escuela me dispuse a poner una película porno que me habían prestado, como era viernes, mi papá no llegaría hasta la noche, así que tendría tiempo de sobra. Me acomodé en la sala, donde tenemos un televisor enorme y puse la cinta: se trataba de una pareja que, después de una escena de sexo bastante fría, decide que están cansados de su vida sexual como pareja monógama y creen que la mejor forma de solucionar es introduciendo a más personas en su intimidad, para no hacer el cuento largo, el resto de las escenas mostraban verdaderas orgías en que se mezclaban hombres con mujeres, mujeres con mujeres y hombres con hombres. Mientras corría la cinta ya me había desvestido, me acariciaba todo mi cuerpo mientras me imaginaba a mí en una de esas orgías, me dejaba llevar por mi cuerpo y mi mente no dejaba de pensar lo bien que se sentiría estar entre aquellos hombres y mujeres que no se preocupaban por nada más que el sexo.
El chiste es que cuando finalizó una de las escenas de la película yo estaba también terminando mi eyaculación sobre mi abdomen y pecho, con un orgasmo que me hacía tener espasmos musculares en mi caliente cuerpo, entonces hize lo de costumbre: tomar un poco de semen con mi dedo y llevármelo a la boca, me fascinaba probarlo, ese sabor agridulce me daba una última descarga de excitación que corría por mi espina dorsal. En eso estaba cuando de repente oí que alguien entraba al departamento, por la sorpresa solo alcanzé a apagar la TV, tomar mis ropas y tomar el pasillo rumbo a mi cuarto. Ya ahí me limpié el resto de semen de mi tronco y me vestí rápidamente, salí y encontré a mi padre que venía por el pasillo con la cinta en la mano, no dijo nada, sin un gesto en la cara me dió la cinta y continuó el paso hacia su cuarto, antes de entrar en este me dijo:
- Alístate por que ya nos vamos.
En ese momento entendí porque había llegado tan pronto, habíamos quedado en salir temprano hacia la casa de campo y disfrutar todo el fin de semana. Me había sorprendido con una película porno y estaba casi seguro que me había visto correr desnudo hacia mi cuarto, yo nunca le encontré material de ese tipo, ni siquiera revistas así que me sentí muy mal y casi no hablamos ya que salimos de casa.
Llegamos todavía temprano a la casa de campo y como estaba haciendo un calor infernal mi padre decidió meterse a nadar, mientras yo me puse pantaloncillos cortos y me quedé dentro escuchando música en mi cuarto, en eso estaba cuando oí que mi padre me llamaba. Salí al balcón que dá a la alberca para ver que deseaba, estaba en el agua:
- ¿No vas a nadar? - preguntó como invitándome.
- No me siento muy bien, quiero recostarme un rato - contesté
- Baja, quiero hablar contigo - dijo, mientras salía del agua
No me quedó de otra mas que bajar. Ya en la terraza de la alberca me acerqué a él, estaba terminando de secarse y se estaba recostando en un camastro, solo vestía su traje de baño, un biquini azul marino muy moderno que yo le había regalado la navidad anterior, el sol poniente daba una luz naranja claro que lo iluminaba de cuerpo entero y hacía lucir su piel con el tono perfecto de bronceado. Me senté en el camastro que estaba a su lado.
- Creo que te pasa algo ¿no? - preguntó tiernamente
- Estoy apenado y tu sabes por que... - contesté rápido, cortante
- No tienes por que, a tu edad yo hacía lo mismo y muy seguido - dijo y añadió - además, creo que ya habíamos hablado de eso hace mucho tiempo...
- Si, pero...-dije e hize una pausa - tu nunca has dejado ver nada de eso en la casa y me dió mucha pena...
Entonces hizo algo que casi me tumba de la sorpresa: se levantó del camastro, se quitó el traje de baño rápida y completamente y me dijo:
- ¿Acaso crees que por eso yo no tengo sexo o qué?- preguntó sin agredir, serio y mostrándome su cuerpo- Mírame, somos iguales y tenemos las mismas necesidades, déjate de tonterías...
Aunque de niño lo había visto muchas veces en la ducha, desde hacía tiempo no lo veía desnudo, debido en gran parte a que yo me había empezado a bañar por mi lado. Así que por un momento perdí el aliento...en un segundo contemplé su figura de nuevo, no había cambiado casi en nada, seguía con ese cuerpo perfecto, su pecho amplio que contrastaba con su abdomen marcadísimo y delgado y sus piernas largas. Lo que más me asombró fue descubrir su zona genital ...no sé por qué de niño nunca me había fijado bien en ella, la enmarcaba un bien poblado vello púbico enroscado, que corría hacia arriba al ombligo y hacia las piernas, su verga era de buen tamaño aún flácida, pude notar que era ligeramente mas grande que la mía, por debajo y atrás se dejaban notar sus testículos que por su tamaño y por el calor ambiental colgaban bien.
Entonces se acercó a mí, se sentó a mi lado y me puso una mano sobre mi rodilla:
- Yo sé que eres jóven, eres el jóven mas maravilloso que conozco y a la única persona que quiero en el mundo... yo... yo... creo que tu eres más parecido a mí de lo que pensaba...
Eso me decía mientras me observaba fíjamente a los ojos y continuó:
- Alcanzé a ver algo de la película que veías, dime ¿te gustó lo que viste?...
No sabía a que se refería, pero al recordar que la película era bisex, solo atiné a decir:
- Si...- yo ya había notado que me atraía igual un hombre que una mujer: me gustaba por igual imaginarme penetrando a un hombre por el culo que a una mujer por su coño, no me importaba pensar que me la mamara una mujer a que lo hiciera un hombre, apetecía por igual probar una buena verga o un sexo femenino.
Continué para decir algo que le quería decir desde siempre:
- Me gustan tanto los hombres como las mujeres, pero definitivamente la única persona a quien deseo es a tí, eres todo para mí, te amo y me gustas como ningún hombre o mujer...
Cerré mis ojos y estuve a punto de salir corriendo pero el me abrazó:
- Definitivamente eres igual a tu padre... - dijo él
Me separó de él solo para posar sus labios junto a los míos en un beso profundo y tierno que yo acepté sin reparos. Así estuvimos mientras nuestras bocas se fundían una con la otra y se abrían para dar paso a una batalla entre nuestras lenguas para alcanzar nuestras gargantas. Me recostó en el camastro y me fue desvistiendo con un poco de prisa, mientras yo le ayudaba, no le fue dificil deshacerse de mi playera y mis pantalones cortos, mientras yo me quitaba el calzado y quedé solamente en boxers, que ya dejaban ver el bulto de mi erección. Entonces, se levantó, me tomó de la mano y me llevó dentro diciendo:
- Mejor vamos adentro porque aquí ya hace demasiado calor...
Le seguí y pude observar su culo, redondo y con una capa fina de pelo, se movía armoniasamente al caminar y sentí unas ganas tremedas de tocarlo pero me contuve. Ya dentro nos recostamos de lado, dándonos el frente, en el tapete de la sala, me volvió a besar tiernamente, yo mientras le acariciaba todo su cuerpo, me excitaba cada vez más la sensación de su piel junto a la mía, su pelo me rozaba en todo momento y corrían por mí ondas eléctricas que me ponían más caliente y aumentaban mi deseo, pude tocar su bella cara, acariciar su suave pelo, tomé en mis brazos aquel pecho que tanto me llamaba la atención de niño, sentir su musculosa espalda y bajar mis manos hacia ese culo que unos momentos antes me llamaba a tocarlo, lo oprimí contra mí, y sentí su erección contra la mía. Mientras él me besuqueaba el cuello y la cara, también me acariciaba por todos lados mientras me decía:
- Te amo... llevo años soñando con este momento... cuantas veces me he masturbado pensando en tí, en tu cuerpo jóven...
Yo para esa edad ya me había desarrollado bastante, aunque ya gran parte de mi cuerpo tenía pelo como el de mi padre, aún se sentía más suave, mis musculatura también la había desarrollado bien gracias al ejercicio constante y al gimnasio que tenemos en casa, mi verga estaba ya bien desarrollada pero no tan grande como la de él, en cambio mis huevos colgaban más pues eran un poco más grandes.
Entonces bajó sobre mi pecho y besó cada tetilla, dedicándole unos mordiscos suaves, lamía, succionaba y volvía a morder alternando mis pezones... sus manos se habían dedicado a quitarme mis boxers y habian empezado a dedicar a masajearme el trasero y abrirse espacio entre los glúteos para acercarse a mi orificio, yo temblaba de placer y no podía resistir mi erección sin ser tocada... siguió bajando besándome mi abdomen y por fin, de un solo golpe hundió su cara en mis genitales tragándose toda mi erección hasta el fondo, yo no pude ni moverme, era una sensación única, que solo me hizo estirarme de placer, me mordía la cabeza suavemente, lamía todo mi líquido de lubricación, lamía mi verga en toda su extensión, dedicándo especial atención al orificio, en el que lengüeteaba sin cesar y yo sentía morirme, luego se la volvía a tragar toda succionando y realizando movimientos de sube y baja, que yo completaba con un ligero vaivén de mis caderas. Al notar que mi placer aumentaba, disminuía el ritmo y volvía al ataque nuevamente...
Se detuvo, temía que yo terminará pronto y para bajarme la calentura le dediqué las mismas atenciones: lo besé por todos lados: su pecho, su cuello, su abdomen perfecto, pero no quise ir a su verga que me llamaba con el líquido claro que ya presentaba, lo volteé boca abajo y continué el besuqueo ahora por toda la espalda, sentí que se estremecía de placer al recorrer mi lengua por su espalda, bajé hasta su redondo culo en el cual deposité unos cuantos besos y mordiscos, pero mi objetivo era separar sus nalgas y besar su agujero, lo logré facilmente, primero solo separó las piernas y se dejó tocar por mis dedos, sus pelos se enredaban en ellos, su sudor lo hacía más sensible y gemía de placer, por fin, deposité mi cara entre sus glúteos y lamí la raja depositando abundante saliva, tuvo que alzar el trasero para facilitar mi tarea, mi lengua rodeaba su ano y este empezó a dilatarse, lamía otro poco y entonces metí primero, un dedo y tenté su esfínter, seguía lamiendo y alcanzé a meter 2 y luego 3 dedos palpando la rugosidad del interior, a lo que él sólo se retorcía de placer pidiéndome más, movía sus caderas hacia adelante y atrás, con mi otra mano alcancé su verga, la cual, ya mostraba una potente erección, bien lubricada no me costó empezar a masturbarla...
- Méteme tu verga, hijo, por favor, ya no puedo, necesito sentirte dentro...
Me arrodillé detrás de él, se quedó en la misma posición mostrándome en toda su magnificencia su agujero y culo, tenía miedo de cómo hacerlo pero el instinto me guió, primero solo la cabeza entró y un grito entrecortado salió de mi padre... Le pregunté si seguía y él afirmó con la cabeza sin poder decir palabra, seguí lentamente, pero luego él empezó con movimietnos cada vez más acelerados de adelante hacia atrás, cuando parecía que yo ya no podía más y estaba a punto de correrme, bajaba el ritmo y volvía a iniciar lento... pero hubo un momento en que ya no pude y sentí correrme...
- Si, hijo... sigue....mmmmm....sigue..... ahhh... así.... méteme tu verga jóven... - decía mi papá mientras su hijo le daba por el culo- gritaba, pujaba, gemía de placer, con una mano mientras se tocaba todo el cuerpo en especial sus pezones- así... toda....mmm....ahhh.... asíiiiiiiiiii
Entonces por primera vez dije algo:
- Ya me vengooooo ...
-Siiii...hijo.... venga.... quiero esa leche.... tuya..... dentro de miiiii...siiii
Me contuve en el último segundo para sentir más mi orgasmo y así dejer salir toda mi leche en el culo de mi padre con las últimas embestidas, me tumbé sobre su espalda exhausto, aún con mi verga dentro, palpitando de placer y sintiendo que mi leche empezaba a escurrir por su culo hacia sus piernas y hacia mis huevos y mis piernas... Me recosté a un lado y él se inclinó hacia mis piernas y huevos lamiendo mi semen y saboreándolo de manera singular, como niño chiquito y gimiendo de placer...
Entonces se puso sobre mí, yo estaba perdido de placer, me besó de nuevo todo, se dedicó de nuevo a mi pito lamiéndolo como si fuera un dulce y manteniéndo la erección que había empezado a bajar, me dejó limpio, sin rastros de semen, continuó hacia mis huevos succionándo cada uno en su boca, me retorcí de placer, lamío entonces la porción entre mis huevos y mi culo y la mordisqueaba, la sensación era máxima, alcé mis piernas en sus hombros y él se levantó un poco para ir acercando su miembro a mi culo, lo ensalivó bien, y le untó algo de semen que caía todavía de su culo y empezó a empujarlo hacia mi agujero... Al principio me dolió, pero poco, a pesar de que no había dedicado mucho esfuerzo en abrir mi culo éste cedió a su verga rápidamente, al meter la cabeza un reflejo del esfínter hizo que él gimiera de placer y dolor, continuó poco a poco y cada vez más lubricado, entonces llevé mis piernas alrededor de él y él se acercó a mi cara para besarme
- Te amo... eres mío, solo mío...ah..mmmmm..... aaaahhhh.... me encantas....
Y así repetía sin cesar, yo solo podía medio gemir, el placer era sorprendente, podía relajarme y sentir todo su miembro dentro pero contracciones ocasionales me daban un poco de dolor mezclado de placer... Así estuvo, dándome verga, no paraba de embestir y cada vez me gustaba más, del placer mi verga había despertado de nuevo y me dediqué a masturbarme mientras él entraba y salía de mi agujero... llegó un momento en que ya no pude más y nuestros movimientos fueron frenéticos y coordinados...
- Si... hijo... así, muévete conmigooooo...así...que me vengoooooo
Y cuando sentí que algo caliente me inundaba por dentro empezé a venirme también gimiendo de placer y soltando mi descarga en nuestros pechos y abdomenes...me dolía un poco el culo, pero el orgasmo que acababa de tener lo compensaba todo... Se quedó un momento todavía dentro de mí, su verga salió practicamente sola y bañada en esperma... nos besamos un largo rato más, primero para limpiarnos y bebernos todo el semen que encontramos en nuestros cuerpos entremezclado y después tiernamente en la boca mientras nos abrazábamos...
Se hacía de noche afuera, por primera vez en mi vida me sentía realizado, había imaginado esto muchas veces pero nunca creí que lo realizaría... dormimos del cansancio por un buen rato, abrazados, juntos, desnudos...después nos levantamos en la madrugada y nos bañamos juntos y pasamos todo el fin de semana cogiendo como locos...
Días después mi padre me reveló que siempre le habían gustado tanto los hombres como las mujeres, pero nunca lo expresó debido a que se enamoró de mi madre... Me dijo que no había tenido ninguna relación sexual desde la muerte de mi madre... yo era su primer hombre y él el mío...
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