Mi padrino
Hola, ¿cómo están? quisiera ya contarles lo que me pasó cuando tenía 16 años, esto no se lo había contado a nadie porque lo que me pasó no es cosa de chiste, pero por fin me animo.
En ese tiempo acababa de salir de la escuela secundaria y estaba de vacaciones, así que mi papá decidió que iríamos a visitar a su compadre a La Noria, un pueblo en la sierra de Sinaloa en el noroeste de México, mi mamá en sol, así que nos dirijimos hacia ese lugar con mis dos hermanas, mi papá y yo. Para ese tiempo a mi padrino lo había dejado mi madrina según él porque lo había agarrado con las manos en la masa con una mujer pero todo había sido muy raro y no se había aclarado muy bien.
Cuando llegamos al pueblo después de 4 años de no haber ido mi padrino, muy contento los saludó a todos pero conmigo en particular fue muy efusivo y no me soltaba, cierto que es mi padrino, pero yo sentí unos apretones diferentes y aparte no me soltó como por un minuto, debo decir que en la secundaria había tenido acercamientos con algunos compañeros pero sólo cachondeos, nada que merezca contarse, lo único que sí sabía era que me gustaban los hombres y mayores que yo.
Ya cuando se hizo de noche, mi padrino repartió los cuartos donde debíamos dormir, a mi papá y a mí nos tocó en el primero a la derecha porque el de la izquierda era el de mi padrino, pero no se fueron a dormir sino que se quedaron a tomar y festejar que habíamos llegado y yo me quedé con ellos pero sólo tomé refresco. Ya cuando eran las 11.00 de la noche dije que ya tenía sueño y me retiré a dormir y siempre me despido de mi papá con un beso e hice lo mismo con mi padrino y cuando me despedí de él me pasó sus manos por la espalda y me dio una nalgada pero no me extrañó.
Cuando me fui a dormir, en vez de meterme a la recámara de la derecha me equivoqué y me metí a la de la izquierda, me acosté sólo con mi truza de algodón, cosa que siempre hago y no crean que tenía mal cuerpo, al contrario, yo tenía lo mío con unas nalgas paraditas y un cuerpo que si no era musculoso era marcadito y una verga de 14 cms. Bueno, me quedé dormido pero no habían pasado ni 30 minutos cuando sentí que mi padre se acostaba y no tomé importancia y seguí dormido, de pronto siento que mi padre se acerca y me abraza acostado, pero yo sentí un cuerpo desnudo y peludo, 'pero mi padre no es peludo' me dije a mí mismo, él es lampiño, entonces me despierto y me doy cuenta que no era mi padre sino mi padrino que me estaba fajando, fue cuando me di cuenta que me había equivocado de cuarto y me metí al de mi padrino.
Él me dijo que no hiciera escándalo, que lo iba a pasar muy bien y que no me iba a arrepentir, yo me quedé callado por respeto a mi padre y aparte porque me encantó lo que me estaba haciendo, mi padrino empezó a acariciarme las nalgas de una manera tan cariñosa que yo ya sentía estar en el cielo, sobre todo porque mi padrino con ese cuerpo tan lleno de pelos, que es lo que a mí me encanta, empezó después a hacerlo más brusco que cuando empezó, lo que hizo fue romperme mi truza violentamente y no crean que dejó tiempo a reclamos porque me tapó la boca mientras me decía obscenidades como estas:
- Por fin este culito será mío, no finjas, te metiste a mi cuarto porque te encanta mi verga, ¿verdad que quieres tu ración de leche en la boca?
Yo solo sentía cómo me aprisionaba con sus manos y piernas, lo que mi padrino no sabía era que todo lo que me estaba haciendo me tenía supercaliente, porque a mí me encantó la manera con la que me estaba obligando, cuando de pronto yo sentí y sin poder quejarme cómo su verga que todavía no veía se estaba abrieno camino de un sólo golpe y sin condón, aparte era mi primera vez y yo sin poder gritar cuando esa descomunal pieza de carne separaba mis nalgas, así estuvo mi padrino como 45 minutos, no les miento, yo ya no sabía qué hacer, pero mi tío con ese cuerpazo que tiene aunque con algo de panza se trepó arriba de mí y me dijo:
- Ahí te va tu chorro de leche, culito mio!
Y ya no supe qué fue, sólo sentí caliente dentro de mi cuerpo y como me vine sin que me tocara y mi padrino me empezaba a dejar en paz, yo sólo atine a levantarme y limpiarme con lo primero que encontré, gracias a Dios que no me desangré aunque yo no me podia ni sentar del dolor que sentia.
Al día siguiente mi padre me preguntó que dónde había dormido, y sólo atiné a decir que me había quedado en otro cuarto yo sólo, pero me dijo que qué me pasaba, que caminaba raro, y no contesté que nada, pero mi padrino me había estado haciendo señas de que me quedara callado, claro que estuvimos en casa de mi padrino una semana, así que ya se imaginarán, pero en otra ocasion les cuento qué pasó con mi padrino cerca del río y cómo mi papá se dio cuenta de dos cosas, porque a mi padrino lo habían dejado y no precisamente por una vieja sino por los muchachitos del pueblo, y aparte se dio cuenta porque no dormía con él.
Hasta la próxima.