¡HOLA! Esta es la historia de mi primera vez y del sexo con mi primo, soy de
Venezuela, de una ciudad llamada Maracay, soy bajo de estatura, delgado y con
cara de bebé, me gustan los hombres guapos, descubrí que soy gay a los 14 años y
me encanta la porno, mientras que mi primo es un poco más alto que yo, delgado
pero con unos músculos marcados. Bueno, he aquí mi historia...
Mi Primo Hetero:
Hace ya dos años que tengo sexo con un primo que ha sido mi único hombre hasta
los momentos, yo ahora tengo 16 y él 19, cuando lo hicimos la primera vez él
tenía 17 y yo 14, desde más chicos hacíamos cositas como tocarnos, masturbarnos
y él como es más grande que yo, me lo mamaba y me decía que me lo cogiera pero
no podíamos, ambos éramos unos niños sin experiencia, bueno más yo que él. Luego
que crecimos esos jueguitos terminaron y él se hizo prácticamente un hombre y yo
adolescente, pero yo seguía deseándolo y buscando una oportunidad para volver a
nuestros juegos de niños, que ya no serían juego, pero él me ignoraba por
completo. Hasta que un día viendo cine erótico los dos, él se empezó a masturbar
y yo también, pero yo lo hacía muy eróticamente para que él me mirara y yo no
dejaba de mirarlo. Como dormimos siempre en el cuarto de mi abuela teníamos que
estar pendientes, pero ella estaba rendida, entonces él se paró de la cama hasta
el armario para desde allí masturbarse mejor y yo me fui detrás de él y me puse
a su espalda. Mi pene "sin querer" lo rozaba por detrás, él se dio cuenta y se
echaba más hacia atrás y yo intuitivamente lo tomé por la cintura y agarré su
pene y empecé a meneárselo, era mi gran oportunidad, él quería repetir los
jueguitos infantiles, pero yo tomé la iniciativa y empecé a mamárselo, nunca lo
había hecho, pero su sabor me encantó, luego me di vuelta y le ofrecí mi culo,
él enseguida agarró un poco de crema de mi abuela que estaba en el armario y me
la untó en el ano y finalmente me penetró, pero no me dolió de lo excitado que
estaba, y me cogió por primera vez.
Así lo hicimos por muchísimo tiempo hasta que él de nuevo comenzó a ignorarme,
vale destacar que él es muy hetero y que sólo me coge por placer y yo lo
aprovecho, nunca ha habido besos ni nada por el estilo porque es sólo sexo;
bueno, tenía que volverlo a conquistar pero tenía miedo de que me rechazara, ya
habían pasado 10 meses desde la última vez que lo hicimos.
Una noche él llegó y se acostó y se puso a ver un video de un viaje que había
hecho y yo me desperté y empecé a moverme para que él se diera cuenta de que
estaba consciente, luego de que el video terminó, puso cine erótico y nuevamente
empezamos a masturbarnos, luego yo me paré y salí del cuarto a ver si venía
detrás de mí pero eso no pasó, después de un rato entré de nuevo y él seguía
allí embelesado por las chicas de la película. Después quien salió fue él y yo
salí más atrás, él se metió en el baño y yo empecé a hacer toda clase de ruidos
para que supiera que estaba afuera, él salió y para disimular entré al baño.
Al ratito salgo y no veo nada, pensé que él había vuelto al cuarto a seguir
viendo sus películas, pero un instinto me hizo entrar en otro cuarto que estaba
sólo y al encender la luz, allí estaba, con la bermuda hasta las rodillas
meneándose el pene, yo intuitivamente se lo agarré y él se dejó sin ningún
pretexto, me arrodillé frente a él y empecé a mamárselo, se lo lamía y
succionaba como un cachorro con hambre, él suspiraba de placer y yo seguía
chupando aquella verga que me traía loco, le lamía la cabecita, el glande, y lo
succionaba hasta la garganta, luego me lo saqué y empecé a lamerle los
testículos y se los succioné primero uno por uno y luego los dos
simultáneamente, después volví a su pene y él me tomó y empezó a cogerme por la
boca, meneándome la cabeza como un vaivén.
Después me llevó hasta una cama que allí había y se acostó y yo seguí con mi
tarea de mamar mientras él empezó a moverse y me la metía hasta el fondo, yo
mamaba, lamía y besaba su verga y lamía los testículos, entonces él empezó a
tocar con sus dedos mi culo, yo solté su pene y empecé a pajeárselo mientras él
acariciaba con sus dedos mi ano, yo empecé a menear mi culo como una puta y él
se puso más agresivo y empezó a darle palmadas a mis nalgas y las abría y
cerraba con rudeza, eso a mí me encantó y así estuvimos un tiempo, yo meneando y
mamando su verga y él tocando mi culo y manoseando mis nalgas, hasta que me
dijo:
- Échate un poquito de aceite en el culito.
Yo inmediatamente salí a la cocina y me unté aceite comestible en el ano y
regresé y continué mamándoselo un rato más y él pasaba con suavidad sus dedos
por mi ano lubricado, se sentía riquísimo y me metía los dedos, hasta que me
tendió en la cama boca abajo y se recostó sobre mí, me abrió las nalgas y me
puso la cabecita de su pene en la entrada de mi ano, yo levanté mi culo y él
empezó a empujármelo con suavidad, me metía poco a poco su verga, ambos
suspirábamos de placer, hasta que me la metió por completo, se quedó quieto un
momento mientras mi culo se amoldaba a su pene y empezó el mete y saca, sentía
cómo su pene caliente entraba y salía de mi cuerpo y sentía sus testículos y su
pelvis velluda chocar con mis nalgas, y el sonido de las embestidas que me daba,
luego empecé a moverme como una perra y él entre suspiros me decía:
- Eso, muévete, asíiiiii, aaah, qué ricoooo!!!!!!!!!
Y yo lo hacía con más fuerza y le decía:
- Aaaah, qué ricooo, cógeme, asíiii!
Luego cambiamos de posición y ambos nos pusimos de ladito, eso me dio más
libertad para moverme mejor, luego estando yo de lado él se apoyó sobre mí y yo
empecé a tocar y manosear su pecho, su abdomen, sus nalgas, y sus piernas
velludas, mientras él seguía cogiéndome como a una puta, me encantaba esa
posición, así yo podía ver y sentir su placer, podía tocar y sentir todo su
cuerpo y al mismo tiempo sentía las penetraciones que me hacía, sentía su verga
dura atravesar mis nalgas e irrumpir por mi ano y llegar al fondo de mis
entrañas.
Luego el ritmo se aceleró y los suspiros se convirtieron en gemidos y sentí cómo
mi culo era disparado por chorros y chorros de leche caliente, se sentía
riquísimo y yo gemía de placer también, mientras él me daba las últimas metidas
con su pene aún erecto, hasta que depositó la última gota de su semen en mi
culo, se levantó y se fue al baño a ducharse.
Allí quedé yo, tendido en la cama caliente, sudoroso y con el culo bañado en
leche, esa fue mi reconquista luego de 10 meses sin nada y así lo hacemos cada
vez que podemos, pero aún así es mi primo, es hetero y sólo me lo hace por sexo,
por eso aún estoy buscando al hombre que me haga el amor.
He aquí mi correo:
sologays@hotmail.com