Mi Primo, NOOO… II


Hace un mes regresé de pasar unas maravillosas vacaciones en casa de mi primo. Es la segunda vez que nos vemos en otro plan, dejando a un lado los lazos familiares… sin olvidarlos, por supuesto, pero lo que más nos mantenía en comunicación eran nuestras aventuras sexuales, ya que la última vez que lo vi fue muy excitante para ambos, ya que nos relacionamos sexualmente y sin ningún temor accedimos a nuestro apetito sexual.

Los primeros días que estuve en su casa no pasó nada, sólo platicábamos de problemas en común con nuestras familias, pero el tema sexual no lo tocamos sino hasta después de una semana, ya que la última vez que nos vimos tuvimos un par de encuentros sexuales que me dejaron con las ganas de regresar a verlo.

Bueno, pues todo comenzó cuando él me despertaba por las madrugadas para irnos a trabajar, ya que yo lo acompañaba para no quedarme en la casa solo, ya que su esposa se iba al trabajo y la casa se quedaba sola. Siempre llegaba semi-desnudo, por lo general sin boxers y con el pene muy parado, yo sentía cuando él entraba a mi cuarto pero me hacía el dormido, y me metía mano para tocarme y en cuanto hiciera cualquier movimiento él me decía "ya es la hora" y se salía corriendo del cuarto para no darme tiempo a que yo le agarrara ese pene que me vuelve loco. Mientras íbamos en el carro rumbo al trabajo platicábamos de la vida de ambos, en realidad quien hablaba más era yo, él sólo me escuchaba y me hacía renegar con facilidad dándome la contra, pero sólo lo hacía por bromear conmigo. Poco a poco me fui haciendo útil para él, ayudándole en su trabajo. Él tiene un empleo en una de las ciudades de San Diego como jardinero de tres escuelas primarias, y sólo puede hacer su trabajo de 7 a 9 de la mañana a más tardar, ya que los niños entran a clases y no se permite interrupción alguna. Bueno pues todo comenzó cuando estábamos en una escuela en el camper donde guarda sus herramientas y bromeábamos… y de la nada él me preguntó:

- Oye primo, ¿cuándo fue la primera vez que te metieron la verga?… 

Yo me reí, esperé ese momento por meses, ya que la última vez sólo tuvimos sexo pero nunca nos cuestionamos nada de nuestra vida y yo tenía la curiosidad acerca de él. Bueno, pues solté la risa y le dije que yo tenía poco de haber decidido tener sexo con un hobre, que empecé ya grande, a los 23 años de edad!!! y le hice la misma pregunta!! Él me dijo que fue a los 13 años con un maestro de la escuela donde estudiaba. Yo no daba crédito a lo que me decía, porque jamás imaginé eso de él, pero me dio mucha curiosidad y seguí preguntando: 

- ¿Y cómo fue que desde niño te metiste con una persona adulta?

Ya que el maestro tendría como unos 40 años!!!... a lo que me respondió: 

- Él siempre invitaba a mis compañeros a ir a nadar a su casa y les daba regalos… y un día me invitó pero no quise, y sin querer un día de Halloween llegué a su casa sin darme cuenta que él vivía ahí, y me dio muchos dulces y me invitó a pasar.
- ¿Y tú sabías que este señor quería tener sexo contigo?
- No exactamente, a esa edad ya se te mueve la hormona y fui por curiosidad.

Y me contó que ya estando dentro de la casa del tipo, sacó un par de revistas pornográficas y le puso un video para que lo viera. Se empezó a excitar hasta que se le paró su pene, que ya estaba de muy buen ver y que el maestro le empezó a sobar y a preguntarle que si sentía rico… mi primo estaba tan excitado que le dijo que sí, y el maestro le sacó su pene del short y se lo empezó a mamar, y después el maestro se quitó la ropa e hizo que se la mamara también. Y sin decir nada, ya estaba ensartándole un enorme pene en su virgen culo!!! le dolió mucho pero le gustó ese dolor que le causaba su maestro.

Yo me prendí mucho, al grado que él notó mi excitación y me preguntó con quién lo había hecho yo. Le comenté que desde chavito notaba que me gustaban más los hombres que las mujeres, pero no fue hasta la universidad que conocí a un tipo con el cual me identifiqué mucho. Todo comenzó cuando fui a ver lo de mi servicio social y el tipo que iba a ser mi jefe directo fue quien dio el visto bueno para que yo me quedara en el trabajo que iba a desempeñar con ellos durante un par de meses. Al principio todo era muy cordial entre ambos, pero yo noté que este tipo se me acercaba más de lo normal y hacía lo imposible porque yo lo acompañara a cualquier lado. Surgió una buena amistad y conforme pasaba el tiempo me llamó la atención su acercamiento hacia mí. Y en una fiesta que hubo del trabajo fuimos juntos y nos quedamos casi al final, yo me tenía que regresar y mi idea era pedir un taxi y que mi jefe-amigo se quedara a disfrutar de la reunión. Cuando me despedí, él se levantó inmediatamente y me dijo que me daba un aventón, yo le dije que no, que ya venía el taxi en camino y no permitió que me fuera en taxi, y se despidió de todos y me llevó a mi casa. Al llegar afuera de mi casa apagó su carro y las luces y se puso a platicar de tonterías, yo ya me quería bajar porque yo estaba calentándome por una situación que a lo mejor yo mal interpretaba, y en eso que me dice: 

- Oye, ¿nunca te han dicho que estás muy bueno?… 

Yo me quedé con la boca abierta y sólo me dejé ir sobre él y le planté un beso que fue el detonador para irnos directamentre a la cama. 

Sostuve una relación con él por 5 años y 11 meses, y él ha sido la única persona con la que he tenido penetración.

Mi primo me dijo:

- ¿Y quieres repetir lo que pasó entre nosotros hace unos meses?… 

No tardé en responder que sí ni un segundo, y me dijo: 

- Bueno, pues esta noche vas a revivir el verdadero arte del SEXO!!!! Esperé con muchas ansias a que llegara de nuevo ese momento…

La hora llegó en que ya estaba dormida su esposa y nos quedamos en la sala viendo la televisión. Cuando menos pensé, ya estaba mi primo con su verga de fuera del boxer y sólo me hizo una seña para que me avalanzara sobre él. Fue tanta mi emoción que no cabía de felicidad al tener en mi boca aquella verga grande y gruesa que me estremecía como loco. Después de un buen rato de habérsela mamado fui a mi recámara y saqué un condón para que me penetrara, acto seguido lo hicimos en todas las posiciones y con una pasión que cuando sentía su vientre en mis nalgas, su sudor destilar por mi espalda y sus manos recorrer todo mi cuerpo, yo pedía más y más que me metiera y sacara ese enorme trozo de carne que me fascina. Él, con toda la experiencia que tiene, me dio a probar de todas formas su cuerpo. 

Cuando terminamos de coger me quedé acostado en el sofá, a un lado de él, reposando de una muy buena cogida. Él se puso a jugar un video juego. Yo me quedé medio dormido, y estaba escuchando a la vez el ruido del video juego, pero en momentos mi corazón latía con fuerza y me relajaba al recordar la intensidad que tenía de haber cogido que en mi inconsciente escuchaba música, señal de que tuve el primer orgasmo en mi vida, ya que no podía ni moverme y sentía un enorme placer que sólo me reflejaba una sonrisa en el rostro pero que no podía quitarme de esa pesadez que sentía por la verga de mi primo que me hizo sentirme al máximo.

Al día siguiente fuimos a ver unas cosas de su trabajo, pero nos regresamos pronto a la casa para arreglarnos ya que iríamos más tarde a una comida con unos tíos. Cuando cerró la puerta de su casa me dijo que me metiera a bañar, que podía hacer lo que yo quisiera. En principio no entendí a lo que él quería llegar, y saqué la ropa que me pondría, cuando apareció desnudo con una toalla en la mano y me dijo: 

- Vente, vamos a bañarnos juntos… 

Yo me quité la ropa y me fui tras él al baño, nos metimos a la regadera y empezamos a tocarnos todo el cuerpo, yo estaba completamente feliz, pero tenía miedo de que llegara su esposa en cualquier momento y le pregunté que si no habría problema, y él me dijo: 

- Ya me aseguré de que no venga, está en el trabajo y no va a ir a la comida con nosotros porque no puede.

Yo me relajé y aproveché ese momento. Fue regresar a lo que pasó la noche anterior… pero ahora le tocó el turno a él, yo recorrí todo su cuerpo y lo preparé para meterle mi verga en su culo, que en lo personal me fascina al igual que su verga. Él gemía de placer cuando mi lengua recorría su culo y mis manos acariciaban su verga dura y gruesa, el agua de la regadera nos brotaba por todo el cuerpo y servía como lubricante cuando le introducía mis dedos en su culo. Él se puso en la posición perfecta para que yo lo penetrara!!!! Mientras me lo cogía, mi lengua recorría su cuello y besaba detrás de sus oídos, cosa que lo ponía chinito de la piel y lo hacía que suspirara cada vez que lo hacía.

Después de un buen rato no aguanté las ganas y me dejé ir de nuevo sobre su verga, él estaba tan excitado que ya no podía evitar que se vendría, yo le pedí que lo hiciera en mi boca y sin más ni menos brotaron chorros de semen por mi boca y cara, yo sentía cómo él descargaba y me calentaba más de sentir su satisfacción y escuchar sus gemidos de placer… después de eso, yo me masturbé frente a él mientras que él me acariciaba los huevos y me daba besos en la boca y me apretaba los pezones de mi pecho.

Terminamos de bañarnos y nos arreglamos para la comida en casa de los tíos…

Después de ese día vinieron los mejores momentos de mi vida, ya que las vacaciones fueron como una luna de miel, fue puro sexo… claro, no todos los días ya que teníamos que guardar energía y cada vez que lo hacíamos era más intenso. Creo que sólo me falta hacer el amor con dos personas a la vez, ya que con él lo hice en todas las partes que te puedas imaginar… jamás pensé hacerlo al aire libre y en un lugar muy frecuentado por deportistas… esa ha sido la mejor aventura sexual que tuve con él, pero esa no la cuento porque es muy privada, sólo con recordarla me basta.

La próxima semana lo veré de nuevo, ya que vendrá a Los Ángeles a ver unas cosas de su trabajo y voy a ir a visitarlo a su hotel, ya que es mucho más seguro que tengamos sexo a que se hospede en mi casa y no podamos hacerlo a gusto por el temor de que nos escuchen. Es mejor mantenernos en secreto y disfrutar cada momento que podamos estar solos. Ya les contare cómo me fue…