Hola, soy un chico que me gusta leer cuentos eróticos y más
si son experiencias reales, la mera
verdad cuando los encuentro y los leo me genera una especie de excitación
muy padre y por eso,
deseo también compartir mis experiencias vividas en el pasado.
En mi niñez todo fue sencillo y alegre, mi primera experiencia
sexual de la cual me puedo medio
acordar, es cuando tenia unos cinco o seis años, recuerdo que
fuimos a visitar a mi madrina de
bautizo y con sus hijos mayores que yo, nos pusimos a jugar en el patio
de la casa, el juego consistía
en que teníamos que escondernos para que nos encuentren, así
que uno de los hijos de mi madrina,
me dijo: - ven, vamos a escondernos, yo fui siguiendo a Francisco y
nos metimos en medio de dos
bardas que nos cubrían, de repente vi que Francisco se saco
su verga y empezó a mostrármela, yo
no sabia que hacer, el no decía nada, Francisco tendría
unos catorce o quince años, era un moreno
flaco, el agarro mi mano e hizo que yo le agarrara su verga, que para
ese entonces ya estaba bien
parada, yo sentí una sensación muy agradable y mi verga
empezó a crecer. Francisco hizo que con
mí mano recorriera primero en forma lenta toda su verga y después
empezó hacer que mi mano en
forma rápida le diera una especie de masaje, yo no entendía
nada, pero sentía que lo que estaba
haciendo, me estaba gustando. Al poco rato me dijo: - Chúpamela!!,
yo no sabia que hacer, así que
él me puso su verga en mi boca y me dijo: lámela!!, yo
solo sentí que su verga no cabia en mi boca,
pero empece a pasarle la lengua y sentí un sabor muy raro, como
que estaba chupando un hule, de
pronto vi que Francisco empezó a jalarse la verga con mucha
fuerza y me dijo: - mira bien!! Y en
eso salió un chorro de algo blanco que me pringó, yo
sorprendido, le pregunte: - que es? Y él me
contesto: - es mi leche. Termino y se metió su verga en su pantalón.
Después me dijo: - prométeme
que no le dirás a nadie nada!!, por qué? Contesté.
Y me dijo, porque si lo dices me van a pegar y
después yo no te voy a prestar la bicicleta ni los patines de
Pablo (su hermano menor). Entonces yo
le dije: - nadie sabrá nada. En eso aparecieron los otros
hijos de mi madrina y los dos salimos
corriendo de nuestro escondite y Francisco me dijo: - quieres jugar
con la bicicleta? Y yo le
conteste: - si!!, pues agárrala y yo fui a buscar la bicicleta
y me puse a jugar con ella, pero mi
mente a cada rato traia la imagen de esa verga y de esa leche y en
todo el juego con la bicicleta,
sentía que mi verga estaba parada, pero no comprendía
el por qué.
Pasó el tiempo y la mera verdad, si ahora me preguntaran que
si yo supiese que iba a ser gay, yo
fuera contestado que no, en mis pasados años de adolescencia
(entre los 14 y 17) yo siempre me
consideré heterosexual, tuve mis novias y fui muy activo con
ellas, sexualmente hablando.
Otro recuerdo que me viene a la memoria, fue cuando me tocó ahora
invertir los papeles, ya
estaba en la secundaria, pero tenia que ir a dejar mi bicicleta en
casa de mi madrina pero ahora
esta madrina era de primera comunión y la otra madrina era de
bautizo. Esta madrina tiene un hijo
que se llama Víctor y tendría unos 12 años y yo
unos 14 años, así que cuando salía de la escuela
pasaba a recoger mi bicicleta a la casa de mi madrina, un día
cuando llegue me encontré a Víctor
y él me dijo: - me das una vuelta en tu bicicleta?, yo pense:
"pinche chamaco, me va hacer que
llegue tarde a la casa" y le dije: - súbete, te voy a dar la
vuelta a la manzana!!, Víctor se subió y
yo le empece a dar la vuelta, pero como Víctor estaba subido
en la parte de delante de mi, sus
nalgas empezaron a rozar mi verga, que empezó a crecer y crecer
y en mi mente empezó a surgir
la idea de hacer una travesura con Víctor. Así que adrede
hice que mi verga se le juntara en sus
nalgas y le veía la cara y veía que él sentía
mi verga rozando, ya que me sonreía. Yo le pregunte:
- qué sientes? Y él me dijo: - siento algo duro. Y yo
le conteste: - quieres verlo? Y el me dijo:
- no se!!, llegamos a una construcción y le sugerí que
entráramos. El entró, pero disimuladamente
veía que mi verga se marcaba muy bien en mi pantalón.
Yo, agarré su mano y le dije: - Tócala!!
Y llevé su mano a mi verga y la tocó, seguidamente, bajé
el cierre de mi pantalón y le saqué mi
verga, que para la edad que tenia en ese momento, era bastante grande,
unos 16 centímetros.
Él se río y me dijo: - la tienes grandota!!, tócala
ahora, le contesté. Y la tocó ya sin mi ayuda.
Y yo le dije: - acaríciala con tu mano cerrada y él empezó
a masturbarme y yo sentía riquisimo.
Mámamela!! le dije y él se agachó y empezó
a mamármela, sólo en sentir su boca como acariciaba
mi miembro, ya estaba listo para disparar mi leche. No tardó
en levantarse y le pregunté:
- te gustó?? A lo que él me contestó: -
no sé!!. Entonces le dije "sigue masturbándome, hasta
que salga la leche. Víctor me dijo: - hasta que salga qué?,
la leche!!, le dije y él me respondió:
- cómo va a salir leche de tu pollo?, - espérate tantito
y verás. No tardé en que le avisé:
- observa bien!! Y en ese momento empecé a disparar chorros
de leche, él asustado y admirado
a la vez, me dijo: - eso es leche!!?? Y yo le dije: sí, pruébala
para que veas, haciendo un gesto
de desagrado, se agachó y me paso la lengua en la punta de mi
verga y en seguida escupió
diciendo: - eso no es leche!! Y qué es? Le dije, y seguidamente
le volví a indicar:
- es coca-cola!!?? Y me reí. Claro que a partir de esa fecha,
Víctor era una obsesión para mí
y prácticamente todos los días hacia travesuras con él
y para sorpresa mía, a él le gustaba
bastante y a mí ni qué decir, me gustaba más.
Esperando que les gusten mis dos recuerdos del pasado, prometo muy pronto
compartir
con ustedes, unos recuerdos más, que sin duda son parte de mi
vida sexual gay.
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