NADADOR PROVOCATIVO
En este relato que a continuación os voy a contar yo no aparezco, pero mi amigo el nadador quiere haceros partícipes de la historia más morbosa que le ha sucedido hasta el momento. Para ello me la ha contado e insiste en que os la envíe.
Como ya sabéis, este chico es muy deportista y eso le hace tener un cuerpo diez (pura fibra, sin vello, marcando todos sus músculos...) pero es que además tiene una cara preciosa (alguna vez le han querido hacer fotos publicitarias). Es un rubio de ojos azules y guapísimo, por el que suspiran montones de chicas... y chicos. Son continuas las miradas furtivas de los miembros del club al que pertenecemos mientras se cambian de ropa. Incluso sus compañeros de entreno bromean con él diciéndole que se podría follar a la tía que quisiera con sólo pedírselo, que notan cómo algunas compañeras de natación hacen esfuerzos para no mirarle porque seguro que tienen orgasmos con sólo hacerlo, etc... Él, lejos de sonrojarse, se coge la polla y hace ver que se empieza a pajear mientras gime haciendo coña. Con esos coqueteos consigue que la polla se le ponga morcillona (es muy larga pero fina; sus huevos son su único punto imperfecto: pequeños, pero de corridas abundantes). Es decir, puede ser y es un exhibicionista. No es que vaya de guapo pero como lo alaban tanto parece no tener prisa en vestirse cuando han acabado el entrenamiento de la noche.
Una noche se fue todo el grupo a las duchas. Bromeaban unos con otros como de costumbre con cosas varias: que si eres lento nadando, que si tienes una polla roja de tanto machacártela... entonces le tocó a mi amigo recibir la crítica de parte de uno al que él había llamado "orejas de Dumbo". Éste, se lo quedó mirando de arriba abajo, buscando un defecto y a continuación dijo:
- Tú...tú... -apenas lograba ver nada mal en él- mucha polla larga pero tienes unos huevitos de crío de seis años.
Se hizo un silencio. Todos se miraron sonriendo porque sabían que iba a haber una respuesta en cualquier momento. En efecto, la hubo. Mi amigo se la empezó a menear y pidió que tres de sus compañeros retuvieran al del insulto porque se quería correr encima de él. Accedieron a ello. Les comentó que primero no se corría pero que al minuto del primer orgasmo le venía otro ya con la corrida. Otro no hubiera sido capaz de pajearse ante sus compañeros pero a él le daba igual. Al rato, y ante la mirada de al menos cinco de sus amigos, le vino el primer orgasmo. Allí en medio, con las piernas arqueadas y abiertas y con la mano dándole al pollón, se contrajo y todo su cuerpo fibrado se tensó haciendo que su anatomía fuera aún más perfecta. Pero de su capullo nada salió. Continuó su paja con el mismo entusiasmo. A los pocos segundos se acercó al grupo de chicos que retenía al bromista, apuntó a éste y salió, tras un golpe de mano, un largo chorro de semen que acabó en el vientre del retenido y también en el costado de uno de los que lo retenían. Éste último soltó a su rehén y fue a por mi amigo, que huyó para no ser atrapado. Pero de repente se vio seguido por todos y acabó en una esquina de las duchas. Entonces, a modo de castigo cariñoso, le empezaron a palmear por todo el cuerpo mientras él seguía con su masturbación. Viendo eso, el chico de las orejas grandes hizo el gesto de intentar cogerle las manos para acercárselas donde tenía la corrida que era tan densa que no se movía lo más mínimo de donde se hallaba. La broma parecía que ya había llegado a su fin. Se metieron bajo un surtidor y mi amigo limpiaba al ensuciado, que decía no querer tocar eso. Los demás observaban y hacían gemiditos burlescos de placer. El chico de las orejas grandes empezaba a sentirse ofendido y optó por irse a secar y vestirse. Acto seguido, otro nadador (el más bromista de todos), uno de los que se burlaban hacía un minuto, se acercó poniéndose frente a mi amigo, rodeándole el cuello con sus brazos, y le dijo en tono jadeante y de broma:
- Ahora córrete en mí, cariño, y luego me limpias, ummhh!
El bromista no se lo esperaba pero de la polla de mi colega (que aún estaba tiesa) salió un chorrazo de espesa y blanca leche que fue a parar al pubis del otro. Mi amigo reía a carcajadas junto con el resto de amigos, incluido el bromista que se miraba el contraste entre lo negro de sus escasos vellos púbicos y lo blanco de aquel semen. Todos le decían que era lo que no hay, que ya no se acercarían a él por si acaso...
Tras esto, se fueron en grupo a secar. Pero mi amigo se quedó bajo un surtidor porque aún estaba con el rabo semitieso. Cuando creyó que ya era de la medida idónea para pasearse por ahí con la picha al aire (pues había ido a la ducha sin toalla), es decir, cuando el capullo se esconde pero el rabo todavía cuelga y puede ser mostrado con orgullo, se dirigió al vestuario. En el camino se cruzó con un chico algo más joven que él (de unos 16 años) que se dirigía al lavabo (junto a las duchas). El chaval iba tapado con una toalla enrollada en la cintura. Notó que le miraba la polla con indiferencia al pasar. Mi amigo pensó para sí mismo:
- 'Hace ver que no le impresiona pero seguro que le ha impresionado un mazo'.
Para asombro de mi colega, parecía que ya no quedaba nadie en los vestuarios, ni en la piscina... de hecho era casi la hora de cerrar. Junto a su bolsa de deporte vio la que debía ser de aquel muchachito. Entonces se le ocurrió que le podría provocar un poco. Se secaba poco a poco y cuando volvió el jovencito se mostró ante él desnudo. Primero se puso la camiseta, luego los calcetines... El chaval se había sentado con la toalla enrollada mientras que con otra pequeña se secaba. Tenía la polla de mi amigo muy cerca y ante su mirada. Se puso una camiseta muy ceñida y los calcetines. Para entonces mi colega ya se había puesto los calzoncillos y se disponía a hacer lo mismo con los pantalones cuando el otro chico se desenrolló la toalla y mostró el pollón más grande que mi amigo dice haber visto nunca. Era un rabazo enorme. El chico se puso de pie y aquello colgaba balanceándose lentamente a causa de su gran grosor. Ese cuerpo estaba totalmente desproporcionado por culpa de aquella polla tan larga y gruesa. Mi amigo se la miraba sin disimulo y al fin le comentó:
- Ya sé por qué te quedas el último en el club... para que no te vean ese pollazo que tienes, ¿no?
A lo que el chico respondió:
- No es por eso. Ya estoy acostumbrado a que me hagan comentarios de mi polla. Según quién los haga, ni me molesta. Para mí es como un halago. Normalmente me controlo, pero con el espectáculo que me has brindado vistiéndote, me he excitado.
- O sea, que te van los tíos!
- Tengo novia... pero dice que aún somos jóvenes para follar y sólo me pajea cuando insisto mucho. Y ya ves cómo voy... me follaría a mi perro!
- Pues yo soy bisexual y traiciono a mi novia al menos una vez a la semana con un amigo que me deja ir a su casa y me hace maravillas en el culo. Te aseguro que tu pollón me entraría enterito.
Ese amigo soy él mismo. Una cosa les llevó a otra y a los dos días tenía a mi nadador recibiendo en su culito aquel magnífico pene (25 cm. de gordísimo rabo). No le entra del todo y cuando la saca en sus folladas a su polla le acompaña parte de la pared del ano de mi nadador. Ya tengo comprado mucho lubricante para cuando vienen. Y unos condones especialmente grandes. Ah! Yo también he sido follado por el muchacho y es lo más! Un chico tan joven y con aspecto inocente y con esa dotación y esas energías para follar!!! Ha crecido sexualmente antes que el resto de aspectos... y ha crecido desproporcionadamente!!! Su pollón es el centro de atención de los tres cuando compartimos cama. Aguanta mucho pese a que es muy joven, teniendo en cuenta que para trempar una polla tan grande se requiere mucha más energía que para una normal (digo yo). Yo les preparo siempre algo para comer porque no quiero que tanta corrida hipoteque su crecimiento.
Un besazo.
juan.santos@guay.com