Hola, tengo 17 años, soy blanco, mido 1.82 mts, tengo ojos verde claro, tengo cuerpo bien formado debido a que me encanta el futbol.

Una Noche de Debilidad

LOS HECHOS:

Todo comenzó un viernes por la noche, yo me disponía a dormir, ya venía de regreso de casa de mi novia como todas las noches. Tengo que decir que nunca me han llamado la atención los hombres sexualmente hablando ya que en muchas ocasiones he estado en las duchas con ellos, o en viajes de la escuela que me toca dormir con algunos de mis compañeros y se pasean desnudos frente a mí y yo frente a ellos y nunca sentí ningún tipo de atracción, y es por esto que me desconcertó lo sucedido aquella noche. De pronto suena mi teléfono, era mi prima, que me preguntaba si no quería salir a pasear en el coche con ella y mi primo de 15 años. Yo acepté gustoso y les pedí que pasaran por mí. Mi primo (que se llama Mario) iría manejando mientras que mi prima (Karla) adelante y yo solo atrás. Paramos para comprar unas cervezas y una botella de tequila, y nos dispusimos a andar dando "la vuelta" como acá le llamamos a pasear en el carro. Mientras, los tres estábamos tomando ya demasiado, tanto que de cualquier cosa nos reíamos, entonces Mario propuso detenernos en algún lugar para no gastar tanta gasolina ya que teníamos casi 3 hrs de pasear y tomar cerveza y tequila, nos paramos en una cancha de fútbol que se encontraba fuera de la ciudad y estaba muy oscuro, sólo se veía la luz de mi cigarrillo, mi prima que estaba muy borracha se dio la vuelta en el asiento y quedó volteando hacia afuera del carro mientras yo me recargué en el respaldo del asiento de atrás con mi cerveza y mi cigarro, mi primo que ya había apagado el motor y las luces me preguntó que cómo me sentía. A lo que le respondí que un poco mareado (tengo que decir cómo es él: tiene piel blanca, ojos café claro pero preciosos porque tiene unas pestañas enormes y cejas bastante tupidas, a mi gusto su carita es perfecta, es como la de un niño, con unos labios carnosos pero bien proporcionados, con una sonrisa blanca y peinado muy fashion, de cuerpo mide 1.78 mts, bien formado, con abdomen marcado, unas nalgas preciosas ya que también juega fútbol y las tiene bastante duras, y unas piernas que se le marcan, casi sin vello en su cuerpo, en fin, angelical), estábamos platicando cuando de repente noté cómo su voz se quebraba un poco como si tuviera frío o estuviera algo nervioso, ya para entonces mi prima estaba totalmente inconsciente, cuando de momento siento que una mano toca mi pito y me hace una caricia muy suave que terminó con un pequeño apretón, yo por mi parte me sentí desconcertado ya que estaba todo oscuro y no sabía qué hacer, lógicamente era de mi primito, como probando mi reacción, yo de momento me desconcerté pero debo admitir que me gustó la sensación nunca sentida antes propiciada por un hombre. Eran las 4 a.m. y llevamos a mi prima que para entonces despertó cuando encendimos el carro, y preguntó si la llevaríamos primero a ella o a mí, a lo que contesté que Mario se iría a dormir conmigo para que no me regañaran. La llevamos y al llegar a mi casa mi primo y yo nos fuimos sosteniendo para no caer debido a lo embriagados que andábamos.

LA HORA DE LA ACCIÓN:

Entramos a mi cuarto, oí el "click" del seguro que lo puso mi primo y me dejé caer en la cama para evitar lo mareado, todo estaba oscuro ya que no prendimos la luz y mis papás estaban dormidos y no se dieron cuenta cuando llegamos, de repente siento de nuevo la caricia sobre mi pene a lo que yo no hice ninguna reacción y escuché la voz de mi primito Mario diciéndome:

- ¿Estás dormido? -mientras no dejaba de sobar mi pito.

Yo no le contesté, ya que estaba la luz apagada y no veía que aún tenía mis ojos abiertos. Sentí cómo bajaba el cierre de mis pantalones y abría los botones mientras bajaba mi pantalón lentamente quedando mi pito al descubierto y totalmente parado, tanto que sentí que me iba a reventar. De repente sus manitas suaves y calientes separaron mis piernas y yo me dejaba hacer como si estuviera dormido. Cuando siento su lengua húmeda tocar mis testículos como si le diera una probada a una bola de nieve de abajo hacia arriba, algo delicioso que me hizo estremecer todo el cuerpo, después se introdujo mi pito a su boca, esa boca tan exageradamente rica con esos labios preciosos que de sólo imaginarlo no lo podía creer, empezó a mamar mi pito mientras con sus manos acariciaba mis testículos, yo estaba a reventar, con su otra mano me acariciaba el pecho, yo escuchaba cómo se bajaba el cierre de su pantalón y sabía que se había quitado su camisa porque sentía sus tetillas calientes que rozaban mis muslos, yo sólo de imaginar su precioso culito tan bien formado, tan durito y tan caliente, me ponía a mil. Después fue subiendo su boca hasta que sentí su aliento en mi cara y su cuerpo caliente pegado al mío, su pene tocando el mío, y no podía más, quería besarlo y sentir esos ricos labios, pero tenía que ser él el que diera el paso, fue bellísimo cuando sentí el leve roce de sus labios con los míos, nos fundimos en un beso que yo contesté de inmediato, tomándolo por las nalgas con mis dos manos y apretándolas, él suspiró y me dijo:

- Sí, primito, así!!!! tómalas, son todas tuyas, haz con ellas lo que tú quieras, no sabes cuánto he esperado este momento, ni sabes las "pajas" que me has inspirado. Sí, chiquito, así, así!!

Yo lo jalé al borde del colchón y lo puse de rodillas con su bello culito frente a mí y su pecho en el colchón, yo me coloqué atrás mientras él me decía:

- Ooh, síiii!!, cógeme, métemela, por favor, no sabes cuánto he esperado este momento, métemela por favor, que ya no aguanto un segundo más!

Sentí que me pasaba un frasco de vaselina y entendí qué quería, se lo unté en su hoyito mientras le metía un dedo para que fuera abriendo camino, él dio un jadeo de placer, lo que me encendió, y le metí otro dedo más, mi pene a todo lo que daba apuntando hacia ese hoyito caliente que me esperaba con afán, puse mis manos en su cadera para saber dónde estaba su culito, ya que la luz estaba apagada, y me le acerqué hasta que mi pene tocó por primera vez su hoyito virgen, fui presionando poco a poco mientras jalaba sus caderas hacia mí, él gemía de placer y yo estaba en las nubes ya que acariciaba su espalda marcada formando un canal por su espina dorsal que me excitaba muchísimo, le introduje todo mi pito hasta que mis huevos tocaron sus nalgas.

- Sí, primito, así, estás riquísimo, qué pito tan duro y caliente, hoy quiero que me des toda tu lechita, hoy soy tu putita para que me des lo que quieras, sólo he sido tuyo desde siempre, muévete, soy tu perrita, dame sin piedad, dame duro que quiero sentirme todo tuyo!!! 

No aguanté más y le contesté: 

- Sí, mi putita, qué bueno que te estuvieras guardando para mí, qué rico culito tienes, y va a ser todo mío, te voy a llenar de mi leche, putita, te voy a inaugurar con una COGIDA que te dolerá al sentarte.

- Sí, así, métela y sácala, dame MÁS !!!

Le propiciaba una COGIDA como nunca antes lo había hecho, yo estaba caliente y sudando mucho, él también, mientras su culo precioso se movía tratando de encontrar el ritmo con que le penetraba mi pito duro y tieso.

Después de casi 40 mins de darle con todo y en varias posiciones le dije:

- Me vengo!!!, me vengo, mi putita!

Él se liberó de mi pito y lo tomó entre sus manos y me dijo:

- Prende la lamparita de tu tocador. 

Yo estiré la mano y alcancé a prenderla antes de subir al cielo y soltar mis chorros de leche caliente y blanca que salió disparada hacia todos lados, yo sólo volteaba hacia el techo del cuarto mientras sentía ese placer ENORME, cuando pude volteé hacia abajo y ahí estaba mi primo con toda mi leche en su pecho bien formadito por el ejercicio y con su carita angelical como la de un niño con esos labios hermosísimos carnuditos y con sus ojos bellos y brillantes viendo hacia arriba buscando los míos. Ahí estaba él con toda su carita bella llena de mi leche blanca y escurriéndole por los labios mientras sacaba su lengua para probar esa leche que tanto había estado esperando, tomó mi pito entre sus manos y lo chupó para que no quedara rastro de leche, sonrió con su bella sonrisa blanca y me dijo:

- Te prometo que será mucho mejor la próxima vez, tú sabes que sólo seré tuyo y siempre que quieras tener mi culito lo tendrás para que me la metas como te de la gana, espero que esto quede entre tú y yo.
- No te preocupes, mi putita, siempre que quieras estará mi verga para llenar tu culito cuando esté caliente y ansioso.

Se salió a limpiar al baño, mientras yo me acosté en mi cama. Entró, apagó la lámpara del escritorio, me dio un beso y me dijo:

- Buenas noches, primito lindo, gracias por haberme hecho tuyo y por ser mi primera vez, ME HA ENCANTADO !!!!!.
- Buenas noches, y gracias por tu delicioso culito.

Él me dio la espalda, pegó sus nalgas fuertemente contra mi pito, tomó mi brazo y lo pasó encima de él para que lo abrazara, nos tapamos y así dormimos hasta en la mañana que amanecimos.

Yo le di los buenos días pensando que todo aquello había sido un sueño, sentía algo de culpa ya que yo no sabía qué iba a pasar después de todo eso, él se levantó muy serio de la cama sin decir ninguna palabra, sentí como que él estaba arrepentido. Se dio la vuelta, se inclinó en la cama, me mordió suavemente el pito por encima de las sábanas, se bajó el boxer y se inclinó para enseñarme su hoyito y sus nalgas preciosas, y me dijo:

- No creas que no sé que son tuyas, sólo tienes que pedirlas. Me voy a bañar.

Me dio un beso muy tierno con sus labios de ensueño y salió del cuarto.

Yo no lo podía creer. Así han pasado dos meses, mi primo aún viene a mi casa y a veces se queda a dormir, lo hacemos cada vez que podemos y cada vez es mejor y más caliente, mi novia no lo sabe, de hecho yo a ella la quiero mucho pero es que este niño parece un ángel caído del cielo, si sólo lo conocieras... han pasado muchas otras cosas más pero eso ya será en otra ocasion que te cuente...





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