Por un juego de Nintendo


Hola, me llamo Francisco, soy de Venezuela, mido 1.62, tengo el cabello castaño claro, ojos grises y tengo 15 años. Estoy seguro que hay muchos lectores de esta página que no pasan los 18, por lo que sé que no soy el único. Bueno, lo que les quiero contar es mi primera experiencia con chicos, fue hace como 5 meses, todo sucedió más o menos así:

Era un día durante las vacaciones de verano (les decimos así a estas vacaciones, pero aquí siempre es verano). Un amigo me llamó por teléfono para que fuera a jugar un rato a Nintendo con él, yo acepté y le dije que iba en cuanto me diera un baño, o sea, como en 20 minutos. La verdad es que él siempre me había atraído, su físico me había provocado muchos pajazos sólo de pensar en él, su nombre es Antonio, tiene 17 años pero aparenta 15, tanto mental como físicamente, mide más o menos mi misma estatura, tiene el cabello negro, es de piel blanca y tiene unos bellos ojos azules. 

Mientras me daba el baño me pasaron muchas fantasías sexuales por la cabeza, pero me puse a pensar en que seguro estaban sus padres allí o sus dos hermanitos o en que simplemente fuera en un 100% heterosexual y no le gustaría la idea de estar con un chico.

Luego que terminé de bañarme me vestí, le dije a mi mamá que iba a casa de Antonio y me fui. Al llegar a la puerta de su casa oí el zumbido de la puerta eléctrica abriéndose y entré. De pronto oigo un grito de Antonio diciéndome que entre por la puerta de la cocina. Entré a la cocina y Antonio me dijo que pasase a su cuarto, subí las escaleras y entré en su cuarto, y me encontré con esa hermosura de chico en camiseta y unos short. En ese momento me dijo:

- ¿Qué más Fran?, me compré un nuevo juego! 
- ¡Qué bien! ¿cuál es?

Al decir eso le miré por cada centímetro, y me respondió:

- Mario Party 4, es finísimo!

Me senté al lado de él en su cama, me dio un control y empezamos a jugar, mientras más me entretenía hablamdo y jugando con él, más me olvidaba de que el chico que siempre había deseado estaba en shorts al lado mío. De pronto le pregunté:

- ¿Y tus padres?
- Mi mamá está en el supermercado con Andrés y mi papá se llevó a Eduardo a su trabajo.

Andrés es su hermano menor, tiene 7 años, y Eduardo es el hermano de enmedio, tiene 12 años y también está buenísimo. Eso para mí significó un paso para poder tener algo con Antonio ese día, y yo ni me imaginaba en ese entonces que las cosas se me iban a mejorar.

Pasado un rato, Antonio me dijo que tenía otro juego que quería pasar, pero el juego era de un jugador, a lo que respondí que no importaba, que podíamos jugarlo, que él pasara una parte y yo pasaba otra, y accedió pero con la condición de que él iba primero, a lo que también accedí. Mientras él jugaba, yo inspeccionaba su cuarto, y de repente me di cuenta de que la puerta estaba cerrada con el seguro, cosa a la que no le di mucha importancia. Luego de inspeccionar el cuarto inspeccioné a Antonio, en verdad que tenía buen cuerpo, un pecho fornido, una cara hermosísima, el cabello algo largo; en pocas palabras, el chico ideal. De pronto me dijo que era mi turno, y tomé el control, y comencé a jugar como de costumbre. De repente sentí que la mano de Antonio se posaba en mi pierna, no le di mucha importancia pensando que simplemente quería apoyarla, pero luego la mano comenzó a escurrirse por mi pierna hasta llegar a mi paquete, en ese momento estaba a millón, él comenzó a sobar mi paquete por afuera del pantalón, justo cuando de repente ya era su turno, y le di el control; él retiró su mano de mi paquete. Apenas comenzó a jugar, yo puse mi mano directamente sobre su paquete, que ya se le notaba una erección, me sorprendí muchísimo al sentir cómo Antonio tenía un pene como de 20 cm, me excité muchísimo, y en ese momento Antonio me dijo:

- Ya me aburrí de este juego...

Y le respondí armándome de valor:

- Sí, ¿verdad? ¿te gustaría jugar a otro tipo de juegos?
- ¿De qué clase?

Y sin responder, le volví a sobar por encima del pantalón su enorme paquete, y él también devolvió su mano al mío, nos levantamos y le quité el short, revelando su verga de 22 cm, y él me quitó mis jeans dejando afuera mi pene de 18 cm, nos comenzamos a pajear mutuamente hasta que él propuso un 69, cosa que me dio un poco de asco, y le pregunté:

- ¿Tú ya has hecho esto?
- No, siempre había tenido miedo de intentarlo con un hombre, pero me he dado cuenta de cómo me miras, y me decidí a intentarlo contigo. Si quieres puedo comenzar chupándotelo yo a ti para que no sientas tanto asco.

Acepté de inmediato. Cuando comenzó su trabajo de chupármelo se notaba que le daba algo de asco, pero continuó de todas formas. Ya en ese momento me estaba retorciendo de placer, y de pronto me decidí y le dije:

- Súbete a la cama.

Él se acomodó en la cama acostado boca arriba, apuntando su cabeza hacia el tapete de la cama, y yo me coloqué en sentido contrario a él y comencé a chupar su pene y él a chupar el mío. Se sentía divino succionar su líquido preseminal, olfatear su vello púbico, sentir al roce de su piel contra la mía, y sobre todo sentir la grandiosa mamada que me estaba dando Antonio. De pronto, en el momento que sentía que ya me iba a venir, Antonio me dijo:

- Quiero ser tuyo, quiero que me penetres. 
- La verdad es que no sé cómo -le respondí algo ingenuamente. 
- Mira, abre la gabeta de la mesa de noche y saca dos condones de la caja.

Cosa que hice con mucha rapidez...

- Ahora ven. 

Y me colocó el condón. Luego se colocó en el borde de la cama y me dijo que le introdujera mi pene por su ano lentamente, y comencé el trabajo de penetración, sentía que no podía, pero al introducir la primera parte de mi verga Antonio pegó un grito que me asustó, y me dijo que fuera despacio, y que disfrutara cada momento. Cuando ya tenía toda mi verga dentro de él, me acerqué hasta su pecho para darle un beso en los labios que duró un buen rato, ha sido el beso más excitante de toda mi vida. Seguí con el trabajo del follín, comencé a introducir y sacar mi verga de sus entrañas muy rápidamente, veía la cara de Antonio llena de placer y sentía cómo cada parte de su cuerpo se estremecía, sentía cómo mi verga estallaba de excitación porque por fin estaba dentro del vientre de mi amado, era un momento de ensueño, me sentía totalmente extasiado, hasta que sentí que me corría y decidí sacar mi verga para correrme en el pecho de Antonio. Mientras me corría, Antonio se corrió al mismo tiempo, por lo que caí rendido al lado de él. Me dio un beso de re-animación para decirme que era su turno.

Mientras él se colocaba el condón, yo me acosté boca arriba en toda la extensión de la cama, y él se acostó encima mío y comenzó a lamer todo mi cuerpo hasta llegar a mi ano, donde comenzó a meter y sacar la legua muy rápidamente, cosa que me volvió como loco. Luego comenzó a empujar con su verga contra mí para lograr penetrarme, yo sentía cómo se me rompía el culo en dos, pero aguanté. Cuando logró introducir todo su pene, me dio un beso como yo lo había echo antes, y en ese momento comenzó un mete-saca tan rápido que creo que tuve un orgasmo sin acabar. Cuando ya estaba casi inundado de placer, sentí que me regresaba una erección, Antonio al ver esto se detuvo un momento para pasar la lengua por mi verga y seguir, entonces fue cuando sacó su verga de mí y echó unos super-chorros de leche encima mío, y al mismo tiempo yo también acabé encima mío. 

Luego, con todo el semen y el sudor en nuestros pechos, nos echamos una revolcada en la cama que estuvo acompañada de besos y risas, nos lamimos hasta que no hubo ni una gota de semen o sudor en nuestros cuerpos.

Antonio y yo ya llevamos 5 meses juntos como novios, tenemos sexo cada vez que podemos, por lo que se podrá ver que les aseguro que seguiré relatando nuestras travesuras. 


Espero les haya gustado, y si tienen alguna opinión, me la pueden hacer llegar a mi e-mal: x176ito0qyn@hotmail.com

Antonio, si lees esto, quiero que sepas que eres la persona que más amo en el mundo.