Nunca lo creí de ti

Apenas ahora me animé a contar mi aventura. No sé si estoy
haciendo bien o mal al compartirla pero quiero que otros
aprendan de ella. Yo no me considero gay, quiero casarme
algún día y tener hijos. Todo pasó hace algunos años. Yo tenía
16 y él 15. Jugábamos en el mismo equipo de fútbol soccer y
llevábamos varios meses preparándonos para un torneo nacional.
Somos de Guadalajara, México. A él, Manolo, lo conocía desde
hace muchos años, íbamos en el mismo club, nuestras familias
se conocen y compartíamos muchas cosas. Siempre nos bañábamos
juntos después de jugar, platicábamos de la escuela, de los amigos
y del fútbol. Todo era normal. Hasta ese día.

Estábamos en Chapala, un pueblo cercano a Guadalajara en donde
estábamos concentrados en una sesión de entrenamientos previos
al torneo. Era el último día de la concentración y al día siguiente
jugaríamos un partido de preparación. En el día tuvimos una comida,
carne asada, en donde convivimos todos. En la noche, quinta ya de la
concentración, nos fuimos a dormir. A mí me había tocado dormir
una noche en el suelo, otra en el sillón, etc etc y ahora me tocaba
cama. Manolo me pidió chance de dormir conmigo pues a él le
tocaba en el piso. Yo no le vi nada de malo, la cama era grande
y cabíamos perfectamente.

En el mismo cuarto dormía otro de nuestros compañeros, así que
nos alistamos para dormir. Al apagar la luz, Manolo tomó mi mano
y me dijo: "mira, se me esta parando". No era raro que él le enseñara
su paquete a medio mundo pues era lo más normal. La verdad yo me
estaba calentando no más de oírlo, así que no solté su mano. Al darse
cuenta que no me quité, me soltó. Yo creí que ahí había acabado todo
pero, oh! sorpresa!, Manolo acomodó todo su cuerpo encima de mi
mano. Tomé su pene y lo empecé a acariciar y al mismo tiempo tomé
su mano y la puse arriba del mío. Nos masturbamos mutuamente, sin
hacer ruido, sin decir nada. Me abrazó y se vino encima de mí. Lo
masturbé dos veces más hasta que quedó rendido y nos empezamos
a acariciar.

Me empecé a imaginar a Manolo las tantas veces que lo había visto
desnudo, así que comencé a tocar todo su cuerpo, sus piernas, sus
huevos, su estomago, su cara, sus labios, y él a mí me hacía lo mismo.
Todo sin hablar y sin hacer el menor movimiento.

Me pidió que lo penetrara, pero había más gente en el cuarto
así que sólo le metí la punta, empezó a gemir de placer y yo seguía
acariciándole todo. Me pidió que se la mamara y ahora me arrepiento
de no haberlo hecho. Pero esa noche fue maravillosa, dormimos
abrazados y nos besamos, nos acariciamos y masturbamos.

Nunca más volvimos a tocar el tema, ahora nos saludamos muy
esporádicamente y la amistad que llevamos se perdió, pero estoy
seguro que así como yo no puedo olvidar lo que hicimos, él tampoco
puede, así que si alguna vez lee esto quiero que sepa que estoy
dispuesto a repetirlo.


Comentarios:

angelus177@yahoo.es

Espero que escriban los que viven en la misma ciudad
que yo y podríamos conocernos, aun pienso casarme pero
me gustaría tener una experiencia de este tipo.