Obsesionado por mi primo

Bueno quisiera compartir con mucho gusto con ustedes
 una de mis vivencias que no puedo contener más en mi pecho, esto es algo real, es un secreto que he mantenido celosamente. Primeramente me presento, me llamo Luis, soy un chico mexicano de 24 años, piel morena clara, ojos café claro, pelo castaño, complexión mediana y por naturaleza tengo buenas piernas y unas buenas nalgas paraditas.

Bueno, todo empieza cuando yo tenía 16 años 
y mi primo tenía 14. Él es muy guapo, sonrisa pícara y coqueta, unos ojos azules como el mar, pelo castaño lacio, tenía un cuerpazo enorme para su edad, unas piernas muy anchas y musculosas, hasta la pantorrilla era gruesa, un trasero grande, una espalda ancha, pecho muy marcado, bueno no encuentro las palabras para describirlo, siempre me había parecido guapísimo pero me empieza a despertar un especial interés cuando él empieza a entrar en la pubertad y su voz le empieza a cambiar. Fue muy despierto sexualmente ya que hablaba mucho de sexo contando chistes, se tocaba mucho su verga delante de la gente y era muy atrevido, llegando a esta etapa de cuando las hormonas hacen más atractivos a los chicos, él llamaba mucho la atención de la gente por su belleza y sensualidad, cada vez más inevitablemente me atraía más y más, todas las noches pensaba en él y me masturbaba teniendo fantasías con él... tuve que soportar mis deseos con él en secreto por un tiempo... Yo cumplí 17 y mi primo 15 y tenía que hacer algo porque no soportaba más mi obsesión por él.

Mi primo es el único hijo que vivía con mis tíos, tenía dos hermanos mayores y casados y no tenía con quién jugar, así pues convivía mucho con un hermano menor de su misma edad, por esa razón un día le compré un equipo de videojuegos a mi hermano menor, se la pasaban pegados al  video juego y una noche en fin de semana él estaba en mi casa y pide permiso a sus padres para quedarse a dormir en mi casa, no podía dejar pasar esta oportunidad y pues estábamos pasando un buen rato comiendo golosinas y jugando en nuestra habitación, todos dormían a esa hora, después  hasta que ya muy entrada la noche les dije que ya era hora de dormir y apagaran eso, pues como sólo tenía una cama amplia en mi cuarto mi hermano dormía en una litera, pues tuvo que dormir conmigo en mi propia cama, yo temblaba de la emoción al vivir ese momento tan esperado de compartir mi cama con mi primo, me quité la ropa quedando en calzones y mi primo que se quedó en sus boxers al ver su cuerpo semidesnudo me puso a mil por hora y mi corazón latía muy rápido y mi respiración se entrecortaba pero trataba de disimular. Mi hermano en pijama ya se había quedado dormido, apagué la luz y nos lanzamos a la cama... yo no sabía cómo reaccionar después de tantas fantasías que tenía y justo con la persona que tenía a mi lado, yo estaba muy caliente y mi verga reventaba, por supuesto que yo en mis fantasías siempre imaginaba ser el pasivo, ser poseído por ese niño grandullón, me moría de ganas de verle la verga de ese nene sexy. Bueno, pasó alrededor de una hora y yo sin dormir, mi primo ya estaba muy dormido, mi hermano también, yo tomo valor y busco tocarlo, me tapo la cara y me llega ese olor a pubertad, lo que me enciende aún más, toco su ombligo y bajo la mano y siento un tremendo paquete duro, yo ya estaba muriendo de deseo y meto mi mano debajo del elástico de sus boxers y los bajo para dejar salir esa enorme verga y me encuentro algo mucho más grande de lo que imaginé, sólo lo sabía por el tacto y quería verla pero no podía por lo oscuridad, me decido y enciendo la luz, al ver esa verga me quedé boquiabierto admirando esa verga gruesa con una cabezota más gruesa cubierta por el prepucio y con poco vello púbico, mi primo se movió y entreabrió los ojos y yo rápidamente apagué la luz, me metí en la cama nuevamente temiendo ser descubierto y no saber que reacción tendría mi primito. Mi primo se movió de lado y yo me hice el dormido, después de unos minutos mi primo vuelve a tomar la misma posición boca arriba, yo imaginaba que mi primo se subiría sus calzones pero al volverlo a tocar para mi sorpresa se los dejó así, aún la tenia durísima la verga, mi sexto sentido me decía que mi primo también fingía dormir porque ya no roncaba, yo seguí con mi juego y seguí masajeando esa rica verga, no pude más y me bajé para mamársela... estaba en medio de sus piernas y le quité completamente sus ropas dejándolo totalmente desnudo, me coloqué a la altura de su cintura y acariciando su pecho y su abdomen empecé a lamer esa verga que olía riquísimo, después la llevé a mi boca y empecé a chupar esa verga como si fuese un caramelo, dándole chupetones y la introducía toda en la boca, cuando repentinamente siento que él me la empuja toda hasta mi garganta y empieza un mete y saca, no podía creer que mi primo me estuviera entregando su verga de esa manera sin decir una palabra, sólo se estaba dejando llevar por sus instintos de un macho en excitación, así estuve mamándole su verga por unos diez minutos, y después me levanto, me pongo lubricante en mi culito y me coloco de espaldas, al lado de él, ofreciéndole mis nalgas, él se levanta para bajarse el boxer y metiendo dos dedos en mi culo como calculando dónde quedaba el hueco para acomodar la cabeza de su verga, despues la acomoda restregándola contra mi culito, yo ardiendo en deseo de ser poseído por ese muchachote le pongo mi mano atrás empujando su cuerpo contra el mío, sin más ni más él me da una embestida, abrazándome fuertemente, yo sentía que su verga se abría paso dentro de mi culo, los dos estábamos en silencio, sólo entregándonos nuestros cuerpos, gracias al lubricante él me penetró fácilmente, me estaba dando la cogida de mi vida como jamás la había tenido, su verga entraba y salía de mi culito, dándome palmetazos en mi nalga y yo acariciando su pierna enorme, le ofrecí mis labios y me dio un beso que me confirmó su estado de excitación y de completo orgasmo, yo movía mi cintura y nalgas en forma circular para sentir mejor su verga dentro de mí, de pronto él me mordió en mi cuello y sentí su leche que salía y escurría de mi culito penetrado por esa enorme verga cabezona y seguía metiéndola y sacándola  hasta que quedó abrazado a mí respirando agitado y sudado... nos separamos y nos dispusimos a dormirnos.

A la mañana siguiente era sábado, me sentía apenado y no podía mirarle a la cara a mi primo pero los dos nos hicimos los locos y no hablamos sobre el asunto, pero el trato fue diferente, él era más amable conmigo, me trataba más especial, como se trata a una chica, aclaro que no soy nada afeminado pero él conocía esa faceta mía que nadie más conocía, hasta que él me preguntó que si me gustaba la verga y yo le dije que sólo la de él, entonces me dijo que guardáramos el secreto y que se quedaría los fines de semana a dormir en mi casa con el pretexto de que se quedaría a jugar con mi hermano, pero en realidad sólo sería para cogerme y yo se la mamaría, él sería mi macho y yo su hembra, porque él era heterosexual pero los chicos calientes a esa edad con tal de cogerse a alguien pues son presas fáciles... las demás experiencias son otras historias que ya les contaré después...

            
                                                           L.M.