Lo que el padre de mi amigo me hizo sentir


Cómo olvidar aquel verano cuando conocí a Ricardo el padre de mi amigo.
Yo estaba muy triste pues mi polola me había dejado y como Alex me vio muy
afligido me invitó a pasar unos días en viña, su padre trabajaba allí y
tenía un departamento que sólo él ocupaba así que mi amigo no dudó en
informarle que iríamos a pasar unos días junto a él. Cuando llegamos él aún
estaba trabajando así que nos instalamos en uno de los cuartos y bajamos a
la playa, Álex lo único que quería era que me olvidara de lo ocurrido, que
conociera alguna chica, que lo pasara fenomenal, pero yo aun tenía muy vivos
los recuerdos de esa relación y a mis 22 años me sentía muy desengañado y
con muchos rollos en la cabeza, pasamos la tarde tendidos al sol viendo a
aquellas chicas en bikini y hablando de nuestros estudios y esas cosas,
regresamos al departamento como a las ocho y allí estaba Ricardo
esperándonos, era un hombre muy atractivo, tendría unos 45 años, pelo corto y
con algo de canas estaba, en mangas de camisa y con la corbata a medio anudar
lo que permitía que se vieran unos pelos que salían por el cuello de su
camisa, de buen porte y con una sonrisa nos invito a pasar, me dio la
bienvenida y dijo que se daría una ducha mientras pedíamos una pizza que el
pagaba y nos dejo en la sala mientras se perdía por el pasillo, lo vi de
espaldas y note como el pantalón le calzaba a la perfección de seguro hacia
deporte o iba al gimnasio pues se mantenía en muy buena forma. Alex pidió la
pizza y mientras charlábamos sonó el timbre, el pedido había llegado
mientras Alex recibía la pizza me dijo que fuera a pedirle el dinero a su
padre, así lo hice y fui a su cuarto la puerta estaba entreabierta y se
escuchaba el ruido del agua caer en la ducha, pedí permiso y como no
respondían entre: _Disculpe pero Alex me envió a pedir el dinero de la
pizza- dije. Su voz varonil se escucho desde el baño: _ Por favor puedes
sacarlo del bolsillo de mi pantalón que esta sobre la cama. Me dijo.
Entonces me percate de que su ropa estaba allí, su pantalón, la camisa , la
corbata , me acerque y algo en mi se inquieto cuando vi también su bóxer
cerca del pantalón, de pronto imagine al hombre en la ducha, con ese cuerpo
tan perfecto,¿ como seria ver a un hombre adulto, desnudo? Esa idea me
calentó al instante y vacile, quizás si me acercaba al baño podría verlo,
pero la deseche al instante y procedí a sacar el dinero de su pantalón,
estaba en eso cuando su voz detrás de mi me sobresalto_ te alcanza? Me dijo.
Yo me di vuelta y lo vi frente a mi traía una toalla blanca envolviendo su
cintura, su pecho estaba cubierto de bello y así húmedo se pegaban a su
cuerpo dibujando sus magnificas formas, mas abajo sus piernas firmes y
peludas creo que temblé por un segundo antas de contestar._Si...si alcanza,
permiso .No se si el noto mi perturbación pero me dijo que lo esperáramos
para comer , yo salí del cuarto con las mejillas coloradas no se si por la
vergüenza o por lo caliente que me puso la escena.

Después el aprecio con una camisa blanca y Jeans y comimos los
tres, conversando y riendo a ratos en eso estábamos cuando sonó el celular
de Alex, era su madre desde santiago quien le informaba que debía regresar
pues lo habían llamado de la universidad por unos trabajos pendientes y que
le daban plazo unos días mas para poder entregarlos y recuperar una s notas
que le daba por perdidas, no lo pensó dos veces y decidió volver esa misma
noche yo decidí regresar con el pero Alex insistió en que me quedara, que
disfrutara unos días allí y su padre también accedió. Para que vas a volver
quédate aquí, mi hijo me contó por lo que estas pasando y se que te harán
muy bien unos días lejos de santiago. Ante tan amable invitación decidí
quedarme, así que fuimos a dejar a Alex al terminal y ya de regreso en el
auto junto a Ricardo el comenzó a hablar:

_ Me imagino como debes estar Andrés pero todo pasa por algo ya veraz que
todo va estar bien.
_ Gracias Ricardo, primero Alex y ahora tu han sido un gran apoyo para mi.

Al llegar al departamento seguimos charlando y Ricardo trajo unas copas y
sirvió vino, era un hombre muy culto y de un trato que me hacía sentir muy a
gusto por algún momento pensé en que no quería que esa noche acabara nunca.
Pero las horas corrían, cerca de las dos de la madrugada se paro y dijo que
iba al baño, yo quede solo en la sala, sonaba música suave que Ricardo había
colocado minutos antes, de pronto me bajo la melancolía, el vino, la música
todo sirvió para que mi tristeza saliera a flor de piel unas lagrimas
comenzaron a rodar por mis mejillas y así me encontró Ricardo cuando
regreso-Que tienes? Me dijo muy tiernamente y se sentó a mi lado _ nada,
conteste, pero el tomo mi cara con una de sus enormes manos y me hizo
mirarlo a los ojos-Esas lagrimas dicen lo contrario, que ganas de encontrar
la forma de consolarte, te vez tan indefenso, pero eres...y se quedo en
silencio. Yo temblaba con el frente a mi , ese hombre me producía una
extraña sensación-Que ibas a decir- me atreví a preguntar

_Nada, pero aun seguía tomando mi cara
_ dilo. Por favor
_Eres tan hermoso- me dijo y acerco su cara a la mía, entonces me beso.

No puedo explicar la cantidad de sensaciones que ese hombre me hizo sentir,
sus labios gruesos apretando los míos, su lengua entrando en mi boca, su
cercanía, su olor a hombre y yo respondí a ese beso. No se si fue el vino o
la noche o él, que importa solo se que disfrutaba de algo nuevo y excitante.
Al notar que yo respondía a su beso me abrazo con fuerza y yo a él,
sentí la fuerza de su abrazo su musculatura envolviéndome, la cercanía de
sus piernas a las mías, me tiro en la alfombra y percibí todo su poder, ,mas
aun sentí como su miembro crecía apretándose junto al mío, yo solo me dejaba
llevar.

Sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo me quito la camisa, los
pantalones, quede solo en ropa interior y el seguía besándome, respirando
agitadamente cada vez mas, me recorrió con sus manos, apretó mis nalgas,
beso mi pecho, yo no podía mas estaba totalmente excitado, entonces se
apartó de mí y casi rompimos su camisa intentando sacarla entre los dos,
luego sus pantalones cedieron a nuestros esfuerzos por despojarnos de todo
lo que nos apartaba de nuestras calidas carnes, me extasié al tocar su pecho
velludo, sus piernas igualmente peludas y firmes y mis manos volaron dentro
de su bóxer para sentir por fin su pene duro y caliente lo apreté como un
niño que no quiere soltar un juguete recién descubierto, él se quitó la
prenda interior y allí frente a mi tenia su miembro en toda su magnitud,
largo, grueso, duro como un fierro ardiente muy jugoso. Y como si fuera un
experto me acerqué a esa deliciosa verga y comencé a besarla a degustarla
con mi lengua hasta metérmela toda en la boca. Sus delirios me llegaban a
los oídos como una dulce melodía que me hacia sentir mas y mas placer aun,
sus manos recorrían mi espalda, empujaban mi cabeza hacia su miembro y yo
disfrutaba mas y mas a ratos los pelos de sus bolas golpeaban mi cara, todo
eso me tenia embriagado, el sabor de un gran pene de hombre y esas manos que
descubrían mi cuerpo. _te gusta esto? Me pregunto. Y yo aun con su pene en
mi boca le decía que si: entonces esto te gustara mas, me dijo y me separó
de él, terminó de quitarme mi ropa interior y me volteó dejando mi culo a
su entera disposición, comenzó a besar mi espalda bajando lentamente con su
lengua hasta mis nalgas, las mordisqueó y sentí su aliento entre mis piernas
y luego su lengua entrando por mi agujero...que placer!! Llegué a retorcerme
por la intensidad de aquel beso en mi culo y grité agradecido eso por lo
visto lo calentó mas aun y se paro dirigiendo su miembro directamente a mi
raja , allí sentí primero esa punta gruesa, caliente y húmeda abriéndose
paso entre mis piernas. No intente evitarlo a pesar del dolor que comenzaba
a sentir y él que se acrecentaba mientras hundía más y más su pico en mi
interior, unas lagrimas salieron de mis ojos pero me abrazó con fuerza y
besó mi cuello y mis orejas, yo me volteé para sentir ese beso en mi boca y
así lo hizo, entonces con todo el aparato de ese hombre en mi culo lo sentí
moverse cada vez mas y mas y el dolor se fue transformando en placer y en
deseo quería que el me hiciera suyo, quería a ese hombre disfrutando de todo
el placer que mi cuerpo podía darle y comencé a moverme a su ritmo, su pene
se hinchaba mas y mas, sus bolas golpeaban mis nalgas, sus piernas abrazaban
las mías me tenia atrapado como una fiera a su presa, pero yo no quería
escapar de allí y seguía el compás de sus movimientos cada vez mas rápidos y
sus gemidos de placer que se confundían con los míos y la fuerza de sus
embestidas hasta que ya no pude más y le dije que acabaría_ Hazlo ya!! Me
dijo y comencé a botar chorros de esperma en la mano con que el sostenía mi
erecto miembro y el al instante se sacudió como si hubiera recibido un shock
eléctrico y descargo su semen caliente dentro de mí, las sacudidas eran
intensas y ambos gritamos de placer, nuestros corazones parecían latir a un
mismo ritmo que fue bajando el ritmo lentamente hasta dejarnos allí
tendidos, abrazados en la alfombra, extasiados y felices después de haber
vivido tan intensa experiencia.

Entonces el me besó y me dijo suavemente al oído:
Yo haré que olvides cualquier dolor que haya dañado este corazoncito.
Mientras su firme mano se posaba a la altura de aquel órgano. Yo solo sabía
que aquella noche el mundo estaba olvidado, sólo importábamos él y yo, y los
momentos de placer que recién empezábamos a descubrir.

 

 

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