Tenía como 19 años y cursaba
la secundaria, todos los dias asistía a clases y me
hice amigo de Máximo, estudiábamos
por la tarde en la habitación de mi casa,
un dia que mi madre salió de compras,
nos quedamos solos y le pregunté a Máximo
el por qué de su nombre, él
me respondió que si de verdad quería saber la procedencia
de su nombre me explicaría, sin mediar palabras se bajó el
pantalón
y su biquini estrecho y pude ver salir aquél
enorme y grueso falo, que aun
destemplado (flácido) era de enorme
tamaño y grosor, y aunque mi pene era
grande, nada comparado a Máximo,
me quedé tieso de ver aquel monstruoso
mástil, el cual empezó a crecer
a medida que se masturbaba, cuando estuvo a su
máximo tamaño, me agarró
de las manos y me dije que se la mamara, yo nunca
habia tocado un arma de ese tamaño
y con mis manos temblorosas la agarré,
con mis dos manos y todavia quedaba parte
de su miembro sin cubrir, lo que me
excitó y empecé a chupar la
enorme cabeza de su árbol y me intruduje hasta la
mitad, sentí que su punta chocaba
con mi garganta, Máximo empujaba más y más
hasta que logró penetrarme los tres
cuartas partes de su verga dura y empezó
a sacarla y meterla, hasta correrse, toda
su leche sobre mi boca, eran chorros de
semen los que me tragué, pero la
verga de Máximo seguía erecta y dura como el
acero, me bajó mis pantaloncillos
y mi clip, mi verga estaba dura y la empezó a
mamar mientras con su dedo mojado en saliva
lo pasaba suavemente por el anillo
de mi culo, sentí resquemor, pero
empecé a disfrutar mientras me mamaba mi falo,
introducía sus dedos en mi hasta
ahora virgen ano, Máximo dejó de mamar, me dio
la vuelta y me puso a cuatro patas, tenía
miedo que me penetrara semejante verga
en mi pequeño ano, pensé,
pero me dejé llevar por el placer y sentí su cabezota
restregarse en la entrada de mi culo, Máximo
empujó su enorme flor de carne y
empezó a abrir mi anillito anal,
sentí dolor al entrar su brutal cabeza fálica pero
lo logró, me la tragué,
el resto entró por añadidura, no aguanté todo su miembro
pero hice que terminara dentro de mi ano
otro chorro de semen, Máximo jadeante
todavía, me pidió que lo penetrara,
se acostó y levantó sus piernas bien abiertas
mostrandome su culo redondo y bien peludo,
no la pensé más y dirijí mi mastil hacia
su culo y lo penetré todo, no me
costó mucho, pues Máximo ya habia sido penetrado
varias veces, y permitía fácilmente
su introducción, terminé dentro tanto semen
que cuando saqué mi verga el semen
enpezó a fluir por las astrillas de su ano,
ahora sé lo que es penetrar
y que lo empontren me gusta mucho.
¿les aconsejo una robadita?????
el primerizo.