Primer
semestre
Omar era dos año mas chico que yo, pero eso no importaba porque era un niño precioso por quien estaba yo alucinado. Cuando entre a prepa, me di cuenta de que en esa escuela (una privada) existía una posibilidad muy grande de encontrar a alguien guapo, bueno, e inteligente pero sobre todo, que no fuera obvio.
Cuando yo ya llevaba dos años de estar en
la escuela, entro una nueva generación de chavos y chavas inexpertos,
así como nosotros habíamos sido unos años atrás. En el receso, a mitad del día,
estaba yo con mi grupo de amigos, platicando de las vacaciones y otras cosas.
En eso vi que se acerco un chavo que jamás había visto, y de eso estaba seguro
porque sabia quienes eran todos y cada uno de los guapos y/o buenos de la
escuela. Como les contaba, un chavo se acercó, pero no era uno cualquiera,
primero que nada estaba guapísimo. De aproximadamente
Estábamos platicando, como dije, cuando este chavo se acerco a nuestra bolita, se acerco a una amiga mía que estaba parada junto a mí y le dijo: Hola! Tenía una voz profunda y varonil por lo que no pude evitar voltear. Mi amiga volteo y lo abrazo preguntándole:
- hola, como te fue?
- Bien. Mis maestros son bien aburridos, pero los de mi salón se ven buena onda
- Que bueno
En eso ella volteo de nuevo hacia nosotros y nos dijo:
- Les voy a presentar a Omar, es el hermano de Alejandra (otra amiga quien no iba en la escuela) y acaba de entrar a primer semestre
- Hola
Dijo Omar, lo que todos contestamos con un hola.
Yo me acerque de inmediato a él pues era el que estaba más próximo y me presente
- Hola, soy Federico y estoy en el salón 6, para lo que necesites
- Gracias
- Oye, Yo no sabia que Alejandra tuviera un hermano
- Que raro, porque hace unas semana cuando fueron a dejar a mi hermana, tu te bajaste al baño a mi casa y estabas tan borracho que te tuve que ayudar a entrar y salir
- Que pena! En serio? Cuando fue eso?
- El sábado cuando mis papas no estaban y se fue mi hermana con ustedes, hace tres semanas de hecho
- Ya me acorde de ese día, pero la verdad de ti no me acuerdo
- No me sorprende
En eso un amigo interrumpió nuestra pequeña plática diciendo que era cierto, con lo que yo me sentí terriblemente apenado. Era cierto que ese día andaba tan borracho que no me acordaba de muchas cosas, y era probable que no me acordara de Omar, además de que yo no era tan amigo de Alejandra y no iba mucho a su casa. De cualquier modo, Omar se presento con todos y nosotros con él pues era hermano de una chava del grupo de amigos y por lo tanto era casi parte de nuestro grupo.
Ese viernes volvimos a salir por la noche para celebrar que habíamos entrado a un nuevo semestre. Nosotros tenemos una técnica que consiste en que cada semana uno no bebe para que pueda manejar y resulto que esa semana me toco a mi. Por la noche nos hablo Alejandra y nos pidió que la pasáramos a recoger, cosa que hicimos.
Al llegar a su casa yo me baje y toque el timbre y quien me abrió la puerta fue nadie menos que Omar. Yo por supuesto lo saludé de lo mas natural y traté de disimular mi gusto por verlo, ya que además estaba vestido como si se fuera a dormir, con unos shorts ligeramente cortos y una playera ajustada
- Hola Omar!
- Hola Fede!, vienen por Ale?
- Si. Le hablas porfa
- Si, pásale en lo que baja
- Gracias
Diciendo esto, Omar se metió a la casa y Yo detrás de él, me dejó en la sala y subió las escaleras. Luego de un par de minutos bajó y se sentó en el sillón opuesto a donde Yo estaba. Me dijo que Alejandra no tardaría en bajar y que si Yo quería algo de tomar. Me negué, pues no quería que Omar se levantara de su asiento, pues verán, como les dije traía puesto un short muy corto y para rematar no traía ropa interior. De esto me di cuenta cuando se sentó pues se había quedado con las piernas abiertas. En eso estábamos cuando le dije que porque no nos acompañaba, que al fin y al cabo no era muy tarde y ya era mayor de edad. Me dijo que no tenía dinero pero le dije que no se preocupara, que esa noche lo invitaba Yo, así que subió de inmediato a cambiarse. A los 5 minutos bajó con unos pantalones ajustados de lo más sexy y una playera sin mangas que dejaban ver sus muy bien marcados brazos. Luego bajó Alejandra y nos fuimos.
Esa noche fuimos a una disco donde estuvimos bailando hasta que cerraron, alrededor de las 5 de la mañana. Como se imaginaran, todos estaban ebrios menos Yo. El que menos borracho estaba era Omar, pues creo que la había dado un poco de pena por no traer dinero. Incluso, cuando pague su cuenta, insistió en que fuera un préstamo a lo que le respondí diciéndole que estábamos a mano por lo de la noche en que me llevo al baño. Él me contestó que eso yo ya se lo había pagado esa misma noche. Esta respuesta me intrigo muchísimo, pero lo deje pasar.
Cuando fui a dejar a todos a su casa, los últimos en la ruta eran Omar y Alejandra. Todo el camino había ido platicando con Omar de la escuela, de música y de otras cosas y me di cuenta de que en realidad era un chavo súper sensible e inteligente, además de ser una cara bonita. Luego de que llegamos a su casa, nos despedimos y le ayudé a bajar a Alejandra del coche quien por cierto estaba muy tomada. Yo estaba seguro de que él solo podía con ella, pues sus músculos no estaban en vano, pero me insistió en que lo ayudara a llevarla a su recamara. Me baje y la tome de un hombro mientras Omar la sujetaba del otro. Entramos a la casa sin hacer mucho ruido, subimos a la habitación y la acostamos en su cama. Omar le quitó los zapatos y la cubrió con las cobijas. Se veía tan tierno y sexy a la vez, inclinado sobre la cama atendiendo a su hermana y dejándome ver sus bien formados glúteos.
Salimos de cuarto de su hermana y me dijo:
- Tengo hambre, tu no?
- Un poco
- Ven vamos a cenar
- Pero que?
- A ver que hay en el refrigerador, pero no hagas ruido porque si no se despiertan mis padres
- Se molestan?
- Solo si los despertamos, pero no porque hayamos llegado a esta hora
- OK, vamos,
Bajamos las escaleras sin hacer ruido y nos dirigimos a la cocina. Omar iba delante de mí y llego primero al refrigerador. Sin encender la luz de la cocina, abrió la puerta del refri y se agacho. Yo no conocía la casa y apenas veía, así que cuando me di cuenta choque con Omar quien estaba agachado. Mi verga que se había puesto un poco dura momentos atrás mientras Omar cobijaba a su hermana, chocó con su trasero. Fue de lo más delicioso, pero me tuve que apartar
- Perdón, es que no veo por donde voy
- No importa. Que se te antoja comer? Hay pastel, hay helado y hay algunas cosas que quedaron de la comida.
- Lo que sea está bien
- Pastel entonces.
- Pero poquito, porque hace dos días que no voy al gimnasio
- No se nota, se te sigue viendo esa playera igual de bien que la ultima vez
- Gracias
Parecía que Omar no se había dado cuenta de lo que me había dicho hasta que le contesté, porque se quedó mirando los ojos bien abiertos y luego bajo la mirada hacia el pastel, luego lo dejo sobre la barra de la cocina y me dijo en un tono despreocupado mientras se subía él a la barra al tiempo que Yo observaba su figura iluminada únicamente por la luz del refrigerador:
- De verdad no te acuerdas de nada de esa noche?
- No, nada. Por que?
- Porque ese día me prometiste que hoy me ibas a invitar a la disco
- En serio? Y por que prometí eso?
- Porque hoy es mi cumpleaños. De que creías que era el pastel?
- En serio? Perdón pero no me acuerdo de nada. Por cierto, muchas felicidades.
En ese momento, sentí la necesidad de acercarme a él y ahora tenia un pretexto. Le di la mano y luego un abrazo que pareció durar siglos, pues él no parecía aflojar sus brazos ni yo quería aflojar los míos. Para poder darle el abrazo, yo me había colocado entre sus piernas, pues él estaba aun sentado sobre la barra. En ese momento, sus piernas se cerraron alrededor de mis caderas y sus brazos me rodearon completamente en cuello. Yo levante mi cara que había tenido recargada en su hombro y lo mire a los ojos, esos ojos miel que ahora miraban directamente a los míos y entonces todo me vino a la memoria.
La noche en que me ayudo a entrar a su casa, Omar me acompaño hasta el baño donde me dejo a la puerta. Yo apenas podía caminar, así es que me volvió a ayudar a entrar, esta vez al baño. Una vez dentro, me saco la verga de los pantalones y me la sostuvo mientras orinaba. En eso, le dije que qué suaves manos tenía, que eran casi de niño, a lo que contesto que aun lo eran por otras tres semanas cuando cumpliría 18 años. ( Es necesario aclarar que Omar no se veía de 17, sino de 19 o 20 por su estatura, musculatura y cara) Yo le dije que en agradecimiento, lo invitaría a salir ese día, luego le di un beso que me respondió y salimos luego del baño.
Todo eso me vino a la mente de solo verlo directamente a los ojos y de sentir su cuerpo pegado al mío. Luego nos dimos un beso. Él entendió lo que había pasado y me dijo:
- Por fin te acordaste?
- Por fin lo recordé. Pero, que no eres hetero?
- No me digas que sigues creyendo que lo soy?
- Ya no.
Eso fue justo lo que necesitaba. Tomé a Omar por la cintura, lo cargue y lo llevé hasta el sillón de la sala mientras nos besábamos. Lo acosté y sobre él me acosté Yo. Mis manos pasaban y repasaban todo cuanto podían de su delicioso cuerpo, que ahora podía disfrutar y mi boca buscaba la suya a cada momento cuando no estaba besandole el cuello. Nos estuvimos besando por unos cuantos minutos, que yo no queria que se terminaran, pero Omar se levanto del sillon y se paro justo delante de mi. Para ese momento, tanto Omar como yo estabamos super encendidos y nuestros paquetes no nos dejaban mentir.
Él se quito la camisa y se sento sobre mis piernas y nos seguimos besando al timepo que me desabotonaba la camisa. Entonces me dijo:
- Levantate, quiero ver mi regalo
En eso me hizo levantarme del sillon y comenzo a abrir mis
pantalones, mismos que puso hasta mis rodillas mientras me miraba con ojos de
lujuria directamente a la verga totalmente erecta. Mis ahora
- Hoy fue tu cumpleaños no?- le dije
- Mmmm, si. – contestó
- Entonces te voy a dar este regalito
Quite mi verga de su boca y le dije que se pusiera de pie, cosa que hizo de inmediato. Lo bese de nuevo, podia sentir el sabor de mi verga confundiendose con su saliva y su dulce olor. Mientras nos besabamos, comence a desabrochar su pantalón e introduje mis manos debajo de su ropa interior. Me encontre con un culito deliciosamente duro. Jamas habia tenido entre mis manos ningun par de nalgas con la firmeza como las de Omar. Baje su ropa hasta las rodillas y yo me despoje completamente de la mia. Le di la vuelta y segui besando su cuello y si nuca, podia sentir como los escalofrios recorrian todo su su cuerpo, que ahora tenia yo. Mis manos iban de su dura verga hasta su erectas tetillas pasando por cada una de las lineas perfectamente dibujadas de su cuerpo. Mi verga presionaba contra la raya de su culo y Omar se recargaba en ella.
- No aguanto más Fede, desde que te vi me gustaste, necesito que me cojas
Dicho hesto, decidi no hacer esperar mucho al hombre que me habia vuelto loco desde que lo conocí, asi es que lo incline sobre el sillon y me puse de rodillas frente a su culo. El olor era delicioso. Habiamos estado bailando toda la noche, por lo que olia a sudor mezclado con su locion. Con ambas manos separe sus nalgas y con la lengua comence a jugar con su agujero. Mi lengua entraba con cierta dificultad a su culito, pero poco a poco, Omar se fue relajando mas y disfrutandolo mas, por lo que luego le meti un dedo, que jugeteo un poco y luego fueron dos. Omar gemia deliciosamente y se hacia hacia atrás como si quisiera que le metiera la mano entera. Decidi que era el momento adecuado y de la bolsa de mi pantalos saque un condon, me lo coloque y me puse de pie. Recarge mi verga en la entrada de su oyo. Lo tome por las caderas y comence a meterla la verga lentamente. Su culo ofrecia aun un poco de resistencia, pero fu cediendo lentamente hasta que pude entrar completamente en su cuerpo. Omar dejo salir un pequeño gemido. Hasta ese momento me di cuenta: sus padres y su hermana esraban en la casa, durmiendo en la planta alta.
Con todo pesar me detuve y le pregunte que si seria prudente continuar, a lo que contesto con una mueca y un gemido parecido a un si. Decidi no hacerlo esperar mas, aparte de que comenzaba a amanecer, asi que comence a cojerlo como si no hubiera mañana, primero lentamente saque y meti mi verga por su apretadito culo, pero luego que tomamos ritmo, parecia que lo unico que nos quedaba en el mundo por hacer era disfrutar y lo haciamos con una perfecta sincronizacion al mover nuestros cuerpos que se tocaban, rozaban y sentian el calor del otro. Luego de embestirlo, decidio tomar un poco el control y me recosto sobre el sillo, paso sus piernas sobre las mias y se sento en mi verga, y pude en esa posición admirar su delicioso cuerpo, su verga que parecia explotar de placer mientras se movia sobre la mia, tambien su delicioso abdomen y sin mencional sus brazos que me rodeaban y me apretaban hacia él, pidiendome que jamas terminara. Comence a masturbarlo, lo que lo volvio mas loco y a mi me fascinó sentir su verga caliente entre mis manos. No paso mucho cuando senti que el pecho y el abdomen se me humedecian con el semen de Omar y entonces fue que tome el ultimo respiro antes de venirme en su interior. Ambos tuvimos que ahogar un gemido de tanto placer que por poco se nos escapa en un grito alucinante.
Omar me abrazaba y yo a él. No se habia levantado de mi, queria tenerme adentro mas tiempo, pero el sol nos sorprendio sudando en su sala y no tardaria su padre en despertar. Lo bese tiernamente
- Gracias. – Me dijo
- Es tu cumpleaños, te mereces eso y mas. Que no te quede duda, te lo voy a dar, pero ahora debo irme.
- Quedate el fin de semana! Duermes en mi cuarto y nadamos en la piscina sabado y domingo
- Gracias por la invitacion, pero no puedo. Mi familia y yo tenemos un compromiso, pero que te parece dentro de una semana, repetimos esta salida y entonces si me quedo
- Perfecto!! Y preparate porque no te voy a dar un segundo de descanso!!!
Y asi fue, una semana después salimos de nuevo y me quede a dormir en casa de Omar y Alejandra, por suspuesto, en el cuarto de Omar y creo que lo que menos hicimos fue dormir. Ahora, en cuanto se presenta una oportunidad, la aprovechamos y nos perdemos el uno en el otro, no andamos ni nada, solo disfrutamos mutuamente de nuestra compañía y nuestros cuerpos.