Quiero compartir un hecho que como pude apreciar, no soy
el único al cual le ha sucedido alguna cosa fuera de lo común.
Tengo hoy 21 años y lo sucedido fue a los 17años. Mi hermano
mayor tiene casi 25 años, por ese entonces, estudiaba en el liceo
militar la carrera superior para llegar a ser un oficial como lo es hoy.
Esa fue la primera vez que no veía a mi hermano
Ruben por periodo de seis meses, fueron interminables, lo estrañaba
mucho. Cuando llegaron las vacaciones de invierno nuestros padres nos propusieron
que los dos viajásemos juntos, ya hacía mucho tiempo nos
había separados. Desde muy pequeño él fue muy protector
mío, siempre me defendió de peleas y juegos, en los que a
veces se armaba alguna gresca con un mayor. Eramos muy amigos. Recuerdo
que cuando niño, tenia miedo por las noches y muchas veces dormía
con él. Llegaron entonces nuestras vacaciones y nos fuimos diez
días de viaje a New York. Por ese entonces él tenía
21años, de manera que era mi tutor, hasta tanto nos reuniéramos
con mis padres. Cuando llegamos al hotel, que ya lo conocíamos por
haber testados en otras oportunidades, nos asignaron una habitación,
que tenia una sola cama. Nos miramos y nos causó
risa, ya siempre queríamos dormir en una cama
grande, cuando éramos niños.
Pasó el resto del día, entre descanso y proyecto de lo que
serian el resto de las vacaciones, nos encontró la primera noche
muy cansados. Cuando a la mañana siguiente desperté, observé
a mi hermano dormido profundamente, a mi lado, pero lo que más me
llamó la atención fue verlo totalmente desnudo, admiré
su cuerpo muy bien desarrollado. Grande fue mi sorpresa también
cuando vi que su pija estaba totalmente parada. Muchas veces nos vimos
desnudos con mi hermano, pero jamas reparé en ese aspecto. Sentí
una nueva sensación al ver esa escena, y mi pija sufrió una
pequeña erección; lo desperté cargándolo, por
lo que había visto, y le pregunté con quién estaba
soñando, a quién estaba haciéndole el amor.
No entendía mucho, luego le expliqué que me llamó
la atención verlo dormir desnudo, le pregunté que si en el
liceo todos dormían así, a lo que me contesto
que a él le gustaba dormir desnudo, pero que no
lo podía hacer, y los fines de semana cuando iba a la casa de su
amigo, ambos lo hacían. Me preguntó por qué
yo no lo hacia, me propuso que alguna vez lo hiciese,
sobre todo en invierno después de ducharme, que me metiera desnudo
en la cama y me sentiría muy calentito. Todo termino allí.
Hablamos de nosotros, de lo mucho que lo estrañaba, de sus experiencias,
de las mias, etc. Llegó la hora de dormir, nos duchamos ambos, quedamos
desnudos en la cama mirando la tele, hablamos de mujeres, de nuestras experiencias,
y de nuestros proyectos con respecto a nuestras vidas, nos preguntamos
si teníamos novias, ambos estabamos de acuerdo que aún era
prematuro hablar en serio de ese tema. Me empecé a dormitar sin
darme cuenta, cuando en momento desperté, me sentí
algo extraño, mi hermano me tenia abrazado, pude sentir su dureza
cerca de mi cola. Nuevamente, esa nueva sensación me invadió,
podía sentir como él dormía profundamente, sentía
su respiración acompasada cerca de mi cara. Mi palo se puso totalmente
duro, me traté de salir de esa posición, dándome vuelta,
sin que él se despertase. Cuando estuvo de costado tenia una gran
excitación, y me moría de las ganas de tocar el cuerpo de
mi hermano, sentía una gran admiración por él. Lentamente
me fui incorporando para observar su cuerpo desnudo y sobre todo su gran
pija, mas bien fina, con una punta que su prepucio dejaba ver, eso me excitó
aún más. Jamás me había sucedido algo así.
Taté de dormir nuevamente aunque estaba algo perturbado, no podía
comprender lo que me estaba sucediendo. De repente mi hermano hace un movimiento
y su mano queda apoyada sobre mi entrepierna, eso me calentó más
aún. Me sentía muy incomodo, respiraba aceleradamente, deseaba
hacer lago y no sabia qué. Intente tocar el sexo de mi hermano,
muy suavemente, tratando de no despertarlo, no sabría qué
responder si eso pasaba. Fue una nueva sensación que me causó
un gran escalofrío. ¡Jamas lo hubiese hecho antes!. Hubo una
reacción de parte de Rubén que me estremeció, pero
luego al retirar mi mano lanzó algo así como un suspiro.
Continué examinado visualmente su cuerpo sentado en la cama, trate
de asercarme muy sutilmente para sentir su olor, en ese cuerpo tan bien
formado, aunque nada tenia que envidiarle, sólo que era algo más
chico que él. También mi pija prometía ser bien proporcionada
como la de él. Me mantuve un buen rato así, la temperatura
me subía cada vez más, tenia ganas de hacerme una buena paja,
como esa que los adolescentes nos sabemos hacer para desahogarnos algunas
veces. Nuevamente Ruben se movió, e intenté acostarme, boca
arriba, nuevamente se dio vuelta, pero esta vez tratando de abrazarme y
poniendo algo de su cuerpo sobre el mío, lo hizo como cuando éramos
niños y yo tenia miedo, me tomó muy cerca de él, me
hizo sentir muy bien, quise también abrazarlo y besarlo, pero noté
que su ritmo de respiración no era la misma, algo estaba cambiando.
Mi mano derecha, aprisionada por su ingle, me impedía moverla, sentía
cómo su pija palpitaba, creciendo cada vez más, también
crecía la respiración de mi hermano, notaba cómo se
agitaba, me gustaba cada vez más lo que sucedía, de repente
su mano derecha bajó hasta tomar mi pija, la acarició, luego
la apretó fuertemente, seguidamente sentí cómo me
apoyaba con su pija sobre mi brazo, se corrió hasta dejar su pija
a la altura de mi mano, solo atiné a apretarla entre mis dedos,
suspiré muy hondo, sentí cómo los labios de mi hermano
buscaban mi boca. Me dejé hacer, su lengua penetró duramente,
tratando de explorar, respondí dulcemente.
- ¡Enano, cómo te quiero!.- me dijo. ¡No sabes cómo
te he extrañado!
- ¡Yo también, Ruben! .- contesté.
Se subió arriba de mí, y sentí un gran placer, sentir
todo ese cuerpo sobre mí. Luego él se dio vueltas poniéndome
sobre él. Me apretó fuertemente.
- ¿Te gusta lo que hacemos?.- me preguntó.
- Sí.- le contesté.
Y me apretó nuevamente para besarme, y lo hice muy dulcemente, como
esos enamorados, me puso de costado, comenzó a recorrer todo mi
cuerpo con su lengua, hasta llegar a mi sexo, tiernamente lo puso todo
en su boca! Qué
placer más grande! Jamás sentido! Siguió
con su lengua hasta llegar a mi aujerito! Qué sensación!.
Me retorcía de placer! Algo anormal me estaba pasando! Pero me moría
de placer! De la misma manera traté de descubrir cada parte de su
cuerpo, era evidente que él era experimentado en todo esto, lo hacia
muy bien y se dejaba hacer, un gran maestro!, Sentía que me corria!
Y él se dio cuenta y se detuvo.
- Espera!.- me dijo. - Hazme el amor, hermanito! estoy
caliente
y quiero que tu pija me penetre al máximo!
Buscó una crema íntima y se untó, luego lo hizo con
mi pija, que es algo más gordota que la de él. Se dio vuelta,
dobló las almohadas y se las puso debajo de él, dejando ante
mi vista una cola muy parada, jamas había visto un agujero, ni siquiera
de una mujer. El, despacio, trató de ayudarme a penetrarlo. Por
momentos me pedía que parara, sentía que se quejaba. Lentamente
levantaba su cola y se fue penetrando, y comenzó un ir y venir,
no sabia lo que me iba a suceder, era tanto el placer y el ritmo que me
estremecí descargando fuertemente toda mi leche en las entrañas
de mi hermano.
Jamás pensé con quien lo hacía,
sólo sentía placer! Y me hacia gozar! Luego de un momento
de estar quietos y sin sacarla, él empezó nuevamente unos
movimientos que me hicieron poner a mil, lentamente se dio vuelta, sin
sacar mi pija, me puso sus piernas en mis hombros, y comenzamos a besarnos
nuevamente, me pedía que lo cogiese fuerte!, me decía que
yo le gustaba y que lo hacia feliz! A lo que también yo respondía
que sí. Sentía lo mismo que él. Eso fue lo mas
lindo que me pudo suceder con mi hermano!. Él había
descubierto todo eso con su amigo de la secundaria, lo hacían desde
hacia dos años. Pero lo que él quería era hacerlo
conmigo, y no sabia cómo. Confieso que yo no era virgen, lo había
hecho un par de veces con algunas minas, paro nada que ver la forma de
disfrutar, era todo demasiado convencional!. También debo confesar
que esa misma noche me hizo ver todas las estrellas, cuando me penetró
por primera vez! ¡Pero qué grande fue
el placer que viví esa noche! ¡Y todo terminó
en esas vacaciones! Nunca más volvimos a hablar del tema, sentí
algo de culpa, pero confieso que más de una vez, cuando estoy haciendo
el amor con mi novia, pienso en esos momentos! El ahora esta casado, tiene
dos chicos. Mi gran pregunta es ¿qué paso con todo eso que
sentimos y nos dijimos?. Me pregunto si, al igual que yo, ¿no tuvo
relaciones con
su amigo?. Por eso al encontrar estas páginas
y leer estos relatos descubrí que no
era el único al que le habían sucedido
cosas raras!