Quisiera
Soy de Chile, esta última parada del mundo, una mezcla de todo lo que puedas
imaginar en cuanto a geografía, en la que se vive bien y tranquilo y con
esperanzas de mejorar cada día más.
Tengo alrededor de 35 años, mi vida bisex comenzó hace mucho tiempo, en realidad
creo que nació conmigo; aproches con primos y compañeros de colegios, espiando
en las duchas o frecuentando lugares que no debían ser a mi edad, me hicieron ir
por un camino de mucha actividad sexual, hasta ahora.
Estoy comprometido con una chica desde hace siete años, no nos atrevemos a
casarnos aún, pero mi actividad se dirige a los chicos, especialmente a aquellos
que están lejos de mi nivel social y cultural, y que hacen de contrapunto a mis
sensibilidades a fines de septiembre, con aires primaverales, cuando el morbo
sube naturalmente, me fui con un amigo a un sitio en las afueras de la ciudad en
la que vivo -Santiago de Chile-, queríamos buscar acción en una zona
eminentemente agrícola, allí estuvimos visitando algunos amigos y frecuentamos
lugares en donde los "rotos" se divierten (aquí llamamos rotos a nuestros
campesinos con cierto despecto, pero yo le doy una connotación más sexual, son
aquellos machotes bien machotes, que con algo de rudeza y violencia cumplen muy
bien el jueguito homo).
Bueno, en eso estuvimos, incluso en una casa de putas para ver si algún
parroquiano remolcábamos y nada, nos bebimos unos cuantos "jotes" (calimochos=vino
tinto y cola) y no pasaba nada aparte de unas miraditas a los hombres que iban a
mear.
Salimos en el auto hacia un callejón oscuro, cuando aparecen dos chicos a
caballo, muy apuestos y con unos buenos gramos de alcohol en el cuerpo y los
invitamos por ahí, volvimos al puterío pero luego les invitamos a donde
estuvieramos tranquilos sabiendo los muy calientes qué queríamos nosotros, y
bueno bajamos sus pantalones y les hicimos un servicio nada despreciable
-oralmente hablando-. Uno se llamaba Ramón y se fue con mi amigo, el otro Joshua
y es el protagonista de estos amoríos y sensaciones buenas. Esa noche no fue
mucho lo que hicimos, las copas de más nos impedían hacer ciertas mariguancias,
pero algo obtuve por lo menos: su número de celular.
Pasaron algunos días y me atreví a llamarlo, él se recordaba perfectamente de
quién era yo, y quedamos de vernos el sábado siguiente. Era una noche tibia,
comimos algo a orillas de la autopista, luego compramos un trago y nos fuimos a
la orilla de un río y alli experimentamos cosas muy buenas que hacía tiempo el
Eros fugaz no me regalaba.
Él tiene 19 años, viene de cumplir su mili y por lo tanto está perfectamente en
su cuerpo, no tanto su alma ya que tiene muchísimos problemas con un padre
ausente y una madre que lo riñe mucho; también porque ha hecho cosas que no
debía y ha tenido líos por ahí... es un tanto violento (es mi morbo además... un
poco de violencia hace bien al amor, ¿no?)
Como digo, está muy bien -en todos los sentidos- pensé que por estar liado con
una chica y por su mundo, yo habría tenido problemas a la hora del amor, pero
nada de eso... nos amamos por todos los sitios que el cuerpo y la mente nos
permitió. Nos dimos vuelta como quisimos.
Comenzó a besarme dulcemente para luego pasar a recorrer mi cuerpo con su
saliva, y a penetrar mis oídos, mi boca y todo lo que podía, bajó suavemente
hasta mi entrepierna y se ocupó de mi "niño" con sabor, hasta que el coso se me
puso duro, lo hacía con dificultad, signo de no estar habituado a mamar un
pollón.
Luego fue mi turno, recuerdo que hacía viento y nos cobijamos dentro del auto,
nos desnudamos y dimos rienda suelta al más tierno y sediento amor sexual que
haya tenido. Nos penetramos con fuerza y dulzura (vaya mezcla!) y estuvimos allí
hasta que el sueño nos venció... sólo por la mañana el sol primaveral nos
despertó durmiendo en el auto.
Comencé a llamarlo y nos juntamos varias veces, en mi casa o por ahí, seguimos
entendiéndonos perfectamente en el amor, y se ha ido volviendo muy tierno, que
es algo que no suele hacer... ser tierno. Algo he ayudado yo.
Me ha llenado tanto que mi desenfreno sexual ha quedado apagado en este período,
mis amigos se ríen al oírme decir "ya no tengo ojos para nadie más" pero me ha
revolucionado. Soy bastante activo en el sexo gay... pero el nene me ha llenado.
Hace unos días tuvo una gran pelea en su casa y su madre lo mandó a cambiar,
enhorabuena!!!! ahora estamos más cerca, y trato de darle todo lo que puedo en
apoyo y amistad. No sé qué va a pasar con tanta sensualidad y entendimiento
sexual como hay entre los dos, ciertamente tengo 15 años más y es difícil hacer
planes, pero me gustaría tenerlo para mí sólo, eso es difícil.
El sábado pasado lo acompañé a ver a su novia y desde lejos vi cómo se besaban y
como en un cierto momento tuvieron sexo, me gustó y parece que luego me hizo
mejor el amor... estoy empezando a hacer cosas turcas por él, voy de cabeza,
pero me hace bien. Yo he sido suyo y él mío varias veces, me ha regalado su
masculinidad con ternura y eso me hace "agarrarme" mucho más. Me siento feliz,
lo siento más tranquilo, por lo menos no bebe tanto y no se pone hasta el culo
de drogas, y yo también empiezo a ordenarme, y mi relación va de viento en popa.
Nos separamos un mes durante enero, mientras estuve en Europa, pensé que al
regreso nada sería igual, pero me llamó y todo ha vuelto a ser hermoso, aunque
si bien hace unos días una tipa ha tenido un hijo suyo y su novia está
embarazada de cinco meses, pero me asegura que esto nuestro le hace bien y que
no quiere dejarme... el tiempo dirá. Me llena del todo.
Quería sólo compartir con uds. esta buena racha que me ha tocado.
Paolo
"No me lo pidas, voy a quedarme esta vez, sí, aunque no quieras sigues clavado
en mi piel.
No me lo pidas que ya no hará falta, regresé a darte un beso por todo lo que no
fue.
Despertar junto a vos y olvidar lo demás, que vuelva a oscurecer y volverte a
mirar.
Quiero que me perdones sin desesperar.
Quiero al fin quedarme junto a vos, del pacto que se quebró siempre algo va a
quedar.
Quiero al fin quedarme junto a vos, juntos somos más que dos, eso no va a
cambiar.
No me lo pidas, voy a quedarme esta vez, cuando me cuidas tu cama me hace tan
bien.
Despertar junto a vos y olvidar lo demás, que vuelva a oscurecer y volverte a
mirar,
ahora cierra los ojos, yo haré lo demás"
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