Recuerdos de Adolescencia

Hola! quiero compartir con los demás mis recuerdos de adolescencia. Yo tenia 17 y
era el segundo mayor de la calle donde vivia, recuerdo vívidamente el tiempo en que
tuve mis primeras aventuras bisex... Conocí a un grupo de vecinitos de entre 14 a 16
años, hicimos buenas migas, jugábamos fut, etc, una tarde uno de ellos, el menor,
descubrió una revista porno y enseguida me la mostró, era muy buena, la
hojeábamos cuando noté que me miraba de reojo el bulto, me sentí raro, un extraño
placer, mi bulto se incrementaba a cada hoja, de pronto cambiaron las escenas de
la revista, los tios que se cogían a la chava empezaron a mamarse entre ellos, era
la primera vez que veia algo parecido, y la mirada de mi vecinito ya me tenia
inquieto, le pregunte:

- Nos masturbamos? - Él titubeó pero con voz rara dijo:

- Sí

Y acto seguido se bajaba lentamente el short, su infantil rabito asomó, el mio

tampoco es una maravilla pero con 15cm era bastante normal, me masturbaba
cuando nervioso susurró:

- Me dejas tocártela? - Le asentí con la cabeza, sentí su manita explorarme

jugueteando con mis vellos, mis testículos hasta tomar mi polla que ya escurría jugos
lúbricos, me dijo:

- Es orín? 
- No, es miel de mi verga.

Curioso, se inclinó y probó con la lengua, haciéndome temblar de excitación, le dije:

- Chúpamela.

Titubeó, pero segundos después la engullía, explorándola con su lengua, comenzó

a moverse, le marqué el ritmo y él, obediente, aprendía rápido, pronto escuchaba los
chasquidos de su saliva al chupar mi tranca, yo lo animaba diciendo:

- Asiii... lo haces muy rico!

Y él, goloso, devoraba mi verga, acariciando mis testiculos al mismo tiempo, oh!,

era una soberbia mamada, sentí que me corría y le avisé, y preguntó:

- Vas a mear?
- No, voy a sacar leche.

No dije más, volvió a tragarse mi polla frotándola con su lengua. En unos segundos

recibía una carga de leche en la garganta, y casi ahogándose se la bebió. Pregunté:

- Te gustó?

Su sonrisa con los labios embarrados de semen fue su respuesta. A partir de esa

tarde se volvió adepto a mí,  jugábamos a las escondidas y cuando llegó a donde
estaba, sin más preludio susurraba:

- Quiero sentir tu verga en mi boca.

Me bajó los shorts y engulló su golosina, mamó hasta ordeñarme, delicioso.
No fue todo, yo también me hice adepto a su juvenil boca, era un delicioso

desahogo. Recuerdo que una tarde estaba sólo en mi casa cuando tocaron, abrí
y era él, dijo sonriendo 

- Acabo de ver irse a tus papas.

Pasó al interior y subimos mi cuarto. No llegamos a éste, en el pasillo se arrodilló

a mamármela, chupaba como nene con caramelo, oh! lo hacía delicioso!, me excitó
mucho y le dije:

- Ven apóyate en el sillón.

Obediente lo hizo. Le untaba crema cuando preguntó: 

- Qué me vas hacer? me la meterás como en la revista?
- No te gustaria? - me miró unos segundos y dijo:
- Pensé que nunca lo haríamos.

Sus rosadas nalgas quedaron engrasadas. Le dije:

- Abre tus nalgas para que no te lastime.

Él obedeció y comencé a frotarle el ano con la punta de mi verga, me dijo:

- Ahh! siento rico, calentito!

Le metí un dedo y luego el otro. Él se retorcía gimiendo. Pregunté:

- Te gusta esto? - sólo gimió:

- Siiiiiiiiiii.

Entonces ya lubricado comencé mi deliciosa tarea, poco a poco se la metía,

hasta que entró casi toda, me quedé quieto, él se quejaba y gruñia, le pregunté:

- Te la saco o te gusta? - gruñendo susurró:
- Es lo más sabroso que he sentido....Ahhhggggg!

Comencé a embestirle, pero duré poco, lo apretado y caliente de su culo me hizo

eyacular delicioso, no me contuve, hilillos de semen escurrían por sus piernas,
cuando se la sacaba me suplicó:

- No! todavía no!, déjamela ahi, me gusta lo que siento.

Cumplí su deseo, y después de aquello repetimos esa misma tarde.

Para colmo, ya me calentaba con cualquier chico de buenas nalgas. Estaba en el
baño masturbándome cuando descubrí a mi primito espiando. Se espantó un poco
y se fue al cuarto, tan pronto como llegué me preguntó:

- Qué hacías?"

Le dije nervioso:

- Me masturbaba, tú no lo sabes hacer? 
- No... me enseñas?

Nervioso le dije:

- Bueno, está bien.

Cerré con llave y me quité la toalla. Sólo estaba la sirvienta pero no queria sustos,

el chiquillo de 13 años miraba fíjamente mi verga escurriendo de humeda y jugos,
estaba erecta a la plenitud, la acerque a su cara y dije:

- Chúpamela como lo haces con tus paletas.

Me miró unos segundos y obedeció, pronto mi primito me mamaba sabroso, le

indiqué el ritmo y él obedecía, sentía sus labios aprisionar mi tronco mientras su
lengua me mojaba frotandome, oooooohh!, era delicioso. Excitado le dije:

- Ahora ven.

Me recosté y lo monté dejando que su tierno culo entrecogiera mi tranca. Le

indiqué cómo debía frotarse, despues él sólo lo hacía, le pregunte nervioso y
excitado:

- Te gusta, primito? dímelo. - Jadeando y con la mejillas encendidas jadeó:
- Siii... me gusta... me gusta mucho... qué rico!

Por fin estallé y él seguía moviéndose. Le dije:

- Ya... por favor. - Pero me insistió:
- Un poquito más, primo, me gusta mucho, se resbala rico.

Sus nalgas quedaron bañadas de semen, tuvo que bañarse para no delatarme.

Dos dias después fue de visita y me dijo:

- Voy a quedarme.

Mis papas estuvieron de acuerdo y como mis tios saldrían pues aceptaron de

buena gana. Llegó la hora de dormir y apenas rozaban las once cuando sentí
que manipulaban mi verga, era mi goloso primito, se acomodó en mis piernas
y engulló mi tranca, pronto su cabeza subía y bajaba, yo me mordía los labios para
no delatarme, le susurré:

- Para, que no aguanto.

Él, divertido y goloso, atacó más, pero lo detuve y le dije:

- Vamos al WC.

Me siguió sigiloso sin hacer ruido, bajamos al baño de planta baja, ahi me quite

la pijama y me senté en la taza y él encima, comenzó a frotarse, pero por lo abierto
que estaba de vez en cundo mi pene rozaba su cálido ano, y ya excitado le coloqué
la punta en la entrada y empujé, se puso rígido y yo le dije:

- Aflójate para que entre.

Obediente se aflojó, su dilatado ano fue engullendo la punta de mi polla lubricada,

y cuando la tenia a la mitad ya jadeaba y susurró:

- OOOHHH Primo!... esto es más delicioso... duele un poco... pero me gusta...

  por qué no me cogiste antes? ahhhhhhh!!!

Él solito se acomodó y comenzó un exquisito sube y baja, mi tranca no entraba
entera pero la mitad que engullia se notaba que lo estaba deleitando, yo agarré
su polla y lo maturbé mientras me impulsaba hacia su culo, se corrió en segundos,
yo tardé algo más y por fin estallé en sus entrañas, fue delicioso...

Después les contaré más...




Anónimo.