Un rico viaje a la nieve con mis amigos

Hola, mi nombre es Luis, actualmente tengo 30 años y lo que voy a relatarles
sucedió cuando apenas tenia 16… hasta ese momento me consideraba o me
considero una persona normal, en esa época terminaba mi ultimo año de
enseñanza media en un colegio normal donde acuden chicos de clase media en
Chile. Yo de cuerpo normal, delgado de 1.74 de estatura, si bastante bueno
para hacer ejercicios por lo que estaba desarrollado, pelo castaño claro,
ojos café y para nada feo... mas bien tenia carita de niño bueno que no
mataba ni a una mosca, un culito paradito y redondo y para nada mal dotado,
me gustaba hacerme unas buenas pajas durante las noches… siempre pensando en
alguna de mis amigas… hasta ahí, todo normal.

Pero bueno, llego un día la oportunidad de ir junto a varios compañeros a la
nieve, era el mes de Julio y acá las canchas de ski están muy cerca, nos
apuntamos al viaje de fin de semana seis yo incluido y nos fuimos a pasar el
fin de semana, habíamos reservado habitaciones en el hotel y para ahorrar
solo pedimos dos, nos quedaríamos tres en cada una.

Llego el día de nuestro viaje y muy ilusionados partimos a las ocho de la
mañana, llegando arrendamos ropa de nieve y comenzó nuestra aventura.
El día resulto muy excitante, juegos almuerzo, y mucha nieve. Al llegar la
noche como ninguno tenia edad para ingresar al bar del hotel, nos fuimos a
una de las piezas y sacamos nuestro arsenal de tragos, cervezas y cosas para
picar, como a las tres de la madrugada y después de haber tomado todo lo que
nuestros cuerpos admitían y mas, quedamos cada cual borracho a mas no poder,
obvio comenzamos a hablar de nuestras pololas (novias) y cada cual termino
con un gran bulto entre sus piernas, Alejandro uno de mis amigos era por si
el que siempre llevaba la delantera en todo y esa noche sin mas se bajo el
cierre de sus jeans y se comenzó a tocar diciendo que ya no aguantaba y que
se haría una rica paja para dormir en paz, ninguno de nosotros lo siguió en
su calentura y los otros chicos se fueron a su cuarto a dormir, nosotros
tres Alejandro, pepe y yo continuamos ahí mirando como Alejandro de daba
duro en el pico hasta acabar… el reía mostrándonos su pene a todo dar y
diciéndonos que si queríamos le ayudábamos a sacarse la calentura de una
vez. Reímos y nos fuimos a acostar dejándolo solo, no recuerdo ya qué hora
sería, cuando sentí que una mano me acariciaba el culo por debajo de la
sábana, me sobresalté y como resorte quedé sentado en mi cama, era Alejandro
el que me estaba tocando, es más, me intentaba meter uno de sus dedos en el
culo, le dije..¡Qué te pasó huevón? Y él con cara de chiste me dijo que mi
culo era lo que necesitaba para terminar su trabajo, me tapó la boca con una
de sus manotas y me comenzó a sobar, al comienzo sólo quería escapar, habría
pagado por salir de ahí y correr a mi casa, pero la sensación de que me
tocaran era más bien rica, era la primera vez que me tocaban en mis partes
íntimas, no sé la razón pero me comencé a calentar, mi pico se paró como
mástil preparado para comenzar una guerra y él me quitó la mano de la boca y
me besó, se sentía rico aquel beso y luego me fue llevando poco a poco la
cabeza hacia abajo hasta meterme su pico en la boca.

Al comienzo me dieron arcadas, me resistí, pero sin darme cuenta me llenó
la boca con un pico que lejos era lo más grande que había visto. Poco a poco
fui chupando, sabía amargo, y era algo poco definido en mí, pero me gustó,
me calentaba aún más, hasta que sin avisar me llenó la boca de su espeso
semen el que por no saber que llegaría y sin poder retirarme tragué por
completo, tenía un gusto salado, diferente pero rico.

Estaba en eso cuando se encendió la luz, era Pepe quien por los ruidos de mi
amante nocturno había despertado y con cara de extrañeza dijo… “PAR DE
MARICONES… QUE HACEN” yo quería que me tragara la tierra en ese momento,
pero Alejandro como si nada le dijo... “VEN, que encontré donde sacarnos la
calentura…"

Pepe se acercó a mi cama y ya venía con el pico a medio camino, comenzaba a
tener una erección, se me acercó y yo me la metí en la boca para terminar de
parársela, mientras lo hacía Alejandro me comenzó a untar el culo con su
saliva, me metió uno de sus dedos en él... qué dolor sentí, nunca antes me
habían metido algo ahí, al rato sentí que otro de sus dedos se abría camino
en mi oscuro agujero y también entraba causándome más dolor, mientras yo no
sabia qué más hacer, tenía miedo y también calentura.

Mientras pensaba en qué me pasaría con esos dedos dentro de mi culito, Pepe
se vino en mi boca, esta vez no me intente retirar, más bien me tragué su
semen como si la vida se me fuera en eso, no acababa de recibir una buena
cantidad de semen cuando sentí que Alejandro me ponía algo mucho más grande
y caliente en mi agujero y comenzaba a empujar, el bestia me lo estaba
metiendo, qué dolor sentí, en la posición en que estaba no me pude hacer a
un lado y siento como ese tremendo pico me llegaba hasta el fondo, no si
hacerme dar un grito que pienso todo el hotel sintió, comenzó un mete y saca
a todo vapor y el dolor comenzó después de un rato a desparecer dando paso a
un placer exquisito.

Al por rato sentí cómo me inundaba de leche el culito y se retiraba para
dejar paso a Pepe que me enculaba de una vez, pero ahora ya no con dolor,
más bien con ganas de sentir de una vez que me la metían completa, sentí
como sus grandes cocos llegaban a mis nalgas y chocaban ahí, no supe en qué
momento me corrí sin tocarme.

Esa noche terminé bañado en semen, por dentro y por fuera y ellos regresaron
a sus camas como si nada, dejándome a mí en la mía como un trapo muy usado.
Al día siguiente o más horas después desperté, me encontraba solo en la
habitación, qué suerte, no tenía cara para verlos a los ojos después de lo
ocurrido, bajé a desayunar y ahí estaban, Pepe, Alejandro y mis otros tres
amigos, sentí que todos me miraban raro, me senté y sólo bebí una taza de
café. Salí a caminar y luego regresé a mi habitación pensando que todos
estarían en la nieve a esa hora, pero qué sorpresa… no sólo estaban mis dos
amantes nocturnos en ella si no que también mis otros amigos….. "te estamos
esperando" dijeron… "nos contaron que tienes un método infalible para bajar la
calentura y queremos ver qué tal es…. Mira como ya están de duras!!!!"

Bueno… qué decir.. les bajé la calentura a los tres… y ellos luego me
bajaron cada uno la calentura que me provocaron…. Eso se los cuento
en la próxima.


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