Slater y Zack salieron del baño, con sus jóvenes
cuerpos desnudos limpios y perfumados. Se habían secado uno al otro,
jugando con las toallas, acariciando
sus musculos, besándose... Slater se tiró
perezoso otra vez sobre la cama mientras sonreía plácidamente.
Zack se ofreció a bajar a hacer el desayuno, mientras Slater se
estiraba desnudo sobre el lecho. El rubio bajó en pelotas hacia
la cocina mientras el morenazo se recostaba con las manos detrás
de la nuca. Mientras, se volvía hacia uno y otro sobaco para excitarse
oliéndose a sí mismo; alargaba el cuello hacia los lados
para jugar con su lengua en sus sobacos. Aburrido y curioso a la vez, se
volvió hacia la mesilla de noche de Zack.
Empezó a revolver en los cajones. En el primero
encontró bolis, hojas, chucherías y cartas de Kelly, la novia
de Zack, mezclados con chicles, llaveros, y todo tipo de furrufalla. Pero
en el segundo cajón encontró varios números de la
revista "Men's Fitness", una revista de culturismo llena de tíos
cachas medio en pelotas, y uno especialmente grueso; lo hojeó y
descubrió por qué. Dentro había páginas sueltas
de otras revistas: anuncios de ropa interior masculina principalmente,
páginas de hombres desnudos de la revista PlayGirl, y todas llevaban
los mismos inconfundibles goterones de lefa seca. Slater se sonreía
de su hallazgo, dejó las revistas y rebuscó al fondo del
cajón.
Encontró un paquete de fotos Polaroid, de las que
se revelan solas sin pasar por ningún laboratorio indiscreto. Algunas
eran del Insti, otras de la clase de gimnasia,
y otras de chicos del colegio en bañador en la
playa. Pero en el montón encontró algunas de Zack desnudo
sobre su cama, posando en actitudes eróticas, con la
polla bien dura, masturbándose o acariciándose
su cuerpo musculado. Esa polla la reconocería ya siemrpe que la
viera.... Slater se estaba recalentando, revolviendo los secretos de su
amigo, cuando encontró un tubo medio vacío de vaselina, y
una bolsa de plástico muy bien cerrada al fondo del cajón.
La cogóo, la abrió, y dentro encontró una zanahoria
de buen tamaño, con un condón puesto, un pepino y un tubo
de lubricante KY. Slater no se lo podía creer... "Joder, así
de fácil había sido desvirgar a Zack...el cabrón tenía
el culo muy bien entrenado."
Oyó a Zack por el pasillo, y se dio prisa en recogerlo
todo de cualquier manera. El rubio venía desnudo, con la polla pendulante,
y con una bandeja con leche, cereales y pastas. Vio la cara de Slater y
le preguntó qué le pasaba. El moreno no le quiso contestar
que se sentía mal por que había estado curioseando entre
sus cosas. Los dos se sentaron aún desnudos sobre la cama y empezaron
a picar del desayuno. Zack bromeando le tiró un poco de mermelada
por el pecho, y Slater en venganza cogió margarina y le untó
desde un pezón al ombligo. Empezaron a lamerse recíprocamente
para limpiar las manchas. Slater fue hacia abajo, lamiendo el ombligo y
el vello de Zack, y se paró a milímetros del rabo, jugando
con los rubios pelos púbicos de su amigo. Zack se estremeció
y se deslizó bajo el cuerpo del moreno, lamiendo sus abdominales
y jugando con dos dedos con el tronco de una polla que estaba creciendo
por momentos. Slater le pidió que parara, lo que el rubio hizo al
instante. Le preguntó qué pasaba, y Slater le confesó
que se sentía culpable por haber espiado sus cosas. Zack se rió
y le dijo que no tenía importancia... Le explicó que lo de
la zanahoria con el condon lo habia leido en una revista gay, y que como
no se atrevia a entrar a un sex-shop a comprarse un consolador, se lo había
montado así, porque le encantaba meterse cosas por el culo. Slater
le preguntó si lo usaba a menudo, y Zack le confesó que sí,
que había empezado metiéndose dedos cada vez que se duchaba,
pero que necesitaba algo más, y le explicó que siempre que
se lo metía por el ano fantaseaba precisamente que era la polla
de Slater la que le penetraba, pero que después de sentir la verdadera,
no había comparación.
Zack se puso a acariciar el durísimo pene de Slater,
mientras este le miró a los ojos y le dijo con voz melindrosa si
podía enseñarle cómo lo usaba. "Por supuesto - le
dijo- aunque me gusta más tu zanahoria, jeje". El rubio
cogió la zanahoria encondonada, le puso un poco de KY en la punta
y se abrió bien de piernas mientras Slater se la meneaba muy lentamente
sin perderse ni una escena. Zack apoyó la punta de la zanahoria
en su ano mientras su amigo se ponía a mil. Mientras la zanahoria
penetraba, Zack sentía cómo su polla se endurecía
aún más según avanzaba milimetro a milimetro el vibrador
ecológico. Era increible metérsela mientras Slater se pajeaba
delante de él.
El latino mas sexy de todo el instituto estaba desnudo,
con sus bolas a punto de explotar, y destilando presemen por su glande.
Zack aceleraba el vaivén de la zanahoria mientras gemía de
gusto. Paró un momento, una chispa se encendió en su ojos
y le dijo a Slater que le sacara la zanahoria; el moreno dudó por
un momento sin saber exactamente qué tramaba su recién estrenado
amante, pero el rubio se lo aclaró muy pronto: "Sácala y
méteme la tuya, tio, que la llevas a explotar!"
Slater se acercó a las piernas abiertas del rubio,
le sacó el vibrador artesanal y colocó su tranca en el agujero
caliente y cremoso de su amigo. Empezó a empujar muy despacio mientras
Zack ronroneaba de dolor/placer. Le cogió las piernas al rubio y
se las colocó en las caderas, haciendole que le abrazara. Zack estaba
en la gloria ante los empujones de Slater. Bombeaba como un toro,
con su pollón hiperduro embistiendo el ano de Zack. Sus cojones
se movían frenéticos hasta acabar frenando a cada empuj¢n
contra el culo de Zack. El moreno cogió el nabo de Zack, que estaba
durisimo por el incesante masaje en el esfinter, y empezó a masturbarle
al mismo ritmo de sus culeos. La sensación era inaguantable, y entre
grititos, Zack se corrió como un animal, salpicando su pecho y el
de Slater. Alguna gota cayó en la cara del latino que se relamió
con la lengua mientras se corría entre mugidos, inundando
el ano del rubio de esperma caliente, escurriendo su pene en embates lentos
e intensos, cuyo ritmo marcaban las manos de Zack en sus caderas.
Los dos amantes se dejaron caer hacia sus costados, sacando
Slater su pollón flacido del agujero de Zack, quien se reia al verlo
morcillón como un pez muerto. "Chico, es mejor dejar que te folle
la polla de Slater, que imaginarselo mientras te metes una zanahoria..."
dijo Zack en voz bajita. Slater le contestó que no se podía
haber imaginado cómo el trabajo con el vibrador le había
preparado tan bien el ano para recibir pollas, mientras miraba curioso
el vibrador por todas sus caras. Zack le miró y le dijo: "la
próxima vez te lo meteré yo..."
Miraron el reloj, y se dieron cuenta de lo tarde que era.
Slater tenía que marcharse al partido, y Zack le recordó
que sus padres no volverían hasta las siete o las ocho, por lo que
quedaron en volver a jugar a este otro deporte juntos después del
encuentro. Se levantaron de la cama, se ducharon juntos de nuevo, aprovecharon
para besarse un buen rato, y cada uno marchó a lo suyo: Slatter
vestido al campo de rugby y Zack, desnudo a excepción de un delantal
de la cocina, a recoger los restos de la batalla... y del desayuno. "Adiós,
tío bueno!". "Adiós, maricón". "No te pajees en las
duchas viendo pollas, tío, guárdate la lefa para esta tarde!..."
* * *