Anónimo
Esta historia es un secreto entre
mi hermano y yo. Hace algunos años cuando yo tenía 19, y
desde que yo recuerdo he reprimido mi instinto homosexual, siempre observando
y deseando el cuerpo masculino, y por desgracia tenía uno muy bueno
en casa: el de mi hermano que para esas fechas tenía 17 años,
de complexión delgada pero con sus músculos marcados, alto
como de 1.80, manos grandes, unas nalgas nada despreciables y sobre todo
lo que más me enloquecía, su abultado paquete entre las piernas,
ya para esa edad era bastante notario, inclusive podría decir que
más que el mío. Yo siempre trate de borrar esos pensamientos
tan reprobables pero cuando el deseo entra por los ojos, es difícil
arrancarlo del alma......había ocasiones en que esperaba escondido
a que saliera del baño para poder verlo desnudo en su cuarto, eran
imágenes que me quitaban el aliento, su cuerpo mojado, delineado
por una suave luz y de repente mi vista en su pene sin circuncidar que
lo hacía más hermoso y unas bolas que le colgaban tan rico
que moría por lamerlas y tenerlas entre mis labios. Y un día
me decidí a cruzar la línea sin retorno, que dividía
a la hermandad del instinto salvaje del hombre animal. Era de mañana
cuando el y yo nos quedamos solos en casa, el andaba con sus acostumbrados
bóxers y un camiseta blanca, yo andaba del mismo estilo, entonces
le propuse que había que hacer algo diferente, que jugáramos
preguntas y respuestas con castigos, el accedió muy inocentemente
a pesar de que los castigos eran entre un trago de licor o una prenda;
empezamos a jugar y yo muy descaradamente empecé a ganar y por lo
tanto el prefería tomar, así pasaron como tres o cuatro rondas
hasta que el no pudo más y empezó por quitarse la camiseta,
yo ya estaba al tope de caliente tan sólo de observar su torso desnudo,
que sólo tenía pelos en las tetillas....era increíble
el grado de excitación, creo que jamás he estado tan excitado.
Entonces llegó el momento de decidir entre quitarse el calzón
o tomar un trago más, y el opto por tomarse el vino, pero en ese
momento el ya no pudo más y vomito sobre sí mismo, yo le
ayude como pude y lo lleve hacía el baño, para que se bañara
y quitarle lo borracho, pero yo seguía igual de caliente, entonces
aproveche su borrachera y lo desnude todo con mis manos, lo metía
al agua y lo enjabone todo con mis manos, fue algo increíble, entonces
ya no podía con tanta excitación y mi pensamiento estaba
enajenado con tales imágenes, que le dije: Sabes de qué
manera se te baja lo borracho de volada?, y el me dijo: No sé....entonces
yo le respondí: Masturbándote.....de repente yo me baje el
calzón y me empecé a masturbar delante de él, ceo
que él no sabía nada de eso y fue algo nuevo...se agarro
su enorme pene de 18 cms y se la empezó a mover, así duramos
un rato y decidimos salir de la regadera, el no eyaculó y yo tampoco.
Como el todavía estaba mareado aproveche para secarlo y cambiarlo
y decidí ponerle una tanga que tenía por ahí que le
quedaba apretada y dejaba ver toda su virilidad. Lo acosté en su
cama y yo seguía calentísimo por lo que no me importó,
le puse una toalla en la cabeza y empecé a mamarle el pito tan deseado
para mí....el decía que rico!, que rico! y se revolcaba del
placer que le estaba dando con mi boca, todavía recuerdo la imagen
de su glande rosa que tenía que descubrir de su prepucio que lo
envolvía..... así estuvimos un rato y no eyaculó,
decidí dejarlo descansar y se durmió....yo mientras tanto
tuve un ataque de arrepentimiento que me hizo llorar un buen rato, pero
se me olvido al momento de que se despertó y volví a ver
ese cuerpo grandioso que me volvía loco....le propuse ver una película
pornográfica y el accedió, ya en plena acción de los
personajes de la película, le propuse si empezábamos a masturbarnos
y el accedió....se bajó la tanga y dejó a la vista
un palo tan impresionante, largo y grueso, y apenas unos pelos negros en
la base del pene, empezó a menearlo y yo junto con el, fue ahí
que me di cuenta que mi verga era más pequeña que la de él,
la mía mide 14 cm, y eso me excitaba mucho más, yo me agarraba
el pene pero con ganas de que fuera el de el, yo eyacule pero el no. Así
que le dije que mejor nos poníamos a ver la película....Pero
aunque ya había tenido un orgasmo, yo necesitaba más, estaba
muy caliente y se me ocurrió decirle que si podía rasurarlo
con la excusa de que eso le haría crecer más pelo, fui por
el rastrillo y con espuma de jabón empecé a depilarle. Lo
más erótico era que tenía que untarle el jabón
primero y servía de que yo le agarraba su cuerpo. El estaba acostado
en un sillón y yo me coloque a su lado y con sus piernas encima
de las mías, así me dejaba libre mis manos para hacer mi
labor. Empecé con las piernas, esas largas y grandes piernas, llenas
de vello, estaban bastante peludas para su edad, y lo único que
traía el encima era esa tanga semitransparente que dejaba ver todo.
Le unte el jabón de los muslos , esos muslo tan carnosos y apetecibles,
hasta la rodilla y comencé a rasurar. Luego le depile unas de sus
tetillas y después llegué a la entrepierna que estaba a un
lado de su pene y sus bolas, ese lugar estaba lleno de pelo y me costo
depilarlo, pero lo logre, por último le dije que levantare el brazo
y le depile una axila que me volvió loco porque apenas tenía
vello y eso se me hacía super sexy. Pero se acabo la espuma y deje
de hacerlo, por lo que hice a un lado las cosas y seguimos viendo la película,
pero ahora yo muy cerca de él y con sus piernas encima de las mías,
deje descansar mis manos una sobre la pierna y otra sobre su gran paquete,
yo temía que el dijera algo malo, pero no lo hizo e incluso hubo
un momento en que quite mi mano de su paquete y el me la regreso y me la
puso de nuevo sobre su pene y sus huevos y esa fue la señal que
había estado esperando todo el día y le dije si quería
pasar un buen rato y el dijo: SI.