Secreto

Era la mejor fiesta del verano y en la noche más calurosa de la que se tenía memoria. Y ahí estaba yo esperando que llegara. Habíamos quedado de acuerdo en juntarnos en la fiesta, pero él todavía no aparecía.

De repente alguien llega por atrás mío y cuando me doy vuelta era él. Nos saludamos y me dice: "ven, te quiero enseñar algo". Él era amigo de los dueños de la casa y se había conseguido una habitación para estar solos.
Entro, con cierto temor a lo desconocido, él entra detrás de mí cerrando la puerta con llave. Lentamente se acerca a mí y con su rostro pegado al mío me dice: "Hace tiempo que he deseado hacer esto y sé que tú también" y me besa con gran pasión uniendo nuestras lenguas en una danza interminable.

Llevados por la pasión continuamos besándonos y nuestras manos empiezan a recorrer nuestros cuerpos sin dejar un centímetro sin recorrer. Cuando comienza a quitarme la ropa lo detengo. "Espera, siempre he soñado con este momento y lo quiero hacer especial". Con una sonrisa que derretiría a cualquiera se detiene y me deja hacer. Entonces yo comienzo lentamente a retirar su camisa, botón por botón y la dejo caer al suelo. Admiro su hermoso pecho y abdomen, todo como a mí me gusta, sin pelos, músculos bien definidos, abdomen plano con una sensual hilera de vellos que viajan hacia su paquete ya marcado bajo sus pantalones. Acaricio sus brazos fuertes, sus tetillas, su abdomen liso y comienzo a descender.
Le quito sus zapatos y calcetines, para dejar al descubierto unos pies hermosos y finos. Vuelvo a la mitad de su cuerpo y desabrocho lentamente su cinturón, luego el botón del pantalón y bajo el cierre. Deslizo lentamente su pantalón pegado a su cuerpo para sentir sus suaves piernas. Cuando queda únicamente con sus bóxer, de esos que van pegados al cuerpo y que marcan su excitado miembro, me detengo. "Ahora te toca a ti hacerme disfrutar".
Repite paso a paso todo lo que hice yo con él anteriormente y cuando yo quedo en slip, llevado por la pasión comienza a besar cada parte de mi cuerpo, comenzando por mi boca, mi cuello, mis brazos, mis tetillas, mi ombligo, mis pies, mis piernas y mi paquete. Ahí se detiene y comienza a besar, más bien a chupar mi miembro por encima del slip hasta que los desliza y quedo desnudo.
Entonces comienza a chupar mi miembro, a lamer el tronco completamente, a comer mis bolas una por una, llevándome a las nubes. Es tal mi excitación y la suya, que cuando siento que me vengo le aviso y él, goloso, se traga mi miembro completamente hasta topar su nariz con mis vellos púbicos. Mi eyaculación es tremenda, casi tan grande como mi orgasmo, y él no deja escapar ni una sola gota de semen.

Ya recuperado del orgasmo comienzo a besar sus carnosos labios jugando con nuestras luengas y bajando por su pecho y su abdomen. Cuando llego a su paquete le quito sus bóxer y salta su miembro en todo su esplendor. Lamo de abajo hacia arriba todo su miembro una y otra vez y cuando llego a su glande lo beso con ternura. Después ya me lo trago completamente subiendo y bajando mi cabeza con un ritmo lento y apasionado. Sus gemidos se hacen cada vez más rápidos y fuertes y me avisan que su orgasmo está cada vez más cerca. Al igual que él, cuando eyacula no dejo escapar ni una sola gota y trago su exquisito semen saboreándolo con gran placer.

Rendidos caemos al suelo, abrazados, y así permanecemos un largo rato, besándonos, tocándonos, acariciándonos. Cuando nos recuperamos y nuestros miembros empiezan a pedir más, él se para, se acerca a la cama y me dice: "Ven que quiero que me hagas tuyo".
Me acerco y lo recuesto en la cama y luego yo encima de él, mientras nuestras lenguas se entrelazan. Lentamente levanto sus piernas y dejo al descubierto su hermoso culo, lampiño, blanco y duro. Tomo un lubricante que hay en la mesita de noche y lo aplico en su culo metiéndole los dedos y jugando con ellos en su culo mientras él se empieza a retorcer de placer. Cuando ya está suficientemente lubricado, él toma un condón y me lo coloca y yo procedo a aproximar mi miembro a su hoyito. Lentamente comienzo a entrar, sin mayor resistencia. Cuando estoy completamente dentro de él acerco mi rostro al suyo y lo beso con pasión desmesurada y comienzo un mete y saca delicioso. Su culo aprieta como no queriendo soltar nunca mi miembro y eso hace más excitante el momento.

Después de varios minutos de un mete y saca sin parar, siento que mi cuerpo es recorrido por una corriente que empieza en mis espalda y cuando llega a mi miembro exploto como nunca antes lo había hecho. Nuestros gemidos en ese instante llegan a su punto más alto esa noche. Caigo rendido encima de él y permanecemos abrazados hasta que mi miembro recupera su tamaño natural y sale de su hermoso culo.

Para culminar una noche maravillosa le digo: "Ahora te toca a ti". Entonces cambiamos de posición y con mi culo a disposición él comienza a lubricarlo. Él demora un poco más ya que mi culo es virgen y tardó un poco más en acostumbrarse a los intrusos. Pero llevado por la pasión en un momento no aguanto más y le digo: "Ya no importa, métemela y párteme el culo en dos". No se hace de rogar y se coloca un condón y me la mete de una, toda a dentro y me parte el culo. Se queda unos minutos en esa posición mientras el dolor pasa. Cuando ya mi culo se acostumbra a su miembro comienza a meter y sacar su miembro, primero lentamente y va aumentando el ritmo a medida que la excitación nos invade.

Nuevamente nuestros gemidos empiezan a aumentar hasta que eyacula litros de semen en mi interior. Cuando su miembro se baja se acuesta a mi lado y, llenos de sudor debido al calor y sólo acompañados por la música que venía de la fiesta y que actuó como la muda testigo de nuestra noche de amor me besa y me dice: "Preparé esta noche por semanas, me preocupé de cada detalle, como los condones y el lubricante, para que fuera perfecta y nada nos preocupara, pero no me preparé yo para recibir el bombardeo de sentimientos que tengo ahora. Te amo". Yo solo pude responder: "Yo también te amo" y nos fundimos en un largo beso hasta que nos dormimos los dos abrazados, sintiendo que ese amor era para siempre.

Esta historia es una fantasía que salió de mi imaginación, pero me encantaría hacerla realidad.

cbbaeza@gmail.com Escríbanme.


 

 

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