SEDUCIDO


Les voy a contar algo verídico que muestra cómo los adolescentes de hoy están más 
despiertos que en el pasado, mi nombre es Julián y tengo 33 años, me gusta mucho 
el ejercicio y hasta los 30 años fui futbolista, tengo buen cuerpo, piernas fornidas, 
por el mismo fútbol y unas nalgas que son mi mejor arma con las mujeres, pero 
pasó lo siguiente:

Mi hermano junto a su esposa y suegros iban a salir un fin de semana 
y el cuñado de mi hermano no quiso ir, se llama Darío, tiene 16 años, 
es delgado, pero con músculos marcados y nalguitas redonditas, claro las 
mías son más llamativas, claro mi cuerpo es de hombre y él todavía es un 
niño, el chiste es que los suegros de mi hermano viven cerca de mi casa y 
él me dijo que le diera vueltas y checara realmente si estaba en casa y no 
anduviera de vago.

Finalmente el sábado por la noche como a las 9 de la noche me bañé 
y fui a darle una vuelta, traía una playera sin mangas que resaltaba 
mis fuertes brazos y un short de los que uso para fútbol blanco corto 
que se transparentaba dejando marcado mi bikini blanco interior, esto 
con la intención de ir a ver a una amiga para tener sexo con ella ya que 
tenía mas de un mes sin sexo ni masturbaciones, así que ya se 
imaginaran cómo estaba...

Llego, y Darío me recibe con un rostro iluminado, me dice "pásale", 
llevaba puesto un short azul con el que hace ejercicio, nunca lo 
había visto así porque siempre usa bermudas largas y ese short estaba 
corto, tenía las piernas blancas con poco vello. Me dijo "no quieres ver la 
televisión", yo le dije "bueno" y comenzamos a ver una película que se llama 
"el silencio de Oliver", de pronto llega una escena de carácter gay y los 2 tipos 
se besan apasionadamente y se dan un faje, yo me pasé la mano por mi verga 
y él lo notó, ambos callados sin decir nada, posteriormente para sorpresa mía 
Darío coloca su mano en mi miembro y suavemente la aprisiona queriéndola 
masturbar, yo sin habla no sabía qué hacer y él continuó, yo sentía algo 
rico y quise conducir su mano por debajo del short y Darío rápido la fue 
metiendo, cuando de repente sonó el teléfono y ambos nos asustamos, yo 
me fui a la barra de la cocina y él contestó el teléfono, era su mamá que 
quería saber cómo estaba, buen susto, para lo que estábamos haciendo.

Yo nervioso me recargo en la barra, él cuelga y lo veo con una mirada 
seductora, se dirige a mí y coloca sus brazos en mis hombros y yo sólo 
alcancé a poner mis grandes manos en sus caderas, y me besó, yo quise 
negarme con los labios cerrados, pero Darío pegaba su pene contra el mío, 
ese roce me estaba dando placer, tanto así que abrí mi boca de tal manera 
que cubrí la suya para casi comérmelo a besos, es mi especialidad, soy muy 
besucón, no sé qué me pasó, quizás el tiempo que tenía sin sexo, pero me 
lo comía a besos mientras mis manos manoseaban su culo redondito, mis 
manos fácil lo abarcaban, nuestras lenguas estaban en plena batalla, yo en 
ese momento era seducido por ese joven casi niño de 16 años.

Después de tanta sesión de besos, principalmente las últimas que fueron 
muy profundos y largos, comencé a besarle el cuello, él con su mano trataba 
de que mi barba cerrada de 2 días lo raspara, parecía excitarle, yo completamente 
caliente le quité la playera, estaba dispuesto a parchármelo, Darío hizo lo mismo 
y me quitó la mía, me acarició el pecho y dijo "siempre te he deseado", yo no dije 
nada y me dijo "no te vas a arrepentir" y me besó el cuello, luego ese cuerpo 
completamente lampiño descendió hasta mis pezones y los chupó, vaya manera 
de hacerlo de ese chiquillo, ya duros mis pezones los mordía, no me dolía, al 
contrario, sentí mucho placer, luego su lengua bajó hasta mi duro abdomen, que 
no era lavadero pero sí plano, y lo lamió con una lentitud que me llevaba al éxtasis,
era experto en el manejo de la lengua, mientras que su lavadero se restregaba con 
mi verga ya completamente dura, él aprovechó para quitarme el short y dejarme en 
mi bikini blanco, en eso sus manos manosearon mi culo y pegó su cara a mi verga 
protegida aún por mi ropa interior, dirigió sus labios al elástico del bikini y con los 
dientes los fue quitando, con su boca lo bajó por mi pierna derecha, era la primera 
vez que me hacían algo así, luego ya fuera subió lamiendo mi pierna izquierda, al 
llegar al muslo le vi el rostro de gozo que tenía pero llegó al área mas deseada por 
él: mi verga.

La tomó con su mano, la pegó a mi cuerpo y la lamió desde la base hasta la cabeza, 
mi miembro circuncidado de 19 cm seguía siendo lamido, pero no sólo mi tronco, 
también mis huevos les dio unas suaves lamidas que me tenían a mil, finalmente 
se decidió y lo fue introduciendo en su boquita, hábilmente la fue amoldando hasta 
poder metérsela toda, mientras yo sólo gemía y le decía "así chiquito, cómetela 
toda", él magistralmente se la engullía toda y sus labios apretando y succionando 
me daban la mejor mamada de mi vida, su lengua jugaba con mi cabeza mientras 
sus labios apretando subían y bajaban por mi tronco, era muy placentero ver cómo 
se sacaba mi verga y lentamente desaparecía por completo en la boca de ese experto 
adolescente, qué mamada me estaba dando... yo empecé a jadear, él se dio cuenta 
que me podía venir pronto y la sacó y chupó mis huevos mientras sus manos 
acariciaban mis pezones, luego se la volvió a meter, pero lo hacía lentamente, se la 
metía toda, pasaron como unos quince minutos de mamada, Darío, experto a pesar 
de su edad, sabía detenerme pero yo ya quería llegar al orgasmo, así que arrecié la 
embestida, él entendió y se aferró a mis nalgas, yo lo penetraba más fuerte, lo 
sujetaba del pelo y le decía "sigue succionando así, eres el mejor mamador, pronto 
llegará tu premio", y di el primer trallazo de semen, fueron 7 u 8 y qué cantidad de 
leche  arrojé, el mes sin sexo se reflejó con la cantidad de leche que arroje, él siguió 
chupando mi pene hasta dejarlo sin una gota, lo levanté y le dije "me gustan tus labios 
carnosos" y nos besamos con mucha pasión, y al oído le dije "quiero cogerte", y me 
dijo "es lo que más anhelo, lo he mantenido virgen para ti", "pero eres un experto 
mamador" le dije, "sí, pero nunca me han cogido, quiero que lo hagas sin condón".

Lo cargué y lo llevé al cuarto donde estaba la TV y me senté en un sofá y le bajé su 
short y su boxer, me metí su verga de 17 cm a mi boca y me la saqué porque no pude 
hacerlo bien y le dije "enséñame a mamarla como sólo tú sabes, Darío", "primero trata 
de que esté toda dentro y aprieta los labios y succiónala, pero hazlo lento", cosa que 
hice, su sabor era salado, me encantaba el olor que emanaba su cuerpo, era un sudor 
diferente, era de adolescente, mis labios seguían deslizándose apretando y succionando, 
él jadeó y me dijo "qué rico la haces" mientras con una mano le manoseaba el culo, y con 
la otra hacía que chupara con su boquita dos dedos míos, cosa que hizo emocionado, 
los llenó todo con su rica saliva, lo que aproveché para metérselos en su ano, él trataba 
de negarse pero se lo metí, creo que le dolió, finalmente él arreció contra mi boca, el 
vaivén era más rápido, me estaba follando por la boca, finalmente sentí su semen que 
inundó mi boca, él se lanzó a mi boca y saboreamos su leche. Luego se la quise meter 
de golpe sentándolo frente a mí pero no entró, al segundo intento entró la cabeza, 
pero él me decía que le dolía mucho, finalmente al tercer intento fue entrando, hasta 
que la metí toda, despacio lo fui penetrando, lo subía y bajaba lentamente dejando toda 
mi verga dentro, todo esto lento, hasta que empezó a gozar y dijo "dámela toda" y 
jadeaba como loco, él apretaba de una manera que me llevó a las alturas insospechadas 
del placer, luego me quedaba con toda la verga dentro de Darío haciéndolo sentir bajo 
mi dominio, hasta que le dije "estoy por venirme", y el se sacó mi verga y se la metió 
en la boca succionando y chupando como loco hasta que en una de esas mi verga 
estaba de hecho en su campanilla y se tragó todo mi semen.

Sólo le dije que era el mejor sexo que había tenido en mi vida, los orgasmos fueron 
maravillosos, "pero quién te enseñó a mamar así???", y me dijo que en la preparatoria 
que estudia hay alumnos en la Universidad que son extranjeros y que uno de nombre 
Melvin de Jamaica, le explica computación y sólo han tenido sexo oral, que ese sí es 
mejor mamador que él, yo me pregunté si es mejor, qué chupadas hará el tal Melvin...

Me vestí y cuando estaba por irme me besó y dijo que le gustaría volver a hacerlo 
conmigo, yo le dije que lo iba a pensar porque estaba confundido con lo que pasó, 
realmente no sé sí buscarlo o no, solo el tiempo dirá.