SOLDADOS EN ACCIÓN
Una de mis grandes aficiones siempre ha sido la fotografía y paralelo a mi carrera militar siempre
he podido captar a través del lente las mejores poses de muchos de mis lanzas, algunos de ellos han
sido amantes míos y algunos otros solo han posado para mi tratando de enviar fotos a sus novias o
novios en otras regiones del país para que no se olviden de las noches de locuras que
tuvieron o
pueden llegar a tener; de esta forma he logrado tener álbumes completos de militares desnudos,
semi-desnudos, haciendo el amor y en las mejores situaciones imaginadas.
La historia que les deseo narrar ocurrió hace algunos meses, en realidad ya todos saben que es lo
que hago pero a nadie le importa porque desean tener un aliado en estos casos y les podré decir
que no la he pasado mal. Como les venia contando una tarde llegó a mi oficina, que es bastante
alejada de las demás en el batallón, tres jóvenes a los cuales no les había colocado
demasiada
atención en sus días en la guarnición; uno de ellos se llama Gabriel, es delgado, blanco, de contextura
fuerte y una cara bastante angelical, el otro se llama Carlos, es un moreno de cuerpo espectacular, con
una cara de morboso increíble y el ultimo es Daniel, es un tipo que a simple vista no llama mucho la
atención en su uniforme pero como les contare mis perspectivas después de algunos días cambiaron
completamente.
Pedimos permiso para hablar con usted señor -; me dijo Gabriel-
Concedido soldado, que se les ofrece.
Señor, no sabemos como decirle esto pero... -; los tres se miraron pícaramente-
Diga lo que es soldado, si tienen algún problema díganmelo - les mire fija y secamente.
No señor no es ningún problema, es que dos de mis lanzas me contaron que usted es fotógrafo
aficionado y nosotros tres deseamos hacernos tomar unas fotos para enviárselas ha alguien muy
especial.
¿Soldado quien les dijo eso? -; les dije rudamente.
Señor no queremos meter a nadie en problemas, nosotros no pensamos que usted
-; comenzaron
a tener voz de temor y los otros dos solo seguían callados como si no se desearan comprometer a nadie.
Tendrán mas de un problema sino me lo dicen, es mas la van a pasar muy mal volteando toda
una semana.
Los tres soldados se encontraban en la peor situación de su vida y no sabían que hacer, Daniel se
aventuro temeroso.
Fue el soldado Gutiérrez, señor.
Ah!!! No quiero oír hablar mas de este tema y si los pillo infraganti ya verán.
Fuera los tres de aquí y llamen a Gutiérrez.
Si señor como ordene.
Al momento el soldado Gutiérrez estaba en mi oficina y tenia una palidez de cadáver.
¿Señor me mando a llamar?
Que tiene en esa puta cabeza Gutiérrez, no le advertí que estas cosas no salieran de usted y de mí,
definitivamente tratar con ustedes es una cosa muy hijueputa, por ese trío de maricas usted limpiara
durante un mes toda esta oficina y los calabozos. Si esto se sabe usted y yo la pasaremos remal y
habrá limpiado los calabozos para usted y para mi.
Señor perdóneme yo no quería hacerlo, es que como usted....
Lárgese de aquí que no lo quiero ver.
De esta forma siempre pasaba revista a todo lo que Gutiérrez hacia y me aseguraba de que los
otros tres soldados lo vieran para que se llevaran una muestra del castigo. De esta forma paso
el mes y mande a llamar a los cuatro soldados incluyendo a Gutiérrez.
¿Que les parecio el castigo soldados, quieren pasar por esto? Existe suficiente trabajo en todo
este batallón para que no salgan en diez años.
Señor, le podemos jurar que no se lo hemos comentado a nadie. -; Dijo Daniel con
voz angustiosa-
Y que fotos desean hacerse tomar soldados.
¿Señor nos esta diciendo que nos va hacer el favor?
Creo que ya tuvieron suficiente muestra de lo que les puede ocurrir sino saben con quien hablan,
además las fotos que he tomado tienen características muy especiales.
Bueno señor, nosotros deseamos unas fotos de corte erótico, si a usted le parece señor.
Les mire fijamente y los recorrí con la mirada, deseaba alcanzar a medir lo que había por debajo
de sus camuflados.
¿Soldados, ustedes saben donde quedan los dormitorios abandonados al lado de la piscina?
Si señor, como olvidarlo. -; los cuatro soldados se miraron tímida y descaradamente -.
¿Gutiérrez podría usted venir para que me colabore con algunas cosas?
Sí señor con el mayor de los gustos.
Esta noche los espero a eso de las 11 de la noche, lleven todo lo que vayan a usar. ¿O necesitan
alguna fantasía en especial para traer de mi apartamento?
Si se le ocurre algo señor, seguro seria más confortable.
Aquella misma tarde fui a mi apartamento por algunas cosas que necesitaba para esa noche y por
otras que estaban sin estrenar y que deseaba que los tres soldados lucieran para mí. La noche
llegó
empaqué todo cerré mi oficina y me dirigí a los dormitorios abandonados, no sin antes avisarle al
guardia de turno que no necesitaba pasar por allí durante algunas horas ya que yo estaría
leyendo.
Llegue a los dormitorios y definitivamente mis modelos con Gutiérrez estaban allí, algo temerosos
pero dispuestos a lo que fuera, no los saludé y dispuse mi cámara, el rollo de fotografía y
dejé a
media luz la habitación, que por cierto es bastante grande y tiene aun algunos camarotes de tres pisos.
Bueno soldados colóquense estas tangas brasileras, primero les tomare fotos a cada uno y luego
a los tres juntos.
Los soldados tomaron las tangas brasileras, las cuales las había escogido de un tamaño proporcional
a cada uno, y les hice colocar camisetas ajustadas al cuerpo para resaltarles el torso y unos
slips de
cuero. Cuando salieron me quedé boquiabierto al ver sus cuerpos aceitados, sus piernas lampiñas, las
tangas que resaltaban sus vergas aun flácidas, y las camisetas ajustadas que denotaban cuerpos
trabajados. Cada uno comenzaron a posar y logré lo mejor de ellos, llego el momento de que los tres
posaran juntos.
¿Bueno soldados que desean que se vea en la foto?
Lo que a usted le parezca bien señor -; me dijeron los tres.
Hice que los tres se acostaran en uno de los camarotes con Carlos en la mitad y que colocaran sus
manos en la verga de Carlos, no tuve que decirles mas y comenzaron manosear y a besar a Carlos por
el cuello, me puse a mil pero mi flash continuó disparando sin detenerse. Gabriel sé abalanzó a las tetillas
de Carlos para chupárselas desenfrenadamente mientras Gabriel chupaba su verga por encima de la tanga.
Los tres gemían al unísono y sus vergas crecían a mil, Gabriel bajó hasta el culo de
Daniel y le corrió el
hilo dental para darle lengua por aquel ojo abierto y dilatado. Gabriel arrancó de un tajo la tanga de Carlos
y dejó al descubierto por lo menos 25 cms de verga deseosa de ser mamada, mientras que Daniel se sentó
en la cara de Carlos para que este se lo chupara y le diera dedo por su ano. Gutiérrez se me arrimo y me dijo:
Señor estos manes están muy calientes y estoy que me vengo.
Pajéese soldado mientras los ve y yo trabajo.
Gutiérrez sacó su verga y comenzó a pajearse mientras tanto mis tres modelos acabaron de quitarse sus
vestimentas, Daniel deseoso de ser clavado se sentó en la verga de Carlos y Gabriel chupaba deleitosamente
las bolas de la verga que ensartaba el culo de Daniel. Fue cuando note que Gabriel levantaba las piernas de
Carlos con dificultad para culeárselo mientras este culeaba a Daniel y así cada uno metía y sacaba la verga
con el empuje del otro. Así saqué de mi morral camuflado una verga de látex de unos
25 centímetros y 6 de
diámetro y le dije a Gutiérrez que se la metiera a Gabriel por el culo para que los tres disfrutaran, los tres
gemían y gritaban de excitación sin percatarnos que alguien nos podía oír, pero en este punto ya nada me
importaba estaba a 1000 y deseoso que la función continuara. Finalmente mi rollo fotográfico se
acabó y
dejé mi cámara a un lado para disfrutar del espectáculo, me tiré en una de las literas de los camarotes
contiguos y comencé a pajearme cuando sentí la lengua húmeda de Gutiérrez en mi verga, era una mamada
de lo mejor y terminamos de desnudarnos, fue cuando los otros tres lanzas se pasaron a
mi camarote.
Vamos a darle lo que se merece a mi cabo -; Dijo Carlos riéndose.
Gutiérrez me ato las manos con la suya y Gabriel me mamaba la verga con devoción, mientras sentía
la verga de Carlos entrar por mi culo, casi gritaba del dolor pero mi placer era mayor, cada uno se fue
turnando y culiandome, finalmente me metieron la verga de látex y todos al tiempo se vieron en mi boca
y sobre mi cuerpo, cada uno comenzó a lamerme el cuerpo cubierto de semen y me
dejaron limpio y
finalmente me corrí sobre mi estomago, los cinco nos acostamos unos encima de otros en el piso y
descansamos un largo rato, me levanté y saqué de mi bolsillo un poco de marihuana; la
preparé y
comenzamos a fumarnosla, la locura comenzó de nuevo pero con un nuevo visitante que aun no
habíamos visto....luego les contaré el resto de la historia...
Bueno muchachos si les gusto mi relato y alguna vez desean un fotógrafo aficionado escríbanme
y envíenme sus fotos para que intercambiemos con las mías, además tengo mucho que ofrecerles
de otros militares modelos míos.
Cabo Primero, Julio
Juceza1@yahoo.com