El Solitario    (2ª Parte)
 
Estuvo un rato acariciandome la verga y lo huevos...
yo miraba la pelicula a la vez que me iba abriendo más
de piernas ante su evidente satisfaccion.
De vez en cuando lo miraba y en su cara notaba una
especie de esperanza y alegria, contenidas ante el hecho
de que aquello podia resultar bien si yo conseguia relajarme
y dejarme llevar por él.
Mientras mi compañero de butaca me masturbaba
magistralmente, no pude contenerme y en realidad no sé
cómo lo hice, pero el caso es que volviendo mi mirada hacia el,
le acerque mis labios...que inmediatamente se fundieron con
los suyos en un apasionado beso.
Aquello hizo acelerar su manipulacion en mis partes más
sensibles, a la vez que a mí me dio alas para deshinibirme
ante la oscuridad reinante y tratar de coger con  una
de mis manos su por entonces ya abultado paquete.
Asi permanecimos un buen rato, y entre juegos, caricias y besos,
logré sacarle la verga y me encontré con un falo descomunal,
perfectamente endurecido y listo para ser masturbado.
Tímidamente, comencé a pelarsela, a la vez que el hacía
lo mismo conmigo. Yo iba notando un estado de tranquilidad
y satisfacción que no recordaba haber experimentado antes
Volvió a mirarme cariñosamente, y como pidiendomelo
por favor, se inclinó hacia mi verga y se la metió en la boca.
En este momento dí un pequeño respingo, pero en seguida y
ante lo placentero de la situación, cerre los ojos
y me dispuse a disfrutar al maximo.
Me hizo unas mamadas de campeonato y cuando vio que
empezaba a convulsionarme en mi asiento, sin sacarsela de la
boca, me miró con una gran expresión de alegría y aceleró
sus movimientos. Entonces mis huevos explotaron en un júbilo
de satisfacción, llenandole la cara con mis calientes mocos.
Me mantuve unos momentos con la respiración bastante
agitada, mientras le acariciaba suavemente la nuca,
a la vez que él se entretenia limpiandome el pito
con su experta y sabrosa lengua.
Durante algunos instantes estuve pensando en lo que había
pasado y llegué a la conclusión de que aquello había que
tomarlo como era, como habia pasado.
Por una parte, me sentía algo avergonzado, pero no podía
negar que había sido la experiencia sexual más satisfactoria
que yo jamas habia sentido y por primera vez en mi vida,
pensé que habia que ser valiente y consecuente
con mis sentimientos.
Observaba a mi nuevo y silencioso amigo, y en él sólo
 podia ver una mirada de amor y de comprensión.
¡Quién iba a pensar que yo estuviera metido en esto! ni yo
mismo me lo creia. Y sin embargo, ¿Qué tenía de malo?  si
era lo que a mi me complacia, ¿por qué iba a rechazarlo?,
¿por puros formulismos sociales?. Quizá tuviera ahi, ante
mis ojos, la solucion a tantos traumas y complejos.
Aquello daba la impresion de ser el comienzo de una
sincera y gran amistad, a la que yo no estaba dispuesto a
renunciar, pues amistades era precisamente lo que me faltaban.
En medio de todos estos pensamientos y cada vez más animado,
volví a agarrarle la verga que se estremecia duramente al
tiempo que nos volviamos a besar. Estuve un buen rato
meneandosela hasta que en medio de apasionados besos, se
vino de una manera que me dejó sorprendido. En ese momento
se deslizó por la butaca y apoyó su cabeza en mi pecho
en un jesto que realmente me conmovió...
CONTINUARA!!!!