Yo tenia solo 17, y vivia en una ciudad muy grande. Como
era venido de provincia, no tenia casi amigos, pero poco a poco fui conociendo
a los muchachos de la misma calle y empece a hacer amigos entre ellos.
Hubo dos que me llamaban mucho la atencion. Y es que años antes,
cuando era un muchacho de doce años, habia tenido una experiencia
que me habia dejado huellas profundas, y que yo creia olvidadas.
Y no era asi, esos recuerdos yacian dormidos entre mis
memorias, y a veces soñaba que alguien estaba usando mi cuerpo para
tener sexo. Este sueño me acompañó desde entonces
y cuando encontre a Gabi, (asi lo llamabamos en la cuadra) me impresiono
su caracter, su belleza varonil y su cuerpo, delgado y fuerte, pero me
cautivo su sonrisa.
Era una sonrisa bella, alegre y me contagiaba con sus
ocurrencias. Algunas veces, como yo era mayor que el, nos poniamos a caminar
sin rumbo por las calles cercanas y hablabamos de como seria cuando fueramos
mayores y como seria nuestra vida cuando formaramos una familia. Pero estabamos
siempre juntos.
Un dia fuimos a dar un paseo y decidimos ir a un sitio
donde habia baños publicos
a darnos una limpieza y entramos pidiendo dos entradas
para usar las duchas.
Nos preguntaron si entrariamos juntos o separados, y
nos miramos sin entender.
¿Juntos a banarnos?
Bueno seria una buena experiencia. Y entramos a un cuarto
privado que tenia su regadera y un pequeño sofa en donde pusimos
nuestra ropa.
Me sorprendio verlo sin ropa. Era realmente hermoso,
tenia un cuerpo sin apenas pelo, y su miembro era perfecto. Su cuerpo todo
tenia esa atraccion que solo siente uno por las cosas bellas. Iniciamos
nuestro aseo y juntos en la regadera nos enjabonamos y lavamos pero yo
no podia quitar la vista de su cuerpo de hombre.
El se dio cuenta y me preguntó, un tanto inocentemente
qué se sentiria si a uno lo penetrara un pene por atras y
yo le dije que no sabia, pero mis recuerdos volvieron de golpe y quise
decirle que si, que yo sabia, pero no me atrevia.
No queria que me juzgara mal porque tenia miedo de perder
su amistad.
entonces me dijo que si me podia penetrar y yo temblando
de emocion le dije que
si, y el me puso jabon en mi trasero y trato de penetrarme,
pero era muy fuerte el dolor y proteste. El entonces se salio y siguio
tratando, hasta que finalmente lo hizo.
Me habia penetrado por primera vez el miembro viril del
muchacho con el que soñaba casi todas las noches. Y entonces el
dolor se fue atenuando y empece a sentir algo hermoso, algo como una comunion
con ese ser que se movia con lentitud dentro de mi, y que al mismo tiempo
me acariciaba la espalda, el estomago, el pecho, el pene.
Habia algo de sagrado en ese contacto que ya no era prohibido
sino simplemente hermoso. Era como sentir que ya no estaba solo, sino que
habia encontrado mi alma gemela, y que a pesar de que seria un instante
perdido entre los pedacitos de tiempo de la vida, ese instante seria como
una marca indeleble en mi alma de adolescente.
Senti su pene crecer aun mas y su movimiento se torno
mas rapido y un poco tembloroso. Hasta que al fin, con una explosion de
fuerza increible, senti su semen derramarse dentro de mi, como un tibio
balsamo que premiaba el dolor sentido por su penetracion primera. El, jadeando,
se abrazo a mi espalda y me beso suavemente
sin ninguna palabra, sin ningun gesto de arrepentimiento
solo de intenso placer.
Despues de aquella primera y maravillosa penetracion,
no hubo comentarios que hacer, no hubo nada solo felicidad que dura hasta
hoy.
He tenido muchas experiencias, pero aquella fue unica porque fue
la primera y la MEJOR.
* * *