SUCESO INESPERADO

Dedicado a Jorgito, con gran cariño, agradeciendo tu amor inesperado. PePe.

Nos habíamos cruzado en el ascensor y en el loby del edificio en varias ocasiones. Nos mirábamos a hurtadillas al principio, pero más luego de forma expresa, sin mayor recato. Hasta a veces una leve sonrisa dibujaban sus labios y que siempre yo correspondía con satisfacción.

Aquel día fue diferente. Cuando yo entraba del parking y al dirigirme al ascensor, él solito estaba esperando que llegara y no había nadie más. Yo me subo y él también. Yo marco piso 12 y... él no marca pues es también del 12. 

- ¿Cómo es tu nombre? -le pregunto.
- Jorge -me contesta- y vivo en el 1201. 
- Pues... mi nombre es José y vivo en el 1212. Oye, Jorge, ¿por qué me sonríes siempre?.

No recibo respuesta, pues en el piso 8 sube alguien más que marca el piso 14. Ya en nuestro piso bajamos ambos y en lo que llegamos me dice que me sonríe porque le caigo muy bien, que me veo buen hombre, que tengo un porte distinguido y que me ve muy hermoso. Que me ama un poquito ya. Él llega primero y en su puerta me despido con un apretón de manos y... un beso en su rosada mejilla. Y sigo hacia mi apartamento. Él me llama y me dice:

- Josesito, I L Y -cerrando su puerta. 

Yo estoy tan nervioso que no acierto con la llave y el roto. En un momento caigo en la cuenta que ILY significa en inglés I Love You, te amo. No hay que decir lo clueco que me siento. Todo un adolescente rayando en los 14 años me confiesa que me ama, a mí que podría ser casi su abuelo, que vivimos en el mismo corredor con unos apartamentos de por medio únicamente. Ahhhh, y que tiene también ordenador. No sé su email, no conozco su teléfono y quién sabe cuándo coincidiremos nuevamente en el ascensor.

En una de mis salidas a la sala noto que por debajo de la puerta han pasado un papel, lo recojo y era de Jorge. En él decía: 

"No te imaginas cómo te amo. Para que pueda ESCRIBÍRTELO mándame a este email ... tu email ahora mismo. Tu amor inesperado. Jorgito." 

Inmediatamente yo le mando mi email, mi número celular y mi POBox. Y me rindo a sus pies. Le digo que yo vivo solo, aunque tenga cama de matrimonio y que lo espero siempre que desee mientras no se salga de sus rutinas para no llamar la atención, que mucho cuidado con lo que escriba pues su ordenador y el mío también archivan cuanto por ellos entre, salga... INMEDIATEMNTE recibo email pidiendo abra la puerta, pues llamó su mamá que llegará sobre las 9 pm ya que está en una reunión. Apenas abro entra cual huracán y casi sin cerrar la puerta me agarra y besa y muerde y estruja y coge la oreja y la nariz, barbilla, otra vez oreja, y ambos nos detenemos en la boca midiendo la longitud de nuestras lenguas y cuál sea la profundidad... Y así abrazados llegamos a la sala y nos sentamos en el sofá. Entonces él saca de una funda un video cuyo título es "Muerte en Venecia" y que a mí tanto me gusta. Y empezamos a verlo con la pantalla super gigante de mi televisor y sonido de sorroundsound (creo que así se escribe, perdón). Él quiere sentarse en mi falda, abrazado y chavando a más no poder. Y yo feliz de haber encontrado aquel diablillo.

Mas al ratito nos preparamos algún piscolabis y refresco y a merendar sin pausa mientras la peli sigue su curso. En un momento determinado se me ocurre, pues siento la necesidad de arrodillarme frente suyo y empiezo a desabrocharle su pantalón corto y él hace como que no quiere para ver qué yo haré. Pero me pongo frenético y jalo duro y se lo saco sin desabrocharlo y luego el calzoncillo. Y queda en el aire un tremendo miembro largo y grueso que yo inmediatamente escondo, en parte, en mi cueva bucal. Y empiezo a sobárselo con la lengua... y él a gemir de gozo:

- Ay, ay... sí, sí, qué bueno, sigue... Nunca me habían hecho esto... Wuau... qué sabroso... aguanta que casi me vengo...

Y con mi sexual histeria le arranco prácticamente su camisa sin desabrochar sus inoportunos botones y el avance de mi ejército ciego sigue ombligo arriba y con las manos sobando sus huevos desarrollados, y llego a la boca y... para qué contar... Y así voy retrocediendo sin dejar pulgada ni centímetro donde no se pose mi lengua, labios, saliva, dientes... Y llego a su promontorio trasero. Y qué sabrosura al abrirme paso hasta su cuevita anal. Introduzco la lengua hasta donde alcanzo y aquí sí que él enloquece de gozo hasta el punto de correrse sin tocarse su durísimo pene.

- Basta, papito, basta... eres una furia y lames tan y tan biennnn.... 

Pero yo no me conformo y agarro su polla que sigue goteando semen de adolescente y la chupo, mamo, muerdo... pues estoy como loco y quiero saciarme con aquel inesperado banquete como venido del internet.

Mi amor me dice: 

- Sin contrariarte, regreso a mi apartamento, pues mami es capaz de llegar ya mismo, y sería la primera vez que me cogería fuera de sitio y le temo a los interrogatorios de la capitana.

Comprendo, le contesto, y por supuesto quien no desea meterle en problemas soy yo. Si no abusamos, podemos vivir felices el tiempo que queramos por la feliz coincidencia de estar en el mismo piso, el 12. 


Te puedes comunicar a: tazzio@email.com